{"id":36136,"date":"2022-09-21T06:00:02","date_gmt":"2022-09-21T06:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/encartes.mx\/?p=36136"},"modified":"2023-11-17T17:45:20","modified_gmt":"2023-11-17T23:45:20","slug":"baustista-violencia-genero-autocuidado-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encartes.mx\/pt\/baustista-violencia-genero-autocuidado-mexico\/","title":{"rendered":"As meninas n\u00e3o querem mais se divertir: viol\u00eancia baseada em g\u00eanero e autocuidado nos sub\u00farbios da Cidade do M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Resumen<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Municipios como Tultitl\u00e1n, Coacalco y Ecatepec en el Estado de M\u00e9xico forman parte desde hace ya varios a\u00f1os de un corredor de trata de personas, en donde la desaparici\u00f3n de mujeres se ha vuelto una constante; ante este escenario, habitantes de esas localidades narran sus experiencias de inseguridad y miedo, sus pr\u00e1cticas de autocuidado y dan cuenta de c\u00f3mo el peligro moldea las actividades cotidianas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Los relatos de estas j\u00f3venes visibilizan la manera en que la violencia modela las subjetividades femeninas en contextos donde los peligros son inevitables y la vida no puede interrumpirse a causa de ellos, la \u00fanica alternativa es adaptarse. En la experiencia de estas mujeres, el miedo no es una posibilidad distante y azarosa, sino un riesgo latente y cercano, que se alcanza a librar cada d\u00eda, pero qui\u00e9n sabe hasta cu\u00e1ndo: todas relatan situaciones de peligro que por alg\u00fan azar no llegaron a concretarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Particularmente la recreaci\u00f3n se inscribe en un discurso sobre la imposibilidad de estar segura en ninguna parte, de prohibici\u00f3n y culpabilizaci\u00f3n de las v\u00edctimas; la vida nocturna, espor\u00e1dica y limitada, aparece caracterizada como \u201cdestrampe\u201d o \u201cconducta inmadura e irresponsable\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Palabras claves: <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/inseguridad\/\" rel=\"tag\">inseguridad<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/recreacion\/\" rel=\"tag\">recreaci\u00f3n<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/tacticas\/\" rel=\"tag\">t\u00e1cticas<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/trata\/\" rel=\"tag\">trata<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/pt\/tag\/vida-cotidiana\/\" rel=\"tag\">vida cotidiana<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"en-title\"><span class=\"small-caps\">girls no longer want to have fun: gender violence and self-care in the mexico city suburbs<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract en-text\">Municipal areas such as Tultitl\u00e1n, Coacalco and Ecatepec, in the State of Mexico, have been, for years now, a corridor for human trafficking, in which the disappearance of women has become constant; in the light of this scenario, inhabitants of these areas narrate their experiences of insecurity and fear, their self-care practices and explain how danger shapes everyday activities.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract en-text\">The narrations by these young ladies displays the way in which violence shapes feminine subjectivities in contexts in which dangers are inevitable and life cannot be put on hold because of them, so the only alternative is to adapt. In these women\u2019s experience, fear is not a distant and random possibility, but a latent and nearby risk, which one escapes every day, no nobody know for how much longer: They all narrate danger situations which, by chance, never took place.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract en-text\">The recreation in particular is part of a discourse on the impossibility of ever being safe anywhere, on the prohibition and blame of the victims; nightlife, occasional and limited, is considered \u201cdebauchery\u201d or \u201cirresponsible and immature behavior.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract en-text\">Keywords: recreation, everyday life, tactics, insecurity, trafficking.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap abstract\">El crecimiento exponencial de la violencia en M\u00e9xico en los dos \u00faltimos sexenios (2006-2018) ha tenido en el feminicidio una de sus expresiones m\u00e1s crudas. A la habitual violencia de g\u00e9nero que viven las mujeres en la zona conurbada a la Ciudad de M\u00e9xico se suma la posibilidad de ser secuestrada y asesinada, torturada, desaparecida. Pese a este escenario, las j\u00f3venes de municipios como Coacalco, Tultitl\u00e1n y Ecatepec realizan sin aparente alteraci\u00f3n sus actividades cotidianas como estudiar o trabajar; la reflexi\u00f3n que aqu\u00ed se presenta es resultado preliminar de una indagaci\u00f3n acerca de las actividades recreativas, particularmente las nocturnas y que implican largos desplazamientos, y c\u00f3mo se relacionan con las pr\u00e1cticas de auto-cuidado que realizan estas mujeres. Intentamos mostrar el sentido que esas pr\u00e1cticas dan a los diferentes discursos sobre la feminidad y la inseguridad que predominan en el espacio social y c\u00f3mo a partir de ellos se construyen subjetividades femeninas que podr\u00edan constituir en s\u00ed mismas t\u00e1cticas de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer apartado de este texto se intenta caracterizar a las localidades estudiadas como parte de un corredor de \u201ctrata de personas\u201d en donde las muertes y desapariciones son frecuentes desde hace ya algunos a\u00f1os, sin que las autoridades resuelvan el problema. Luego, en un breve apartado te\u00f3rico-metodol\u00f3gico, se describen algunas categor\u00edas conceptuales a partir de las cuales concibo al discurso social como un espacio privilegiado de an\u00e1lisis de lo social, me refiero a las categor\u00edas de murmullo social, experiencia, subjetividad, t\u00e1cticas y vida cotidiana, que orientaron el an\u00e1lisis; tambi\u00e9n se recuperan algunas nociones de espacio p\u00fablico que, desde la teor\u00eda feminista, han visibilizado las desigualdades que en \u00e9l se producen entre hombres y mujeres. Se detalla adem\u00e1s la estrategia metodol\u00f3gica empleada para el dise\u00f1o de los instrumentos y la constituci\u00f3n del corpus de an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>En la tercera parte de este trabajo se analizan las experiencias de estas j\u00f3venes, relacionadas con los peligros que enfrentan en su vida cotidiana para visibilizar los discursos que dan sentido a tales experiencias y la manera en que las resuelven y enfrentan. A manera de conclusi\u00f3n intento una reflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo los discursos sobre la culpa y el autocuidado modelan las subjetividades femeninas para adaptarlas a la violencia y el peligro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El corredor de las desapariciones<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">La presente investigaci\u00f3n tiene como escenario algunos municipios mexiquenses de la zona conurbada de la Ciudad de M\u00e9xico, espec\u00edficamente Cuautitl\u00e1n, Tultepec, Tultitl\u00e1n, Coacalco y Ecatepec.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos municipios se encuentran geogr\u00e1ficamente conectados a la capital del pa\u00eds por la autopista M\u00e9xico-Pachuca de un lado y la M\u00e9xico-Quer\u00e9taro, del otro. Comparten entre s\u00ed algunas caracter\u00edsticas particulares, derivadas de su cercan\u00eda con la Ciudad de M\u00e9xico y son habitados por pobladores originarios, tradicionalmente dedicados a las actividades productivas primarias, como la agricultura y la ganader\u00eda y tambi\u00e9n por una enorme cantidad de avecindados procedentes de pr\u00e1cticamente todo el pa\u00eds y de la Ciudad de M\u00e9xico.<a class=\"anota\" id=\"anota1\" data-footnote=1>1<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La construcci\u00f3n de enormes unidades habitacionales en la zona deriv\u00f3 en que estos municipios se constituyeran en lo que se ha denominado como \u201cciudades dormitorio\u201d, ya que la vivienda en la zona es barata y la mayor\u00eda de los pobladores se desplazan diariamente a trabajar a la Ciudad de M\u00e9xico, haciendo recorridos de cerca de tres horas de ida y otras tantas de regreso.<\/p>\n\n\n\n<p>La cercan\u00eda con la ciudad de M\u00e9xico, el enorme crecimiento demogr\u00e1fico y la distancia con la capital del Estado de M\u00e9xico, Toluca, ha generado que estos municipios pr\u00e1cticamente est\u00e9n desligados del control administrativo y pol\u00edtico de esa entidad, esto, aunado a la din\u00e1mica de la conurbaci\u00f3n, ha generado la proliferaci\u00f3n de distintas problem\u00e1ticas sociales, principalmente la de la inseguridad. Mar\u00eda Teresa Padr\u00f3n y Gu\u00e9nola Capr\u00f3n describen en forma detallada las l\u00f3gicas de desplazamiento del transporte p\u00fablico y las condiciones de inseguridad que los habitantes enfrentan en forma cotidiana (2015).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace ya varios a\u00f1os, el Estado de M\u00e9xico se ha posicionado como una de las entidades del pa\u00eds con mayor n\u00famero de feminicidios, tan solo en el 2019 se contabilizaron 123. La violencia contra las mujeres es tambi\u00e9n un problema preocupante en la entidad, en el 2019 se registraron 1385 violaciones simples y 788 equiparadas y 71 casos de \u201ctrata de personas\u201d,<a class=\"anota\" id=\"anota2\" data-footnote=2>2<\/a> de acuerdo con el Reporte de Incidencia Delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad P\u00fablica, correspondiente al periodo que va de enero a diciembre de 2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre el 1 de diciembre de 2018 y el 13 de julio de 2020, el Estado de M\u00e9xico se posicion\u00f3 en el primer lugar entre los diez estados con mayor reporte de personas desaparecidas o no localizadas, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque es un fen\u00f3meno que poco se ha visibilizado a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n, la alta incidencia en la desaparici\u00f3n de mujeres de entre 13 y 25 a\u00f1os sugiere que est\u00e1n relacionadas espec\u00edficamente con la \u201ctrata de blancas\u201d<a class=\"anota\" id=\"anota3\" data-footnote=3>3<\/a> y que municipios como Coacalco, Tec\u00e1mac, Ecatepec, Tultepec y Tultitl\u00e1n forman parte de un \u201ccorredor\u201d en el que prolifera este delito, seg\u00fan ha documentado la organizaci\u00f3n El Pozo de Vida <span class=\"small-caps\">a.c.<\/span> (Venegas, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>En una entrevista publicada en octubre del 2018, el activista y dirigente del Partido del Trabajo en el municipio de Coacalco, Jos\u00e9 Aguilar Miranda, afirmaba que las autoridades polic\u00edacas de dichas localidades se encuentran coludidas con el crimen organizado (Mart\u00ednez Mej\u00eda, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con David Mancera Figueroa, defensor de Derechos Humanos y dirigente de la organizaci\u00f3n Lucha por M\u00e9xico, los fiscales regionales saben del fen\u00f3meno, pero han actuado con indolencia y hasta con dolo contra los familiares de las v\u00edctimas, solapando a los sospechosos; esta organizaci\u00f3n ha documentado el secuestro y desaparici\u00f3n de al menos 13 adolescentes de entre 13 y 15 a\u00f1os en el Corredor Coacalco Tultitl\u00e1n. (Milenio, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la activista Rosi Orozco se ha referido a la existencia de dicho corredor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Hay un lugar en M\u00e9xico que le llaman \u201cel corredor de las desaparecidas\u201d. Tambi\u00e9n le llaman el \u201ccorredor de la trata de personas\u201d. Se usa un nombre u otro indistintamente porque, a fin de cuentas, significan lo mismo: la ni\u00f1a que ah\u00ed se pierde es muy probable que termine enmara\u00f1ada en una red de explotaci\u00f3n sexual. Es un lugar que se ha convertido en la peor pesadilla para autoridades y sociedad civil (Orozco, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">En octubre de 2018 la noticia m\u00e1s destacada fue la detenci\u00f3n del feminicida al que la prensa bautiz\u00f3 como \u201cEl mounstro de Ecatepec\u201d, Juan Carlos N, quien fue detenido conduciendo una carriola con restos humanos y result\u00f3 ser un asesino serial de mujeres, aunque este caso dio notoriedad a la situaci\u00f3n de desapariciones constantes en esta zona del Estado de M\u00e9xico, algunos analistas han puesto en duda la versi\u00f3n de que era un asesino serial que operaba en forma aut\u00f3noma y han se\u00f1alado que esta historia intenta ocultar el verdadero problema en la entidad, que es el secuestro de mujeres para la explotaci\u00f3n en los giros negros locales.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la notoriedad que cobr\u00f3 este caso y que durante semanas la localidad de Jardines de Morelos ocup\u00f3 las primeras planas de los diarios, y se habl\u00f3 tanto de la inseguridad de las mujeres en municipios como Ecatepec, las desapariciones han continuado, incluso derivando en el surgimiento de agrupaciones de b\u00fasqueda que demandan sin mucho \u00e9xito la atenci\u00f3n del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>En este escenario se desenvuelven las j\u00f3venes que habitan en este \u201ccorredor de trata\u201d, donde las actividades cotidianas est\u00e1n marcadas por la posibilidad de convertirse en v\u00edctimas; el Estado de M\u00e9xico se encuentra tambi\u00e9n entre los primeros lugares de incidencia en violencia dom\u00e9stica contra las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mujeres, espacio p\u00fablico y recreaci\u00f3n en el murmullo social<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Hace alg\u00fan tiempo viajaba sobre la autopista M\u00e9xico-Pachuca, a bordo de una combi; en alg\u00fan punto se subieron un par de adolescentes de aspecto humilde y semblante rudo. Unas cuadras adelante, los muchachos pidieron la parada y descendieron del veh\u00edculo sin m\u00e1s. Una mujer fue la primera en expresar lo que quiz\u00e1 hab\u00edamos pensado varios de los que viaj\u00e1bamos en ese transporte, ella dijo que pens\u00f3 que los adolescentes eran asaltantes, enseguida se arm\u00f3 una intensa charla al respecto, pues en esa ruta los asaltos son cosa de todos los d\u00edas. Las se\u00f1oras que viajaban en la combi hablaron sobre el temor constante de ser asaltadas y las precauciones que deben tomar para desplazarse todos los d\u00edas; una de ellas se\u00f1al\u00f3 que esto ocurre porque la juventud ya no tiene valores y de inmediato, otra la secund\u00f3 afirmando que esto era culpa de las mujeres, dijo que esto ocurre porque las mujeres ya no son \u201ccomo antes\u201d, no se ocupan de los hijos, no los educan bien; este comentario fue secundado con entusiasmo por otras se\u00f1oras ah\u00ed presentes; una de ellas incluso cont\u00f3 que ella ten\u00eda una hija que era un claro ejemplo de esto, que primero tuvo un hijo con un hombre y luego lo dej\u00f3, y ahora ya le hab\u00eda tra\u00eddo un segundo hijo, de un nuevo compa\u00f1ero, adem\u00e1s de que sol\u00eda salir por las noches e incluso beber.<\/p>\n\n\n\n<p>Llam\u00f3 poderosamente mi atenci\u00f3n que en un pa\u00eds y especialmente en una localidad en donde la violencia contra las mujeres y el feminicidio son tan frecuentes, la responsabilidad se atribuyera precisamente a sus v\u00edctimas. Me pareci\u00f3 entonces que la vida nocturna y el esparcimiento podr\u00edan ser aspectos clave para analizar las discursividades que constituyen subjetividades femeninas en las que se justifica y se naturaliza la violencia y que forman parte tambi\u00e9n de pedagog\u00edas a trav\u00e9s de las cuales se les restringe de ocupar ciertos lugares en el espacio p\u00fablico que, desde ni\u00f1as, se les va ense\u00f1ando que no son apropiados para ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este trabajo nos hemos aproximado a las pr\u00e1cticas recreativas de mujeres de entre 18 y 27 a\u00f1os de edad que habitan en estos municipios del Estado de M\u00e9xico y hemos conocido sus experiencias en relaci\u00f3n con la violencia y, a trav\u00e9s de sus palabras, hemos conocido los discursos que dan sentido a esas pr\u00e1cticas y experiencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Partimos del supuesto de que precisamente los discursos (Bajt\u00edn, 2005) acerca de la vida nocturna, que se expresan en el murmullo social (De la Peza, 2014) podr\u00edan hacer emerger las significaciones que moldean la subjetividad femenina en contextos de inseguridad, mismas que dan sentido a las pr\u00e1cticas cotidianas a trav\u00e9s de las cuales las habitantes de estas localidades intentan mantenerse seguras.<\/p>\n\n\n\n<p>Considerando que los efectos de la violencia no son siempre observables en la inmediatez del acontecimiento, sino que se extienden hacia el \u00e1mbito de lo cotidiano (Das, 2008), lo que aqu\u00ed nos interesaba era observar c\u00f3mo la inseguridad y la violencia que prevalece en estos municipios afecta la construcci\u00f3n de las subjetividades femeninas, a partir de los relatos sobre sus pr\u00e1cticas y creencias en torno al entretenimiento y la vida nocturna.<\/p>\n\n\n\n<p>Entendemos que estas mujeres al hablar no est\u00e1n dando cuenta de meras opiniones sino de su experiencia (Sorgentini, 2000), la cual expresa un saber sobre s\u00ed mismas y sobre su entorno. La cotidianidad desde la que estas j\u00f3venes dan su testimonio (Das, 2008) constituye un espacio privilegiado para observar los efectos de la violencia en sus vidas y la manera en que despliegan t\u00e1cticas de supervivencia frente a ella (De Certeau, 1996), muchas de las cuales poco tienen que ver con la confrontaci\u00f3n y la lucha, sino que operan entre la adaptaci\u00f3n y la negociaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a la mirada id\u00edlica que concibe al espacio p\u00fablico como un lugar de encuentro, socializaci\u00f3n y libertad, como el lugar donde se concreta la \u201ccosa p\u00fablica\u201d y que es \u201cpara todos\u201d, sin restricciones (Valc\u00e1rcel,1997), las teor\u00edas feministas han puesto de manifiesto que existe una desigualdad en la manera en que \u00e9ste es concebido para hombres y mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas de estas perspectivas, han enfatizado la noci\u00f3n de espacio p\u00fablico como un lugar donde se producen relaciones de poder y se dan confrontaciones por el ejercicio de libertades individuales y colectivas (Fuentes, 2011) y donde, adem\u00e1s, el acceso a bienes y servicios impone restricciones a los menos privilegiados (Jir\u00f3n, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Este espacio, por lo tanto, no puede ser neutro, sino que debe ser entendido como un lugar de exclusi\u00f3n para ciertos grupos sociales, que quedan fuera de su acceso, algunos de ellos para defenderse del \u201ctrasiego de la vida p\u00fablica\u201d, como las mujeres (McDowell, 2000).<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, la teor\u00eda feminista tambi\u00e9n ha se\u00f1alado que la actividad en el espacio p\u00fablico, pese a la incursi\u00f3n de las mujeres en \u00e9l, sigue estando fuertemente sexuada, por lo que la violencia contra ellas es un reflejo de las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres (Delgado, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos an\u00e1lisis tambi\u00e9n han subrayado la necesidad de indagar en la dimensi\u00f3n social por medio de la cual los hombres y las mujeres aprendemos, representamos y transmitimos nuestra forma de utilizar el espacio p\u00fablico (Mon\u00e1rrez, 2011).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, nos interesa aqu\u00ed recuperar las reflexiones de Soto (2015), quien considera que aunque el entorno urbano ha sido visto como un espacio privilegiado para analizar c\u00f3mo las condiciones materiales de la vida cotidiana contribuyen a la inequidad de g\u00e9nero, es necesario considerar tambi\u00e9n exclusiones que no siempre son visibles, que van m\u00e1s all\u00e1 de lo f\u00edsico y se consideran desventajas simb\u00f3licas, que acent\u00faan los l\u00edmites de separaci\u00f3n y que articulan a los individuos y los lugares y en las que se reproduce el dominio de los hombres sobre las mujeres. A partir de esta idea, la autora nos permite pensar en c\u00f3mo la violencia tiene efectos distintos para hombres y mujeres, adem\u00e1s de interrogar la idea generalizada de que el miedo de las mujeres al espacio p\u00fablico no es \u201cobjetivo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Z\u00fa\u00f1iga (2014), por su parte, subraya que en contextos de violencia extrema como los que se describen en este estudio, las mujeres son las primeras en experimentar la invasi\u00f3n y agresi\u00f3n de sus cuerpos, lo que pone en cuesti\u00f3n la m\u00e1xima de que el espacio p\u00fablico es un lugar de y para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el imaginario colectivo pervive la percepci\u00f3n de que la violencia que viven las mujeres fuera de sus casas, por el hecho de ser mujeres, es de su responsabilidad exclusiva y no un problema que compete a los poderes p\u00fablicos atender y prevenir (Z\u00fa\u00f1iga, 2014).<\/p>\n\n\n\n<p>En este an\u00e1lisis nos referimos al espacio p\u00fablico de manera amplia, no desde la distinci\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado en t\u00e9rminos de propiedad, sino para abarcar los espacios comunes y abiertos, entre los que se pueden incluir calles, parques, plazas, deportivos, medios de transporte, sitios semip\u00fablicos en los que se realizan actividades de recreaci\u00f3n y esparcimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los datos que a continuaci\u00f3n se presentan fueron obtenidos a trav\u00e9s de dos grupos de mujeres habitantes de los municipios conurbados a la Ciudad de M\u00e9xico. El primer grupo constaba de 17 mujeres de entre 18 y 27 a\u00f1os, nueve de ellas se identificaron como estudiantes, el resto como demostradora, docente, empleada, pasante de enfermer\u00eda, psic\u00f3loga, periodista, supervisora y recepcionista, quienes respondieron un cuestionario distribuido a trav\u00e9s de Gmail, en el que se les preguntaba acerca de sus pr\u00e1cticas recreativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cuestionarios eran de preguntas abiertas y nos permitieron conocer desde su propia elaboraci\u00f3n las alternativas de las que hablaban estas mujeres, nueve de ellas dijeron habitar en el municipio de Coacalco, tres en Ecatepec, dos en Atizap\u00e1n, una en Cuautitl\u00e1n, otra en Tultitl\u00e1n y una \u00faltima en la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>En un segundo momento se ped\u00eda a las muchachas que relataran sus experiencias con la violencia y finalmente que expresaran sus opiniones acerca de la situaci\u00f3n que se vive en su entidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo grupo constaba de seis estudiantes de Ingenier\u00eda en Inform\u00e1tica en la Universidad Polit\u00e9cnica del Valle de M\u00e9xico, ubicada en el municipio de Tultitl\u00e1n y quienes dijeron habitar en Coacalco, Tultitl\u00e1n, Ecatepec y Tultepec.<\/p>\n\n\n\n<p>En el dispositivo de entrevista grupal se buscaba hacer emerger el discurso social acerca de la vida nocturna, la inseguridad, la violencia contra las mujeres y analizar las distintas posiciones que atraviesan la vida cotidiana de las entrevistadas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Centro comercial, trabajo y deporte \u00bfy la vida nocturna?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El cuestionario sobre sus pr\u00e1cticas recreativas nos permiti\u00f3 conocer algunas de las actividades habituales para estas muchachas, aunque aqu\u00ed las enunciamos de manera sint\u00e9tica, ellas las refirieron con distintos nombres y caracter\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto a la pregunta: \u00bfqu\u00e9 haces los fines de semana? Las respuestas se inscriben en tres grandes rubros:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/archive.org\/download\/vol5num10-multimedia\/baustista-violencia_genero_autocuidado_tultitlan_coacalco_ecatepec_mexico-tabla-01.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"1327x339\" data-index=\"0\" data-caption=\"\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/archive.org\/download\/vol5num10-multimedia\/baustista-violencia_genero_autocuidado_tultitlan_coacalco_ecatepec_mexico-tabla-01.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\"><\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Lo primero que llama la atenci\u00f3n en este rubro es que la recreaci\u00f3n no aparece como un tema central, especialmente la que tiene que ver con la vida nocturna. El trabajo dom\u00e9stico, los estudios complementarios e incluso el trabajo como tal ocupan una buena parte del tiempo de estas chicas, se mira claramente que el ocio est\u00e1 directamente relacionado con el rol de g\u00e9nero que les impone la restricci\u00f3n del trabajo del cuidado y la casa, aun cuando la mayor\u00eda son solteras.<\/p>\n\n\n\n<p>Las j\u00f3venes que s\u00ed hablan de recreaci\u00f3n expresan algunas cuestiones peculiares que tambi\u00e9n hacen visible la cuesti\u00f3n del encierro, la calle no es un espacio habitual para las mujeres, ni siquiera cuando se trata de recreaci\u00f3n. Es interesante, adem\u00e1s, que entre las actividades que ellas dicen realizar en el interior de la casa aparezca el \u201cestar con la familia\u201d como una actividad m\u00e1s relevante que el simple hecho de compartir el mismo espacio, \u201cestar con la familia\u201d suena m\u00e1s bien a un mandato social, quedarse en casa es \u201cestar con la familia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre las actividades que realizan afuera, las muchachas hablan de hacer deporte, el cual puede realizarse en parques, gimnasios o deportivos, incluso en el cerro, y luego aparece la idea de salir, que detallaremos m\u00e1s adelante con todas sus implicaciones no deja de ser interesante la oposici\u00f3n entre \u201csalir\u201d y \u201cestar con la familia\u201d, que parecen dos polos opuestos desde una mirada moralizante, es la alternativa de las j\u00f3venes: salir o estar con la familia, aunque, como dir\u00e1n enseguida, tambi\u00e9n se puede salir con la familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ellas se refieren a los lugares a los que \u201cles gusta\u201d ir, las respuestas se ampl\u00edan, aunque la vida nocturna sigue sin aparecer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfA qu\u00e9 lugares te gusta ir?<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Centro comercial (cine, restaurantes, pizzer\u00edas, cafeter\u00edas, bares, tiendas)<\/li><li>Parques, el cerro.<\/li><li>Deportivos, gimnasios.<\/li><li>Billares.<\/li><li>Museos.<\/li><li>Ferias.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Una muchacha refiere que no va a ning\u00fan lugar (porque trabaja los fines de semana) y otra se\u00f1ala que le gusta ir al hospital en donde hace su servicio social.<\/p>\n\n\n\n<p>Llama la atenci\u00f3n que la mayor\u00eda de las actividades recreativas se circunscriben al \u00e1mbito del centro comercial, que en la zona conurbada re\u00fane los distintos locales recreativos. Al tratarse de ciudades dormitorio, conjugan en un mismo espacio tiendas y espacios de recreaci\u00f3n, en los que los habitantes pasan los fines de semana, centrando sus actividades b\u00e1sicamente en el consumo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque los parques son m\u00e1s bien escasos, descuidados y poco seguros, el cerro aparece tambi\u00e9n como una alternativa para las actividades f\u00edsicas, pues en estos municipios por lo general las grandes unidades habitacionales suelen colindar con espacios despoblados.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de los museos aparece m\u00e1s bien como una aspiraci\u00f3n, pues en estas localidades no existen muchos lugares de este tipo y hay que desplazarse al centro de la Ciudad de M\u00e9xico para acceder a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en estos municipios cohabitan pobladores originarios y avecinados, las fiestas de pueblo con sus respectivas ferias tradicionales tambi\u00e9n son una alternativa ocasional para el esparcimiento, generalmente con juegos mec\u00e1nicos y bailes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es interesante que las respuestas de estas j\u00f3venes se modifiquen cuando se les pregunta sobre lo que normalmente hacen y lo que les gusta hacer, aunque no tengan muchas posibilidades reales de llevar a cabo estas actividades.<\/p>\n\n\n\n<p>Al interrogarlas sobre las salidas nocturnas aparecen dos grandes rubros: el antro y la fiesta. Lo que caracteriza la fiesta es la bebida, la m\u00fasica y el baile. Pero la mayor\u00eda de las chicas no se refiere a grandes fiestas en salones privados o en las calles, sino m\u00e1s bien hablan de reuniones con amigos, que por lo general se realizan en el domicilio de alguno de ellos. Es frecuente que ellas se refieran a estas reuniones como \u201ctranquilas\u201d, en clara alusi\u00f3n a otro tipo de fiestas que podr\u00edan ser desordenadas o riesgosas. Queda claro que al menos en el discurso, ellas optan por participar en reuniones en las que se sienten seguras.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea del antro aparece marcada tambi\u00e9n por una cierta noci\u00f3n de riesgo. A partir de las respuestas de las encuestadas y de lo dicho por algunas participantes en la entrevista grupal, construimos el siguiente cuadro:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/archive.org\/download\/vol5num10-multimedia\/baustista-violencia_genero_autocuidado_tultitlan_coacalco_ecatepec_mexico-tabla-02.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"885x772\" data-index=\"0\" data-caption=\"\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/archive.org\/download\/vol5num10-multimedia\/baustista-violencia_genero_autocuidado_tultitlan_coacalco_ecatepec_mexico-tabla-02.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\"><\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Es importante mencionar que la mayor\u00eda de las j\u00f3venes expres\u00f3 que no acude a antros ni bares o que lo ha hecho de manera m\u00e1s bien ocasional, quiz\u00e1 alguna vez, en los cuestionarios, un par de chicas mencionaron algunos de los lugares que aqu\u00ed se enlistan, mientras que, en la entrevista grupal, fueron dos las que se refirieron a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es posible observar adem\u00e1s que la asistencia a este tipo de lugares est\u00e1 dividida en tres rubros, el primero corresponde a bares y discotecas que se ubican en los municipios donde viven las entrevistadas y que generalmente se encuentran en el interior de los centros comerciales.<\/p>\n\n\n\n<p>En el segundo grupo, podemos observar antros que se localizan en la zona norte del Estado de M\u00e9xico, tambi\u00e9n conocida como la Zona Azul, cerca del Perif\u00e9rico, lo que implica un mayor desplazamiento, costo y dificultades para asistir.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer grupo son bares que se ubican en el centro y sur de la Ciudad de M\u00e9xico, en la Zona Rosa y San \u00c1ngel y a los que pocas de estas chicas han tenido la posibilidad de asistir, ya que implica una mayor inversi\u00f3n econ\u00f3mica y riesgo, adem\u00e1s de la necesidad de tener acceso a un autom\u00f3vil para desplazarse y un grupo de amigos que las acompa\u00f1e.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Inseguridad y t\u00e1cticas de autocuidado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Cuando las j\u00f3venes que participaron en la encuesta hablaron sobre la inseguridad, frente a la pregunta espec\u00edfica sobre las cosas que hacen para mantenerse seguras, dieron cuenta de un repertorio de t\u00e1cticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas de estas t\u00e1cticas tienen que ver estrictamente con la posibilidad de ser despojadas de sus objetos de valor, espec\u00edficamente el tel\u00e9fono celular y dinero en efectivo. Acerca del celular refieren t\u00e1cticas como esconderlo, llevar uno barato o descompuesto como repuesto para entregar a los asaltantes, llevarlo en la mano para que no se los saquen de la bolsa o la mochila, y no usarlo en la calle para no dar pie a ser asaltadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto al dinero las t\u00e1cticas consisten en no llevar mucho, reservar una cantidad oculta aparte para no entregarlo todo si las asaltan.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas t\u00e1cticas aparecen pr\u00e1cticamente en todas las respuestas de los cuestionarios, y hacen evidente que el asalto forma parte de una realidad cotidiana en la zona, tambi\u00e9n queda claro que los objetos de valor son escasos, estas muchachas no suelen portar una computadora u objeto de alto valor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 precauciones tomas para salir segura?<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>No hablar con extra\u00f1os. Que nadie me vigile. Voltear a todos lados. Conocer a la gente con quien salgo.<\/li><li>Mirar constantemente hacia atr\u00e1s. Ir atenta a lo que ocurre alrededor.<\/li><li>Llevar gas pimienta. Llevar silbato.<\/li><li>Irse reportando con familiares. Avisar a d\u00f3nde y con qui\u00e9n sale. Dar a sus padres los tel\u00e9fonos de sus amigos.<\/li><li>Llegar temprano a la casa.<\/li><li>No portar cosas de valor, no llevar bolsa de mano.<\/li><li>Ir en autom\u00f3vil propio. Pedir que alguien pida mi uber, Abordar taxis de sitio<\/li><li>Vestir adecuadamente. No beber en exceso, No salir sola<\/li><li>Llevar las llaves en la mano<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El segundo tipo de t\u00e1cticas de las que hablan tiene que ver m\u00e1s bien con el resguardo de su integridad f\u00edsica. En el siguiente cuadro presentamos en forma sint\u00e9tica estas medidas de autocuidado:<\/p>\n\n\n\n<p>Es interesante observar en este listado algunas cuestiones, primero, la noci\u00f3n de riesgo: \u00bfcu\u00e1l es el peligro del que estas mujeres se protegen cuando hablan de extra\u00f1os que las vigilan y las abordan o de la importancia de caminar mirando siempre hacia atr\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no aparece referido con esa palabra, las j\u00f3venes est\u00e1n hablando de la posibilidad de ser secuestradas. En este sentido el gas pimienta y el silbato aparecen como mecanismos a trav\u00e9s de los cuales ellas pueden hacer desistir a sus posibles agresores; no sucede lo mismo en cambio, con la t\u00e1ctica de irse comunicando por tel\u00e9fono con sus familiares, pero es una alusi\u00f3n recurrente, todas las chicas dicen hacer esto cuando viajan solas, continuamente llaman o env\u00edan mensajes a sus familiares indicando en d\u00f3nde est\u00e1n y algunas incluso comparten sus ubicaciones desde el celular. En sentido estricto, es poco probable que esta medida haga desistir a los posibles captores e incluso podr\u00eda ser un mecanismo de distracci\u00f3n para ellas mismas, parecer\u00eda m\u00e1s bien ser un recurso de tranquilidad, los familiares se sienten seguros de ir monitoreando por donde est\u00e1n, aunque eventualmente no podr\u00edan hacer nada si en un momento determinado ya no pueden ubicarlas. Esta t\u00e1ctica visibiliza su vulnerabilidad y la necesidad tanto de ellas como de sus familias, de sentir que de alguna manera est\u00e1n siendo protegidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas de estas medidas, en cambio, colocan en la conducta de las propias mujeres la responsabilidad por su seguridad, como cuando se les aconseja no hablar con extra\u00f1os, avisar a d\u00f3nde y con qui\u00e9n salen, no llevar cosas de valor, vestirse \u201cadecuadamente\u201d, no salir solas o no beber en exceso, estas recomendaciones claramente las colocan como causantes de un posible ataque. Es interesante porque en realidad cuando pensamos en feminicidios los agresores no suelen ser precisamente desconocidos y no necesariamente las atacadas visten en forma provocativa, pero esta idea permanece vigente. Quiz\u00e1 es tambi\u00e9n una manera de convencerse de que est\u00e1n haciendo algo realmente por protegerlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las j\u00f3venes tambi\u00e9n respondieron a una pregunta sobre las personas con las que se sienten a salvo:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/archive.org\/download\/vol5num10-multimedia\/baustista-violencia_genero_autocuidado_tultitlan_coacalco_ecatepec_mexico-tabla-03.png\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"1324x551\" data-index=\"0\" data-caption=\"\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/archive.org\/download\/vol5num10-multimedia\/baustista-violencia_genero_autocuidado_tultitlan_coacalco_ecatepec_mexico-tabla-03.png\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\"><\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Es evidente en esta relaci\u00f3n, que el peligro se asocia claramente con las personas a las que no se conoce o se conoce poco, a la gente que transita por la calle y de la que no se puede ubicar su procedencia; novios, amigos y vecinos, en cambio, aparecen como personas seguras.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las experiencias<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">En este apartado nos pareci\u00f3 que ser\u00eda interesante recuperar de los cuestionarios las respuestas textuales a la pregunta sobre sus experiencias de inseguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Las experiencias<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Me han abordado sujetos mucho mayores para que me vaya con ellos.<\/li><li>S\u00f3lo una vez un chico iba sigui\u00e9ndonos a dos de mis amigas y a m\u00ed<\/li><li>Me han asaltado.<\/li><li>Por el momento nada muy grave, solo que algunos taxistas me griten piropos o ese tipo de cosas.<\/li><li>Un d\u00eda saliendo de la universidad aproximadamente a las 9:30 pm nos pas\u00f3 a m\u00ed y a mis amigas que un chavo de la nada se nos acerc\u00f3 y pidi\u00f3 la hora, entr\u00e9 en p\u00e1nico y corrimos (es real).<\/li><li>Secuestro de un amigo.<\/li><li>Robado cosas materiales.<\/li><li>Acoso.<\/li><li>Asaltado, perseguido.<\/li><li>Asaltos y acoso sexual constante.<\/li><li>Asaltos, acosos y manoseos en el transporte p\u00fablico.<\/li><li>Me siguen, me dicen cosas horribles en la calle o me asaltan.<\/li><li>Abuso f\u00edsico y verbal.<\/li><li>Acoso verbal, psicol\u00f3gico y f\u00edsico.<\/li><li>Solo una vez me asaltaron a plena luz del d\u00eda.<\/li><li>Asaltos e intento de subirme a un carro.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Nuevamente es interesante observar c\u00f3mo junto con el asalto, la experiencia m\u00e1s frecuente, siempre aparece referido tambi\u00e9n el acoso y el abuso sexual, expresado como acto consumado, como intento o como expectativa de la v\u00edctima; podemos observar que la noci\u00f3n de acoso parece adquirir una amplia polisemia cuando se aproxima a acciones como el que un hombre o un grupo de hombres insista en que una jovencita se suba con ellos a un auto o que incluso intenten obligarla, y parece que todo el tiempo el tema del acoso pasa por ese abanico amplio de posibilidades que van subiendo de nivel de peligrosidad, pero frente al cual las j\u00f3venes no tienen ning\u00fan control. \u00bfC\u00f3mo se determina la distancia entre la gravedad de gritarle obscenidades a una muchacha y la de tratar de subirla a un autom\u00f3vil? \u00bfEn qu\u00e9 momento estas chicas pueden tener claro el tipo de peligro al que se enfrentan? Quiz\u00e1 cuando ya es tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ambig\u00fcedad del peligro, como aqu\u00ed la llamar\u00e9, se hace m\u00e1s evidente en los relatos de quienes participaron en la entrevista grupal y que, b\u00e1sicamente, dan cuenta de los mismos peligros, aunque con mayor detalle, lo que nos permite apreciar estos matices de los que hablamos. Veamos ahora algunos de sus testimonios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Yo recuerdo que, fue hace mucho tiempo, iba yo en la secundaria pero ten\u00eda que pasar un callej\u00f3n, entonces esa vez salimos muy temprano, eran como las diez de la ma\u00f1ana y entonces en ese tiempo yo todav\u00eda no ten\u00eda muchos amigos porque acab\u00e1bamos de entrar y yo pues me fui sola y vi que hab\u00eda pasado una camioneta con dos tipos y s\u00ed se me quedaron viendo \u201cas\u00ed\u201d y uno de ellos me chifl\u00f3, pero pues yo no les hice caso y digamos que la calle estaba muy abandonada, o sea, las casas parec\u00eda que nadie viv\u00eda ah\u00ed, entonces ya lo que hice fue caminar r\u00e1pido y ya cuando iba a llegar a la esquina ya para dar vuelta, ya donde hab\u00eda tr\u00e1nsito vehicular, ya este vi que ven\u00eda de regreso la camioneta, pero pues ya me acerqu\u00e9 a una tienda, pero s\u00ed sent\u00ed as\u00ed como que ese miedo, ya lo que quer\u00eda yo era llegar a mi casa (Ana, estudiante de ingenier\u00eda, 21 a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">La experiencia no es reciente, ella habla de algo que ocurri\u00f3 hace mucho tiempo, una situaci\u00f3n que no ha cambiado, el incidente ocurre por la ma\u00f1ana, ella se siente en peligro porque la calle est\u00e1 sola y los sujetos que la llaman viajan en un autom\u00f3vil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Yo, a m\u00ed me ha sucedido varias veces algo as\u00ed, pero la \u00faltima vez fue como que m\u00e1s fuerte porque yo ven\u00eda caminando ah\u00ed por el Retiro, entonces est\u00e1 la avenida y yo iba hacia la salida, como para la Coca Cola y ven\u00eda caminando y pas\u00e9 una camioneta de esas que son como de carga, entonces cuando paso, el chofer pues me dijo cosas y al voltear pues veo que se est\u00e1 tocando sus partes \u00bfno? Entonces lo que hago yo es caminar m\u00e1s r\u00e1pido pero \u00e9l al notar que yo a lo mejor alcanc\u00e9 a ver lo que estaba haciendo se me empez\u00f3 a cerrar y lo \u00fanico que alcanc\u00e9 a hacer fue cruzarme a la viva M\u00e9xico hacia el otro lado de la calle, entonces ah\u00ed hab\u00eda una base de taxis y porque incluso cuando \u00e9l se me empez\u00f3 a cerrar me abri\u00f3 la puerta del otro lado, entonces por eso yo tuve que cruzarme, porque en ese momento s\u00ed sent\u00ed como que me iba a jalar y ya, adi\u00f3s, qui\u00e9n sabe d\u00f3nde estar\u00eda (Paola, estudiante de ingenier\u00eda, 23 a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">En este testimonio se habla de una situaci\u00f3n reiterada, aunque hay un incidente en particular que hace sentir a la entrevistada en un peligro mayor, el que le habla es un hombre que se masturba y luego la persigue abriendo la puerta de la camioneta como para subirla; ella est\u00e1 convencida de que el sujeto se la iba a llevar y no iban a encontrarla despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">No tiene mucho, como mes y medio que pas\u00f3, era mi\u00e9rcoles, hab\u00edamos salido a las 12:00 de la escuela y este, bueno, yo acostumbro, como mi ruta para regresar a casa es muy diferente a la de mis amigos, yo me regresaba caminando sola, es un peque\u00f1o tramo de aqu\u00ed a Conalep, a Bosques, entonces para m\u00ed, no se me hac\u00eda f\u00e1cil pero era m\u00e1s econ\u00f3mico irme caminando de aqu\u00ed para all\u00e1, yo iba caminando sola, primero me voy caminando por la Mexiquense, precisamente porque me molesta caminar entre las personas que trabajan en un autolavado pero unos metros m\u00e1s adelante, me cruzo ya del otro lado y en eso un carro negro se comenz\u00f3 a detener a mi lado, era un hombre y lo que me grit\u00f3 es que si yo sab\u00eda si la ruta que \u00e9l estaba tomando para Tultepec estaba correcta, entonces, en el momento en el que yo volteo, no lo hab\u00eda volteado a ver, pero cuando volteo pues vi que se estaba masturbando mientras estaba manejando, entonces pues mi l\u00f3gica fue \u201cvolt\u00e9ate y sigue caminando y no s\u00e9, hab\u00eda una tienda m\u00e1s adelante \u201cllega a d\u00f3nde hay personas\u201d, pero este tipo segu\u00eda como que manejando a mi mismo ritmo y yo creo que cuando ya \u00e9l se dio cuenta de que ya \u00edbamos a llegar a una esquina donde hab\u00eda gente y as\u00ed, se\u00f1oras, pues este no s\u00e9, me grit\u00f3 otra cosa pero ya no lo alcanc\u00e9 a entender, ya se sigui\u00f3 normal, intent\u00e9 como que alcanzar a ver las placas del carro pero ni siquiera tra\u00eda placas, entonces ya cuando llegu\u00e9 al punto donde ten\u00eda que esperar una combi pues todav\u00eda tard\u00e9 mucho m\u00e1s, entonces pues ya en esos momentos estaba como muy frickeada, como muy asustada y nada m\u00e1s rogaba encontrarme con alguien de confianza para que me acompa\u00f1ara siquiera a mi casa y no volverme a encontrar a ese tipo (Itzel, estudiante de ingenier\u00eda, 21 a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">La situaci\u00f3n tambi\u00e9n ocurre en el d\u00eda, en el relato de la v\u00edctima, ella comete varios errores, uno de ellos es caminar sola, el otro, elegir el camino de la carretera por evitar un autolavado donde siempre es acosada por los trabajadores; nuevamente es un hombre que se masturba, esta vez en un auto sin placas, y la sigue hasta que ella llega a un lugar en el que hay gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante mencionar la gran similitud que hay en los tres relatos, en ninguno de los casos es de noche, todos ocurren a la luz del d\u00eda, las j\u00f3venes adem\u00e1s no se encuentran realizando actividades que ellas mismas han calificado como de riesgo, se infiere incluso que visten el uniforme o la ropa que utilizan normalmente para asistir a la escuela. Lo que realmente aprovechan los agresores es la soledad de las calles, la precariedad del espacio, en estas experiencias la distancia entre sujetos depravados que gustan de masturbarse frente a las jovencitas es la interpretaci\u00f3n f\u00e1cil, pero en el relato de ellas, la interpretaci\u00f3n es m\u00e1s grave, la experiencia es que han estado a punto de ser secuestradas, de que iban a llev\u00e1rselas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible determinar los alcances de estos potenciales agresores?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que queda muy claro es que la inseguridad de la zona, la falta de vigilancia, infraestructura e incluso recursos de las chicas para ponerse a salvo, aunada a la conocida inoperancia de las autoridades, convierten a estas muchachas en un blanco f\u00e1cil pr\u00e1cticamente para cualquiera, lo inquietante de estos relatos no es lo que a estas mujeres les ha ocurrido, sino lo que pudo haberles pasado con tanta facilidad, ellas lo saben, aunque de momento atribuyan la suerte de estar a salvo a algo tan fortuito como que alguien pasara, llegaron a una tienda o tuvieron la determinaci\u00f3n suficiente como para correr y cruzar la calle. Ninguna de estas experiencias de riesgo de las que hablan ha ocurrido en el contexto de una fiesta o una salida nocturna, que para la mayor\u00eda de estas muchachas es un lujo inaccesible.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo sentido, llama la atenci\u00f3n que, al referirse a casos de feminicidio, y aunque las chicas atribuyen este fen\u00f3meno a cuestiones como el machismo, la impunidad y la consecuente falta de denuncias ante actos de violencia; a la trata de blancas, a la proliferaci\u00f3n de personas enfermas o perturbadas que cometen estos cr\u00edmenes, tambi\u00e9n aparecen con frecuencia discursos que colocan la responsabilidad en las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">La verdad no s\u00e9 mucho, pero puede ser por las pocas precauciones que tomamos en no avisar d\u00f3nde estamos ni con qui\u00e9n (Lissette, 19 a\u00f1os, demostradora).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Porque somos presas f\u00e1ciles, al no estar atentas, vulnerables por la poca seguridad y no tener tanto car\u00e1cter ante las situaciones (Mariana, 27 a\u00f1os, periodista).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">En el primer enunciado, los cr\u00edmenes son consecuencia de que las v\u00edctimas no tomen las precauciones debidas, en el segundo, las j\u00f3venes aparecen definidas como \u201cpresas f\u00e1ciles\u201d, pero adquieren esta condici\u00f3n de \u201cvulnerables\u201d en el momento en que no toman medidas de seguridad y adem\u00e1s no muestran suficiente car\u00e1cter.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la encuesta no permite profundizar en el significado de estos enunciados, emerge con claridad un discurso que responsabiliza y culpa a las v\u00edctimas; tambi\u00e9n est\u00e1 clara la expectativa de que obedecer estas normas mantendr\u00e1 a estas mujeres a salvo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las muchachas de la entrevista grupal tambi\u00e9n hablaron acerca de feminicidios; en este caso, recuperando experiencias cercanas, se les pregunt\u00f3 si conoc\u00edan alg\u00fan caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Yo s\u00ed, bueno, hace como dos a\u00f1os hab\u00eda una chica que daba clases de <em>body combat<\/em> en el Aquasol, esta chica pues la frecuentaba, o sea no \u00e9ramos as\u00ed amigas pero s\u00ed la conoc\u00eda, entonces un d\u00eda ella fue a una fiesta y bueno, sali\u00f3 de madrugada porque ten\u00eda que regresar con su mam\u00e1, entonces dicen que ella se fue sola en un taxi y ya no apareci\u00f3, entonces ya pas\u00f3 el tiempo, la estuvieron buscando, ya como a las dos semanas apareci\u00f3 en el canal de la Laguna (Itzel, estudiante de ingenier\u00eda, 21 a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El relato est\u00e1 situado en 2016 y es el de una joven desaparecida al tomar un taxi sola, de noche; es la misma historia que ha saltado a las primeras planas de los peri\u00f3dicos en octubre del 2018, con el tristemente c\u00e9lebre caso del <em>Monstruo de Ecatepec<\/em>, pero en ese momento parec\u00eda no alcanzar notoriedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Bueno, yo, fue hace cuatro a\u00f1os, mi mam\u00e1 frecuentaba a una vecina de otra colonia cercana a la nuestra y cada viernes ella iba a darle un estudio m\u00e9dico, pero un d\u00eda la hija de la se\u00f1ora a la que le daba el estudio no lleg\u00f3 y la se\u00f1ora estaba muy preocupada y dieron las cuatro de la tarde y su hija sal\u00eda a las dos, le estuvieron marcando y se hab\u00eda quedado de ver con el novio en el puente de la L\u00f3pez Portillo de la Mega, a la altura de la Mega Comercial y bueno las pruebas ya despu\u00e9s se\u00f1alaban que fue el novio quien la hab\u00eda secuestrado y bueno, la mat\u00f3 (Fernanda, estudiante de ingenier\u00eda, 23 a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">A diferencia del anterior, en este relato el feminicida es el propio novio de la joven, que la hab\u00eda secuestrado y asesinado, un ejemplo interesante porque rompe con todas las creencias sobre la seguridad que estas chicas han expresado anteriormente; para ellas los novios siempre aparecen como un referente de persona segura con la que se puede salir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Pues en la zona donde yo vivo, cerca hay una zona donde pasan muchos coches que vienen de lejos, muchos trailers de carga y es una zona que no est\u00e1 muy vigilada, entonces s\u00ed se han dado casos de, bueno, que han visto de lejos c\u00f3mo se suben a ni\u00f1as a los carros, se les cierran o avientan luego a personas as\u00ed a un lado de la calle y bueno, yo me doy cuenta c\u00f3mo s\u00ed ha crecido ese temor entre nosotras como mujeres porque yo en mi caso pues yo s\u00ed ya ruego por llegar a mi casa, bueno, despu\u00e9s de esa experiencia que tuve, yo s\u00ed ya estoy como m\u00e1s al pendiente, ya trato de no estar sola en la calle, si es posible evitar ir a la calle, si no es una verdadera necesidad salir y pues siempre estar en contacto con alguien de confianza ya sea mi familia, decirle a alguien estoy saliendo de aqu\u00ed, estoy llegando a tal punto y siempre yo procuro que alguien est\u00e9 enterado de d\u00f3nde estoy y lo que estoy haciendo (Paola, estudiante de ingenier\u00eda, 23 a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Este testimonio da cuenta claramente del miedo que viven estas j\u00f3venes y de la manera en que lo elaboran y expresan, la entrevistada refiere estar enterada de las cosas que ocurren en una zona cercana a su casa y habla de sus emociones, de la imposibilidad de estar en la calle sola o estar siempre con personas de confianza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Consideraciones finales: las chicas ya no quieren divertirse<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Como se ha indicado, este trabajo constituye un avance preliminar de una investigaci\u00f3n en curso, en el que hemos pretendido explorar las pr\u00e1cticas cotidianas de las j\u00f3venes de estos municipios de la zona conurbada de la Ciudad de M\u00e9xico, con el objetivo de relacionarlas, especialmente las que tienen que ver con el entretenimiento y la vida nocturna, con los discursos que dan sentido a las experiencias en torno a la inseguridad y la violencia que viven estas mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s que resultados concluyentes, quisi\u00e9ramos retomar aqu\u00ed algunos aspectos que nos han parecido especialmente relevantes al analizar estas pr\u00e1cticas y discursos.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, los relatos de estas mujeres dejan muy claro que ellas est\u00e1n conscientes de que habitan en un lugar de enorme riesgo y que las posibilidades de convertirse en v\u00edctimas est\u00e1n a la orden del d\u00eda. Es evidente tambi\u00e9n que el temor incide en las pr\u00e1cticas cotidianas de estas mujeres, habituadas a tomar medidas de autocuidado para proteger sobre todo su integridad f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las actividades normales se mantienen a pesar del peligro; sin embargo, los relatos son historias de encierro, detr\u00e1s de las t\u00e1cticas que ellas despliegan para mantenerse lejos del peligro pueden apreciarse las t\u00e1cticas discursivas de los familiares que las van aleccionando para preferir el espacio seguro del hogar y la tranquilidad de las peque\u00f1as reuniones, las actividades en familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los discursos que aparecen en las voces de estas chicas apelan a la imposibilidad de estar seguras en ninguna parte, pero tambi\u00e9n a la responsabilidad e incluso la culpa de las v\u00edctimas, que por regla general son descritas como mujeres que no han acatado las normas de comportamiento, no han tenido suficiente cuidado o han cometido errores en sus t\u00e1cticas de autocuidado o, en el peor de los casos, han mostrado un comportamiento desenfrenado que las ha convertido en blancos.<\/p>\n\n\n\n<p>La recreaci\u00f3n nocturna, que es extremadamente limitada, aparece caracterizada como \u201cdestrampe\u201d o conducta inmadura e irresponsable; las chicas entrevistadas, en abrumadora mayor\u00eda, hablan del antro y la fiesta como condiciones de peligro que las mujeres prudentes deben evitar, en las pr\u00e1cticas de estas j\u00f3venes es visible que apenas unas cuantas de ellas tienen acceso a este tipo de diversi\u00f3n y que, aun en estos casos, estas salidas requieren una log\u00edstica complicada.<\/p>\n\n\n\n<p>Parad\u00f3jicamente, las experiencias que narran estas muchachas, tambi\u00e9n en forma mayoritaria, poco tienen que ver con la vida nocturna y la fiesta; el acoso, el abuso sexual y la posibilidad del secuestro y la desaparici\u00f3n est\u00e1n a la vuelta de la esquina, en episodios reiterados que ocurren a plena luz del d\u00eda. La experiencia cercana del peligro hace necesario preguntarse por la \u201clatencia\u201d y la \u201cposibilidad\u201d del riesgo. \u00bfQu\u00e9 tipo de azar determina en \u00faltima instancia pasar a formar o no parte de la estad\u00edstica?<\/p>\n\n\n\n<p>Queda bastante claro que las j\u00f3venes de la zona conurbada a la Ciudad de M\u00e9xico no gozan de la misma libertad que los hombres para ocupar el espacio p\u00fablico y que su movilidad en \u00e9l est\u00e1 restringida por discursos que desde el entorno familiar las aleccionan para mantenerse en casa, no desplazarse solas y asumir la responsabilidad sobre el cuidado de s\u00ed mismas. Estas discursividades, que desde una perspectiva pueden ser entendidas claramente como un ejercicio de poder patriarcal sobre las j\u00f3venes, pueden ser vistas tambi\u00e9n, como aqu\u00ed hemos pretendido mostrar, como un recurso t\u00e1ctico, a trav\u00e9s del cual, en un contexto de riesgo, los familiares y las propias v\u00edctimas trabajan en la constituci\u00f3n de una subjetividad femenina \u201cprudente\u201d y \u201cresponsable\u201d, predispuesta al encierro y restringida a las actividades familiares y hogare\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se puede observar, la proliferaci\u00f3n de la trata genera condiciones de riesgo permanente para las mujeres de estas localidades que, frente a la posibilidad latente de convertirse en v\u00edctimas directas, se ven obligadas a permanecer al margen del espacio p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Este encierro, que en los relatos de las entrevistadas aparece como voluntario y resultado de la prudencia y el autocuidado, est\u00e1 atravesado por discursos en los que el entretenimiento y la vida nocturna aparecen censurados o cuestionados, y en los que los riesgos que corren las que se arriesgan a experimentarlos se visualizan como consecuencias de su propia conducta, coloc\u00e1ndolas en una posici\u00f3n de mayor vulnerabilidad, al invisibilizar la existencia de las estructuras delictivas que est\u00e1n en permanente operaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos discursos reproducen los estereotipos en donde las mujeres son explotadas como resultado de conductas equ\u00edvocas o deslices, se convierten en blanco del peligro por su inclinaci\u00f3n a la diversi\u00f3n y la fiesta, as\u00ed como al libre goce de sus cuerpos, lo que las convierte en objeto autorizado de abuso. En estos discursos no se configura la posibilidad de que las j\u00f3venes y las comunidades en general apelen al Estado como garante de su seguridad, el asunto se vuelve personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante mencionar que detr\u00e1s de los riesgos de los que hablan estas mujeres se encuentra la condici\u00f3n sexuada de sus cuerpos, los peligros de los que ellas hablan est\u00e1n relacionados con el hecho de que sus cuerpos puedan ser accesibles para los hombres: transitar por una calle solitaria, mostrarse con ropas \u201cprovocativas\u201d, andar solas, salir de noche, divertirse, son situaciones que las convierten en blancos justificados del ataque masculino, que puede ir desde el acoso y la intimidaci\u00f3n, hasta el abuso sexual, el secuestro y la explotaci\u00f3n, perpetrados por hombres que se sienten con derecho a disponer de los cuerpos femeninos por el simple hecho de estar colocados en el espacio p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Las propias j\u00f3venes en sus relatos y en sus pr\u00e1cticas cotidianas reproducen estos discursos, lo que genera en ellas una doble condici\u00f3n de vulnerabilidad, ya que, en caso de convertirse en v\u00edctimas, se asumen a s\u00ed mismas como responsables de lo que les ha ocurrido.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante destacar que el corredor de trata, en el que estas chicas se desenvuelven cotidianamente, es una zona en la que proliferan burdeles y hoteles de paso, en los que los varones pueden satisfacer sus demandas sexuales sin muchas complicaciones. Mientras que por una parte se condena el \u201clibertinaje\u201d de las mujeres y se les restringe al \u00e1mbito privado para mantenerse a salvo, los hombres satisfacen sus deseos gracias al lucrativo negocio de la explotaci\u00f3n sexual, que es perfectamente visible y frente al cual no se despliega ning\u00fan tipo de acci\u00f3n por parte de las autoridades, pese a que es un asunto conocido p\u00fablicamente, tolerado.<\/p>\n\n\n\n<p>Rita Segato (2018) se ha referido a la trata y la explotaci\u00f3n sexual como ejemplos de lo que ella misma ha denominado como pedagog\u00edas de la crueldad, en las que se cosifica y consume el cuerpo de las mujeres y donde la repetici\u00f3n de la violencia produce un efecto de normalizaci\u00f3n, que promueve la falta de empat\u00eda hacia las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Segato (2018) considera que el violador es un moralizador, que ve en su v\u00edctima el desv\u00edo moral que lo convoca, por lo que su violencia es una represalia que obedece al mandato de masculinidad y a que se atribuye el derecho de castigar a la mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Parad\u00f3jicamente, los peligros para las j\u00f3venes de estos municipios de la zona conurbada no se reducen al espacio p\u00fablico y toda la pedagog\u00eda desplegada a trav\u00e9s de estas discursividades que censuran sus libertades no es suficiente para mantenerlas a salvo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, las restricciones de usar el espacio p\u00fablico, reunirse, divertirse, incluso desempe\u00f1arse laboralmente o salir a estudiar, las hacen vulnerables tambi\u00e9n a la violencia dom\u00e9stica, ejercida por padres controladores o parejas. Las posibilidades de organizarse con otras mujeres son muy limitadas. Esto ocurre adem\u00e1s en entornos precarizados donde la movilidad es dif\u00edcil y los transportes son caros y peligrosos, donde quedarse sola en el pesero o abordar un taxi puede significar que una muchacha desaparezca sin dejar rastro.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s del encierro, las j\u00f3venes de esta zona de la ciudad viven en condiciones de aislamiento que las hacen m\u00e1s proclives a ser v\u00edctimas de violencias que en sus propios discursos parecen no estar claramente reconocidas y que sin embargo emergen en los relatos, cuando ellas mismas hacen referencia a mujeres que han sido v\u00edctimas de feminicidios a manos de novios o familiares, personas a quienes se\u00f1alan como compa\u00f1\u00edas con las que suelen sentirse seguras.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Bajt\u00edn, Mikhail (2005). <em>Est\u00e9tica de la creaci\u00f3n verbal.<\/em> Ciudad de M\u00e9xico: Siglo <span class=\"small-caps\">xxi.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Cort\u00e9s Mendoza, Ma. 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Un espacio en disputa.<\/em> Ciudad de M\u00e9xico: <span class=\"small-caps\">uam<\/span>-Xochimilco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Delgado, Manuel (2007). <em>Sociedades movedizas. Pasos hacia una antropolog\u00eda de las calles<\/em>. Barcelona: Anagrama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Fuentes Flores, C\u00e9sar (2011). \u201cEspacio p\u00fablico y g\u00e9nero en Ciudad Ju\u00e1rez, Chihuahua: el derecho a la accesibilidad, autonom\u00eda, habitabilidad y participaci\u00f3n\u201d, en Luis Cervera, Julia Mon\u00e1rrez y Sergio Pe\u00f1a (coords.), <em>Espacio p\u00fablico y g\u00e9nero en Ciudad Ju\u00e1rez, Chihuahua. Accesibilidad, sociabilidad, participaci\u00f3n y seguridad.<\/em> Ciudad Ju\u00e1rez: <span class=\"small-caps\">colef<\/span> y <span class=\"small-caps\">uacj<\/span>, pp. 91-132.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Jir\u00f3n, Paola (2007). \u201cImplicancias de g\u00e9nero en las experiencias de movilidad cotidiana urbana en Santiago de Chile\u201d. <em>Revista Venezolana de Estudios de la Mujer, <\/em>vol. 12, n\u00fam. 2, pp. 173-197.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Mart\u00ednez Mej\u00eda, Alfonso (2018, 16 de octubre). \u201cLa desaparici\u00f3n de ni\u00f1as se increment\u00f3 en el corredor de Coacalco\u201d. <em>La Prensa<\/em> [sitio web]. Recuperado de https:\/\/la-prensa.mx\/coacalco\/la-desaparicion-de-ninas-se-incremento-en-el-corredor-de-coacalco\/, consultado el 22 de junio de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">McDowell, Linda (2000). <em>G\u00e9neros, identidades y lugar<\/em>. Madrid: C\u00e1tedra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Mon\u00e1rrez, Julia (2011). \u201cUso y recuperaci\u00f3n del espacio p\u00fablico y los lugares de esparcimiento para las mujeres y los hombres en Ciudad Ju\u00e1rez, Chihuahua\u201d, en C\u00e9sar Fuentes, Luis Cervera y Sergio Pe\u00f1a (coords.), <em>Espacio p\u00fablico y g\u00e9nero en Ciudad Ju\u00e1rez, Chihuahua. Accesibilidad, sociabilidad, participaci\u00f3n y seguridad. <\/em>Ciudad Ju\u00e1rez: <span class=\"small-caps\">colef<\/span> y <span class=\"small-caps\">uacj,<\/span> pp. 135-172.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Milenio Digital (2013, 19 de diciembre). \u201cDesde Tec\u00e1mac a Tultitl\u00e1n opera red de trata de personas\u201d. <em>Milenio<\/em> [sitio web]. Recuperado de https:\/\/www.milenio.com\/policia\/desde-tecamac-a-tultitlan-opera-red-de-trata-de-personas, consultado el 22 de junio de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Orozco, Rosi (2019, 9 de diciembre). \u201cUna pesadilla llamada \u2018el corredor de la trata de personas\u2019\u201d. <em>Foro Jur\u00eddico <\/em>[sitio web]. Recuperado de https:\/\/forojuridico.mx\/una-pesadilla-llamada-el-corredor-de-la-trata-de-personas\/ Consultado el 23 de junio de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Padr\u00f3n \u00c1lvarez, Ma. Teresa y Gu\u00e9nola Capr\u00f3n (2015). \u201cLa percepci\u00f3n de inseguridad en el transporte p\u00fablico: el caso de la autopista M\u00e9xico-Pachuca\u201d, en Gu\u00e9nola Capr\u00f3n y Cristina S\u00e1nchez-Mejorada (coords.), <em>La (in) seguridad en la metr\u00f3poli. Territorio, segurizaci\u00f3n y espacio p\u00fablico. <\/em>Ciudad de M\u00e9xico: <span class=\"small-caps\">uam<\/span><em><span class=\"small-caps\">&#8211;<\/span><\/em>Azcapotzalco, pp.315-339.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Segato, Rita. (2018). <em>Contra-pedagog\u00edas de la crueldad.<\/em> Buenos Aires: Prometeo Libros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Sorgentini, Hern\u00e1n (2000). \u201cLa recuperaci\u00f3n de la experiencia hist\u00f3rica. Un comentario sobre E.P. Thompson\u201d. <em>Sociohist\u00f3rica, <\/em>num. 7, pp. 53-80. Recuperado de https:\/\/www.memoria.fahce.unlp.edu.ar\/art_revistas\/pr.2820\/pr.2820.pdf, consultado el 22 de junio de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Soto, Paula (2015) \u201cCiudad y espacio p\u00fablico. Un an\u00e1lisis de g\u00e9nero de la inseguridad en la colonia Doctores\u201d, en Gu\u00e9nola Capr\u00f3n y Cristina S\u00e1nchez-Mejorada (coords.), <em>La (in) seguridad en la metr\u00f3poli. Territorio, segurizaci\u00f3n y espacio p\u00fablico. <\/em>Ciudad de M\u00e9xico: <span class=\"small-caps\">uam<\/span><em><span class=\"small-caps\">&#8211;<\/span><\/em>Azcapotzalco, pp. 235-263.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Valc\u00e1rcel, Amelia (1997). <em>La pol\u00edtica de las mujeres<\/em>. Madrid: C\u00e1tedra<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Venegas, Patricia. (2021, 27 de agosto) \u201cEl 15% de las v\u00edctimas de trata de personas en el pa\u00eds son del Edomex\u201d. <em>El Sol de Toluca<\/em> [sitio web]. Recuperado de https:\/\/www.elsoldetoluca.com.mx\/local\/el-15-de-las-victimas-de-trata-de-personas-en-el-pais-son-del-edomex-7138849.html, consultado el 22 de junio de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Z\u00fa\u00f1iga, Mercedes (2014). \u201cLas mujeres en los espacios p\u00fablicos: entre la violencia y la b\u00fasqueda de libertad\u201d. <em>Regi\u00f3n y Sociedad, <\/em>n\u00famero especial 4, pp. 77-100.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"abstract\"><em>Miriam Bautista Arias<\/em> es doctora en Ciencias Sociales en el \u00e1rea de Comunicaci\u00f3n y Pol\u00edtica por la <span class=\"small-caps\">uam<\/span>-Xochimilco, donde tambi\u00e9n curs\u00f3 la maestr\u00eda en Comunicaci\u00f3n y Pol\u00edtica; es licenciada en Ciencias de la Comunicaci\u00f3n por la Universidad Salesiana. Sus intereses de investigaci\u00f3n se despliegan en el \u00e1mbito de violencia y ciudadan\u00eda con particular \u00e9nfasis en la emergencia de subjetividades y t\u00e1cticas de resistencia. Ha sido profesora en el \u00e1rea de Comunicaci\u00f3n de Licenciatura y Posgrado en distintas universidades p\u00fablicas y privadas y ayudante de investigaci\u00f3n en el posgrado de Comunicaci\u00f3n y Pol\u00edtica de la <span class=\"small-caps\">uam<\/span>-Xochimilco. Tambi\u00e9n se ha desempe\u00f1ado como coeditora asociada de la agencia de noticias del peri\u00f3dico <em>Reforma<\/em> y como reportera <em>free-lance<\/em> en revistas especializadas. Es autora del libro <em>El murmullo social de la violencia en M\u00e9xico. La experiencia de los sujetos afectados por la guerra contra el narcotr\u00e1fico<\/em>, publicado por la <span class=\"small-caps\">uam<\/span>-Xochimilco en coedici\u00f3n con el <span class=\"small-caps\">cesop<\/span> de la C\u00e1mara de Diputados en enero de 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Munic\u00edpios como Tultitl\u00e1n, Coacalco e Ecatepec no Estado do M\u00e9xico fazem parte de um corredor de tr\u00e1fico humano h\u00e1 v\u00e1rios anos, onde o desaparecimento das mulheres se tornou uma constante; diante deste cen\u00e1rio, os habitantes destas localidades narram suas experi\u00eancias de inseguran\u00e7a e medo, suas pr\u00e1ticas de autocuidado e d\u00e3o conta de como o perigo molda as atividades di\u00e1rias.<br \/>\nAs hist\u00f3rias destas jovens tornam vis\u00edvel a forma como a viol\u00eancia molda as subjetividades das mulheres em contextos onde os perigos s\u00e3o inevit\u00e1veis e a vida n\u00e3o pode ser interrompida por causa deles; a \u00fanica alternativa \u00e9 adaptar-se. Na experi\u00eancia dessas mulheres, o medo n\u00e3o \u00e9 uma possibilidade distante e aleat\u00f3ria, mas um risco latente e pr\u00f3ximo, do qual elas s\u00e3o capazes de escapar todos os dias, mas quem sabe por quanto tempo: todas elas relatam situa\u00e7\u00f5es de perigo que, por acaso, n\u00e3o se concretizaram.<br \/>\nEm particular, a recrea\u00e7\u00e3o est\u00e1 inscrita em um discurso da impossibilidade de estar seguro em qualquer lugar, da proibi\u00e7\u00e3o e da culpabilidade da v\u00edtima; a vida noturna, espor\u00e1dica e limitada, \u00e9 caracterizada como \"destrampe\" ou \"comportamento imaturo e irrespons\u00e1vel\".<\/p>","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[279],"tags":[957,986,988,989,987],"coauthors":[704],"class_list":["post-36136","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-279","tag-inseguridad","tag-recreacion","tag-tacticas","tag-trata","tag-vida-cotidiana","personas-bautista-arias-miriam","numeros-949"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Violencia de g\u00e9nero y autocuidado en la Ciudad de M\u00e9xico &#8211; 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