{"id":40332,"date":"2026-03-20T15:00:00","date_gmt":"2026-03-20T21:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/encartes.mx\/?p=40332"},"modified":"2026-03-11T11:27:50","modified_gmt":"2026-03-11T17:27:50","slug":"hernandez-carnaval-otomi-transformacion-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encartes.mx\/pt\/hernandez-carnaval-otomi-transformacion-cuerpo\/","title":{"rendered":"Las ng\u00e4d&#8217;i-dokwe: disrupciones rituales, cuerpos alterados y alteridades corporales en el mundo otom\u00ed"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-text-align-right verse\">Dedicado a la memoria de \u201cMariposa\u201d, destacada dise\u00f1adora de la est\u00e9tica <em>ng\u00e4d<\/em>\u2019<em>i <\/em>en la Huasteca sur, fallecida en abril de 2025<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sum\u00e1rio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Entre los otom\u00edes de la Huasteca es el <em>zith\u016b<\/em> (diablo, \u201cdevorador de los nombres\u201d), tambi\u00e9n llamado <em>mp\u00f8h\u00f8<\/em>, \u201cel rico\u201d o \u201cmestizo\u201d, quien preside el complejo festivo del carnaval. En el mismo, encontramos personajes como las \u201cdamas\u201d (en otom\u00ed, <em>xumph\u00f8<\/em>), hombres travestidos de mujeres que encarnan el deseo sexual desenfrenado del juego y la fiesta. Sin embargo, existe una variante llamada las \u201clocas\u201d (<em>ng\u00e4d\u2019i<\/em>, quienes son hombres que abiertamente se definen como <em>dokwe<\/em> u homosexuales), colectivo que ha irrumpido en las celebraciones, promoviendo nuevas est\u00e9ticas en los carnavales huastecos. Este texto pretende abordar las reflexiones en torno a estas <em>ng\u00e4d\u2019i-dokwe<\/em> desde un enfoque que describe la transitoriedad inestable de estos cuerpos sexuados, en su constante devenir entre el mundo otom\u00ed y el mundo mestizo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Palavras-chave: <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/alteridad\/\" rel=\"tag\">alteridade<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/carnaval-otomi\/\" rel=\"tag\">carnaval otom\u00ed<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/cuerpo\/\" rel=\"tag\">corpo<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/homosexuales\/\" rel=\"tag\">homosexuales<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/mestizo\/\" rel=\"tag\">mesti\u00e7o<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/transformacion\/\" rel=\"tag\">transformaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"en-title en-text\"><span class=\"small-caps\">the ng\u00e4d\u2019i-dokwe: ritual disruptions, altered bodies, and bodily otherness in the otom\u00ed world<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"en-text abstract\">Among the Otom\u00ed of the Huasteca region, Carnival is presided over by the figure of the <em>zith\u016b<\/em> (the devil, \u201cdevourer of names\u201d), also known as <em>mp\u00f8h\u00f8<\/em>, \u201cthe rich man\u201d or \u201cthe mestizo\u201d. Within the Carnival celebrations, one finds characters such as the \u201cladies\u201d (in Otom\u00ed, <em>xumph\u00f8<\/em>), cross-dressed men who embody an unrestrained and sexualized desire for play and festivity. A more recent variant, known as the \u201cmadwomen\u201d (<em>ng\u00e4d\u2019i<\/em>), consists of men who openly identify as <em>dokwe<\/em> or homosexuals; this collective has disrupted the celebrations by introducing new aesthetics into the Huasteca Carnival. The article examines the <em>ng\u00e4d\u2019i-dokwe <\/em>from an analytical perspective that foregrounds the unstable, shifting character of these sexed bodies as they continually move between the Otom\u00ed and mestizo worlds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"en-text abstract\">Keywords: Otom\u00ed Carnival, transformation, body, mestizaje, otherness, homosexuality, non-heteronormative sexualities.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La alteridad, esa condici\u00f3n ineludible<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap abstract\">En este trabajo pretendo exponer la condici\u00f3n de reversibilidad cosmopol\u00edtica en los cuerpos de las <em>ng\u00e4d\u2019i-dokwe<\/em>, las \u201clocas-gays\u201d de los carnavales otom\u00edes de la Huasteca meridional, quienes son un ejemplo performativo de c\u00f3mo la alteridad logra volver indispensables los modos de coexistencia entre los mundos mestizo e ind\u00edgena. Esta relaci\u00f3n, siempre tensa, revela que la estabilidad y uniformidad pueden ser no solo sospechosas, sino abiertamente peligrosas. Tal y como lo expresan las trayectorias de vida de estas \u201clocas\u201d, lo ordinario radica en diferir, convirtiendo a la alteridad en un destino casi irrefutable. En este art\u00edculo se busca describir las trayectorias cosmopol\u00edticas de estas \u201clocas-gays\u201d, tan otom\u00edes como mestizas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si como advierte Eduardo Viveiros de Castro, \u201chacer antropolog\u00eda es comparar antropolog\u00edas\u201d (2010: 70), es posible que el ejercicio de esta disciplina \u2013que no es exclusiva de los acad\u00e9micos\u2013 implique tambi\u00e9n cotejar las formas en las que los cuerpos, en cuanto marcas de alteridad, son presentados y representados, producidos y reproducidos. Contrario a los deseos exotizantes de quienes aspiran a ver en los mundos ind\u00edgenas espacios o culturas inamovibles, estos, en cambio, refuerzan su convicci\u00f3n de aprender a vivir bajo constantes transformaciones que, en muchos sentidos, no parecen conocer ni la mesura ni el control. Dar cuenta de estas innovaciones, adaptaciones e incorporaciones de la alteridad ind\u00edgena al mundo moderno (y viceversa) se mantiene como una tarea propia de la etnolog\u00eda contempor\u00e1nea y, como lo han documentado con singular esmero los trabajos compilados por Pedro Pitarch y Gemma Orobitg (2012), es posible comprobar c\u00f3mo las locas otom\u00edes son m\u00e1s que personajes de una comparsa carnavalera y sus cuerpos son verdaderas \u201csin\u00e9cdoques de modernidad\u201d (Figura 1).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_1_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"5157x3438\" data-index=\"0\" data-caption=\"Figura 1. Tres ng\u00e4d'i-dokwe en el Carnaval de Cruz Blanca. A la izquierda se encuentra \"mariposa\", a quien est\u00e1 dedicado este art\u00edculo. fuente: carlos arturo hern\u00e1ndez d\u00e1vila. ixhuatl\u00e1n de madero, veracruz, 2022.\">\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_1_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Figura 1. Tres ng\u00e4d'i-dokwe en el Carnaval de Cruz Blanca. A la izquierda se encuentra \"Mariposa\", a quien est\u00e1 dedicado este art\u00edculo. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, 2022.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Trabajos de colegas como Johannes Neurath (2008), Sa\u00fal Mill\u00e1n (2015) o Aparecida Vila\u00e7a (2020), colocan el acento en se\u00f1alar que esta identidad m\u00faltiple y d\u00factil no es un problema para los pueblos de la Am\u00e9rica ind\u00edgena, como s\u00ed lo es para muchos antrop\u00f3logos, afanados muchas veces en delimitar con precisi\u00f3n la identidad, pretendiendo volver visibles los factores de invariabilidad en mundos donde la mutabilidad es cosa de todos los d\u00edas. Las etnograf\u00edas citadas consideran a las cosmolog\u00edas ind\u00edgenas como antropolog\u00edas en toda regla; estas son capaces de dar cuenta de las alteridades que habitan en sus mundos y con las que establecen complejas relaciones de negociaci\u00f3n para hacer posible la comunicaci\u00f3n. Es de reconocer que la clave de las antropolog\u00edas nativas no reside en la b\u00fasqueda de las unidades subyacentes que los seres comparten, sino en aplicar con rigor una observaci\u00f3n atenta y continua sobre las variaciones que, parad\u00f3jicamente, las hacen susceptibles de coexistir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><span class=\"small-caps\">Alteridades mestizas: m\u00e1scaras y ropas de poder <\/span><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">En la Huasteca, la alteridad mestiza se encarna en espacios de poder y en quienes los administran: la Iglesia, las instituciones del Estado (gobiernos, escuelas, cl\u00ednicas). El otro-mestizo es poderoso. Y en el mundo eclesial esta marca, adem\u00e1s, genera disputas centenarias. El evangelio y las comunidades de la Huasteca mantienen relaciones suficientemente cordiales, lo cual no siempre se replica con los evangelizadores quienes, en muchas ocasiones, se refieren a los pueblos de la regi\u00f3n o bien como \u201ctierra de misi\u00f3n\u201d o como \u201ctierra de idolatr\u00eda\u201d, como me relat\u00f3 un sacerdote cat\u00f3lico que prefiri\u00f3 mantener el anonimato. Los trabajos de Arturo G\u00f3mez (2003) y Alan Sandstrom (2010) en la zona de Chicontepec registraron en su momento la frustraci\u00f3n de curas y catequistas ante la necedad de los pueblos para mantenerse en sus pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas y las reacciones de estos ante las imposiciones y descalificaciones no solo de los evangelizadores cat\u00f3licos, sino tambi\u00e9n de pastores de iglesias evang\u00e9licas de diversas denominaciones, preocupados por la salvaci\u00f3n del alma y la purificaci\u00f3n e higiene del cuerpo otom\u00ed (Garret, 2013). Por su parte, Jacques Galinier (2022) ha insistido en el papel del diablo (<em>zith\u016b<\/em>) como el moderador de las contradicciones y el \u00fanico que garantiza el mantenimiento de los d\u00e9biles equilibrios sobre los que se sustenta el cosmos, relegando a Jesucristo y a los santos a un papel menor en cuanto a alcances y jerarqu\u00eda. Justamente la comunidad elegida para obtener la informaci\u00f3n de este texto se encuentra en esta \u201ctierra de idolatr\u00eda\u201d, descrita en el mapa de la Figura 2.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_2_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"4856x3753\" data-index=\"0\" data-caption=\"Figura 2. La \"tierra de idolatr\u00eda\". con el n\u00famero 5 y en amarillo destaca ixhuatl\u00e1n madero, veracruz.\">\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_2_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Figura 2. La \"Tierra de idolatr\u00eda\". Con el n\u00famero 5 y en amarillo destaca Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Sobre el carnaval otom\u00ed (dentro y fuera de la Huasteca) contamos con abundantes materiales de buen calado (Lazcarro, 2017; Heiras, 2017; Rainelli, 2019). La elecci\u00f3n de esta regi\u00f3n proviene de un inter\u00e9s por efectuar comparaciones entre comunidades otom\u00edes con diferentes grados de evangelizaci\u00f3n. Mi trabajo de m\u00e1s larga data ha sido entre los otom\u00edes de la Sierra de las Cruces y Monte Alto, en el Estado de M\u00e9xico, quienes han vivido la presencia de curas y frailes misioneros \u2013adem\u00e1s de funcionarios, maestros y otros representantes del Estado\u2013 de forma continua desde el siglo <span class=\"small-caps\">xvi<\/span> (Hern\u00e1ndez, 2022). Al buscar una regi\u00f3n de comparaci\u00f3n, encontr\u00e9 en la Huasteca sur un terreno \u00f3ptimo para esta empresa. Fue as\u00ed que entr\u00e9 en contacto con el colega Santiago Bautista Cabrera, a la saz\u00f3n estudiante del Doctorado en Historia y Etnohistoria en la Escuela Nacional de Antropolog\u00eda e Historia, originario de la comunidad otom\u00ed de Cruz Blanca, Ixhuatl\u00e1n de Madero. Santiago \u2013quien es un reconocido investigador de su propia comunidad\u2013 hab\u00eda dictado una ponencia en el Seminario Permanente de Pueblos Otopames sobre la importancia del culto a la Sirena-Santa Juanita (llamada en otom\u00ed <em>xumph\u00f8 dehe, <\/em>\u201cla due\u00f1a\u201d o \u201cse\u00f1ora\u201d del agua) en el santuario conocido como La Joya; llam\u00f3 mi atenci\u00f3n el registro que hizo acerca de los dichos de los fieles que describen este espacio como una \u201cpresidencia municipal\u201d. En su tesis de maestr\u00eda (2017), este autor present\u00f3 la siguiente informaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Esta casa de costumbre es una oficina en donde se re\u00fanen personas de \u201craz\u00f3n\u201d, jueces, secretarias, polic\u00edas, maestros, ah\u00ed llegan los jefes. Es as\u00ed entonces que el que va a hacer una petici\u00f3n debe llevar la ofrenda completa, debe invitar a m\u00e1s gentes para que haya m\u00e1s fuerza, es como si fueras a una presidencia a presentar tus papeles, si le falta algo no te apoyan y a\u00fan si llevas m\u00e1s gente (expresa do\u00f1a Arnulfa, m\u00e9dico tradicional de la comunidad) (Bautista, 2016: 178).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta afirmaci\u00f3n hallaba concordancia con lo que escuch\u00e9 de las ancianas nahuas del pueblo de Santa Ana Acatitla, en Chicontepec, Veracruz, quienes me dijeron, durante la celebraci\u00f3n de la renovaci\u00f3n de los poderes de un cham\u00e1n nahua local, que el cerro sobre el que est\u00e1bamos era \u201cpresidencia\u201d y que dentro-debajo de \u00e9l despachaban \u201cel presidente, las secretarias \u2013vestidas con blusas, faldas y tacones\u2013, los polic\u00edas y los jueces, todos gente de raz\u00f3n\u201d. Este testimonio dialoga con otro similar de los otom\u00edes tambi\u00e9n de la Huasteca, reportado por Israel Lazcarro, acerca del cerro <em>May\u00f3ni\u2019ja<\/em>, tambi\u00e9n conocido como \u201cIglesia Vieja\u201d o \u201cM\u00e9xico Chiquito\u201d, y que para los vecinos de la comunidad de Zapote Bravo (vecina a Cruz Blanca) es an\u00e1logo, por su dimensi\u00f3n de poder y jerarqu\u00eda, no a una simple \u201cpresidencia municipal\u201d, sino m\u00e1s bien al mism\u00edsimo \u201cgobierno federal\u201d (Lazcarro, 2024: 139). En el mismo sentido, Lazcarro refiere que el pozo m\u00e1s antiguo de la comunidad de Zapote Bravo es un \u201cpresidente\u201d (<em>ts\u00ebt\u2019abi b\u00f8hthe<\/em>), que exige ser visitado y tratado con la dignidad propia de su jerarqu\u00eda (Lazcarro<em>, <\/em>2024: 13).<\/p>\n\n\n\n<p>No estamos ante \u201crepresentaciones\u201d de la alteridad, sino ante la constataci\u00f3n de que, desde la lectura ind\u00edgena, el poder (no solo el pol\u00edtico-estatal) y sus atributos son, incuestionablemente, propios del mundo mestizo. La curiosidad me llev\u00f3 a proponer un viaje para conocer la \u201cpresidencia\u201d donde gobernaba la Sirena pero, debido a que las fechas de su fiesta hab\u00edan pasado, solicit\u00e9 a Santiago Bautista su hospitalidad para poder visitar Cruz Blanca durante su exuberante carnaval (en otom\u00ed <em>nt\u00ebni, <\/em>\u201cel juego\u201d) el a\u00f1o siguiente, petici\u00f3n que nos fue concedida a m\u00ed, a mi hija y al grupo de amigos y colegas con quienes asistimos en 2022 a la fiesta en honor del <em>compadre<\/em>, <em>padr\u00e3o<\/em>, <em>zith\u016b o mp\u00f8h\u00f8<\/em>: el otro<em>, <\/em>el diablo, el rico y gran mestizo por excelencia, tal y como se observa en la Figura 3, con el diablo encarnado en un mu\u00f1eco que tiene los rasgos de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, presidente de M\u00e9xico entre 2018 y 2024.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_3_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"3242x2432\" data-index=\"0\" data-caption=\"Figura 3. El diablo\/compadre (Zith\u016b) del Carnaval de Cruz Blanca, con el rostro de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, y flanqueado por diablos de color negro y rojo. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, s. f.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_3_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Figura 3. El diablo\/compadre (Zith\u016b) del Carnaval de Cruz Blanca, con el rostro de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, y flanqueado por diablos de color negro y rojo. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, s. f.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>En Cruz Blanca y en muchos pueblos de alrededor, el carnaval es anunciado con un mes de anticipaci\u00f3n en la ceremonia llamada Levantamiento de Banderas, durante la cual las m\u00e1scaras del diablo son despertadas de su letargo y llevadas a la plaza del pueblo para recibir el saludo de la comunidad. Al caer la noche, los \u201ccostaludos\u201d o <em>bota,<\/em> seguidos de los diablos y de otros enmascarados, arribaron a la galera del pueblo para depositar las m\u00e1scaras en el suelo, dentro de un c\u00edrculo de protecci\u00f3n formado por una vara de ortiga, donde se les saluda, se les prenden velas y se les ofrece comida y alcohol en generosas cantidades. Las familias llegan hasta ellas y les hablan, salud\u00e1ndolas y d\u00e1ndoles la bienvenida. A las m\u00e1scaras las acompa\u00f1aban adem\u00e1s los diablos, \u201csus hijos\u201d, quienes aparecen con los cuerpos pintados de rojo y negro, debidamente enmascarados, arrastrando cadenas y haciendo sonar campanas de metal. En cierto momento, fuimos convocados a la intimidad de una casa cercana donde una familia hac\u00eda su propio ritual delante de su impresionante altar, en el que se acumulan varias decenas de m\u00e1scaras de diablo.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de cuatro semanas y con este mismo grupo, volvimos a Cruz Blanca, ahora s\u00ed, al carnaval \u201cformal\u201d.<a class=\"anota\" id=\"anota1\" data-footnote=\"1\">1<\/a> Si el encuentro con las m\u00e1scaras que com\u00edan y recib\u00edan las libaciones me hab\u00eda impactado, durante el carnaval qued\u00e9 atrapado por el espect\u00e1culo del culto al <em>compadre, <\/em>siempre caracterizado por tener el rostro de alguien con poder (en 2022, Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador; en los dos a\u00f1os siguientes, Joaqu\u00edn el \u201cChapo\u201d Guzm\u00e1n). Igual de atractiva era la vista que ofrec\u00eda un grupo de personajes femeninos a quienes identifiqu\u00e9 primero como las \u201cdamas\u201d (<em>sumph\u00f8<\/em>), quienes participaban en el juego y que pude dividir en dos simples categor\u00edas: quienes llevaban m\u00e1scaras y quienes no. Todos eran hombres travestidos, pero las enmascaradas portaban adem\u00e1s ropas tradicionales, mientras que las \u201cdesenmascaradas\u201d llevaban vestidos escotados, zapatos de tac\u00f3n alto, iban bien maquilladas y, acaso lo m\u00e1s llamativo, no parec\u00edan necesariamente \u201cdisfrazadas\u201d. \u201cNosotras no nos disfrazamos, nada m\u00e1s nos <em>pulimos<\/em> para vernos mejor\u201d, me dijo una de ellas, quien portaba una minifalda muy ajustada, sandalias, una blusa blanca y una peluca morada: \u201cpero esto que ves, esto somos todos los d\u00edas\u201d, remat\u00f3. En cierto momento, este grupo se reuni\u00f3 para comer y les ped\u00ed que posaran para mi c\u00e1mara, inici\u00e1ndose un di\u00e1logo desafiante y enigm\u00e1tico. A pregunta expresa sobre si ellas eran las \u201cdamas\u201d del carnaval, me respondieron lo siguiente: \u201cNo, nosotras somos las <em>locas<\/em> (<em>ng\u00e4d\u2019i<\/em>). Nosotras somos las novias del diablo\u201d. La respuesta me pareci\u00f3 inquietante.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del carnaval de aquel a\u00f1o, las locas nos relataron sus respectivas historias de migraci\u00f3n desde Ixhuatl\u00e1n de Madero y otros pueblos del sur de la Huasteca hasta la zona metropolitana de la Ciudad de M\u00e9xico, compartiendo sus experiencias sobre su trabajo y la forma en c\u00f3mo discurre su vida lejos del rancho. Pero la atenci\u00f3n estaba sobre todo en lo que para ellas significaba ser loca: \u201cEn el carnaval est\u00e1n las \u2018damas\u2019 (<em>sumph\u00f8 <\/em>u <em>h\u00f8rasu<\/em>, si bien en Cruz Blanca ambas categor\u00edas no son familiares), pero somos \u2018locas\u2019 (<em>ng\u00e4d\u2019i<\/em>), y cuando el carnaval acaba, todas somos <em>dokwe<\/em>\u201d, me dijo Andy, una de las \u201cpioneras\u201d de este colectivo. El que las \u201clocas\u201d fueran novias del diablo significaba que tambi\u00e9n representaban los bienes y riquezas que este detenta, lo que explicaba tambi\u00e9n su apariencia mestiza, pues evidentemente comparten el estilo de vestir propio del mundo donde su novio\/esposo gobierna.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella primera incursi\u00f3n en el carnaval de Cruz Blanca me dej\u00f3 varias interrogantes sobre aquellas \u201clocas\u201d y las formas en las que su vida se desenvolv\u00eda con soltura (\u201ctriunfando\u201d, en sus propias palabras) lo mismo en la Huasteca que en Ecatepec, Naucalpan o Tlalnepantla y otros municipios conurbados a la Ciudad de M\u00e9xico.<a class=\"anota\" id=\"anota2\" data-footnote=\"2\">2<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cLocas\u201d y <em>dokwe<\/em>: cuerpos, palabras y sentidos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Nombrar es crear. En muchos pueblos de ra\u00edz otom\u00ed que experimentan la p\u00e9rdida de la lengua suelen sobrevivir palabras a las que mucha gente suele calificar como \u201cgroser\u00edas\u201d. Es el caso de la palabra <em>dokwe<\/em>, la que es de uso constante incluso entre los migrantes de la Huasteca que viven en la periferia de la Ciudad de M\u00e9xico. Una p\u00e1gina de Facebook, dedicada a la promoci\u00f3n del carnaval otom\u00ed en Ecatepec, public\u00f3 un meme que ilustra esta informaci\u00f3n, como se observa en la Figura 4:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_4_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"715x843\" data-index=\"0\" data-caption=\"Figura 4. Meme sobre el t\u00e9rmino \"docue\". fuente: https:>\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_4_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Figura 4. Meme sobre el t\u00e9rmino \"docue\". Fuente: https:\/\/www.facebook.com\/photo\/?fbid=3389640981337285&set=a.2014104348890962<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>O termo <em>ng\u00e4d\u2019i<\/em> (\u201cloca\u201d) se diferencia del de \u201cdama\u201d, debido a que la primera \u201csiempre es mujer, aunque est\u00e9 atrapada en el cuerpo de un hombre; los que se visten con m\u00e1scara y faldas y eso solo se visten en carnaval, pero no son gays\u201d, sostiene Andy, una de las \u201clocas pioneras\u201d de Cruz Blanca. Por su parte, el t\u00e9rmino <em>dokwe<\/em> admite diferentes traducciones, siendo las m\u00e1s habituales las de \u201cmaric\u00f3n\u201d o \u201cputo\u201d. Algunas locas me dec\u00edan que podr\u00eda traducirse literalmente como \u201cpiedra enojada\u201d, pero no abundaban m\u00e1s al respecto. Esta palabra me intrigaba mucho y fue necesario buscar el apoyo del ling\u00fcista e investigador independiente M\u00e4st\u2019oho Thu\u2019bini, quien realiz\u00f3 un rastreo de dicha palabra para este texto. Seg\u00fan su propia investigaci\u00f3n, <em>dokwe<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Deviene de \u201c<em>Doki\/Thoki <\/em>tronchar\u201d y \u201c<em>we <\/em>gritar\u201d; por lo tanto, se interpretar\u00eda como \u201cHombre que grita al ser tronchado\u201d (o \u201croto\u201d en el acto sexual). Se trata del hombre homosexual pasivo y esta acepci\u00f3n se respalda principalmente en la referencia descrita en el <em>Arte breve de la lengua otom\u00ed<\/em> e <em>Vocabulario triling\u00fce<\/em> de fray Alonso Urbano (<em>ca.<\/em> 1604), foja 352 \u2018P ante O\u2019, en la entrada l\u00e9xica \u201cPuto que padece\u201d, que en el H\u00f1\u00e4h\u00f1u escrito en la obra es \u201c<em>Notocue<\/em>\" y \"<em>Not\u00e2tocue<\/em>\u201d. En el mismo documento, en la siguiente entrada l\u00e9xica, se menciona al \u201c<em>Puto qhaze<\/em>\u201d y en H\u00f1\u00e4h\u00f1u est\u00e1 escrito como \u201c<em>Notitocuete<\/em>\" y \"<em>Notichate<\/em>\u201d, lo cual refiere al hombre homosexual activo y que posiblemente su significado sea \u201cquien hace gritar tronchando o rompiendo\u201d (en el acto sexual).<\/li>\n\n\n\n<li>De manera similar a la primera propuesta, esta segunda puede venir de \u201c<em>Do<\/em>\u2019<em>mi <\/em>inclinar o humillarse\u201d y \u201c<em>kwe <\/em>enojarse\u201d; por lo tanto, se interpretar\u00eda como \u201cHombre que se enoja al ser inclinado\u201d (o \u201chumillado\u201d en el acto sexual y el concepto de \u201cenojarse\u201d referir\u00eda a los \u201cgestos y gritos\u201d de placer sexual durante el coito). Refiere al hombre homosexual activo y que posiblemente su significado sea \u201cquien hace enojar inclinando o humillando a otro\u201d (en el acto sexual).<\/li>\n\n\n\n<li>La \u00faltima propuesta deviene de \u201c<em>Do <\/em>piedra<em>\u201d y \u201cKwet<\/em>\u2019<em>e <\/em>estar pegado\u201d; por lo tanto, se interpretar\u00eda como \u201ctest\u00edculo o huevo pegado, que se pega\u201d. Esta acepci\u00f3n podr\u00eda denotar al \u201chombre con vulva\u201d o \u201cafeminado\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la palabra <em>dokwe<\/em> est\u00e1 referida en otras publicaciones ling\u00fc\u00edsticas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>No <em>Diccionario etimol\u00f3gico de otom\u00ed colonial<\/em> (1901), Lawrence Ecker menciona la palabra <em>Dokwe<\/em> en la p\u00e1gina 352, entrada l\u00e9xica To9 con los significados de \u201csodomita\u201d, \u201cputo\u201d, \u201chermafrodita\u201d y \u201caputado\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>No <em>Diccionario otom\u00ed-castellano del patrimonio ind\u00edgena del Valle del Mezquital<\/em> (1956) refiere el vocablo <em>Docue<\/em> con los significados \u201cinvertido\u201d, \u201cafeminado\u201d y \u201chombre vestido de mujer\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>No <em>Diccionario del h\u00f1\u00e4h\u00f1u<\/em> de Luis Hern\u00e1ndez Cruz y Mois\u00e9s Victoria Torquemada del Instituto Ling\u00fc\u00edstico de Verano (2004) se anota lo siguiente: invertido, afeminado. \u201c<em>T<\/em>\u2019<em>en\u00e4 ge ya dokue,\u0331 \u2018bu<\/em>\u0331 <em>ra \u2018beh\u0331\u00f1\u00e4, di h\u00f1uxhu\u00ed r\u00e1 mi \u2018beh\u0331\u00f1\u00e4, ha \u2018bu<\/em>\u0331 <em>ra d\u00e4me, di h\u00f1uxhu\u00ed r\u00e1 mid\u00e4me. <\/em>Dicen que los invertidos, si son mujeres se echan con su compa\u00f1era mujer, y si son hombres se echan con su compa\u00f1ero hombre\u201d. Sodomita: \u201c<em>St\u00e1 nu \u2018na t\u2019en\u00e4 ra dokue<\/em>\u0331 di <em>neki ra \u2018beh\u0331\u00f1\u00e4, pege xa me<\/em>\u2019<em>tsa r\u00e1 \u2018beh\u0331\u00f1\u00e4, \u2018n\u00e4. <\/em>He visto a una que dicen que es sodomita; se ve que es mujer, pero dicen que ha tenido esposa\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>No <em>Diccionario y\u00fah\u00fa (otom\u00ed de la Sierra Madre Oriental)<\/em> de Artemisa Echegoyen y Katherine Voigtlander, publicado por el Instituto Ling\u00fc\u00edstico de Verano (2012), se menciona lo siguiente: <em>(ra) do\u0300kwe\u0331<\/em>. El manflorita, el homosexual (hombre). \u201c<em>Ra dokwe<\/em>\u0331 <em>t\u2019e\u0308mba n<\/em>\u2019<em>da ran \u2018yohu<\/em>\u0331 \u2018<em>bu<\/em>\u0331 in <em>zohse<\/em>\u0331 <em>ra<\/em>\u0301 min \u2019<em>yohu\u0331wi. <\/em>Le dicen manflorita a un hombre cuando se mete con otro hombre\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Existe otra palabra que refiere al maric\u00f3n, que es <em>tsabxi:<\/em> \u201cPuto, joto, maric\u00f3n\u201d. Deviene de los t\u00e9rminos \u201c<em>Tsa <\/em>tragar o devorar\u201d y \u201c<em>Xii <\/em>piel o pellejo\u201d; por lo tanto, ser\u00eda \u201cel hombre que traga pellejo\u201d (M\u00e4st\u2019oho Thu\u2019bini, investigaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n personal, 2024).<a class=\"anota\" id=\"anota3\" data-footnote=\"3\">3<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El campo sem\u00e1ntico de estas definiciones, sin embargo, no estaba completo. En mis observaciones constataba el aire lujurioso con el cual las locas eran recibidas y, sobre todo, tratadas por los hombres presentes \u2013viejos y j\u00f3venes\u2013 con frecuentes bromas de car\u00e1cter sexual, o con abiertos empe\u00f1os en tocarlas o invit\u00e1ndolas a tocarlos a ellos en un abierto ambiente er\u00f3tico. Con esta idea en mente, trat\u00e9 de trazar una ruta de an\u00e1lisis acerca de las trayectorias de los cuerpos de las <em>ng\u00e4d\u2019i-dokwe<\/em> como cuerpos tan otom\u00edes como mestizos, tan masculinos como femeninos, tan huastecos como urbanos, tan pudorosos como libertinos, dentro de un sistema de transformaciones que exige comprender una amplia serie de categor\u00edas de entendimiento sobre la cosmopol\u00edtica otom\u00ed, en especial a partir de la alianza conyugal (e interespecie) entre las locas y el diablo, alianza que, al consumarse, permite considerarlas como una bendici\u00f3n para las familias y las comunidades. Circunscribirlas a personas que ejercen determinados roles sexuales no daba cuenta de la historia completa. Es as\u00ed que se impon\u00eda un ejercicio m\u00e1s extenso para comprender con m\u00e1s precisi\u00f3n su papel no solo durante el carnaval, sino en el mundo huasteco, pues en s\u00ed mismas las locas me parec\u00edan cuerpos que en realidad deven\u00edan elogios de la alteridad que hab\u00eda detectado en los atav\u00edos, por ejemplo, de la Sirena o de las entidades pat\u00f3genas de los recortes de papel de uso ceremonial.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">O <em>ng\u00e4d\u2019i-dokwe<\/em> como habitantes de la \u201ctierra del amor\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Sobre el carnaval en la Huasteca disponemos de un buen aparato bibliogr\u00e1fico (Galinier, 1990; Heiras, 2012; Gallardo, 2012; Trejo <em>et al<\/em>., 2014). Los mismos autores de la <em>Sonata ritual <\/em>no dejan de hacer \u00e9nfasis en el poder y la tensi\u00f3n sexual que se vive en los <em>juegos<\/em> otom\u00edes, radicalmente diferente de lo que se observa entre nahuas, totonacos y tepehuas. Entre los otom\u00edes, muertos ben\u00e9ficos y muertos en desgracia parecen atropellarse en el carnaval, en abierta competencia por el desahogo de las tensiones sexuales. En la regi\u00f3n vecina de la Sierra Madre Oriental, el mismo Jacques Galinier hab\u00eda identificado en el contexto carnavalesco al personaje <em>h\u00f8rasu<\/em>, \u201cla mujer que hace el amor\u201d, cuyo origen es la tierra caliente (\u201cla Huasteca, la tierra donde se hace amor\u201d) (Galinier, 1990: 349-351). De acuerdo con este autor, es sugerente que en el otom\u00ed serrano \u201ccopular\u201d y \u201cHuasteca\u201d compartan ra\u00edz. \u201cLa Huasteca es pura comedera y cogedera\u201d, me dice Bartolom\u00e9 Hern\u00e1ndez, un joven y afamado tejedor nahua en una charla informal, mientras ambos contempl\u00e1bamos el frenes\u00ed carnavalero de la comunidad de Cruz Blanca.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, sin duda, una aportaci\u00f3n muy sugerente de Galinier es la de mencionar que, en la Sierra Madre Oriental, las <em>h\u00f8rasu<\/em> son consideradas como divinidades \u201cvivas\u201d, originarias de las tierras bajas y calientes de la Huasteca (\u201cla tierra del amor\u201d), que se muestran er\u00f3ticamente activas y vitalmente f\u00e9rtiles. Son, adem\u00e1s, actualizaciones de Tlazolt\u00e9otl, la diosa \u201cde la creaci\u00f3n, la lujuria y la confesi\u00f3n de los pecados\u201d, y adem\u00e1s se encuentran siempre adoloridas tanto por su esfuerzo sexual como por el trabajo de parto, que es su natural consecuencia. En un trabajo m\u00e1s reciente, el mismo Galinier reflexiona sobre las formas \u201cest\u00e9ticas\u201d y \u201ccosm\u00e9ticas\u201d mediante las que el diablo seduce (y amenaza) con sus ornamentos de \u201cdama\u201d o \u201cputita\u201d (Galinier, 2025: 212-213). Por su parte, el trabajo de Santiago Bautista nos confirma el tratamiento que las locas (<em>ng\u00e4d<\/em>\u2019<em>i<\/em>) reciben como entidades sagradas (en este caso, como semillas) en el carnaval de Cruz Blanca:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Desde la ex\u00e9gesis de los especialistas del ritual, estos personajes (las locas) representan la semilla y hacen referencia a la fertilidad de la tierra, por eso es necesario abastecerlos con mantenimientos abundantes para que est\u00e9n contentos y puedan atraer la prosperidad, la abundancia y suerte para el capit\u00e1n del carnaval. Don Mauro explica lo siguiente: \u201cLas damas juegan, como quiere decir, como hacen los que van al cerro\u201d. \u201cYa lo vest\u00eda la semilla que traen del cerro nada m\u00e1s que no lo ponen su m\u00e1scara. Lo vest\u00edan bien, lo ponen ropa buena, lo ponen sombrero\u201d [<em>sic<\/em>]. Por eso dicen que ellos que dejan suerte, por eso de que le dan de comer bien, lo ponen la mesa, su plato y bailan como danza (Bautista, 2017: 161).<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, las locas se presentan bien vestidas a la casa de los capitanes del carnaval y se les compara con el elegante revestimiento que envuelve a las deidades hechas de papel recortado en los rituales de costumbre (Figura 5). Adem\u00e1s, reciben \u2013como las deidades que son\u2013 un trato especial a la hora de la comida, la cual hacen de pie en torno a la mesa (Figura 6).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_5_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"4530x3020\" data-index=\"0\" data-caption=\"Figura 5. La Sirena, de papel recortada, portando un vistoso vestido de quincea\u00f1era. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. La Joya, Cruz Grande, Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, 2024.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_5_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure><figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_6_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"4032x3024\" data-index=\"0\" data-caption=\"Figura 6. Las locas siendo recibidas y bendecidas en la casa del capit\u00e1n del carnaval. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Zapote Bravo, Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, s. f.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_6_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Figura 5. La Sirena, de papel recortada, portando un vistoso vestido de quincea\u00f1era. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. La Joya, Cruz Grande, Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, 2024.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div><div class=\"caption\">Figura 6. Las locas siendo recibidas y bendecidas en la casa del capit\u00e1n del carnaval. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Zapote Bravo, Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, s. f.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Con estas coordenadas, pude empezar a entender la informaci\u00f3n que obtuve en las conversaciones con las locas con las que establec\u00ed m\u00e1s confianza. Llamaba mi atenci\u00f3n el hecho de que muchas de ellas viv\u00edan en la Ciudad de M\u00e9xico o en sus municipios vecinos y, de acuerdo con sus testimonios, trabajaban intensamente a lo largo de nueve o diez meses para luego dedicar dos meses enteros en jugar en la mayor cantidad posible de carnavales en un circuito que abarca pueblos tanto de Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, como del vecino municipio de Huehuetla, Hidalgo, o, inclusive, en algunos pueblos de la microrregi\u00f3n de Pantepec, Puebla. \u201cEs que nos esperan en todos lados, se alegran de que lleguemos y las locas de otros pueblos nos invitan al suyo y nosotras tambi\u00e9n las invitamos al nuestro, y as\u00ed nos acompa\u00f1amos y todo es desmadre y relajo y puter\u00eda, aunque a veces tambi\u00e9n hay enviadas y competencia\u201d, me confi\u00f3 una de ellas con la complicidad de sus compa\u00f1eras mientras se \u201cproduc\u00edan\u201d (se arreglaban) para salir a \u201ctriunfar\u201d en el carnaval de Cruz Blanca.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el carnaval de 2024 acompa\u00f1\u00e9 a varias \u201clocas\u201d desde este pueblo y hasta la comunidad vecina de Zapote Bravo para \u201cjugar\u201d ah\u00ed. Me advirtieron que era menester tener cuidado de no alterar la fiesta y fui testigo de las formas en las que las visitantes eran convidadas a comer, de pie, en la misma mesa en las que ya com\u00edan las \u201clocas\u201d locales, recibiendo como bienvenida un trato ceremonial que consist\u00eda en sahumarlas con copal, acto que llev\u00f3 a cabo la due\u00f1a de la casa, quien despu\u00e9s pronunci\u00f3 un breve discurso en otom\u00ed para dar gracias por tener \u201ctantas locas que deb\u00edan traer buena suerte a la casa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de ellas, vestida de novia, me coment\u00f3 que los due\u00f1os de la casa le hab\u00edan solicitado expresamente ir as\u00ed, pues deseaban que sus hijos \u201cencontraran una buena mujer para casarse y tener hijos y ser felices\u201d, confirmando la intuici\u00f3n de que las \u201clocas\u201d, junto con su condici\u00f3n lasciva, representan tambi\u00e9n augurios de buenaventura, as\u00ed como deseos de prosperidad y abundancia. No es casual que una de las locas de Cruz Blanca e hija de uno de los \u201ccostaludos\u201d sea tenida como un signo de buen augurio para su propio padre. Hablando de la relaci\u00f3n al interior de la familia, una amiga de esa casa sostiene que \u201csu pap\u00e1 sabe que ella es de buena suerte. \u00c9l sabe que mientras ella siga jugando, en la familia tendr\u00e1n siempre una abogada, una licenciada, una doctora, una dama elegante, una mujer de ciudad. Una mujer poderosa y que les traer\u00e1 muy buena suerte\u201d. Esta condici\u00f3n parece evocar al texto de Vila\u00e7a ya citado: la ropa mestiza no cubre la vestimenta ind\u00edgena: la \u201cpiel de licenciada\u201d mestiza no anula la piel otom\u00ed, la alteridad es al mismo tiempo un punto tanto de partida como de llegada. Las pieles, en todo caso, no se superponen, sino que se suman entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cosmopol\u00edtica <em>ng\u00e4d\u2019i<\/em>: las locas como mediadoras entre el diablo y los humanos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">La cosmopol\u00edtica es un concepto que ha conocido diversas interpretaciones, definiciones y modelos de an\u00e1lisis. En un art\u00edculo m\u00e1s o menos reciente, Mario Blaser insiste en las formas mediante las que el t\u00e9rmino deviene \u00fatil no solo para poner en crisis la cl\u00e1sica distinci\u00f3n naturaleza\/cultura, sino tambi\u00e9n para volver pertinentes las azarosas, cuando no tormentosas, tareas para que diversos colectivos \u2013humanos, no humanos, exhumanos\u2013 construyan relaciones suficientemente habitables del cosmos com\u00fan (Blaser, 2018). La pregunta en este asunto es la siguiente: \u00bfqu\u00e9 papel cosmopol\u00edtico juegan las locas en su mediaci\u00f3n entre el diablo, el gran mestizo, el <em>zith\u016b<\/em>, y los hombres? \u00bfC\u00f3mo explican que, \u201cal poner el cuerpo\u201d<em>, <\/em>las relaciones rotas o quebrantadas, los conflictos entre aquel y la gente pueden quedar zanjados al menos por un a\u00f1o m\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>Una mujer en Cruz Blanca es fundamental para entender a las locas contempor\u00e1neas y su importancia. Su nombre es Cecilia, quien tiene casi cuarenta a\u00f1os, es madre de una peque\u00f1a ni\u00f1a y se desempe\u00f1a como obrera de la construcci\u00f3n en la zona metropolitana de la Ciudad de M\u00e9xico o en los pueblos de Ixhuatl\u00e1n de Madero: \u201cDonde haya chamba, ah\u00ed estoy presente\u201d, dice con orgullo y autonom\u00eda. Cecilia es una de las iniciadoras de la tradici\u00f3n de las locas que, con los a\u00f1os, se han consolidado como actrices indispensables en el juego. Como afirma una de ellas, \u201cYo me siento tan jugadora como juguete, y sin nosotras, la fiesta no est\u00e1 completa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Saltan a la vista las enormes diferencias entre los atav\u00edos de las damas y las locas, que radican en el empe\u00f1o, la formalidad y la pulcritud con que ambos grupos portan la ropa femenina. Las locas necesitan \u201cproducirse\u201d, palabra en castellano que se refiere al acto de embellecerse mediante un elaborado protocolo que involucra el acomodo de pr\u00f3tesis de nalgas y senos, la colocaci\u00f3n de fajas, vestidos de noche, de novia o de quincea\u00f1era; as\u00ed como la portaci\u00f3n de tacones, el uso de maquillaje m\u00e1s o menos exagerado, un buen peinado y el cuidado de las u\u00f1as, m\u00e1s el infaltable perfume y el ajuar complementario (bolsas de mano, abanicos, a veces antifaz). Podr\u00eda pensarse que estos atav\u00edos se remiten \u201ca los modos de vestido de las mujeres de la ciudad\u201d, pero la frase es cada vez menos sostenible porque las otom\u00edes de estas regiones mantienen ya un patr\u00f3n de residencia en las zonas metropolitanas de las ciudades de M\u00e9xico, Monterrey, Reynosa, Chicago o Nueva York. De hecho, las locas son un ejemplo extraordinario de la paulatina mestizaci\u00f3n del mundo otom\u00ed y de la \u201cotomizaci\u00f3n\u201d del mundo mestizo en un sentido absolutamente reversible. Esta mestizaci\u00f3n implica no un sincretismo o una hibridaci\u00f3n que anula el estatuto \u00e9tnico o simb\u00f3lico en favor de una suerte de ecumenismo cultural: lo que sostengo es la compenetraci\u00f3n mutua que preserva los elementos de cada mundo y los mantiene en un equilibrio inestable, capaz de resolverse de m\u00faltiples formas.<\/p>\n\n\n\n<p>En palabras de Cecilia, el grupo posee una identidad que no necesitaba una m\u00e1scara para participar en la fiesta y que tampoco implicaba despojarse de la ropa utilizada, por muchas de ellas, en su vida cotidiana. En todo caso, m\u00e1scara y disfraz se traducen en procurar una versi\u00f3n mucho m\u00e1s acabada de s\u00ed mismas, una exacerbaci\u00f3n de sus atributos femeninos, de sus vestidos, de su sexualidad abiertamente provocativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">En mi casa se juntaron las primeras veces, hace como 20 a\u00f1os, las locas. En ese tiempo yo era la \u00fanica que trabajaba, as\u00ed que yo compraba lo que ellas necesitaran. Eran pocas y no es que todas las que quisieran ser locas ven\u00edan conmigo, pero s\u00ed hicimos un buen grupito. Recibimos muchas cr\u00edticas en este tiempo, y yo en especial por ser la que apoyaba a los chicos. Pero es que a m\u00ed me nac\u00eda porque yo tambi\u00e9n soy loca. La gente pensaba que \u00e9ramos putas, que desafi\u00e1bamos a las familias o que quer\u00edamos provocar problemas, pero nosotras en realidad est\u00e1bamos haciendo la costumbre con respeto. Y en mi casa se cambiaban, se arreglaban, se pon\u00edan guapas, y sal\u00edamos a jugar, a brincar, a bailar, a vivir la fiesta (Cecilia Tolentino, comunicaci\u00f3n personal, 12 de noviembre de 2024; en la Figura 7 se observa a Nicole revestida en traje de novia).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_7_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"2868x3825\" data-index=\"0\" data-caption=\"Figura 7. Nicole, vestida de novia en el carnaval de Cruz Blanca. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, 2022.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_7_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Figura 7. Nicole, vestida de novia en el carnaval de Cruz Blanca. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, 2022.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>El origen del grupo est\u00e1 vinculado a una cuesti\u00f3n organizativa o a una variante del carnaval mismo, propia de las evoluciones de los moldes est\u00e9ticos a los que est\u00e1 sujeto. Cecilia es muy espec\u00edfica en este aspecto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Y es que, vamos a ver: en el carnaval yo no me visto como yo quiera. Yo no elijo la ropa por ser la m\u00e1s vistosa, la m\u00e1s bonita, la de mejor colorido o las mejores combinaciones, seg\u00fan mi opini\u00f3n. Yo me visto como me dice el compadre, mi viejo [\u2026] el diablo, pues. Porque \u00e9l es mi viejo tambi\u00e9n. \u00c9l me manda en sue\u00f1os c\u00f3mo debo de vestirme: \u201cHoy te quiero ver as\u00ed y as\u00ed, con este vestido, estas medias o estos zapatos. Con estos adornos, este disfraz\u201d. Y es que nosotras somos quienes le calmamos las ganas, la tensi\u00f3n que \u00e9l tiene en el mundo de abajo. Nosotras somos sus mujeres, sus novias, sus damas de compa\u00f1\u00eda. Por eso es que nuestro juego debe ser muy cuidadoso, porque \u00e9l nos debe dar permiso, d\u00e1ndole una vela, invit\u00e1ndole una cerveza, un trago y ya despu\u00e9s las locas andan justamente haciendo sus locuras (Cecilia Tolentino, comunicaci\u00f3n personal, 12 de noviembre de 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Cecilia considera que, en el caso de las locas, la ropa y los atuendos \u2013maquillaje, perfume, accesorios, otros atav\u00edos\u2013 es algo m\u00e1s que un elemento est\u00e9tico que incita la lujuria masculina y la envidia femenina de los habitantes de las comunidades. M\u00e1s bien, responde de inmediato a las demandas de su pareja infraterrenal, quien cuida de ellas \u2013y del pueblo entero\u2013 a lo largo del a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa, c\u00f3mo se vive esta alianza interespecie con una potencia tan compleja como el diablo, con <em>zith\u016b<\/em>? Una de las posibles respuestas a esta pregunta es que dicha alianza permite a sus novias sobrevivir y triunfar en el mundo mestizo, de donde proviene el diablo. Adem\u00e1s, las locas se saben otras, extra\u00f1as y distintas tanto a las mujeres como a los hombres del pueblo: son doblemente mestizas (<em>mp\u00f8h\u00f8<\/em>) y su caracter\u00edstica principal es manifestarse siempre como seres liminales: ni hombres ni mujeres \u201ccomo las del pueblo\u201d, ni enteramente de la ciudad, ya que hablan otom\u00ed, tienen un rancho al cual volver cada que sea necesario, cuentan con redes parentales extensas tanto en la Huasteca como en la periferia de la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta liminalidad les permite vivir c\u00f3modas en muchos ambientes, incluso en la vida ordinaria de la comunidad, pero especialmente durante el carnaval: \u201cYo vivo para el carnaval. Todo el a\u00f1o trabajo muy fuerte y cuando llega el carnaval, dejo el trabajo botado o pido permiso y me voy a todos los carnavales que puedo, en todos los ranchos donde me invitan a m\u00ed y a mis compa\u00f1eras\u201d, me comentaba \u201cMariposa\u201d, una de las locas m\u00e1s famosas en el rumbo gracias a su creatividad en el dise\u00f1o de sus vestuarios en el carnaval de 2023: \u201cMira, \u00a1qu\u00e9 bonito mi <em>roupa<\/em> para hoy!\u201d, me dice usando la palabra en ingl\u00e9s, mientras la retrato. Cecilia observa todo el conjunto festivo y asiente con la cabeza con un signo de conformidad, como se observa en la Figura 8.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_8_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"6000x4000\" data-index=\"0\" data-caption=\"Figura 8. Cecilia oficiando en el carnaval de Cruz Blanca. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, 2023.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_8_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Figura 8. Cecilia oficiando en el carnaval de Cruz Blanca. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, 2023.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>La est\u00e9tica de las locas es atrevida, sugerente, estramb\u00f3tica y abiertamente seductora. Las minifaldas y lencer\u00edas, los tacones y retoques no pueden faltar. En definitiva, la ropa es un indicador de que estas mujeres son seres del mundo-otro y que, sin duda, se sienten c\u00f3modas en el mundo mestizo, donde los otom\u00edes solo pueden resistir gracias a poderosas y eficaces redes de apoyo, traducidos en compadrazgos y padrinazgos o alianzas conyugales.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo que ilustra a la perfecci\u00f3n este dilema es el de Nicole, una de las locas m\u00e1s deslumbrantes que he conocido en estos tres \u00faltimos a\u00f1os de trabajo de campo en Ixhuatl\u00e1n de Madero. Cecilia a\u00fan recuerda cuando Nicole era Ramiro<em>,<\/em> quien por entonces ten\u00eda 13 a\u00f1os y decidi\u00f3 manifestarse abiertamente como un ser <em>dokwe,<\/em> causando un peque\u00f1o terremoto en su familia, a la que tuvo que abandonar cansado de las presiones y la violencia dom\u00e9stica, para refugiarse en la casa de Cecilia, quien lo recibi\u00f3 como una hermana necesitada de apoyo, techo y comida. Nicole estuvo un tiempo en casa de su protectora hasta que tuvo que dejar un tiempo el rancho, pues encontr\u00f3 una pareja que le propuso irse a buscar una nueva vida. Esta huida preocup\u00f3 a sus padres, quienes lo buscaron hasta encontrarlo y le pidieron que volviera, prometi\u00e9ndole absoluto respeto en sus decisiones y formas de vivir la vida. Nicole entonces se convirti\u00f3 en una de las locas m\u00e1s atractivas de los carnavales, si bien ella siempre decide volver a vestirse de \u201c\u00e9l\u201d una vez acabado el carnaval. Trabaja actualmente en la Ciudad de M\u00e9xico, en una tienda departamental de Coyoac\u00e1n, y en sus redes sociales exhibe fotos siempre vestido de \u201cni\u00f1o\u201d, como le gusta autonombrarse. Conocer a Nicole ha supuesto para m\u00ed la posibilidad de vivir cerca de ella su propia versi\u00f3n del carnaval, pero tambi\u00e9n ha sido ocasi\u00f3n de beber un caf\u00e9 y charlar con su <em>alter ego<\/em>, con Ramiro, en la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>En una conversaci\u00f3n refiere lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Yo s\u00ed debo respetar mi cuarentena. Las locas no necesariamente, porque para esto est\u00e1n, para alocarse, para brincar, para bailar, piden permiso, prenden una vela, un cigarro, y ya pueden hacer lo que quieran. La seducci\u00f3n, el ligue, el enamoramiento durante el carnaval se da en la pl\u00e1tica, en el baile, y es que el diablo nos necesita para calmar sus ansias, sus ganas. \u00c9l tambi\u00e9n tiene deseos, tiene ganas y ansiedad de tener sexo. Tiene mucho calor y nosotras se lo quitamos. Porque lo que hay abajo no es lo que hay arriba. En el carnaval podemos ver c\u00f3mo es el mundo de abajo, as\u00ed es all\u00e1: exceso, mujeres guapas, baile, m\u00fasica, tomadera, cogedera, divertirse. Por eso es que entre nosotras respetamos la vida sexual, pero durante el carnaval a veces, en WhatsApp, las compa\u00f1eras comentan sus locuras, con quien se acostaron, quien las anda seduciendo. Pero una loca para ser verdaderamente loca siempre debe llamar la atenci\u00f3n: yo no tengo reparos en gastar lo que sea en mi ropa, pelucas, zapatos. El carnaval es mi vida. (Nicole<em>, <\/em>comunicaci\u00f3n personal, 22 de mayo de 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Este ambiente de locura carnavalesca tambi\u00e9n entra\u00f1a una complicidad que crea lazos de apoyo en la urbe, en donde no es sencillo sobrevivir sin sobresaltos. Lo mismo Cecilia que Nicole-Ramiro han comentado que, a pesar de las naturales competencias, envidias o celos entre locas por deslumbrar en el carnaval, la vida sigue luego de que este termina y que la ayuda y comprensi\u00f3n entre ellas no puede desaparecer: \u201cLa vida es muy dura como para perder amigas\u201d, concluye una de ellas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Dokwe<\/em>: indio, mestizo, hombre y mujer<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Adem\u00e1s de Cecilia y Nicole y otras locas, fue providencial para m\u00ed conocer a la ya mencionada Andy, nacida como Jos\u00e9 Tolentino Mat\u00edas en 1981, y quien, como he escrito, es la \u201cpionera\u201d no solo de las locas, sino de alguien abiertamente homosexual, travestido y <em>dokwe. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Yo soy la primera en bailar vestida de mujer en el carnaval, pero luego no me desvisto. Yo no es que me disfrace, yo soy esta mujer y as\u00ed bailo en el carnaval y as\u00ed me regreso a M\u00e9xico. Seguir siendo esta que yo soy. He visto a muchos ni\u00f1os c\u00f3mo empiezan a vestirse, aunque no sean mujer todav\u00eda o aunque no sepan todav\u00eda lo que quieren. Sab\u00eda del morbo. Escuchaba a la gente que me dec\u00eda: \u201cT\u00fa nom\u00e1s vienes y nos antojas, nom\u00e1s nos hinchas y no nos das, nos provocas\u201d. Y es que yo no le cumpl\u00eda a nadie. Tal vez a uno entre muchos. Pero s\u00ed es cierto que muchas de mis amigas solo van a la puter\u00eda. Pero yo respeto, a m\u00ed me hacen mi limpia porque tienes que respetar desde el carnaval y hasta Semana Santa, dicen con la esposa, nadie con sexo, Viernes Santo. <em>Domi<\/em>: coger. No tienen pareja, les quitamos las ganas. \u00bfD\u00f3nde se puede coger? [En] el monte, los hoteles son los pozos junto al r\u00edo (Andy<em>, <\/em>comunicaci\u00f3n personal, 14 de abril de 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Andy abre su memoria para dar a conocer su trayectoria biogr\u00e1fica que muestra su paso desde el mundo otom\u00ed huasteco hasta el mundo mestizo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Yo me llamo todav\u00eda Jos\u00e9 Tolentino Mat\u00edas y nac\u00ed en 1981. Pero ahora soy Andrea Mat\u00edas. Tengo 43 a\u00f1os. Yo sal\u00ed de mi casa a la ciudad para trabajar, porque en el pueblo no alcanza el dinero, y as\u00ed me fui a la Ciudad de M\u00e9xico, y batall\u00e9, pero encontr\u00e9 un trabajo en el que me gusta el ambiente donde estoy ahora, es un buen trabajo porque basta con que te vistas, te arregles y ya as\u00ed con eso ganas. Antes dec\u00eda: \u201cQuiero un trabajo donde me vistan bonito, aunque no gane nada\u201d, pero eso ya es pasado: ahora quiero ganar m\u00e1s. Sal\u00ed del pueblo despu\u00e9s de acabar la primaria. Ten\u00eda como diez a\u00f1os y en 1993 sal\u00ed de Cruz Blanca, de mi pueblo en Ixhuatl\u00e1n de Madero. Llegamos a vivir a la colonia Loma Linda, en Naucalpan, Estado de M\u00e9xico, pero mucha gente vino desde los ranchos de all\u00e1 sobre todo a Ecatepec, a la colonia de San Pedro La Mesa. Si vas ah\u00ed, vas a ver que esa colonia y las que la rodean son el segundo San Lorenzo, la segunda Cruz Blanca, el segundo Zapote Bravo, el segundo Ixhuatl\u00e1n de Madero, por la cantidad de gente de los pueblos que se vino a vivir ah\u00ed. Pero nosotros nos vinimos a Naucalpan. Ac\u00e1 nos vinimos todos, toda mi familia, mi hermana, mi mam\u00e1, mi pap\u00e1, era una vecindad de la familia. Ya todos se fueron de ah\u00ed y solo me qued\u00e9 yo (Andy, comunicaci\u00f3n personal, 14 de abril de 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 signific\u00f3 para Andy revelar su identidad y concebirse como un <em>dokwe<\/em>? Ella misma me cuenta su experiencia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Hice p\u00fablica mi identidad hasta el a\u00f1o 2000. Llegu\u00e9 a M\u00e9xico en 1993, pero hasta que tuve 19 a\u00f1os me revel\u00e9 como realmente era yo. Luego de que llegu\u00e9 a M\u00e9xico, ya en el 2000 lo hice p\u00fablico. Hacerlo fue muy dif\u00edcil al principio, pero con el tiempo fui aceptada por la gente, por mi propia familia y en el pueblo, en el pueblo me fing\u00edan, no hubo nada m\u00e1s que hablar y ser yo misma. Lo que les digo y lo que pienso es que lo que ven es lo que soy, no tengo que ocultar nada. Y por supuesto que en el pueblo, durante el carnaval, algunas mujeres se encelan de sus maridos porque bailo con ellos. Por supuesto que tengo cambios en el cuerpo, paso a paso, hormonas, pastillas a diario, estr\u00f3geno, para que creciera el pelo, las u\u00f1as, piel suave, tacto femenino, yo no us\u00e9 inyecciones me hubiera brotado m\u00e1s, nunca quise abusar de m\u00e1s. Si un d\u00eda me llego a morir, nunca me voy a poner nada m\u00e1s ni me quito y no me pongo. Los hombres que me voy al hotel me aceptan as\u00ed. Por eso me consideran la pionera, la primera en rebelarme contra un pueblo y contra la familia, y lo hice sin miedo, porque yo dec\u00eda, si as\u00ed me quieren est\u00e1 bien, pero si no, pues ni modo. Por ejemplo, mi mam\u00e1 siempre me acepta, una vez que mi mam\u00e1 me acept\u00f3, ya me qued\u00e9 tranquila. A mi mam\u00e1 la cuestionaba la gente, que porque me vest\u00eda as\u00ed, que cuando fuera as\u00ed me pusiera menos femenina. Pero yo a la fiesta que voy me visto como soy, ya sea una playera, un <em>cal\u00e7as<\/em>, pero ya no puedo ocultar nada. Yo no \u201cdescubr\u00ed que soy mujer\u201d. Eso no se descubre. Naces con eso y lo llevas a la pr\u00e1ctica. Yo, por ejemplo, de ni\u00f1o ten\u00eda sue\u00f1os vestido de mujer. Eres t\u00fa, pero en mujer, as\u00ed te ves en el sue\u00f1o, como mujer. Iba montada en un caballo blanco, me vi mujer. Ejercer mi sexualidad fue algo muy extra\u00f1o, porque en mi caso no, no hab\u00eda palabras bonitas, cuando estaba con los hombres solo hab\u00eda calentura y ganas, y las primeras veces, porque es obvio, sientes m\u00e1s dolor en vez de placer, porque duele, no te creas. Hay que aprender a controlar el dolor, se va quitando con el tiempo, poco a poco. A veces me gritan los borrachos \u201cpinche\u201d puto en otom\u00ed: <em>dokwe<\/em>: pinche puto (Andy, comunicaci\u00f3n personal, 14 de abril de 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Me he encontrado con Andy en el bar en el que trabaja en Naucalpan, Estado de M\u00e9xico, y s\u00e9 que cuenta con la confianza de sus patrones para abrir el negocio antes del mediod\u00eda. La he visto perfectamente integrada al barrio, albureando con los comerciantes de la zona y en \u201cacci\u00f3n\u201d con sus clientes, quienes la buscan \u201cpor elegante\u201d. La he visto tambi\u00e9n en su propia casa en el rancho, cuando me invit\u00f3 al \u201ccostumbre\u201d llevado a cabo por su madre para limpiar la casa y solicitar el favor de la prosperidad a las antiguas, las entidades que resguardan la casa, el pozo y el terreno de su familia, y as\u00ed la retrat\u00e9 esa noche sosteniendo sus velas (Figura 9). En espera del inicio del ritual, me dijo un vecino: \u201c\u00a1Ah! Viniste al costumbre de Jos\u00e9 [antiguo nombre de Andy]. Ella es bien famosa: es la gran carnavalera, se viste muy bien para el carnaval [\u2026]\u201d. Esta declaraci\u00f3n reafirma la val\u00eda de la ropa, esa \u201cpiel social\u201d que cubre, recubre y descubre identidades que se ponen y quitan, y que tanto ayuda para pensar en \u201cla inconstancia del alma salvaje\u201d (Viveiros, 2010) como una forma de asirse al mundo, permitiendo el ensamblaje de muchos mundos m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_9_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"5862x3908\" data-index=\"0\" data-caption=\"Figura 9. Andrea, durante el costumbre de su familia en Cruz Blanca. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, 2024.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/17_1_438_5_imagen_9_carlos_hernandez.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Figura 9. Andrea, durante el costumbre de su familia en Cruz Blanca. Fuente: Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila. Ixhuatl\u00e1n de Madero, Veracruz, 2024.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclus\u00f5es<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Al recuperar las experiencias de las <em>ngad<\/em>\u2019<em>i-dokwe<\/em> y presenciar la algarab\u00eda con la que son recibidas, esperadas y deseadas, no puedo olvidar que su versi\u00f3n del carnaval, si bien en apariencia solo refiere a juegos sexuales, a erotizar el mundo durante estos d\u00edas, sin cortapisas ni apariencias metaf\u00f3ricas, tambi\u00e9n desempe\u00f1a un trabajo ritual en toda forma. En efecto, una de ellas me coment\u00f3 que no perd\u00eda ocasi\u00f3n de tener varios encuentros sexuales los dos meses que dedicaba a jugar en la ruta carnavalera de la Huasteca sur y que, incluso, hab\u00eda participado en experiencias colectivas en las que ella era el centro del deseo de hombres de varias edades. No olvid\u00f3 decirme tambi\u00e9n que se cansaba mucho, pero que ese esfuerzo deb\u00eda servir para llevar buena suerte y bendiciones al mundo, \u201cy el diablo estaba contento con su desempe\u00f1o y la recompensar\u00eda a lo largo del a\u00f1o\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra m\u00e1s me refer\u00eda c\u00f3mo algunos hombres \u201cmuy jovencitos\u201d iban \u201cperdiendo el miedo\u201d, a\u00f1o con a\u00f1o, hasta volverse primero loca y luego <em>dokwe<\/em>: \u201cAs\u00ed empezamos todas. Tenemos miedo del qu\u00e9 dir\u00e1n, pero luego sientes una fuerza para liberarte y es en el carnaval cuando una dice: \u2018Ya, esta soy y soy libre\u2019. Si a alguien no le gusta, pues ni modo: de todos modos, tenemos qui\u00e9n nos cuide y nos protege, que es el patr\u00f3n. A \u00e9l le debemos todo. \u00c9l debe pagarnos lo que hacemos para su fiesta\u201d, sostiene. Con estas \u201cliberaciones\u201d, al final del extenso ciclo del carnaval, el diablo cuenta con m\u00e1s novias dispuestas a atemperar las tensiones sexuales que provoca y que deben desembocar ya sea en nuevos seres humanos o en el placentero mundo erotizado otom\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Las historias de vida que escuch\u00e9 condensan estos primeros pasos de libertad y se extienden a narrar las formas en las que viven la experiencia de la migraci\u00f3n desde sus comunidades hasta la periferia de la Ciudad de M\u00e9xico, exponiendo adem\u00e1s las estrategias de adaptaci\u00f3n a una urbe extensa y hostil, en la que sobreviven no exentas del miedo, pero s\u00ed sabedoras de que cuentan con el respaldo de \u201csu viejo\u201d. Las <em>ng\u00e4d<\/em>\u2019<em>i-dokwe, <\/em>revestidas al modo urbano, son tenidas por indias en la ciudad y por citadinas en el pueblo, pero ellas saben que no est\u00e1n disfrazadas de mestizas ocultando su pertenencia \u00e9tnica: ellas pueden (y deben) ser tan indias como mestizas, tan hombres como mujeres, tan rancheras como urbanas, tan campesinas como licenciadas: verdaderas \u201cdiplom\u00e1ticas c\u00f3smicas\u201d, van y vienen entre mundos y sobreviven para contarnos la historia completa de lo que en ellos observan.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ellas (como para los otom\u00edes) la alteridad no significa desindianizaci\u00f3n, sino algo m\u00e1s sofisticado: un constante, inestable y recurrente fluir entre mundos diversos, un ejercicio cosmopol\u00edtico por habitar el sitio donde les toque estar, bajo al amparo (\u00bfde qui\u00e9n m\u00e1s?) de su novio, el<em> zith\u016b. <\/em>Con su patrocinio, estas locas, trabajando como estilistas, comerciantes, meseras o alba\u00f1iles, lo mismo en Ecatepec que en Ixhuatl\u00e1n de Madero, volver\u00e1n a los carnavales de la Huasteca sur vestidas como novias, licenciadas, doctoras o actrices, atemperando el humor del diablo y garantizando un a\u00f1o m\u00e1s de salud y prosperidad para ellas, sus familias y sus pueblos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliografia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\" data-no-auto-translation=\"\">Bautista Cabrera, Santiago (2017). \u201cLos equilibrios del universo. 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Ya nts<\/em>\u2019<em>othu, ya \u2018\u00f1eni noya \u2018ne ya nts<\/em>\u2019<em>o noya g\u00e4 h\u00f1\u00e4h\u00f1u. Ra nthede ngu <\/em>\u2018<em>na ra. Hmi \u00f1\u00e4-\u2019\u00f1u maju\u00e4ni. <\/em>\u00a1Se ve que le gusta chupar pulque con quiote! Groser\u00edas, albures y apodos en h\u00f1\u00e4h\u00f1u. El humor como una faceta verdaderamente \u00f1uniana\u201d. Ponencia presentada en el <span class=\"small-caps\">xix<\/span> Coloquio Internacional sobre Otopames. 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Notas sobre la modernidad de los mundos virtuales ind\u00edgenas\u201d, en Pedro Pitarch y Gemma Orobitg (coords.). <em>Modernidades ind\u00edgenas. <\/em>Madrid: Iberoamericana\/Vervuert, pp. 61-88.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\" data-no-auto-translation=\"\">\u2014 y Gemma Orobitg (coords.) (2012). <em>Modernidades ind\u00edgenas. <\/em>Madrid: Iberoamericana\/Vervuert.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\" data-no-auto-translation=\"\">Rainelli, Federica (2019). \u201cDetr\u00e1s de la m\u00e1scara. Usos y significados del cuerpo en los rituales otom\u00ed (M\u00e9xico)\u201d. Tesis de doctorado. Padua-Par\u00eds: Universit\u00e0 degli Studi di Padova\/\u00c9cole des Hautes \u00c9tudes en Sciences Sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\" data-no-auto-translation=\"\">Rubio Jim\u00e9nez, Miguel \u00c1ngel y Johannes Neurath (coords.) (2017). <em>Tiempo, transgresi\u00f3n y ruptura. El carnaval ind\u00edgena<\/em>. Ciudad de M\u00e9xico: <span class=\"small-caps\">unam<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\" data-no-auto-translation=\"\">Sandstrom, Alan (2010). <em>El ma\u00edz es nuestra sangre. Cultura e identidad \u00e9tnica en un pueblo indio azteca contempor\u00e1neo<\/em>. Ciudad de M\u00e9xico: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog\u00eda Social, <span class=\"small-caps\">unam.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\" data-no-auto-translation=\"\">Trejo, Leopoldo <em>et al<\/em>. (2014). <em>La sonata ritual. Cuerpo, cosmos y envidia en la Huasteca meridional. <\/em>Ciudad de M\u00e9xico: <span class=\"small-caps\">inah<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\" data-no-auto-translation=\"\">Vila\u00e7a, Aparecida (2000). \u201cO que significa tornar-se Outro? Xamanismo e contato inter\u00e9tnico na Amaz\u00f4nia\u201d, <em>Revista Brasileira de Ci\u00eancias Sociais, <\/em>vol. 15, n\u00fam. 44, pp. 1544.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\" data-no-auto-translation=\"\">Viveiros de Castro, Eduardo (2010). <em>Metaf\u00edsicas can\u00edbales. L\u00edneas de antropolog\u00eda postestructural<\/em>. Madrid: Katz.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"abstract\"><em>Carlos Arturo Hern\u00e1ndez D\u00e1vila<\/em> es profesor investigador de tiempo completo en el Centro <span class=\"small-caps\">inah<\/span>-Estado de M\u00e9xico. Profesor de asignatura en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de M\u00e9xico y en la Escuela Nacional de Antropolog\u00eda e Historia. Es perito externo en antropolog\u00eda social, para el Tribunal Superior de Justicia del Estado de M\u00e9xico. 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