{"id":39787,"date":"2025-09-22T10:00:00","date_gmt":"2025-09-22T16:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/encartes.mx\/?p=39787"},"modified":"2025-09-19T15:04:39","modified_gmt":"2025-09-19T21:04:39","slug":"machuca-carnaval-merida-henequen-memoria-elites","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encartes.mx\/fr\/machuca-carnaval-merida-henequen-memoria-elites\/","title":{"rendered":"Le carnaval de M\u00e9rida en 1913, les contrastes sociaux d'une ville \u00e0 travers l'objectif d'un photographe allemand."},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Resumen<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Las fotograf\u00edas de la ciudad de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, tomadas en 1913 por Wilhem Schirp, un fot\u00f3grafo alem\u00e1n amateur, son el eje de an\u00e1lisis para reflexionar sobre la representaci\u00f3n de esta ciudad, en particular durante el carnaval, por ser un acontecimiento de memoria. Se muestra que el ciclo festivo era utilizado por las \u00e9lites para ostentar su riqueza en pleno auge henequenero si bien se apelaba a lo \u201cpopular\u201d y lo \u201ctradicional\u201d. En este contexto, la lente del fot\u00f3grafo capt\u00f3 los contrastes y desigualdades sociales en una fiesta que se supon\u00eda de inversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Palabras claves: <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/carnaval\/\" rel=\"tag\">carnaval<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/elites\/\" rel=\"tag\">\u00e9lites<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/henequen\/\" rel=\"tag\">henequ\u00e9n<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/memoria\/\" rel=\"tag\">memoria<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/merida\/\" rel=\"tag\">M\u00e9rida<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"en-title abstract\"><span class=\"small-caps\">the m\u00e9rida carnival in 1913: urban social contrasts in the lens of a german photographer<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"en-text abstract\">Photographs taken in M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, in 1913 by amateur German photographer Wilhelm Schirp serve as a starting point for analyzing the city\u2019s representation. The article focuses particularly on photographs taken during Carnival. During this memorable celebration, and despite frequent references to the \u201cpopular\u201d and \u201ctraditional,\u201d the elites showed off their wealth during the peak of the henequen (<em>agave fourcroydes<\/em>) boom. Schirp\u2019s lens captures the social divisions and inequalities present even during a celebration that ostensibly subverts the social order.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Keywords: Carnival, M\u00e9rida, henequen, memory, elites.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap abstract\">Los carnavales a\u00fan sobreviven en muchas ciudades del mundo, y una de ellas es M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, en la pen\u00ednsula del mismo nombre.<a class=\"anota\" id=\"anota1\" data-footnote=1>1<\/a> En el carnaval \u2013o \u201cla fiesta al rev\u00e9s\u201d, como le ha llamado Daniel Fabre (1992)\u2013, la gente se enmascara, se disfraza y los g\u00e9neros se confunden. Tambi\u00e9n se reflejan las luchas de poder local, \u201clas distinciones sociales resurgen y toman sentido en el coraz\u00f3n de los carnavales urbanos m\u00e1s fastuosos\u201d (Fabre, 1992: 93), en los que unos miran y otros representan.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de las fotograf\u00edas tomadas en M\u00e9rida por Wilhem Schirp, un fot\u00f3grafo alem\u00e1n amateur, y teniendo como eje de an\u00e1lisis que la mayor parte de su material corresponde a 1913, se reflexiona acerca de la representaci\u00f3n de la sociedad que nos dej\u00f3 su lente y sobre los procesos de memoria que evocan los acontecimientos y lugares que retrat\u00f3, algunos todav\u00eda vigentes, como el carnaval. Mucho se ha trabajado en la importancia de la fotograf\u00eda, sobre todo la de familia, para dar a luz procesos de memoria hist\u00f3rica. Considero que tambi\u00e9n estas fotos de Schirp, las de esta fiesta y otras, contribuyen a la memoria, a la manera de Maurice Halbawachs (2004: 50): \u201ccada memoria individual es un punto de vista sobre la memoria colectiva\u201d. Para \u00e9l, la historia, m\u00e1s que las fechas, es \u201ctodo aquello que hace que un periodo se distinga de los dem\u00e1s\u201d (2004: 60), y las fiestas de carnaval son la historia viva que \u00e9l refiere, ese puente entre pasado y presente que la memoria individual y el testimonio f\u00edsico que la fotograf\u00eda nos deja de una \u00e9poca se torna en memoria colectiva que nos revela esos detalles particulares de un periodo hist\u00f3rico, en este caso el del auge henequenero de Yucat\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que llama la atenci\u00f3n en estas fotos es lo vistoso de los carros aleg\u00f3ricos, la blancura y elegancia de los trajes, el porte de las mujeres (que, en su mayor\u00eda, eran quienes desfilaban). A pesar de ser fotos en blanco y negro, algunos rostros se ven p\u00e1lidos y contrastan con los rostros morenos que se pueden observar en otros carros en los que se ve a mujeres vestidas con el traje de \u201cmestiza\u201d, el tradicional vestido yucateco. Asimismo, podemos ver al personal de apoyo, quiz\u00e1 mayas, con sus ropas blancas e impecables y algunos con un delantal a rayas. La imagen 1 consta de dos im\u00e1genes, en la del lado derecho se aprecia la fuerza de la diferencia social; quiz\u00e1 m\u00e1s que retratar a las tres se\u00f1oritas del carro, el objetivo del fot\u00f3grafo fue dar cuenta de los cuatro hombres que iban al frente del cortejo. Aunque correctos todos, dos van descalzos y dos con zapatos. La calidad de la ropa y los sombreros es contrastante, ya que atr\u00e1s se aprecian otros elegantes caballeros vestidos de traje. Tambi\u00e9n se puede observar a ni\u00f1os, como el que pos\u00f3 a la izquierda de la imagen 1, quien, por su ropa y su sombrero, podr\u00edamos pensar que se col\u00f3 con la anuencia del fot\u00f3grafo, quiz\u00e1s a pesar de las se\u00f1oritas que estaban en el carro.<a class=\"anota\" id=\"anota2\" data-footnote=2>2<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>John Mraz (2007: 116) escribi\u00f3 que \u201cSi se sabe interrogarlas, las fotograf\u00edas documentan las relaciones sociales, hablan acerca de clase, raza y g\u00e9nero, tanto al mostrar su existencia misma como al representar sus transformaciones\u201d. Precisamente por eso las fotos de Schirp resultan de enorme inter\u00e9s, ya que fue un agudo observador y logr\u00f3 captar en varias ocasiones las complejas formas sociales de la sociedad yucateca, quiz\u00e1 de forma totalmente circunstancial en el caso de las fotos del carnaval.<\/p>\n\n\n\n<p>En la interpretaci\u00f3n de Emmanuel Leroy Ladurie (1994), todo carnaval tiene una utilidad social. Luis Rosado Vega (1947: 92) en su ensayo sobre los carnavales de M\u00e9rida escribe que a pesar \u201cde todas las jerarqu\u00edas urbanas [\u2026] el carnaval lo arrollaba todo y todo lo incendiaba\u201d, esta fiesta significaba una total pausa de la cotidianidad. Seg\u00fan la caracterizaci\u00f3n de Joan Prat (1993: 290), el carnaval era un \u201critual de ostentaci\u00f3n\u201d, \u201cuna diversi\u00f3n burguesa caracterizada por la ocupaci\u00f3n masiva de las calles y en un reflejo del mismo poder burgu\u00e9s y ciudadano que lo impulsa y lo acoge\u201d; los elementos de contestaci\u00f3n apenas se observan y predomina la \u201cexhibici\u00f3n y el espect\u00e1culo\u201d. Estas caracter\u00edsticas parecen apegarse al de M\u00e9rida. En particular, me ha parecido de especial importancia el enfoque de Milton Ara\u00fajo Moura (2009), quien apoy\u00e1ndose en Michel Foucault, considera las fotograf\u00edas como \u201ctestimonios de poder\u201d. Schirp, entonces, con su visi\u00f3n for\u00e1nea \u2013aunque no haya sido contratado por estos grupos de poder, asunto que no es el foco de inter\u00e9s de este trabajo\u2013 supo captar muy bien los contrastes de esta sociedad, leg\u00e1ndonos sus fotos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra idea abreva de otros autores que ya hab\u00edan escrito acerca del carnaval. Cabe mencionar que este se realiza desde la \u00e9poca colonial y que se fue adaptando a los tiempos. Pedro Miranda (2004: 284-285) sugiere que desde mediados del siglo <span class=\"small-caps\">xix<\/span> el prop\u00f3sito de las autoridades, con el apoyo de la prensa y las \u00e9lites, era controlar las diversiones de carnaval con la mira de entrar a la \u201ccivilidad\u201d y el respeto a \u201cla moral p\u00fablica\u201d. Parte de la idea de que, durante el porfiriato, pas\u00f3 de ser una fiesta popular a ser una organizaci\u00f3n de la \u00e9lite: \u201cel pueblo se hab\u00eda convertido en un espectador cuya \u00fanica funci\u00f3n consist\u00eda en observar o participar en las sociedades obreras o de amigos formadas para ingresar en el mundo l\u00fadico carnavalesco\u201d (2004: 455). Por otro lado, Silvestre Uresti (2022) hace una interesante revisi\u00f3n hist\u00f3rica sobre el desarrollo del carnaval de M\u00e9rida y afirma que de 1902 a 1909 y hasta 1914, era \u201cla \u00e9lite de poder hispanoyucateca\u201d, como \u00e9l la llama, la que organizaba esta importante fiesta, dejando de lado lo popular. Ambos autores coinciden en que, en estos a\u00f1os, el carnaval de M\u00e9rida era considerado el m\u00e1s fastuoso de M\u00e9xico y, seg\u00fan Miranda (2004: 459), comparable con los de Niza, Venecia, La Habana, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9rida no fue un caso \u00fanico. Por ejemplo, la Feria de Valencia fue una propuesta ideada por la burgues\u00eda para hacer gala de su poder al organizar bailes y actos sociales exclusivos para ellos, a pesar de que se disfrazaba de popular (San Juan, 2022). Son fiestas que resultan en un despliegue de la \u00e9lite, como lo ha descrito muy bien Pierre Bourdieu (1998: 52):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">El poder econ\u00f3mico es, en primer lugar, un poder de poner la necesidad econ\u00f3mica a distancia: por eso se afirma universalmente mediante la destrucci\u00f3n de riquezas, el gasto ostentoso, el despilfarro y todas las formas del lujo <em>gratuito.<\/em> As\u00ed es como la burgues\u00eda, al cesar de hacer de toda la existencia, a la manera de la aristocracia de corte, una continua exhibici\u00f3n, ha constituido la oposici\u00f3n de lo rentable y de lo gratuito, de lo interesado y lo desinteresado bajo la forma de la oposici\u00f3n que la caracteriza [\u2026].<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Wilhem Schirp en M\u00e9rida<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Wilhem Schirp (nacido en Aquisgr\u00e1n, Alemania, en 1886 y muerto en la Ciudad de M\u00e9xico en 1948) lleg\u00f3 a Yucat\u00e1n en 1905 contratado por la compa\u00f1\u00eda Siemens &amp; Halske. De hecho, arrib\u00f3 con su hermano Peter, quien ten\u00eda una posici\u00f3n muy superior, pues Wilhem era cajero y Peter, el director de la compa\u00f1\u00eda. La Siemens &amp; Halske era la encargada de proveer del servicio de energ\u00eda el\u00e9ctrica a la ciudad, debido a que la Compa\u00f1\u00eda de Luz y Fuerza Yucateca no hab\u00eda podido pagar deudas que hab\u00eda contra\u00eddo (Dur\u00e1n, 2015a).<a class=\"anota\" id=\"anota3\" data-footnote=3>3<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Cabe mencionar que para principios de siglo <span class=\"small-caps\">xx<\/span> eran comunes las placas secas de gelatina-bromuro de plata para el negativo, lo que permit\u00eda disminuir el tiempo de exposici\u00f3n y el revelado posterior. En esas fechas tambi\u00e9n llegaron nuevos papeles sensibilizados para copias directas y revelados (Newhall, 2002: 126). Las c\u00e1maras ya no necesitaban tr\u00edpode y eran de tama\u00f1o menor. En su historia de la fotograf\u00eda, Beaumont Newhall (2002: 129) indica que los progresos t\u00e9cnicos facilitaron que los aficionados incursionaran en la fotograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Como relatan Waldemaro Concha <em>et al.<\/em>, en <em>Fot\u00f3grafos, im\u00e1genes y sociedad en Yucat\u00e1n, <\/em>en 1841 lleg\u00f3 el primer fot\u00f3grafo a Yucat\u00e1n, el bar\u00f3n Emmanuel von Friedrichstal, seguido de John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood, quienes introdujeron el daguerrotipo; son considerados parte de la primera etapa de viajeros y aventureros. En la segunda mitad del siglo <span class=\"small-caps\">xix<\/span>, varios fot\u00f3grafos \u2013extranjeros y locales\u2013 desarrollaron su trabajo, incluso se volvi\u00f3 una actividad profesional. En diferentes momentos se instalaron varios estudios, que se hac\u00edan competencia. Hacia la d\u00e9cada de 1870 tambi\u00e9n empezaron a incursionar en tomas al exterior, menos com\u00fan por los retos que implicaba (peso de los equipos, clima caluroso, personal humano, etc.). En el \u00faltimo cuarto del siglo <span class=\"small-caps\">xix<\/span> se conocen al menos 15 fot\u00f3grafos, aunque sin duda el m\u00e1s reconocido y el que logr\u00f3 mantenerse de esta actividad fue Pedro Guerra desde 1877.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Juan Schirp, hijo de Wilhem, narra lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Recuerdo a mi padre, con su c\u00e1mara modelo 1900, con su \u201ctripi\u00e9\u201d, su \u201cpa\u00f1o negro\u201d, para tapar la c\u00e1mara, y su \u201caparato\u201d disparador de magnesio en polvo, para \u201cdar luz\u201d a las fotos nocturnas [\u2026] trajo su c\u00e1mara de Alemania, siempre la usaba [\u2026]Ya hab\u00eda muchos nuevos modelos, de c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas, pero \u201cmi viejo\u201d, solo usaba su \u201ccaj\u00f3n\u201d. <a class=\"anota\" id=\"anota4\" data-footnote=4>4<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La colecci\u00f3n se compone de un \u00e1lbum fotogr\u00e1fico de 81 p\u00e1ginas con 250 im\u00e1genes en papel. En el \u00e1lbum se incluyen anotaciones que identifican a la persona o el lugar y la velocidad de obturaci\u00f3n; las im\u00e1genes digitales son 391. Una parte de las fotos (86) corresponde al periodo 1913-1914, y son las de mayor inter\u00e9s por mostrar aspectos de la vida cotidiana.<a class=\"anota\" id=\"anota5\" data-footnote=5>5<\/a> Se trata de fotos para uso familiar. Destacan varios temas: fotos del carnaval de 1913, su visita a Uxmal, la temporada en Telchac, su familia. Sobre la ciudad, su inter\u00e9s se centr\u00f3 en el Teatro Pe\u00f3n Contreras, en el Parque del Centenario (que data de la visita de Porfirio D\u00edaz en 1906), algunas calles lodosas, fuera del cuadro progresista de la parte rica del centro, y el otrora pueblo de Itzimn\u00e1 (hoy una colonia cercana al centro). M\u00e1s que las casonas en s\u00ed, le llamaron la atenci\u00f3n los jardines y la naturaleza, quiz\u00e1 por alguna evocaci\u00f3n de las tierras de donde proven\u00eda.<a class=\"anota\" id=\"anota6\" data-footnote=6>6<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">M\u00e9rida a principios del siglo XX<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Para tener una aproximaci\u00f3n a la M\u00e9rida de principios del siglo <span class=\"small-caps\">xx<\/span>, nos valdremos de la mirada de dos europeos que visitaron la ciudad, que se encontraba en plena bonanza gracias a la siembra del henequ\u00e9n, un insumo para hacer cuerdas en la industria naviera. Cientos de haciendas henequeneras trabajaban el \u201coro verde\u201d.<a class=\"anota\" id=\"anota7\" data-footnote=7>7<\/a> Parte de las millonarias ganancias eran posibles debido a la explotaci\u00f3n de la mano de obra, no solo maya, sino tambi\u00e9n la de coreanos y yaquis, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1902 sali\u00f3 a la luz el libro de Ubaldo Moriconi, <em>Da Genova ai deserto dei mayas (Ricordi d\u2019un viaggio comerciale), <\/em>en el que se incluye un cap\u00edtulo dedicado a la ciudad de M\u00e9rida. Asimismo, en 1906 se public\u00f3 el art\u00edculo de Maurice de Perigny, \u201cUne ville florissante des tropiques au Yucat\u00e1n: M\u00e9rida\u201d (2015). El franc\u00e9s Maurice de Perigny era un conde interesado en la exploraci\u00f3n y los viajes; en cambio, el italiano Moriconi era otro tipo de viajero, pues como empresario iba buscando mercados para hacer negocios; no en vano su libro lleva como subt\u00edtulo \u201cRecuerdo de un viaje comercial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9rida, a principios de siglo <span class=\"small-caps\">xx<\/span>, era tal cual la describe De Perigny (1906): \u201cUna ciudad floreciente de los tr\u00f3picos\u201d, pues el henequ\u00e9n hab\u00eda tra\u00eddo gran prosperidad a la ciudad. Seg\u00fan los censos, en 1900 contaba con 57 162 habitantes y, en 1910, con 62 447; en total, Yucat\u00e1n ten\u00eda 339 613 habitantes.<a class=\"anota\" id=\"anota8\" data-footnote=8>8<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El italiano Moriconi dedic\u00f3 varios cap\u00edtulos de su libro a la ciudad de M\u00e9rida, a la que lleg\u00f3 a principios de 1900. Lo primero que le llam\u00f3 la atenci\u00f3n fueron las fiestas, sobre todo las de agosto, dedicadas a Santiago, y las de octubre, ofrendadas al Cristo de las Ampollas. Refer\u00eda que los mayores peligros de M\u00e9rida eran el v\u00f3mito negro, alguna fiebre pantanosa y el calor. Opinaba que lo peor era la \u00e9poca de lluvias, pues las calles se volv\u00edan intransitables, por lo que los hombres de negocios deb\u00edan servirse de coches. Se quej\u00f3 de los mosquitos, de la falta de agua potable y del sonido incesante de las campanas. Vio muchos pordioseros, la mayor\u00eda \u201cviejos mayas\u201d. En cuanto a las calles numeradas, advirti\u00f3 que la gente prefer\u00eda los antiguos nombres, que se representaban en madera o piedra y eran figuras de cruces, santos o de animales como el elefante. Tambi\u00e9n dedic\u00f3 un largo espacio al tema de la loter\u00eda. Reconoc\u00eda a M\u00e9rida como un centro intelectual por sus conventos, su Instituto Literario, el Seminario Biblioteca, el Museo Arqueol\u00f3gico, el Circo Teatro, un teatro monumental y la belleza de algunos edificios como la catedral y la casa de Montejo, as\u00ed como la publicaci\u00f3n de <em>La<\/em> <em>Revista de M\u00e9rida<\/em>.<a class=\"anota\" id=\"anota9\" data-footnote=9>9<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Nos informa que varias compa\u00f1\u00edas comerciales se formaron tras la guerra de los negocios (1899-1900), pero lo que m\u00e1s le llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue un restaurante \u201cdigno de cualquier capital de Europa\u201d: La Lonja Meridana que describe como una \u201crara ave en estas tierras lejanas\u201d. No deja de mencionar la hospitalidad y generosidad de los yucatecos hacia los extranjeros, sin importar la nacionalidad o la raza.<\/p>\n\n\n\n<p>De Perigny, por otro lado, escribi\u00f3 una rese\u00f1a corta de su viaje en la revista <em>A Travers le Monde<\/em><a class=\"anota\" id=\"anota10\" data-footnote=10>10<\/a> (1906)<em>. <\/em>Describe las condiciones deplorables de Yucat\u00e1n en el pasado reciente, sobre todo por los estragos de la fiebre amarilla, pero reconoc\u00eda que M\u00e9rida, de ser una \u201ccloaca\u201d lodosa e insalubre, con el gobierno de Olegario Molina a partir de 1902 se hab\u00eda convertido \u201cen una encantadora peque\u00f1a capital. Todas las calles hab\u00edan sido asfaltadas, se hab\u00edan abierto anchas avenidas y levantado \u2018soberbios\u2019 edificios [\u2026] de los cuales estar\u00edan orgullosas las m\u00e1s grandes ciudades\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para De Perigny, M\u00e9rida hab\u00eda perdido su importancia desde la \u00e9poca colonial y solo hab\u00eda guardado como reliquias de su antiguo esplendor la catedral y el Paseo de Montejo, hasta que el auge del henequ\u00e9n lo cambi\u00f3 todo. El dinero que se obtuvo de las ganancias sirvi\u00f3 para construir \u201cmagn\u00edficas y grandes casas, esas exquisitas casas de los tr\u00f3picos con su patio interior lleno de flores, el patio, y sus arcadas todo alrededor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la sociedad indicaba que era \u201cdeliciosa, siempre hospitalaria con los extranjeros, y para estos que distingue, sinceramente cordial\u201d, sin duda en alusi\u00f3n a las \u00e9lites. A los mayas y mestizos los describ\u00eda como \u201cdulces, educados, fieles, remarcablemente honestos\u201d. Menciona la construcci\u00f3n de dos hoteles, los cuales no solo recibir\u00edan agentes comerciales, sino que se esperaban tambi\u00e9n turistas para visitar \u201clas ruinas admirables\u201d (se refiere a Uxmal). Gracias a que las calles hab\u00edan sido asfaltadas se contaban 600 autos; para una poblaci\u00f3n de 60 mil consideraba que dicha cantidad era un \u00edndice muy alto. As\u00ed, esa ciudad antes desolada se hab\u00eda convertido en una urbe interesante y animada, sobre todo en octubre y durante el carnaval.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1913, en Europa apenas empezaban los fermentos de la futura guerra. T\u00edbet proclam\u00f3 su independencia de China y el Imperio otomano renunci\u00f3 a sus posesiones europeas y reconoci\u00f3 la independencia de Albania; esta situaci\u00f3n produjo la explosi\u00f3n de sucesivas guerras ese a\u00f1o, conocidas como guerras de los Balcanes. Para M\u00e9xico, el a\u00f1o de 1913 fue fundamental sobre todo en lo pol\u00edtico. Tras el asesinato de Francisco I. Madero y de Jos\u00e9 Mar\u00eda Pino Su\u00e1rez y la conmoci\u00f3n conocida como la decena tr\u00e1gica, subi\u00f3 al poder Victoriano Huerta. Poco despu\u00e9s, el Plan de Guadalupe de Venustiano Carranza lo desconocer\u00eda como presidente. Ese a\u00f1o tambi\u00e9n se perpetraron los asesinatos de Serapio Rend\u00f3n, Adolfo Gurri\u00f3n y Belisario Dom\u00ednguez. Zapata desconoci\u00f3 a Pascual Orozco como jefe del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur y Pancho Villa tom\u00f3 Ciudad Ju\u00e1rez (Betancourt y Sierra, 1989).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque todas estas noticias llegaban a Yucat\u00e1n, en la pen\u00ednsula se hab\u00edan acostumbrado a que, por la lejan\u00eda de los centros de poder, los intereses eran otros. M\u00e9rida era una de las ciudades econ\u00f3micamente m\u00e1s activas del mundo. El negocio del henequ\u00e9n se encontraba en su mejor momento. La actividad comercial era esencial, de ah\u00ed que en 1913 se publicara una lista con los nombres de los principales empresarios. Un libro de la \u00e9poca resum\u00eda as\u00ed la escena profesional y educativa de la ciudad:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Por lo que hace a la intelectualidad, la capital de Yucat\u00e1n es una ciudad culta. Hay radicados en ella cerca de doscientos abogados, m\u00e1s de ciento cincuenta m\u00e9dicos y un n\u00famero tal de notarios, ingenieros, farmac\u00e9uticos y profesores de instrucci\u00f3n primaria y secundaria [\u2026] El movimiento cient\u00edfico moderno ha erigido tambi\u00e9n en ella una biblioteca p\u00fablica bien organizada [la Cepeda Peraza], un museo arqueol\u00f3gico, un jard\u00edn bot\u00e1nico, varios observatorios meteorol\u00f3gicos y gabinetes especiales de corporaciones docentes, centros todos de p\u00fablica accesibilidad que difunden los conocimientos intelectuales en escala no despreciable. Exist\u00edan cuatro diarios, uno oficial y tres de informaci\u00f3n: \u201cla Revista de M\u00e9rida\u201d, \u201cla Revista de Yucat\u00e1n\u201d y la \u201cRevista Peninsular\u201d, m\u00e1s el diario oficial (Salazar, 1913: 135).<\/p>\n\n\n\n<p>Exist\u00edan dos librer\u00edas: la de Manuel Espinosa y E. y La Central, de Jorge Burruel que, incluso, vend\u00eda libros en franc\u00e9s. Tambi\u00e9n hab\u00eda una importante vida cultural. Los d\u00edas del carnaval se anunciaban estas pel\u00edculas en las salas de cine y en <em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em>: <em>Falta y expiaci\u00f3n<\/em> (en siete partes), <em>La hija maldita<\/em>, <em>El anarquista Luh\u00ed<\/em> (en dos partes), <em>El fantasma de la noche<\/em> (en dos partes), <em>La venganza del fabricante<\/em> (serie dinamarquesa en seis partes) y <em>El \u00faltimo abrazo<\/em> (en seis partes tambi\u00e9n), entre otras. Era una \u00e9poca en la que el cine ya se hab\u00eda establecido como una verdadera industria de entretenimiento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Or\u00edgenes del carnaval y de las sociedades coreogr\u00e1ficas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El carnaval de M\u00e9rida tiene sus or\u00edgenes desde el siglo <span class=\"small-caps\">xvi<\/span>. En las ordenanzas de la ciudad de 1790 se menciona que los hombres se vest\u00edan de mujeres y que en las plazas se tiraban naranjas.<a class=\"anota\" id=\"anota11\" data-footnote=11>11<\/a> Se sabe que las fiestas de las carnestolendas duraban tres d\u00edas por un bando de 1830 que prohib\u00eda los juegos que perturbaran la tranquilidad p\u00fablica, como arrojar naranjas, huevos o agua y pintar las paredes. Adem\u00e1s, se penaliz\u00f3 el uso de m\u00e1scaras y se prohibi\u00f3 ridiculizar la religi\u00f3n visti\u00e9ndose con trajes de religiosos.<a class=\"anota\" id=\"anota12\" data-footnote=12>12<\/a> En menos de cien a\u00f1os estas pr\u00e1cticas se hab\u00edan eliminado.<\/p>\n\n\n\n<p>Se sabe que cinco importantes grupos de socios (conocidos como sociedades coreogr\u00e1ficas) eran los encargados de organizar el carnaval, tanto de los carros aleg\u00f3ricos como de los contingentes, adem\u00e1s de los bailes diurnos y nocturnos que se realizaban a diario. Este asunto es importante porque aqu\u00ed entran en juego el poder y la enorme segmentaci\u00f3n social. Esas mismas sociedades hab\u00edan suplicado y recomendado a sus invitados asistir con trajes carnavalescos \u201ccon el fin de restaurar las notas simp\u00e1ticas de nuestros antiguos carnavales\u201d (<em>La<\/em> <em>Revista de Yucat\u00e1n, <\/em>s\u00e1bado 1 de febrero).<\/p>\n\n\n\n<p>Manuel Dond\u00e9 C\u00e1mara fund\u00f3 la Uni\u00f3n en 1847, de la que formaban parte medianos comerciantes, profesionales y funcionarios. Al Liceo, fundado en 1870, pertenec\u00eda la \u00e9lite econ\u00f3mica. Las dos rivalizaban en lujo y ostentaci\u00f3n en las fiestas que organizaban casi todas las noches de carnaval, que estaban abiertas no solo a los socios, sino tambi\u00e9n a invitados externos. Las sociedades coreogr\u00e1ficas mestizas surgidas durante el porfiriato fueron Paz y Uni\u00f3n y Recreativa Popular, formadas por mestizos con recursos y que trataron de replicar las sociedades de \u201cblancos\u201d. Paz y Uni\u00f3n se fund\u00f3 en 1887 y se compon\u00eda de artesanos; en 1891, tras salvarse las diferencias entre los miembros, crearon la Recreativa Popular. El uso del traje mestizo para los bailes de aniversario y de Pascua era obligatorio. Los integrantes de Paz y Uni\u00f3n incluso organizaron un baile en honor de Porfirio D\u00edaz cuando visit\u00f3 la pen\u00ednsula en 1906, al que asisti\u00f3 con toda su comitiva (v\u00e9ase Mart\u00edn Brice\u00f1o, 2014: 88-90).<\/p>\n\n\n\n<p>En 1913 exist\u00edan La Uni\u00f3n y el Liceo, que se hab\u00eda dividido en dos: El Liceo de la 59 y el El Liceo de la 62, destinadas a \u201clo m\u00e1s elegante de nuestra sociedad\u201d y en cuyas reuniones, alardeaban, circulaba profusamente la \u201cchampa\u00f1a\u201d. Por otro lado, Paz y Uni\u00f3n y Recreativa Popular reivindicaban la presencia de la mestiza. La mestiza y el mestizo en Yucat\u00e1n tienen una presencia muy clara. Cada una de estas sociedades ten\u00eda sus propios carros y sus derroteros.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis Millet y Ella Fanny (1994) analizan el proceso en el que un grupo de no mayas (peninsulares, criollos y mestizos) adopt\u00f3 el traje maya y sugieren que esto se debi\u00f3 sobre todo al clima, que \u201cera [y es] muy caliente\u201d. Como explican, en un primer momento el hipil se limit\u00f3 al \u00e1mbito del hogar; sin embargo, a mediados del siglo <span class=\"small-caps\">xix<\/span> hombres y mujeres de clases medias y altas de algunos pueblos y de la ciudad empezaron a portar en ciertas fiestas el traje \u201cmestizo\u201d; es decir, el hipil maya se sofistic\u00f3 con el terno, un traje bordado a punto de cruz y con un fondo caracter\u00edstico llamado fust\u00e1n, acompa\u00f1ado de joyas de oro y el t\u00edpico rosario (en filigrana).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Lilian Paz (s.f.), la mujer mestiza adapt\u00f3 el terno a la moda europea para diferenciarse de la maya, para hacerse de un estatus y ostentar p\u00fablicamente, como lo hac\u00eda la clase alta, que termin\u00f3 adopt\u00e1ndolo y legitim\u00e1ndolo. Millet y Fanny argumentan que esto sucedi\u00f3 despu\u00e9s de la crisis de la \u201cguerra de castas\u201d,<a class=\"anota\" id=\"anota13\" data-footnote=13>13<\/a> pues desde la perspectiva de los burgueses, para establecer nuevas alianzas, era mejor presentar a Yucat\u00e1n como mestiza y eliminar la figura del maya. Marisol Dom\u00ednguez (2017: 261-262), en su ensayo sobre el paisaje social en la fotograf\u00eda de Pedro Guerra, tambi\u00e9n pone su atenci\u00f3n en el mestizo yucateco, parte de la clientela de Guerra, una parte constituida por los indios de haciendas y los llamados \u201cpac\u00edficos\u201d que marcaron una diferencia con los \u201crebeldes\u201d y se hicieron llamar mestizos, como los que ten\u00edan alguna mezcla \u201cracial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que el carnaval naci\u00f3 en el seno de una sociedad que hac\u00eda divisiones tajantes de clase y raza, pues se instal\u00f3 y fue desarrollado por grupos privilegiados del centro de M\u00e9rida, en los barrios donde la poblaci\u00f3n maya solo entraba a las casas como servidumbre. As\u00ed, la mestiza empez\u00f3 su participaci\u00f3n en fiestas y carnavales como una forma de mofa, pero, como argumentan Millet y Fanny (1994), lo que comenz\u00f3 como una transgresi\u00f3n al final se normaliz\u00f3. Por mucho tiempo el uso de hipil estuvo restringido a la mujer maya y era un marcador de clase y raza que, al ser aceptado por mujeres de otras clases y razas en el orden festivo, funcion\u00f3, seg\u00fan ellos, como \u201cel puente de la reforma social\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la presencia del vestido tradicional se afirm\u00f3 gracias a las sociedades mestizas, como dice el refr\u00e1n, estaban \u201cjuntos, pero no revueltos\u201d, pues las sociedades mestizas solo pod\u00edan visitar a las burguesas por invitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cr\u00f3nicas de los d\u00edas de carnaval<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El carnaval de 1913 se realiz\u00f3 del viernes 31 de enero al martes 4 de febrero, tal como lo registra <em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em>. El radio de acci\u00f3n de los derroteros era de la Plaza de San Juan a la Plaza Grande y de Mejorada a Santiago, por la calle 59, en el centro de M\u00e9rida. Hasta ese momento era un lugar de residencia de las \u00e9lites, que poco a poco empezar\u00edan a desplazarse al norte; las m\u00e1s ricas se mudar\u00edan al reci\u00e9n estrenado Paseo de Montejo. Como muy bien lo ha escrito Umberto Eco (1989: 17), el carnaval moderno \u201cmultitudinario est\u00e1 limitado en el espacio: est\u00e1 reservado a ciertos lugares, ciertas calles, o enmarcado en la pantalla de televisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender la construcci\u00f3n social del espacio del carnaval, resulta de gran utilidad el texto de Roberto DaMatta (2023), quien trabaja la forma en que se delimita el espacio por medio de fronteras; asimismo, considera que por cada sociedad hay una \u201cgram\u00e1tica de espacios y temporalidades\u201d. Existe el tiempo de la vida cotidiana, en el que \u201clas reglas normales de la denominaci\u00f3n y el trabajo aseguran el mantenimiento de la jerarqu\u00eda y de los r\u00edgidos l\u00edmites entre las personas que representan estas posiciones en el desarrollo de la vida ordinaria, pero en el \u2018<em>entrudo\u2019 <\/em>[nombre portugu\u00e9s de los d\u00edas de carnestolendas] y el carnaval estas posiciones pueden perfectamente invertirse\u201d (2003: 7). Lo interesante del caso yucateco es que el espacio de carnaval mantiene las diferencias sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto relevante es que conocemos los nombres de las personas de los carros aleg\u00f3ricos, al menos los que el periodista de <em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em> consider\u00f3 pertinente registrar; incluso, algunos los hemos consignado. Para quienes no son de Yucat\u00e1n ser\u00e1n solo nombres y apellidos, pero en la pen\u00ednsula estos atributos tienen un particular peso; por otro lado, aunque no necesitar\u00edamos saber los nombres de quienes aparecen en varias de las fotos, al consignarlos se enlaza la figura y el nombre, pasando as\u00ed a un personaje concreto que particip\u00f3 en el carnaval del anonimato a la identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios fot\u00f3grafos registraron el carnaval. Pedro Guerra \u2013el fot\u00f3grafo oficial de la ciudad\u2013 tambi\u00e9n lo cubri\u00f3 para <em>La<\/em> <em>Revista de Yucat\u00e1n<\/em>; su participaci\u00f3n resulta muy importante, pues de \u00e9l sobrevive un nutrido acervo que resguarda la Universidad Aut\u00f3noma de Yucat\u00e1n.<a class=\"anota\" id=\"anota14\" data-footnote=14>14<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Al menos tres fotos publicadas en <em>La<\/em> <em>Revista de Yucat\u00e1n<\/em> coinciden con las de Schirp: la de Pierrot y Colombina, Paz y Uni\u00f3n y Recreativa Popular. El foco est\u00e1 puesto en los carros y sus protagonistas, aunque en la de Paz y Uni\u00f3n tambi\u00e9n se observan algunos acompa\u00f1antes (v\u00e9ase \u201cAnexo\u201d). Quiz\u00e1 la mayor diferencia con las fotos de Guerra es que este \u00faltimo fue contratado, mientras que Schirp las tom\u00f3 \u201cpor puro placer documental o est\u00e9tico, por su propia voluntad, desvinculadas, en principio, de alguna aplicaci\u00f3n inmediata\u201d (Kossoy, 2014: 101).<\/p>\n\n\n\n<p>Los hermanos Alva tambi\u00e9n estaban en M\u00e9rida en 1913; ellos son reconocidos entre los primeros documentalistas cinematogr\u00e1ficos mexicanos y en esa temporada hac\u00edan proyecciones en el Circo Teatro Yucateco,<a class=\"anota\" id=\"anota15\" data-footnote=15>15<\/a> en donde se transmit\u00edan pel\u00edculas. Filmaron la din\u00e1mica de la ciudad y en particular hicieron una grabaci\u00f3n sobre la batalla de flores del martes 4 de febrero, que al parecer tuvo una amplia difusi\u00f3n. Por desgracia, el material visual de los hermanos Alva sobre los carnavales en M\u00e9rida y otros temas yucatecos ya no se conoce (Aznar, 2006: 57). Otro fot\u00f3grafo que se encontraba en M\u00e9rida por esos d\u00edas fue el estadounidense F. M. Steadman,<a class=\"anota\" id=\"anota16\" data-footnote=16>16<\/a> quien se ubic\u00f3 en un lugar muy cerca de la oficina donde trabajaba Schirp. La Siemens &amp; Halske se encontraba en la calle 61 (entre la 46 y la 48) y Steadman se aloj\u00f3 en la misma calle 61 en el n\u00famero 467.<\/p>\n\n\n\n<p>El jueves 30 de enero en la noche se inaugur\u00f3 el ciclo con la Fiesta de Fantas\u00eda de la Uni\u00f3n, a la que acudieron m\u00e1s de 200 parejas con trajes de fantas\u00eda. <em>La Revista de Yucat\u00e1n <\/em>relata que hubo m\u00fasica variada, como sevillanas, malague\u00f1as y jotas, y nombraba a todas las se\u00f1oritas que ejecutaron los bailables; mencionaba que la orquesta estuvo a la altura del carnaval, porque hubo mucha gente y el \u201cespl\u00e9ndido ambig\u00fa\u201d que se sirvi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El viernes 31 comenz\u00f3 el Paseo del Corso a las 20:30 horas, organizado por la sociedad el Liceo de M\u00e9rida; este parti\u00f3 de su edificio en la calle 59, n\u00famero 519, se dirigi\u00f3 a la calle 62, despu\u00e9s a la Plaza Grande, Mejorada, Santiago y volvi\u00f3 de nuevo al punto inicial. Las calles fueron iluminadas con focos de gasolina de alambre hueco. La marcha la abri\u00f3 un grupo de ciclistas, despu\u00e9s continuaron la gendarmer\u00eda y un carro adornado de manera semejante a un dosel, en el que iba el rey con sus pajes, acompa\u00f1ado de bandas de m\u00fasica, comparsas y una interminable fila de autos, carretas y calesas.<\/p>\n\n\n\n<p>El s\u00e1bado 1 de febrero a las 17:30 horas, en el parque de San Juan (llamado en ese entonces de \u201cVel\u00e1zquez\u201d), arranc\u00f3 el bando de la sociedad coreogr\u00e1fica la Uni\u00f3n, acompa\u00f1ado de ciclistas, la gendarmer\u00eda montada y una banda de tambores y cornetas. A ella pertenec\u00eda el primer carro aleg\u00f3rico, seg\u00fan la cr\u00f3nica del diario, con figuras de cisnes, pero no hay ninguna foto. Le segu\u00eda el carro de la sociedad Paz y Uni\u00f3n que, seg\u00fan la cr\u00f3nica de <em>La<\/em> <em>Revista de Yucat\u00e1n<\/em>, \u201cllam\u00f3 tambi\u00e9n la atenci\u00f3n por su buen gusto que se emple\u00f3 en su construcci\u00f3n, as\u00ed como su sencillez\u201d, pues representaba el trabajo y \u201clas Bellas Artes\u201d e indicaban el nombre del autor y las se\u00f1oritas que presid\u00edan.<a class=\"anota\" id=\"anota17\" data-footnote=17>17<\/a><\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image001.png\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"1603x1247\" data-index=\"0\" data-caption=\"Derrotero del carnaval. Mapa realizado por la maestra Gabriela Arreola de Histomapas.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image001.png\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Derrotero del carnaval. Mapa realizado por la maestra Gabriela Arreola de Histomapas.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>En la carroza se observan dos enormes columnas corintias cuadradas. En la parte trasera se aprecian unas figuras como aspas en semic\u00edrculo, que quiz\u00e1 le daban una vuelta, y si se pone atenci\u00f3n, se leen las palabras \u201cPaz y Uni\u00f3n\u201d. La carroza estaba ocupada por la se\u00f1orita Mar\u00eda del Carmen Palomo, quien sosten\u00eda un ramo de oliva, s\u00edmbolo de la paz, y las se\u00f1oritas Sahara N\u00e1jera, Ursina Madera, Antonia Acevedo y Mar\u00eda Concepci\u00f3n Granados, quienes portaban el terno. Las tres chicas de pie en la carroza parecen posar para el fot\u00f3grafo. Sobresale el p\u00fablico masculino alrededor (v\u00e9ase \u201cAnexo\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>La Recreativa Popular representaba en su carro un grifo mitol\u00f3gico sobre un rollo de papel, llevando en las fauces una copa (v\u00e9ase \u201cAnexo\u201d). La figura en papel mate solo es descrita como un \u201cchinesco\u201d que representaba un bracero. Estaba ocupado por las se\u00f1oritas Mar\u00eda Cristina V\u00e1zquez, Leandra Pantoja, vestidas con terno, de quienes sobresalen sus collares; y por los ni\u00f1os Luis V\u00e1zquez, Amelia Petra y Mar\u00eda Carde\u00f1a. El ni\u00f1o Luis parece estar vestido de vaquero, y la ni\u00f1a Amelia porta un vestido blanco. Las mestizas llegaron para quedarse e institucionalizaron su presencia anual (v\u00e9ase Reyes, 2003: 104-112).<a class=\"anota\" id=\"anota18\" data-footnote=18>18<\/a> Otra particularidad de la imagen 3 son los ni\u00f1os que miran hacia la c\u00e1mara.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro de los carros aleg\u00f3ricos iban dos muchachas vestidas con un traje blanco de grecas, quiz\u00e1s alusivas a los mayas, y en la bandera se alcanzan a ver las palabras \u201coro\u201d y \u201cmestiza\u201d. Desafortunadamente no hay una descripci\u00f3n de este carro en <em>La<\/em> <em>Revista de Yucat\u00e1n<\/em> (v\u00e9ase imagen 5).<a class=\"anota\" id=\"anota19\" data-footnote=19>19<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La Uni\u00f3n patrocinaba uno de los carros m\u00e1s admirados, llamado \u201cPierrot y Colombina\u201d, en el que figuraba un japon\u00e9s equilibrista y a sus pies la bella Colombina, ambos personajes de la comedia del arte italiano. Seg\u00fan <em>La<\/em> <em>Revista de Yucat\u00e1n,<\/em> este carro fue obra del artista don Luis Am\u00e9ndola; la se\u00f1orita Aurora Sauri Zetina representaba a Colombina y Juan Cervera Reyes a Pierrot: \u201cTom\u00f3 parte en el bando de la \u2018Uni\u00f3n\u2019 el s\u00e1bado \u00faltimo y fue excepcionalmente aplaudido en todas partes\u201d. La cara de Colombina no se aprecia en la imagen 6 de Schirp, solo su silueta, probablemente porque fue tomada a contraluz; porta una falda abultada y una sombrilla. Es posible que a Schirp, m\u00e1s que la impresionante Colombina, le interesara el hombre que dirig\u00eda los caballos y el pie descalzo que contrastaba con el color del suelo.<a class=\"anota\" id=\"anota20\" data-footnote=20>20<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Se observa en la imagen 6 tambi\u00e9n el carro del Teatro Pe\u00f3n Contreras (inaugurado en 1908) en honor al poeta y dramaturgo del mismo nombre, que representa un teatro cinematogr\u00e1fico. En el marco superior est\u00e1n escritas las palabras \u201cEmpresa Cinematogr\u00e1fica\u201d; en realidad hab\u00eda varias y eran las que llevaban las pel\u00edculas para su proyecci\u00f3n en M\u00e9rida. En el escenario se encontraban las se\u00f1oritas Rosita Brice\u00f1o y Mar\u00eda Pe\u00f3n Ongay; como espectadoras aparecen las se\u00f1oritas Adriana Card\u00f3s, Edelvina Brice\u00f1o y Mar\u00eda Asencio, y como manipuladoras, las se\u00f1oritas Mar\u00eda Trujeque y Eila Evangelina F\u00e9rraez (<em>La<\/em> <em>Revista de Yucat\u00e1n<\/em>, 2 de febrero de 1913).<\/p>\n\n\n\n<p>Schirp sac\u00f3 una foto del carro de la ferreter\u00eda Crasemann, conocida como El Candado, como dice el anuncio, fundada en 1869, cuyo due\u00f1o era el alem\u00e1n F\u00e9lix Faller. Iban en el carro elegantemente vestidas y portando \u2013seg\u00fan la cr\u00f3nica\u2013 los atributos del trabajo las se\u00f1oritas Mar\u00eda del Carmen L\u00f3pez y Generosa Trujillo. Se observa a un hombre maya vestido con traje \u201ctradicional\u201d, descalzo, jalar los caballos y atr\u00e1s a varias personas con sus sombrillas.<a class=\"anota\" id=\"anota21\" data-footnote=21>21<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Daniel Fabre (1992: 98-102) observa en el carnaval de Par\u00eds que los carros patrocinadores de las grandes tiendas comerciales aparecieron por primera vez a principios del siglo <span class=\"small-caps\">xx<\/span>, pr\u00e1ctica que se extendi\u00f3 a los dem\u00e1s carnavales. Yucat\u00e1n no fue la excepci\u00f3n: desfilaron los carros patrocinadores de la ferreter\u00eda Craseman, la Gran F\u00e1brica Yucateca de Chocolates, la Casa Comercial El Gallito, las Bicicletas Premier, el Mundo Elegante, la Nueva Droguer\u00eda y Miscel\u00e1nea de la calle 60 y la Oakland Chemical Company. Asimismo, la cr\u00f3nica describe que participaron varios autos y carros grotescos, entre los m\u00e1s llamativos est\u00e1n el que portaba un cartel con el siguiente t\u00edtulo: \u201cTres bobos que se divierten a su modo\u201d, y el de la F\u00e1brica de Cigarros la Paz, con un gigante pelele.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro carro llevaba a la celebrada estudiantina Chanteclaire, que significa \u201cgallo\u201d en franc\u00e9s antiguo, la que hab\u00eda debutado en la sociedad Uni\u00f3n el primer d\u00eda de las fiestas y estaba formada por hombres y mujeres. De todos los carros que desfilaron era el que m\u00e1s evocaba los antiguos carnavales, en los que el gallo ten\u00eda una presencia importante. Caro Baroja (2006: 77-94) ha delineado la presencia de este animal en las fiestas. En los carnavales de algunos pueblos espa\u00f1oles era muy com\u00fan su presencia, ya sea para colgarlos y despu\u00e9s comerlos, pues a los gallos, por ser lascivos y representar la lujuria, hab\u00eda que sacrificarlos para la Cuaresma. Tambi\u00e9n apunta que en general el gallo es \u201cuna especie de s\u00edmbolo de la vida, el expulsor de la muerte, de los esp\u00edritus malignos, diablos, brujas, etc.\u201d (2006: 92). Tampoco era una casualidad que todos se vistieran de <em>chanteclaire<\/em>, ya que una tienda estuvo anunciando que le hab\u00edan llegado varios.<a class=\"anota\" id=\"anota22\" data-footnote=22>22<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El carro de la orquesta Chanteclaire representa lo m\u00e1s tradicional y simb\u00f3lico del carnaval al estar todos vestidos de gallos. En la imagen 9, se observan mejor dos de los miembros de la orquesta y de nuevo llama la atenci\u00f3n la persona vestida de blanco con delantal a rayas (seguramente el mozo) mirando a la c\u00e1mara en un gesto poco convencido de hacerlo.<a class=\"anota\" id=\"anota23\" data-footnote=23>23<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El s\u00e1bado 1 de febrero, alrededor de las 20:30 horas, la gente se reuni\u00f3 de nuevo en la calle 59 \u201cprofusamente iluminada\u201d, para dar principio a la batalla de flores, confeti y serpentinas del Liceo de M\u00e9rida. Despu\u00e9s, cada sociedad ofreci\u00f3 lucidas fiestas en sus salones. La de Paz y Uni\u00f3n es descrita de esta forma: \u201cEn los elegantes salones de esta popular y simp\u00e1tica sociedad obrera, adornados con sencillez, pero con derroche de buen gusto, la concurrencia fue tambi\u00e9n muy numerosa\u201d (<em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em>, domingo 2 de febrero de 1913: 9).<\/p>\n\n\n\n<p>El domingo 2 en la ma\u00f1ana se realiz\u00f3 la batalla de flores de la Uni\u00f3n en la calle 64; el evento dur\u00f3 de las 9:00 a las 12:00 horas con los mismos carros y bandas de m\u00fasica que el d\u00eda anterior. La misma Uni\u00f3n invit\u00f3 al creador del carro \u201cPierrot y Colombina\u201d y a sus integrantes a un <em>lunch-champagne<\/em> para felicitarlos. Tan grande fue el \u00e9xito de este carro que tambi\u00e9n fue invitado a su batalla de flores que se realiz\u00f3 el lunes 3 por la ma\u00f1ana en el Liceo de la calle 62. Por la tarde del lunes tambi\u00e9n desfilaron unos 500 ni\u00f1os en los salones de la Uni\u00f3n durante la fiesta infantil.<\/p>\n\n\n\n<p>Un dato interesante es que las comparsas de \u201cXtoles\u201d, de \u201cnegritos\u201d, de \u201ccintas\u201d, de \u201cpalitos\u201d y de \u201cmurguistas\u201d iban de casa en casa ejecutando sus bailes. Rosado Vega (1947: 98) indica que \u201cestas comparsas llevasen o no antifaz o careta; s\u00ed llevaban los m\u00e1s pintorescos trajes, especialmente el de mestizo, con zarandejas y ex\u00f3ticos adornos\u201d. En la tarde, como se acostumbraba desde tiempo atr\u00e1s, los paseos vespertinos se reduc\u00edan a un largo desfile de autos y los tradicionales cinco bailes nocturnos. Cabe mencionar que los autos pod\u00edan rentarse: un anuncio indicaba que la renta de un carro costaba ochenta pesos por cuatro d\u00edas; como ejemplo y para poder comparar el precio, una carga de ma\u00edz (de casi cien kilos) costaba tres pesos.<a class=\"anota\" id=\"anota24\" data-footnote=24>24<\/a> Miguel G\u00fc\u00e9mez (2021) menciona que en el <em>Calepino maya de Motul, <\/em>un diccionario escrito en la \u00e9poca colonial, se menciona una danza prehisp\u00e1nica llamada <em>ix-tooli, <\/em>que pas\u00f3 al espa\u00f1ol como X\u2019toles, \u201cbaile de los indios moharraches\u201d; es decir, de los que se disfrazan, y justamente solo ah\u00ed se daba la inversi\u00f3n de hombres vestidos de mujeres. En la actualidad, en los carnavales de otros municipios de Yucat\u00e1n todav\u00eda existen las comparsas de X\u2019toles; las de M\u00e9rida, desaparecieron. No obstante, ning\u00fan fot\u00f3grafo las retrat\u00f3 este a\u00f1o de 1913.<\/p>\n\n\n\n<p>Un dato peculiar es la visita de cortes\u00eda que algunos miembros de la Uni\u00f3n hicieron a las sociedades populares Paz y Uni\u00f3n y Recreativa Popular para agradecerles su apoyo durante el carnaval. Este gesto ejemplifica claramente las relaciones cordiales, as\u00ed como tambi\u00e9n los l\u00edmites que hab\u00eda entre ellos. Hay una frontera que separa a unos de otros; aunque no la vemos, sabemos que existe.<\/p>\n\n\n\n<p>Llama la atenci\u00f3n que <em>La<\/em> <em>Revista de Yucat\u00e1n<\/em> rese\u00f1aba, por un lado, las reuniones de la Uni\u00f3n y los Liceos y, por el otro, \u201clas sociedades populares\u201d. Las primeras las describ\u00eda como bailes \u201cprimorosos\u201d y \u201cexcepcionalmente concurridos por lo m\u00e1s elegante de nuestra sociedad\u201d, se serv\u00eda un \u201cambig\u00fa\u201d \u201cespl\u00e9ndido y delicado\u201d. De las \u201cdos populares y simp\u00e1ticas sociedades de obreros\u201d mencionaba que hab\u00edan desfilado \u201clas m\u00e1s bellas y hermosas mestizas de M\u00e9rida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Varias bandas de m\u00fasica amenizaban los derroteros y los bailes; entre ellas se mencionan La Murga Criolla, la Banda de M\u00fasica del Estado, las estudiantinas Chanteclair (ya mencionadas), la de la Uni\u00f3n y la de los Murguistas; la orquesta del maestro Mangas, la Banda Militar del 16 Batall\u00f3n Federal a cargo de Ger\u00f3nimo Flores, la banda de Everardo Concha, as\u00ed como la orquesta de Agust\u00edn Pons Capetillo. La buena m\u00fasica era parte del ambiente. Uno de esos grupos desfil\u00f3 sin que hayamos podido identificarlo.<a class=\"anota\" id=\"anota25\" data-footnote=25>25<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Dada la competencia entre los liceos, se realizaban dos batallas de flores, la de la 62 y la de la 59. El martes, \u00faltimo d\u00eda de fiestas, fue el turno de la batalla de flores del Liceo de M\u00e9rida de la 62, la cita fue a las ocho de la ma\u00f1ana. La cr\u00f3nica de <em>La<\/em> <em>Revista de M\u00e9rida<\/em> no tiene derroche, ya que menciona que estuvo muy concurrida \u201cpor gentes de todas las clases sociales\u201d, desfilaron 147 carretelas y 21 autom\u00f3viles ocupados \u201cpor elegantes damas de nuestra sociedad\u201d (v\u00e9ase imagen 11).<a class=\"anota\" id=\"anota26\" data-footnote=26>26<\/a> A las puertas del Liceo se dio cita la Banda Militar del 16 Batall\u00f3n Federal a cargo de don Ger\u00f3nimo Flores; dentro del inmueble se instalaron una comparsa y un concierto de los murguistas criollos. Conocemos los nombres de la directiva: don Fernando Cervera Garc\u00eda Rej\u00f3n, don Federico Escalante, don Perfecto Villamil Castillo, don El\u00edas Espinosa y don Donaciano Ponce, quienes haciendo \u201cderroche de galanter\u00eda\u201d ofrecieron a las damas \u201cun suculento <em>lunch<\/em>, cerveza helada y <em>champagne<\/em>\u201d. No son solo nombres, son apellidos conocidos y reconocidos por la sociedad local.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, todos los invitados se trasladaron a la casa quinta O\u2019Hor\u00e1n, propiedad de don Eulalio Casares, alias don Boxol, donde se realiz\u00f3 un p\u00edcnic, \u201calmuerzo al estilo yucateco rociado con finos vinos\u201d. La particularidad fue que a todas las personas que se aglutinaron afuera de la quinta para observar tambi\u00e9n se les sirvi\u00f3 almuerzo \u2013aunque, claro, afuera\u2013. Esta nota me remite al an\u00e1lisis de Roberto DaMatta (2023) sobre los espacios y las divisiones por sexo y edad, a la que podemos agregar aqu\u00ed la variable de categor\u00eda social, justo como durante el carnaval: los pobres participaron, pero afuera. El autor (2023: 15) menciona que la casa posee sus espacios callejeros, que hacen de puente entre el interior y el exterior, un breve gui\u00f1o de uni\u00f3n entre los dos mundos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como era costumbre, la fiesta concluy\u00f3 con un baile en los salones del Liceo. A las nueve de la noche, del Liceo de la calle 59 parti\u00f3 la tradicional mascarada del \u201cEntierro de Juan Carnaval\u201d; el acto fue acompa\u00f1ado de chistes de todos colores, responsos y una charanga. Era el final del ciclo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos ante un carnaval de \u00e9lites, en el que el orden de la sociedad se reproduce tal cual, con sus enormes diferencias sociales que en todo momento se mantienen entre las tres sociedades superiores y las dos \u201cinferiores\u201d. En este carnaval no hay inversi\u00f3n o, al menos, las fotos no nos los muestran; si bien se menciona a los X\u2019toles, no sabemos exactamente qui\u00e9nes eran. No hubo hombres vestidos de mujer ni mayas vestidos de \u201cblancos\u201d, ni viceversa, todos ocuparon su lugar correspondiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el p\u00fablico varias fotos muestran solo a hombres o a ni\u00f1os, quienes por su vestimenta se puede inferir que pertenecen a diferentes niveles sociales. Tambi\u00e9n asist\u00edan mujeres, aunque las fotos casi no las muestran. En la imagen 12 se puede ver la parte trasera de una carroza pasando por uno de los arcos hist\u00f3ricos de M\u00e9rida, donde se ve una enorme botella fijada en cuya etiqueta alcanzamos a distinguir las letras <span class=\"small-caps\">cb<\/span> (quiz\u00e1 Carta Blanca). En la parte inferior derecha se aprecian tres asistentes: dos se\u00f1oras vestidas de blanco sentadas y un ni\u00f1ito en su silla de madera.<a class=\"anota\" id=\"anota27\" data-footnote=27>27<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>A estos d\u00edas de algarab\u00eda les seguir\u00edan d\u00edas complicados de la pol\u00edtica porque, sin duda, el acontecimiento que m\u00e1s cal\u00f3 en Yucat\u00e1n, y en M\u00e9xico en general, fue la decena tr\u00e1gica, el golpe militar contra Francisco I. Madero y Jos\u00e9 Mar\u00eda Pino Su\u00e1rez ocurrido del 9 al 18 de febrero de 1913 y que terminar\u00eda con su muerte el d\u00eda 22. Lejos hab\u00edan quedado aquellos d\u00edas de 1911 en que hicieron campa\u00f1a en Yucat\u00e1n, alardeando de su fuerza pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Comentarios finales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El a\u00f1o 1913 fue singular y estuvo marcado por la violencia y la inestabilidad pol\u00edtica en M\u00e9xico; sin embargo, en Yucat\u00e1n, uno de los lugares m\u00e1s pr\u00f3speros del mundo en ese momento, un alem\u00e1n llamado Wilhem Schirp nos dej\u00f3 su legado de varios acontecimientos, lugares, personas y casas, que \u00e9l consider\u00f3 de valor. Gracias a \u00e9l y al celo de su familia, hoy tenemos una idea visual de c\u00f3mo era el Yucat\u00e1n de aquellos tiempos. Para un mismo acontecimiento hubo diferentes miradas y la de Schirp fue la del extranjero, quien justo ese a\u00f1o decidi\u00f3 documentar con sus fotos tan importante acontecimiento en la vida de la ciudad y capt\u00f3 detalles que para los locales eran tan normales que pasaban de largo. Sus fotos estaban destinadas para su uso particular, un recuerdo plasmado en su \u00e1lbum, vuelto ahora un lugar de memoria, una evocaci\u00f3n de lugares de Yucat\u00e1n y acontecimientos que, aunque fueron documentados por otros para uso p\u00fablico (<em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em> y el fot\u00f3grafo Pedro Guerra), cobran diferentes significados con otras miradas y enfoques fotogr\u00e1ficos, o al menos eso se quiso mostrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Partimos de la idea de que el carnaval de M\u00e9rida a principios del siglo <span class=\"small-caps\">xx<\/span> fue un acontecimiento organizado por las \u00e9lites para mostrar la riqueza de la ciudad, con vocaci\u00f3n popular, al haberse normalizado la presencia de carros aleg\u00f3ricos de \u201cmestizas\u201d, lo que se fue reafirmado con los a\u00f1os. En la actualidad hay un d\u00eda espec\u00edfico para lucir los ternos llamado el \u201clunes regional\u201d. Sin embargo, la mirada extranjera de Schirp pudo captar muy bien en unas cuantas fotograf\u00edas la contradicci\u00f3n enorme que viv\u00eda la sociedad yucateca en medio de tanto lujo y exuberancia: la otra poblaci\u00f3n sobre la que reca\u00eda la carga, los mayas, los mozos, todo el personal de apoyo, qui\u00e9nes llevaban zapatos y qui\u00e9nes no, qui\u00e9nes eran protagonistas y qui\u00e9nes solo miraban. Las diferencias sociales estaban ah\u00ed, conviviendo hombro con hombro.<\/p>\n\n\n\n<p>El carnaval tambi\u00e9n es un acontecimiento de memoria colectiva porque no habr\u00e1 meridano que no tenga una interpretaci\u00f3n en torno al mismo. Tambi\u00e9n es un marcador de la \u00e9poca hist\u00f3rica, pues en 1913 la \u00e9lite estaba deseosa de ostentar su riqueza: autos, trajes y mujeres hermosas desfilaron por las calles de la mano de unos cuantos, mientras que a muchos otros \u00fanicamente les quedaba la posibilidad de mirar.<\/p>\n\n\n\n<p>El Carnaval de M\u00e9rida en alg\u00fan momento empez\u00f3 a crecer, pues el derrotero se ampli\u00f3 al Paseo de Montejo, avenida paradigm\u00e1tica de la ciudad y tambi\u00e9n muestra de la ostentaci\u00f3n y riqueza del tiempo del henequ\u00e9n. No obstante, en 2014 la nueva \u00e9lite comercial y empresarial, a diferencia de la antigua, desde\u00f1\u00f3 las carnestolendas y traslad\u00f3 el carnaval a las afueras de M\u00e9rida, donde adquiri\u00f3 un car\u00e1cter totalmente popular, muy lejos de las aspiraciones desplegadas por la sociedad cien a\u00f1os antes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Anexo<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image003.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"947x1391\" data-index=\"0\" data-caption=\"Imagen 1. La Recreativa Popular (v\u00e9ase nota 16 para foto de Schirp). Fuente: La Revista de Yucat\u00e1n, jueves 6 de febrero de 1913.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image003.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure><figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image005.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"1124x1441\" data-index=\"0\" data-caption=\"Imagen 2. Paz y Uni\u00f3n (v\u00e9ase nota 15 para foto de Schirp).\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image005.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure><figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image007.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"797x1022\" data-index=\"0\" data-caption=\"Imagen 3. Colombina (v\u00e9ase nota 18 para foto de Schirp).\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image007.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Imagen 1. La Recreativa Popular (v\u00e9ase nota 16 para foto de Schirp). Fuente: La Revista de Yucat\u00e1n, jueves 6 de febrero de 1913.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div><div class=\"caption\">Imagen 2. Paz y Uni\u00f3n (v\u00e9ase nota 15 para foto de Schirp).<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div><div class=\"caption\">Imagen 3. Colombina (v\u00e9ase nota 18 para foto de Schirp).<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Araujo Moura, Milton (2009). \u201cA fotograf\u00eda numa pesquisa sobre a hist\u00f3ria do Carnaval de Salvador\u201d, <em>Dominios da Imagem, <\/em>Londrina<em>, <\/em>v. <span class=\"small-caps\">iii<\/span>, n\u00fam. 5, noviembre, pp. 109-122.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Betancourt P\u00e9rez, Antonio y Jos\u00e9 Luis Sierra Villarreal (1989). <em>Yucat\u00e1n, una historia compartida. <\/em>M\u00e9xico: <span class=\"small-caps\">sep<\/span>\/Instituto Mora\/Gobierno del Estado de Yucat\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Bourdieu, Pierre (1998). <em>La distinci\u00f3n. Criterios y bases sociales del gusto. <\/em>Ma. del Carmen Ruiz de Elvira (trad.). Madrid: Taurus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Canto May\u00e9n, Emiliano (2016). \u201cGu\u00eda para el estudio de la colecci\u00f3n digital Schirp (1893-1998)\u201d, manuscrito. Ciudad de M\u00e9xico. Recuperado de: (99+) Gu\u00eda para el estudio de la colecci\u00f3n digital Schirp.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Caro Baroja, Julio (2006). <em>El carnaval: an\u00e1lisis hist\u00f3rico-cultural. <\/em>Madrid: Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Concha Vargas, Waldemaro, Jos\u00e9 Humberto Fuentes G\u00f3mez y Diana Mar\u00eda Magnolia Rosado Lugo (2010). <em>Fot\u00f3grafos, im\u00e1genes y sociedad en Yucat\u00e1n: 1841-1900. <\/em>M\u00e9rida: Ediciones de la Universidad Aut\u00f3noma de Yucat\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">DaMatta, Roberto (2023). \u201cEspacio. Casa, calle y otro mundo: el caso de Brasil\u201d, <em>Papeles del <span class=\"small-caps\">ceic<\/span>, <\/em>n\u00fam. 2.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Dom\u00ednguez, Marisol (2017). \u201cEl paisaje social\u201d, en Jos\u00e9 Antonio Rodr\u00edguez y Alberto Toval\u00edn Ahumada. <em>Fotograf\u00eda Art\u00edstica Guerra. Yucat\u00e1n, M\u00e9xico. <\/em>M\u00e9xico: C\u00e1mara de Diputados, <span class=\"small-caps\">lxiii<\/span> Legislatura\/Fototeca Pedro Guerra, pp. 253-267.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Duran-Merk, Alma (2015a). \u201cImaginando el progreso: la empresa el\u00e9ctrica Siemens &amp; Halske en M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, M\u00e9xico\u201d<em>, Istmo. Revista Virtual de Estudios Literarios y Culturales Centroamericanos<\/em>, n\u00fams. 27-28.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">\u2014 (2015b). <em>In Our Sphere of Life. Dimensions of Social Incorporation in a Stratified Society. The Case of the German-Speaking Immigrants in Yucatan and their Descendants, 1876-1914. <\/em>Madrid: Iberoamericana\/Vervuert.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Eco, Umberto (1989). \u201cLos marcos de la libertad c\u00f3mica\u201d, en Umberto Eco, V. Ivanov y M\u00f3nica Rector (eds.). <em>Carnaval. <\/em>M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Fabre, Daniel (1992). <em>Carnaval ou la f\u00eate \u00e0 l\u2019envers. <\/em>Par\u00eds: Gallimard.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">G\u00fc\u00e9mez, Miguel (12 de octubre de 2021). \u201cDe la danza ritual a la vaquer\u00eda (y <span class=\"small-caps\">ii<\/span>)\u201d, <em>Novedades Yucat\u00e1n. <\/em>https:\/\/sipse.com\/novedades-yucatan\/opinion\/columna-miguel-guemez-pineda-yucatequismos-410454.html#google_vignette<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Kossoy, Boris (2014). <em>Lo ef\u00edmero y lo perpetuo en la imagen fotogr\u00e1fica. <\/em>Luis Par\u00e9s (trad.). Madrid: C\u00e1tedra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Halbwachs, Maurice (2004). <em>La memoria colectiva. <\/em>In\u00e9s Sancho-Arroyo (trad.). Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Le Roy Ladurie, Emmanuel (1994). <em>El carnaval de Romans: De la candelaria al mi\u00e9rcoles de ceniza, 1579-1580. <\/em>Ana Garc\u00eda Bergua (trad.). M\u00e9xico: Instituto de Investigaciones Dr. Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Mart\u00edn Brice\u00f1o, Enrique (2014). \u201cYo bail\u00e9 con don Porfirio: sociedades coreogr\u00e1ficas y luchas simb\u00f3licas en M\u00e9rida, 1876-1916\u201d, en Enrique Mart\u00edn Brice\u00f1o. <em>All\u00ed canta el ave. Ensayos sobre m\u00fasica yucateca. <\/em>M\u00e9rida: Gobierno del Estado de Yucat\u00e1n\/Secretar\u00eda de la Cultura y las Artes\/Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, pp. 84-107.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Millet C\u00e1mara, Luis y Ella F. Quintal (1994). \u201cTraje regional e identidad\u201d, <em><span class=\"small-caps\">inj<\/span>. Semilla de Ma\u00edz, <\/em>vol. 8, pp. 25-34.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Miranda Ojeda, Pedro (2004). <em>Diversiones p\u00fablicas y privadas. Cambios y permanencias l\u00fadicas en la ciudad de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, 1822-1910. <\/em>Hannover: Verlag f\u00fcr Ethnologie (Estudios Mesoamericanos, serie Tesis 2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Mraz, John, (2007). \u201c\u00bfFotohistoria o historia gr\u00e1fica? El pasado mexicano en fotograf\u00eda\u201d, <em>Cuicuilco<\/em>, vol. 14 (41), septiembre-diciembre, pp. 11-41.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Moriconi, Ubaldo (1902). <em>Da Genova ai deserto dei mayas, Ricordi d\u2019un viaggio commerciale. <\/em>B\u00e9rgamo: Istituto d\u2019Arti Grafiche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Newhall, Beaumont (2002). <em>Historia de la fotograf\u00eda. <\/em>Homero Alsina Thevenet (trad.). Barcelona: Gustavo Gili.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Paz \u00c1vila, Lilian (s.f). \u201cLa moda europea y su influencia sobre el terno yucateco durante el siglo <span class=\"small-caps\">xix<\/span>\u201d, <em>Yucat\u00e1n, identidad y cultura maya<\/em> https:\/\/www.mayas.uady.mx\/articulos\/terno.html#_ftnref3<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Peniche, Piedad (2010). <em>La historia secreta de la hacienda henequenera de Yucat\u00e1n: deudas, migraci\u00f3n y resistencia maya<\/em> <em>(1879-1915)<\/em>. M\u00e9rida: Instituto de Cultura de Yucat\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Perigny, Maurice de (2015). <em>En courant le monde (1901-1906). <\/em>Introducci\u00f3n y notas Albert-Andr\u00e9 Genel. Par\u00eds: Ginkgo \u00c9diteur, pp. 127-131.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Pratt, Joan (1993). \u201cEl carnaval y sus rituales: algunas lecturas antropol\u00f3gicas\u201d, <em>Temas de Antropolog\u00eda Aragonesa, <\/em>n\u00fam. 4,&nbsp;pp. 278-296.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Ram\u00edrez Aznar, Luis (2006). \u201cDe c\u00f3mo se hizo cine en Yucat\u00e1n\u201d, <em>Revista de la Universidad Aut\u00f3noma de Yucat\u00e1n<\/em>, n\u00fam. 243, pp. 56-67.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Reyes Dom\u00ednguez, Guadalupe (2003). <em>Carnaval en M\u00e9rida. Fiesta, espect\u00e1culo y ritual. <\/em>M\u00e9rida: <span class=\"small-caps\">inah\/uady<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Rodr\u00edguez, Jos\u00e9 Antonio y Alberto Toval\u00edn Ahumada (2017). <em>Fotograf\u00eda Art\u00edstica Guerra. Yucat\u00e1n, M\u00e9xico. <\/em>M\u00e9xico: C\u00e1mara de Diputados, <span class=\"small-caps\">lxiii<\/span> Legislatura\/Fototeca Pedro Guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Rosado Vega, Luis (1947). \u201cLos carnavales\u201d, en <em>Lo que ya pas\u00f3 y a\u00fan vive. Entra\u00f1a yucateca. <\/em>M\u00e9xico: Cultura, pp. 89-120.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Salazar, \u00c1lvaro (1913). <em>Yucat\u00e1n. Art\u00edculos amenos acerca de su historia, leyendas, usos y costumbres, evoluci\u00f3n social, etc<\/em>. M\u00e9rida: s.e.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">San Juan, H\u00e9ctor (09 de julio 2022). \u201cEntrevista a Gil-Manuel Hern\u00e1ndez en torno al libro <em>La gran Fira de Valencia<\/em> <em>(1871-2021)<\/em>\u201d, <em>La Vanguardia<\/em>, La historia de la gran fiesta que ide\u00f3 la burgues\u00eda para presumir y mostrar la Valencia moderna (lavanguardia.com)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Shirp y Milke, Juan Edwin Arthur (2017). <em>Memorias de un sancosmeco. <\/em>Selecci\u00f3n, revisi\u00f3n de textos y comentarios Alma Dur\u00e1n-Merk y Laura Machuca. M\u00e9rida: Compa\u00f1\u00eda Editorial de la Pen\u00ednsula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Uresti, Silvestre (2022). \u201cCarnaval de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, 1850-1940. Una tradici\u00f3n que lucha contra su elitismo\u201d, <em>Pen\u00ednsula<\/em>, vol. <span class=\"small-caps\">xvii<\/span>, n\u00fam. 1, enero-junio, pp. 9-33.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Archivos y bibliotecas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Archivo General de la Naci\u00f3n, M\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Ayuntamiento de M\u00e9rida<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Biblioteca de la Universidad de Augsburgo (<span class=\"small-caps\">bua<\/span>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Colecci\u00f3n fotogr\u00e1fica Schirp-Milke (<span class=\"small-caps\">cfsm<\/span>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Centro de Investigaci\u00f3n Hist\u00f3rica y Literaria de Yucat\u00e1n (<span class=\"small-caps\">caihly<\/span>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Actas del Cabildo de M\u00e9rida<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\"><em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em>. M\u00e9rida: 1-6 de febrero de 1913.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Filmograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\"><em>Carnavales y comparsas tradicionales de Yucat\u00e1n<\/em> (2 de enero de 2011). <em>Carnavales y comparsas tradicionales de Yucat\u00e1n<\/em>. Compa\u00f1\u00eda de Danza Folcl\u00f3rica Kaambal. Recuperado de: https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ncXuou8Kfoo, consultado el 2 de febrero de 2025.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<p class=\"abstract\"><em>Laura Machuca Gallegos<\/em> es licenciada y maestra en Historia por la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la <span class=\"small-caps\">unam<\/span> y doctora en Estudios Latinoamericanos, especialidad Historia, por la Universidad de Toulouse le Mirail, Francia. Profesora investigadora titular en el <span class=\"small-caps\">ciesas<\/span>, Unidad Peninsular, M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, donde reside. Sus \u00e1reas de inter\u00e9s han sido la historia colonial y siglo <span class=\"small-caps\">xix<\/span> para las regiones de Oaxaca y Yucat\u00e1n, de las que ha publicado varios art\u00edculos y libros, entre los que se encuentran <em>Poder y gesti\u00f3n en el Ayuntamiento de M\u00e9rida, 1785-1835<\/em> (2017) y <em>Los subdelegados en Yucat\u00e1n. \u00c1mbitos de acci\u00f3n pol\u00edtica y aspiraciones sociales en la intendencia, 1786-1821<\/em> (2023). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel <span class=\"small-caps\">ii<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"notas\" id=\"notas-fixed\">\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote1\">1 Agradezco a Claudia Lora y Gaby Zamorano por sus comentarios a este texto, as\u00ed como a Ovidio Garc\u00eda por la revisi\u00f3n y sus sugerencias. La Biblioteca de la Universidad de Augsburgo, que conserva en su archivo la colecci\u00f3n fotogr\u00e1fica Schirp-Milke (en adelante <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>), solo permite el uso del <em>link<\/em> para que las im\u00e1genes se abran en su propia p\u00e1gina, motivo por el que no se han incluido en el cuerpo del art\u00edculo. Este trabajo fue realizado gracias a un proyecto <span class=\"small-caps\">daad<\/span> (Servicio Alem\u00e1n de Intercambio Acad\u00e9mico).<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote2\">2 Imagen 1. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, M\u00e9rida&#8217;s Carnival 1913 Carnestolendas, Schirp-01-041. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305810\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305810<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote3\">3 Sobre el papel de los alemanes en Yucat\u00e1n, v\u00e9ase Dur\u00e1n (2015b).<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote4\">4 Quiz\u00e1 se trate de una c\u00e1mara Reise, perfeccionada en Alemania, que sali\u00f3 al mercado en 1900 (The Reise Camera, 1900-<span class=\"small-caps\">fotovoyage<\/span>). Juan Schirp, &#8220;Revisando fotograf\u00edas muy viejas, tiempo de llorar&#8221;, manuscrito; este texto forma parte de las memorias de don Juan, algunas se publicaron en Shirp y Milke (2017).<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote5\">5 Emiliano Canto May\u00e9n. &#8220;Gu\u00eda para el estudio de la colecci\u00f3n digital Schirp (1893-1998)&#8221;, manuscrito. Se consulta en Academia edu.<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote6\">6 Fue la doctora Alma Dur\u00e1n-Merk quien pidi\u00f3 la autorizaci\u00f3n para escanear las fotos del \u00e1lbum y una serie de tarjetas postales que ahora se encuentran digitalizadas y albergadas en la Universidad de Augsburgo, Alemania, &#8220;Colecciones Schirp Milke&#8221;. La familia conserva su \u00e1lbum. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/collections\/UBA\/#\/collection\/DTL-5317\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/collections\/UBA\/#\/collection\/DTL-5317<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote7\">7 Para m\u00e1s datos, cons\u00faltese Peniche (2010).<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote8\">8 Censo de 1910: <a href=\"http:\/\/www.uv.mx\/apps\/censos-conteos\/1910\/menu1910.html\" target=\"_blank\">http:\/\/www.uv.mx\/apps\/censos-conteos\/1910\/menu1910.html<\/a>, caps. 10 y 11.<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote9\">9 <em>La Revista de M\u00e9rida<\/em> se public\u00f3 desde 1870 hasta 1910 y se encuentran algunos ejemplares en la Biblioteca Virtual de Yucat\u00e1n (<a href=\"http:\/\/www.bibliotecavirtualdeyucatan.com.mx\/\" target=\"_blank\">http:\/\/www.bibliotecavirtualdeyucatan.com.mx\/<\/a>).<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote10\">10 La revista se publicaba desde 1860 y, a partir de 1895, adem\u00e1s de viajes, aumenta la r\u00fabrica de exploraciones y promete dar todos los detalles para los lectores interesados (<a href=\"https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/bpt6k34458z\" target=\"_blank\">https:\/\/gallica.bnf.fr\/ark:\/12148\/bpt6k34458z<\/a>).<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote11\">11 Archivo General de la Naci\u00f3n, M\u00e9xico, Ayuntamientos, vol. 141, 1790, f. 12-12v, t\u00edtulo 4, art\u00edculo 3.<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote12\">12 Centro de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Hist\u00f3rica y Literaria de Yucat\u00e1n (en adelante <span class=\"small-caps\">caihly<\/span>), Actas de Cabildo, vol. 22, f, 24, 16 de febrero de 1830.<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote13\">13 La guerra de castas se refiere al movimiento armado de los mayas contra la sociedad &#8220;blanca&#8221;, iniciado en 1847 como respuesta a varias causas, entre ellas, el problema de la tierra y los agravios sociales.<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote14\">14 Las fotograf\u00edas del Archivo Guerra se pueden consultar actualmente en l\u00ednea (<a href=\"http:\/\/fototeca.antropologia.uady.mx\/index.php\" target=\"_blank\">http:\/\/fototeca.antropologia.uady.mx\/index.php<\/a>). En <em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em> hacen el siguiente comentario: &#8220;El inteligente fot\u00f3grafo don Pedro Guerra Jord\u00e1n tom\u00f3 todas las fotograf\u00edas de los carros. Vimos tambi\u00e9n a varios aficionados en pos del se\u00f1or Guerra&#8221;. Para profundizar en el tema, cons\u00faltese Rodr\u00edguez y Toval\u00edn (2017).<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote15\">15 V\u00e9ase <em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em>.<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote16\">16 As\u00ed se anunciaba en <em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em>, jueves 6 de febrero de 1913: &#8220;Tengo el gusto de saludar de nuevo \u00e1 mis amigos y clientes de M\u00e9rida. Quedar\u00e9 unos pocos meses de este a\u00f1o y espero que pronto me avisen los que deseen mandar hacer fotograf\u00edas en sus domicilios. Hago retratos en colores naturales. Este a\u00f1o revelo pel\u00edculas e imprimo fotograf\u00edas para aficionados en el arte. Calle 61 n\u00famero 467&#8221;.<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote17\">17 Imagen 2. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, women dressed in Maya outfits, float of the &#8216;Paz y Uni\u00f3n'&#8221;, Schirp-01-043, <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305812\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305812<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote18\">18 Imagen 3. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, float of &#8216;La Recreativa'&#8221;, Schirp-01-040 <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305809\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305809<\/a><br><br>Imagen 4. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Two pictures of floats in Merida&#8217;s 1913 Carnival&#8221;, Schirp-01-035. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305803\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305803<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote19\">19 Imagen 5. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, two pictures of the float of &#8216;La Mestiza'&#8221;, Schirp-01-038. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305806\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305806<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote20\">20 Imagen 6. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, floats of the Teatro Peon Contreras and that with the acrobats Pierrot and Colombina&#8221;, Schirp-01-042. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305811\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305811<\/a><br><br>V\u00e9ase en el &#8220;Anexo&#8221; la imagen de Guerra para ver a Colombina en todo su esplendor. Tenemos otra fotograf\u00eda tomada por Pedro Guerra, en la que se observan m\u00e1s detalles del carro aleg\u00f3rico y de Colombina (<em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em>, jueves 6 de febrero de 1913).<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote21\">21 Imagen 7. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, float of &#8216;J. Crasemann, El Candado'&#8221;, Schirp-01-036. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305804\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305804<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote22\">22 Imagen 8. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, Orchestra Chanteclair&#8221;, Schirp-01-045. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305814\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305814<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote23\">23 Imagen 9. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, two pictures showing an unidentified float &#8212; four young women and men in costumes-and that of Orchestra Chanteclair&#8221;, Schirp-01-049. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305818\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305818<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote24\">24 V\u00e9ase <em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em>.<\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote25\">25 Imagen 10. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, musicians in an unidentified float&#8221;, Schirp-01-046. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305815\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375&#038;childpid=13305815<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote26\">26 Imagen 11. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, lady in an automobile, wearing a hat&#8221;, Schirp-01-039. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305808\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305808<\/a><\/div>\n<div class=\"nota invisible\" id=\"footnote27\">27 Imagen 12. <span class=\"small-caps\">bua-cfsm<\/span>, &#8220;Merida&#8217;s Carnival 1913, unidentified float going under one of Merida&#8217;s arches&#8221;. <a href=\"http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375\" target=\"_blank\">http:\/\/digital.bib-bvb.de\/webclient\/DeliveryManager?custom_att_2=simple_viewer&#038;pid=13305375<\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Des photographies de la ville de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, prises en 1913 par Wilhem Schirp, photographe amateur allemand, font l'objet d'une analyse pour r\u00e9fl\u00e9chir \u00e0 la repr\u00e9sentation de cette ville, notamment pendant le carnaval, en tant qu'\u00e9v\u00e9nement m\u00e9moriel. Elle montre que le cycle festif a \u00e9t\u00e9 utilis\u00e9 par les \u00e9lites pour montrer leur richesse au plus fort du boom du henequen, tout en faisant appel au \"populaire\" et au \"traditionnel\". Dans ce contexte, l'objectif du photographe a saisi les contrastes et les in\u00e9galit\u00e9s sociales dans une f\u00eate cens\u00e9e \u00eatre celle de l'investissement.<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":39785,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[279],"tags":[1418,1419,1417,322,1416],"coauthors":[551],"class_list":["post-39787","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-279","tag-carnaval","tag-elites","tag-henequen","tag-memoria","tag-merida","personas-machuca-gallegos-laura","numeros-1405"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El carnaval de M\u00e9rida en 1913, contrastes sociales de una ciudad a trav\u00e9s de la lente de un fot\u00f3grafo alem\u00e1n &#8211; Encartes<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"An\u00e1lisis fotogr\u00e1fico del carnaval meridano de 1913 que revela contrastes sociales durante el auge henequenero a trav\u00e9s de la lente alemana.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/machuca-carnaval-merida-henequen-memoria-elites\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"fr_FR\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El carnaval de M\u00e9rida en 1913, contrastes sociales de una ciudad a trav\u00e9s de la lente de un fot\u00f3grafo alem\u00e1n &#8211; 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