Śiva en las calles de India: advocaciones, plegarias y transformaciones

Arturo Gutiérrez del Ángel

Es profesor-investigador del Programa de Estudios Antropológicos de El Colegio de San Luis. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (sni) desde 2008. Sus investigaciones han girado en torno a la mitología, las religiones y los rituales. Se ha especializado en antropología visual, particularmente en la relación entre la fotografía, las expresiones plásticas y culturales. Ha trabajado con grupos del occidente y norte mexicano, como los wixaritari o los na’ayari. Ha publicado cinco libros de autor y seis libros como coautor, aparte de publicaciones en revistas nacionales e internacionales. Ha expuesto su trabajo fotográfico en museos y galerías, y cuenta con 20 exposiciones de fotografías, entre ellas y relacionadas con Asia, El instante de la Mirada: 5 países de Asía.

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Greta Alvarado

Doctorante en el programa de Estudios Antropológicos en El Colegio de San Luis, México. Tema de investigación: La diáspora sikh en México [en curso]. Diplomatura en Asia, Universidad del Chaco Austral, Argentina (2020). Máster Oficial en Estudios Avanzados del Arte (2015-2017) y Especialista en Arte de India. Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, España. Desde 2019 es profesora del curso India: arte y sociedad en la Coordinación Académica de Arte y en el Departamento de Arte y Cultura de la uaslp.

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Introducción

00

Kālī, el poder del tiempo y la noche eterna

Arturo Gutiérrez del Ángel. Templo, Nueva Delhi, 2018.

Kālī, diosa hindú que encarna la fuerza y el poder destructor. Es la noche suprema que devora todo cuanto existe. Porta al cuello una guirnalda de calaveras. Los muertos dejan una huella que descansa en el poder del tiempo. Es la diosa benéfica del sueño, compañera de Ṥiva. El poderoso dios, ante ella, es sólo un cadáver; ambos recrean el nacimiento y la destrucción del universo. Son una naturaleza que se hace y deshace al tiempo que vive y muere. En esta imagen se observa cómo los devotos ofrendan cáscaras de cocos con un fuego en su interior, mientras que la imagen de Kālī está pegada sobre el mármol del muro.


01

Las cobras danzantes del desierto

Arturo Gutiérrez del Ángel. Desierto del Thar en Rajastán, 2018.

Las bailarinas de kalbelia, danza folklórica del desierto del Thar (noroeste de India, estado de Rajastán) se caracterizan por sus movimientos sensuales, con un despliegue que expresa pasajes míticos o mensajes relacionados con la naturaleza. En esta imagen, junto al fuego, se recrean movimientos que recuerdan el serpentear de una cobra.


02

Ardhanārīśvara

Arturo Gutiérrez del Ángel. Mural en Vārāṇasī, 2018.

Ṥiva, como deidad, es una unidad, pero a la vez es él y Ṥakti, la energía femenina, concentrando dos identidades. Visto así es un andrógino llamado Ardhanārīśvara, es decir, el señor cuya mitad es mujer. La imagen muestra su dualidad que, más que sexual, demuestra la posibilidad de un poder unificado que se concentra y manifiesta en estas imágenes. Lo masculino y lo femenino se unen gracias a las chispas del deseo, fuente de vida y creación.


03

Ofrenda de amor

Arturo Gutiérrez del Ángel. Hoshiarpur, 2018.

En las bodas hinduistas del noroeste de India, los novios dan siete vueltas alrededor de Agni, el dios del fuego, quien devora y digiere todas las oblaciones que se presentan como ofrendas a los dioses. A través de él, los devotos se comunican con los habitantes de las esferas celestiales. También se cantan mantras y el brāhmaṇ (sacerdote) lee pasajes de los libros sagrados. El vestido de novia es color rojizo, ya que alude a śakti, la energía femenina (menstruación) y solar.


04

Brāhmaṇ en la ciudad luminosa de Śiva

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

En esta imagen vemos a un brāhmaṇ sentado en unas escalinatas de la ciudad de Vārāṇasī. A su lado se observa una imagen solar, impregnada de color azafrán, cuyos rayos alumbran una oración en sánscrito que invita a saludar y a invocar al dios Sūrya, el Sol. En el Mahābhārata se narra que el brillo de esta estrella en la tierra era violento; por ello, Viśvakarman, el arquitecto, cortó del astro solar una octava parte de sus rayos, fragmentos con los que creó el tridente de Ṥiva (Daniélou, 2009: 149).


05

Plegaria ritual

Arturo Gutiérrez del Ángel. Rajastán, 2018.

Afuera de los templos se venden guirnaldas de flores para que los devotos puedan ofrecerlas a los dioses. El dios venerado, al verlas y olerlas, sucumbe a su hechizo y se acerca a escuchar las peticiones de los fieles. En la imagen vemos a una mujer de Rajastán que lleva un velo con el que se cubre la cara del sol y resguarda su rostro de las miradas de los transeúntes.


06

Invocación a Gaṇeśa

Arturo Gutiérrez del Ángel. Rajastán, 2018.

En los templos se celebran distintos rituales. La imagen muestra una boda hindú en un templo de Rajastán. Se ven a los novios, familias y devotos dejando ofrendas a Gaṇeśa, dios con cabeza de elefante. El fin es que con su trompa ayude a los futuros esposos a eliminar los obstáculos que lleguen a presentarse en su nueva vida en pareja.


07

El sonido de la adoración

Arturo Gutiérrez del Ángel. Jaipur, 2018.

En la imagen se ve a un músico urbano en las laberínticas calles de Jaipur, India. Toca un instrumento de cuerdas llamado ravanahatha; su nombre proviene del rey de Sri Lankā, Rāvaṇa, quien se dice lo utilizó para adorar a Ṥiva (Daniélou, 2009: 166). Los cantos cuentan historias relacionadas con los dioses y sus aventuras.


08

La presencia de Śiva

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

En la imagen vemos a Ṥiva sentado sobre la piel de tigre portando un tridente, instrumento que recuerda las tres acciones del universo: creación, destrucción y conservación, y un damaru, tambor con forma de reloj de arena, que tiene boleadoras en los extremos y que al agitar el mango produce un sonido celestial. La serpiente alrededor de su cuello es la dominación del deseo. Las pinceladas azules en el cuello señalan los residuos de un veneno que bebió para que no se mezclara con el elíxir de la inmortalidad. La diosa Gaṅgā brota de la cabellera del dios, y es la manifestación del río Ganges que desciende a la tierra.


09

Peldaños hacia la eternidad

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

Cuando uno camina entre los ghāṭs1 de la ciudad de Vārāṇasī, en las escalinatas que llevan al río Ganges, encuentra diferentes deidades. En la imagen se ve postrado sobre las escaleras a Ṥiva en su advocación fálica (liṅga-yoni), y la imagen mayor de color naranja recargada sobre la pared es Hánuman, el dios mono, y la más pequeña es Gaṇeśa. La figura color hueso es Durgā, una diosa que monta un tigre o un león. Tiene varios brazos en los que empuña armas que le fueron cedidas por algunos dioses para que aniquilara a un asura (demonio) llamado Mahiṣa.


10

Devoto de Śiva

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

Los sādhus por lo general habitan en Vārāṇasī y son devotos de Ṥiva. Son ascetas que como estilo de vida adoptan la penitencia y la austeridad. De esa manera alcanzan la iluminación y la felicidad eterna.


11

Deidad en tránsito

Arturo Gutiérrez del Ángel. Rajastán, 2018.

Como si se tratara de retablos móviles, los autobuses, taxis, carrozas, letreros de tiendas, etcétera, narran diferentes pasajes de la mitología hindú. En la placa superior podemos observar un amuleto protector: la imagen de la diosa Durgā, uno de los avatares de la consorte de Ṥiva.


12

Maheśvara, el gran dios

Arturo Gutiérrez del Ángel. Shree Durgiana Tirath, Amritsar, 2018.

Este recinto está dedicado principalmente a la diosa Durgā, y se le conoce también con el nombre de templo de la plata, debido al color de algunas puertas. Aquí los devotos veneran a Ṥiva, especialmente los lunes (somavāra), día dedicado a este dios. La escultura lo muestra en un estado de meditación que supone la unidad con todo lo que existe; se encuentra por encima de todos los dioses, es el gran dios, Maheśvara, con la serpiente enrollada alrededor del cuello. Del lado izquierdo está su tridente y su damaru. Los devotos han dejado sobre su cuerpo guirnaldas de flores como ofrendas.


13

Veneración y cotidianeidad

Arturo Gutiérrez del Ángel. Rajastán, 2018.

Entre los lugares predilectos para que Ṥiva se halle presente están los mercados o las tiendas locales. Vemos que este expendio lleva por nombre “Shiba”, y vende artículos cotidianos como chalecos y calzoncillos. Así, este dios se materializa en los lugares más inesperados y cotidianos: el mito crea un estratagema de la memoria para los andantes.


14

Purificación

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

En la arquitectura tradicional india se construyen escalinatas que terminan, o comienzan, en un lago o en una fuente. Son particularmente atractivas para los peregrinos que las visitan, beben las aguas y se sumergen en ellas. En la imagen vemos a dos peregrinos en unas escalinatas lavando su ropa y tomando un baño en Khajuraho, India.


15

Flores etéreas

Arturo Gutiérrez del Ángel. Rajastán, 2018.

Los diversos componentes de las ofrendas corresponden a los elementos de la existencia: el agua cuando se lava a la deidad, el fuego en las lámparas de aceite, el aire en el incienso, la tierra en el aroma de los aceites perfumados y las flores, elemento etéreo. Así, las ofrendas preferidas de las deidades son los cocos y las flores, particularmente las guirnaldas de cempasúchil (Tagetes erecta), que muchas veces se venden afuera de los templos. En la imagen se ve a una devota que se dirige al templo y que primero compra un collar de flores para dejar a los pies o colgado del cuello de alguna deidad.


16

Entre la vida y la muerte

Arturo Gutiérrez del Ángel. Rajastán, 2018.

En una neblinosa mañana en Vārāṇasī, a la orilla del Ganges, se realizan varias actividades como el lavado de ropa de las lavanderías locales, el barbero que rasura el pelo de los parientes del difunto en señal de luto y las barcas desde las que se arrojan las cenizas de los muertos.


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Transformaciones de Śiva en Mumbai

Arturo Gutiérrez del Ángel. Mumbai, 2018.

En la imagen se ve un templo urbano dedicado al liṅga-yoni, la forma fálica de Ṥiva y la vagina que representa a Ṥakti, la energía femenina. Sobre el yoni podemos observar un huevo cósmico, otra de las formas de Ṥiva. A un costado de la escultura se encuentra Nandin, el toro que sirve de vehículo al dios fálico.


Las tres esencias del universo

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Cavidad sagrada

Greta Alvarado. Nueva Delhi, 2018.

En la imagen se ve un curioso nicho en las calles de Nueva Delhi. En el centro se puede observar un cuadro con Ṥiva, Pārvātī y su hijo Gaṇeśa. Al lado izquierdo, la diosa Durgā con armas en sus múltiples manos. Al lado derecho, Sarasvati, diosa del conocimiento; Lakṣmī, diosa de la fortuna y Gaṇeśa, el dios con cabeza de elefante que quita los obstáculos. También se observa un liṅga-yoni decorado con flores.


19

El embrión de oro

Arturo Gutiérrez del Ángel. Ajmer, 2018.

Brahmā es un soberano barbado con sus cuatro cabezas que señalan los puntos cardinales. A este dios se le atribuye la creación del Universo, el principio creador o el embrión de oro (Hiraṇia-garbha). En Ajmer se relata que los devotos dejaron de adorarlo porque le mintió a Ṥiva, le dijo que había alcanzado la cumbre del liṅga. Al saber que no era verdad, Ṥiva pronunció una maldición sobre él. Salvo en algunos templos, como en Ajmer, casi nadie le presentaría ofrendas.


20

El sueño del mundo

Sergio T. Serrano Hernández. Archaeological Survey of India Museum, Mumbai, 2016.

Cuando Viṣṇu duerme sobre el agua, sueña, crea y preserva el mundo. Mientras Ṥiva es el principio destructor, Viṣṇu es el principio de la continuación, es el símbolo de la vida perpetua.


21

Adoración fálica

Sergio T. Serrano Hernández. Cueva de Ellorā, Aurangābād, 2016.

Forma fálica de Ṥiva conocida como ῡrdhvaliṅga, un pene erecto que indica continencia y el ascenso del semen dentro del cuerpo. Se encuentra sobre el yoni, la vulva, energía femenina. Los devotos colocan ofrendas de flores, lámparas de aceite y rupias, la moneda india.


22

Morada de los dioses

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

En la imagen se muestra un antiquísimo grabado en piedra que es el plano o esbozo de un templo, y dentro de éste un liṅga-yoni. Es lo que consideramos un modelo reducido del universo.


Seducción divina

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Consagración

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

Devoto haciendo una ofrenda con agua sagrada del río Ganges, hojas y flores, a un liṅga-yoni protegido por kuṇḍalinī, una serpiente que es la fuente de las energías espirituales.


24

Antiguas huellas

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

En alguno de los templos de Khajuraho vemos antiguas huellas, rastros de un cuerpo desaparecido: un cuerpo que deja el recuerdo en los detallados pies esculpidos.


25

“Las rompe cráneos”

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

Los puestos en donde se venden diferentes artículo para las cremaciones se le denominan “las rompe cráneos”; se encuentran a orillas del río Ganges, en Vārāṇasī. Esta denominación proviene de los tiempos en que una fase del ritual funerario consistía en quebrar el cráneo del difunto para que se liberara su alma; en la actualidad se ha sustituido la fractura del cráneo por la de un coco. Varios puestos venden ofrendas florales, paños para arropar a los muertos y cocos.


26

Dioses resguardando un pórtico

Arturo Gutiérrez del Ángel. Templo de Durgiana. Amritsar, 2018.

En el relieve de las puertas se observan, en una técnica de repujado, los contornos de Ṥiva y Durgā. En el friso superior se encuentra Nara-siṃha, mitad hombre y mitad león, avatar de Viṣṇu, vaciando los intestinos de un demonio llamado Hiraṇya-kaṥipu (cubierto de oro). A la izquierda se observa a Brahmā y a la derecha a Ṥiva.


El dios fálico: transfiguraciones e invocación

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La línea de fuego

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

A la orilla del río Ganges vemos un ritual con una escenografía renovada, en el que se bendice a los dioses presentes en Vārāṇasī, como Gaṅgā y Ṥiva, mediante un ritual llamado ārtī, que consiste en el movimiento circular de lámparas de aceite con imágenes de serpientes, manipuladas por los especialistas rituales. Este “espectáculo”, que se lleva a cabo todas las noches, se efectúa más que nada para los visitantes. Una de sus características principales es que se despliegan en el espacio recursos sumamente llamativos y abundantes: luces de colores, sonidos, sabores…


28

Transfiguración del liṅga

Arturo Gutiérrez del Ángel. National Museum, Nueva Delhi, 2018.

Esta pieza pertenece a la dinastía Chola, del siglo xii. Muestra el momento justo cuando, de las profundidades del océano cósmico, se alzó un enorme liṅga en llamas. Brahmā montó sobre su ganso y voló hacia el cielo para ver hasta dónde llegaba el liṅga, mientras que Visnú se convirtió en jabalí para sumergirse y encontrar el origen. Sin embargo, el liṅga continuaba creciendo hacia los dos extremos. Tiempo después, un costado del liṅga se abrió y surgió Ṥiva como la fuerza suprema del universo.


Video 1

Mukhaliṅga

Arturo Gutiérrez del Ángel. National Museum, Nueva Delhi, 2018.

Mukhaliṅga es una forma fálica de Ṥiva con cinco rostros del dios; la quinta cara por lo general es invisible, ya que sólo se ve mediante una comprensión interior. Uno de los rostros mira hacia lo alto, los otros hacia los cuatro puntos cardinales. Ṥiva es el regente de las cinco direcciones espaciales, cada rostro tiene un color distintivo: perla, amarillo, nube, blanco y rojo. En algunas aldeas, durante los meses de invierno se les arropa con telas de lana para calentar el semen (energía sutil) que ahí se almacena.


29

Pinceladas de azafrán

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

En la imagen se ve a un sādhu descansando, y debajo, sobre los ghāṭs, se encuentran varios liṅgas-yonis y otras deidades. El color azafrán en la ropa del asceta y los dioses es característico en el hinduismo, ya que se relaciona con la fertilidad y el sacrificio.


30

Tīrtha

Arturo Gutiérrez del Ángel. Nueva Delhi, 2018.

Los tīrthas son espacios donde se puede transitar de una realidad empírica y sensible a otra trascendental. Sus presencias pasan inadvertidas para la mayoría de las personas, pero son sitios cotidianos que poseen una belleza particular y subjetiva. Cada lugar es seleccionado como continente que guarda las figuras de los dioses y las ofrendas; se localizan en un cruce de caminos, como este pequeño altar, ubicado en una esquina entre las transitadas calles de Delhi. Los devotos han colocado un liṅga-yoni adornado con flores, una representación abstracta del falo sobre la vulva, combinación creadora de las fuerzas masculina y femenina, así como a Nandin, el toro que custodia la imagen y varias representaciones de diosas femeninas. Se les dejan velas y platos con ofrendas.


31

La gesta del Universo

Sergio T. Serrano Hernández. Cuevas de Udayagiri. Orissa, 2016.

Ekamukha liṅga, falo con rostro de Ṥiva. Es la forma visible del creador y emblema divino. Al venerarlo se obtiene el placer y la liberación. La tierra y la cueva son la matriz; la piedra erecta el falo que la fertiliza. Esta dualidad conforman un microcosmos, el reflejo de la gesta del universo.


Video 2

Rudra abhiśeka

Greta Alvarado. Vārāṇasī, 2018.

Rudra abhiśeka, el baño de Rudra (el avatar de Ṥiva como dios de las tempestades), consiste en un ritual de consagración y sus dispositivos varían según tradiciones particulares; puede ser dirigido por un brāhmaṇ (sacerdote) en los templos, o bien por algún devoto que adora al liṅga-yoni que se coloca en los tīrthas, lugares sagrados que se marcan debajo de algún árbol, en una esquina o un crucero significativo.


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Dárshan, un juego de miradas

Sergio T. Serrano Hernández. Gwalior, Madhya Pradesh, 2016.

Entre las calles de los vecindarios existen algunos templos muy ingeniosos. Debajo del árbol se coloca un liṅga de piedra negra; se le han dibujado ojos para señalar que Ṥiva ha resurgido en la escultura. Sus ojos entablan lo que se denomina dárshan, un juego de miradas entre el devoto y la deidad. Sobre esta figura se cuelga una vasija de latón o de lámina, a la cual se le hace un agujero pequeño en la parte inferior, que se rellena con agua y leche para que el líquido esté goteando continuamente sobre el liṅga. De esta manera se alude al líquido vital masculino: el semen. Como vemos en la imagen, en el templo urbano también hay un yoni y una serpiente kuṇḍalinī hechos de cobre, además del tridente y Nandin. El transeúnte, al pasar por estos templos callejeros, los adorna con ofrendas florales y suena las campanas colgadas de las ramas del árbol, llamando al dios para asegurarse de tener su atención.


Tantra, erotismo y frenesí

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Erotismo sacro

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

En la imagen vemos a una figura masculina, considerada una alusión a Ṥiva y otra, femenina, que es Ṥakti. Sus cuerpos entrelazados representan un microcosmos que muestra la gesta del mundo mediante el ritual tántrico, un juego sexual como principio de la creación ejecutado por la “pareja originaria” y reproducido por los humanos.


34

El divino abrazo

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

La imagen muestra el abrazo divino. Las esculturas son un microcosmos que conjunta el aspecto lúdico de la creación con los cuerpos erotizados. Para los escultores cada movimiento sexual fue un motivo de asombro que quedó plasmado como oda al placer y a la creación.


35

«Un tú y yo que se transforma en “tuyo”»

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

Los cuerpos esculpidos en piedra, desnudos, en posiciones sexuales sin ningún escrúpulo, juguetones, encarnan a prakṛti (lo femenino) y a puruṣa (lo masculino), por lo que deben ser comprendidos, tal como lo sugiere el gran poeta mexicano Octavio Paz (2004: 36), como «un tú y yo que se transforma en “tuyo”» .


36

El secreto insondable de la creación

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

Al observarlos, los pasajes de las esculturas sutilmente labradas de Khajuraho no dejan de causar estupor; asombran, admiran y sobre todo, despiertan una secreta excitación acompañada de un conjunto de interrogantes: ¿De quiénes son esos cuerpos? ¿Por qué aluden a lo gráfico del erotismo? Así, debemos mirarlos con la misma admiración y desapego hacia la naturaleza que posee el secreto insondable de la creación.


37

El himno del dios del amor… (la forma ígnea de Śiva)

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

La primera llamada es la invocación del dios (hiṅkāra)
La proposición representa los laúdes (prastāva)
Acostarse con la mujer es el himno de gloria (udgītha)
Acostarse de cara a la mujer es el coro (pratihāra)
El clímax es la consagración ritual (nidhāna)
La separación es el himno final (nidhāna)



Este es el himno del dios [ígneo] de-la-mano-izquierda (Vāmadeva) hecho sobre el acto de amor (Chāndogya Upaniṣad, 2, 13, I, apud Daniélou, 2009: 304).

38

Orgasmo cósmico

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

En el interior de cada ser existen porciones de energías cósmicas destinadas a ser despertadas. Así como las criaturas de Ṥiva seducen al señor para que acuda a su encuentro, en este caso el diálogo, ciertos rituales y meditaciones despiertan esa parte de los dioses dentro de sí. Su presencia es el éxtasis mismo de la meditación y las prácticas tántricas que producen ānanda, una experiencia de felicidad, un orgasmo cósmico…


El reflejo de Śiva en el espejo mitológico

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Fulminación del deseo

Arturo Gutiérrez del Ángel Vārāṇasī, 2018.

En la imagen se ven algunos sādhus cubiertos con las cenizas de los cuerpos cremados. Dos portan una frazada que simula la piel de tigre. Algunas veces se personifica a Ṥiva sentado sobre ella o vistiendo una piel de este gran felino, montura de la diosa Durgā (avatar de Pārvatī), una de las representantes de ṥakti, la energía femenina. Al sentarse sobre esta piel, el dios caza y vence al deseo, es decir, no cede a las tentaciones sensuales.


Nandin, la alegría

40

Nandin, la alegría

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

Cada deidad tiene un animal que le ayuda a desplegar las cualidades que a cada uno le tocan en el escenario cosmográfico. El toro Nandin custodia al liṅga de piedra negra sobre un yoni de piedra rojiza. Los devotos han dejado flores como ofrendas. Nandin, como Ṥiva, tiene las potestades de transformación, pliegue, contracción, multiplicidad, y es el vehículo en el que el dios se transporta.


41

Nandin maṇḍapa (pabellón)

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

La sala del templo que alberga a Nandin u otras deidades es un lugar cargado de pureza; nadie puede entrar con zapatos porque de otra manera estarían ensuciando el recinto. La mirada sobre la deidad no es libre, sino que la orientación del templo y la ubicación de la figura hacen que uno deba caminar en sentido dextrógiro, quedando el lado derecho del devoto hacia el objeto de culto; se hace una reverencia y se puede acariciar la nariz o las patas, el dorso o cualquier parte del cuerpo del toro, para recibir su bendición.


Hierofanías vegetales

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Hierofanías vegetales

Arturo Gutiérrez del Ángel. Khajuraho, 2018.

El árbol es el centro del universo y el axis mundi; es por donde corre la diversidad de fuerzas encontradas: conexión de lo terrenal, el inframundo y el plano celeste. Son, como dice Eliade, “hierofanías vegetales” donde lo sagrado se revela a través de la vegetación: árbol de la vida cósmica que da origen a los más diversos mitos que aluden a esta torsión de la trama entre diferentes planos de la existencia empírica, pero también de su contrario (Eliade, 1981: 32). Los devotos hacen sonar las campanas del árbol para llamar la atención de los dioses y asegurarse de que escuchen sus peticiones. Se amarran plásticos en las ramas que dan un aspecto brillante y multicolor.


43

El árbol cósmico

Arturo Gutiérrez del Ángel. Templo Durgiana, Amristar, 2018.

Los árboles son márgenes que invitan a pensar las fronteras de realidades diversas, entre el reflejo terrenal (microcósmico) de Jambudvīpa, y el cielo, como el esplendoroso árbol cósmico que se encuentra en el centro del mítico monte Meru. Se ha encajado un tridente (aludiendo a una forma fálica) en la apertura del tronco. El contorno de la cavidad se ha delineado de color dorado para remarcarla y señalar la forma de una vulva. Alrededor de los troncos, los devotos atan telas o hilos preferentemente rojos, color vinculado a ṥakti, la energía femenina, como una ofrenda para una petición específica. Dentro de la cavidad están unas figuras nacientes.


Vārāṇasī, la ciudad flotante

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El espejo del Universo

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

Vārāṇasī existe porque existe el río Ganges; uno es la continuación del otro, sin uno no existe el otro, uno se piensa en el otro y se continúa en los deltas marinos; son el espejo del universo y por ello un cosmos intermedio entre lo celestial y lo terráqueo. En la imagen observamos la grandeza de este abrazo entre una naturaleza desbordante y una imagen humanizada de la ciudad a través de los ghāṭs.


45

Vārāṇasī, la ciudad flotante

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

La ciudad es una conmemoración de Ṥiva, y por ello está lleno de templos para él. Algunos tienen pintados dibujos de liṅgas en la cúpula. Uno de los templos principales es el llamado Kashi Vishvanath, una oda a la forma fálica del dios y destino de numerosos peregrinos. Ṥiva caminó desde Kedarnath (en los Himalayas) y se estableció en la forma de linga en el templo Kedar en Vārāṇasī.


46

La muerte impregna todos los sentidos

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

Se dice que esta ciudad mantiene al Universo en movimiento por el flujo de la vida y la muerte que ahí se dan cita: vida brindada por el liṅga de Ṥiva, pene arrancado del cuerpo del dios que cayó en la ciudad; muerte que impregna todos los sentidos al caminar entre las humeantes piras fúnebres. Todos quieren morir con la dignidad que da esta ciudad cuando te vuelve cenizas las cuales alimentarán las humedades de las aguas de Gaṅgā y ayudarán a que el universo se reproduzca. Al ser incinerado en Vārāṇasī, se rompe la cadena de tu karma.


47

Ghattiya

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

El caminante puede observar a la orilla del río Ganges a unos hombres llamados ghattiya que tienen como tarea salvaguardar las pertenencias de quienes deciden zambullirse en el Ganges. Además, hacen un ritual en el que te bendicen al término de las abluciones.


Presencias errantes y conquistadores de la muerte

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Conquistadores de la muerte

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

En esta imagen vemos a un sādhu realizando disciplinas ascéticas. Su piel ha sido frotada con cenizas funerarias, las cuales se vuelven un componente opuesto a la muerte, pues están dotadas de cualidades mágicas: vuelven fértil a la mujer estéril, o son amuletos que cuidan las casas de las parturientas. Del lado derecho se observa una frazada que emula una piel de tigre y un tridente, símbolos de Ṥiva.


49

Śiva errante

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

En la imagen se ve a un sādhu tocando la flauta. Peina su cabello en jaṭāmukuṭa, nudos alzados en una coleta, como la imagen de Ṥiva. Decora su instumento musical con un tridente, llamado triṥūla, el cual simboliza las tres tendencias fundamentales de la naturaleza: creación, preservación y destrucción. Ṥiva también es llamado Ṥūlin (el del tridente). Los sadhῡs cuentan que Ṥiva descendió a la tierra disfrazado como yogui, pasea desnudo y pide limosna. Por ello, algunas veces se dice que el dios deambula por las calles en forma de sādhu.


50

El último sacrificio

Arturo Gutiérrez del Ángel. Vārāṇasī, 2018.

La cremación es el último sacrificio ofrecido a los dioses. Las cenizas y los residuos de los muertos pertenecen a Ṥiva, y son transportados en una barca para ser arrojados al río Ganges. Ṥiva es el barquero y al mismo tiempo es la barca que lleva hacia el otro mundo. A los muertos se les recita al oído un mantra de Ṥiva que se conoce como tarati, para que puedan nadar y obtener la salvación.


Bibliografía

Daniélou, Alain (2009). Mitos y dioses de la India. Girona: Atalanta.

Eliade, Mircea (1981). Tratado de historia de las religiones. Ciudad de México: Era.

Paz, Octavio (2004). Vislumbres de la India. Barcelona: Seix Barral.

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