{"id":38929,"date":"2024-09-20T10:47:24","date_gmt":"2024-09-20T16:47:24","guid":{"rendered":"https:\/\/encartes.mx\/?p=38929"},"modified":"2024-09-25T14:06:01","modified_gmt":"2024-09-25T20:06:01","slug":"ruiz-ejido-agrarismo-nacionalismo-comunidad-valle-de-guadalupe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encartes.mx\/fr\/ruiz-ejido-agrarismo-nacionalismo-comunidad-valle-de-guadalupe\/","title":{"rendered":"Ejido El Porvenir \u00e0 Valle de Guadalupe, Basse-Californie. Exp\u00e9riences et souvenirs d'une communaut\u00e9 agricole"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading abstract\">Resumen<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El art\u00edculo aborda la creaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n del ejido El Porvenir, una comunidad agr\u00edcola localizada en el Valle de Guadalupe, Baja California, como uno de los proyectos de reparto agrario emprendidos por el Estado mexicano. Con tal fin se describen y analizan los hechos sustantivos en el devenir temporal del ejido y sus expectativas comunitarias en un contexto fronterizo sujeto a las pr\u00e1cticas corporativistas del Estado mexicano y las presiones del mercado regional, de la iniciativa privada, la competencia con comunidades vecinas y los fen\u00f3menos clim\u00e1ticos. La investigaci\u00f3n se sustenta en archivos gubernamentales y privados, consultas bibliogr\u00e1ficas y hemerogr\u00e1ficas, memorias y testimonios en formatos f\u00edsicos y digitales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Palabras claves: <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/agrarismo\/\" rel=\"tag\">agrarismo<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/comunidad\/\" rel=\"tag\">comunidad<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/ejido\/\" rel=\"tag\">ejido<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/nacionalismo\/\" rel=\"tag\">nacionalismo<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/tag\/valle-de-guadalupe\/\" rel=\"tag\">Valle de Guadalupe<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"en-title\">Ejido El Porvenir in Valle De Guadalupe, Baja California: Experiences and Memories of a Farming Community<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract en-text\">The founding and development of Ejido El Porvenir in Valle de Guadalupe, Baja California, is the topic of this article. This farming community is one of the Mexican government\u2019s land redistribution projects. In the analysis, historic events of the community are analyzed along with the community\u2019s expectations in this border region, the corporatism of the Mexican government, the pressures of the regional market, private enterprise, competition with neighboring communities, and weather events. The research draws on government and private archives, literature and newspapers, and memories and testimonies both physical and digital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Keywords: ejido, land reform, nationalism, Valle de Guadalupe, community.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Prontuario metodol\u00f3gico<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap abstract\">Las identidades comunitarias se forjan en relaciones de historicidad atinentes a escalas y ritmos multitemporales que enmarcan acontecimientos, memorias y experiencias personales y colectivas ocurridas de manera simult\u00e1nea y diacr\u00f3nica.<a class=\"anota\" id=\"anota2\" data-footnote=2>2<\/a> En este art\u00edculo abordo desde tales perspectivas los procesos de configuraci\u00f3n del ejido El Porvenir (<span class=\"small-caps\">ep<\/span> en lo sucesivo) iniciado a fines de 1937 en el Valle de Guadalupe (en adelante <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>), Baja California. El conjunto de memorias y registros hist\u00f3ricos empleados en esta investigaci\u00f3n puede clasificarse en tres vertientes. Una primera que comprende el material testimonial y la evidencia producida por las gestiones burocr\u00e1ticas que concit\u00f3 la creaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n territorial del ejido <span class=\"small-caps\">ep<\/span>, resguardada en archivos oficiales del Estado mexicano. La documentaci\u00f3n inicia en 1937 con los tr\u00e1mites para fundar un ejido y se prolonga hasta 1959, cuando tuvo lugar una ampliaci\u00f3n territorial de ese n\u00facleo agrario. Antoinette Burton considera que la documentaci\u00f3n de esta naturaleza constituye \u201cmemorias del Estado\u201d al ser fuentes, repositorios y actores hist\u00f3ricos establecidos. Por ello, advierte Burton, hay que tomar en cuenta c\u00f3mo son construidos, vigilados, experimentados y manipulados los archivos, reconociendo que incluso el m\u00e1s sofisticado trabajo en ellos no supera los reclamos de objetividad de los que los archivos han sido sin\u00f3nimos (Burton, 2005: 7). En un tono similar, Matt Matsuda repara en que, por medio del tratamiento metodol\u00f3gico, la investigaci\u00f3n historiogr\u00e1fica homogeniza, hasta cierto punto, los archivos de diverso origen. Para Matsuda la memoria es un objeto apropiado y politizado susceptible de ser nacionalizado, estetizado y perfilado en t\u00e9rminos de g\u00e9nero, adem\u00e1s de mercantilizado, por lo que el Estado recuerda y act\u00faa a trav\u00e9s de los documentos y de pr\u00e1cticas e instituciones constitutivas de su propia memoria (citado en Robinson, 2005: 81).<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo com\u00fan se asume que el uso \u00f3ptimo de una metodolog\u00eda y la pericia en la investigaci\u00f3n bastan para atenuar las disparidades existentes entre los diversos tipos de memorias y registros consultados. Debe quedar claro que los materiales de investigaci\u00f3n tienen un origen y fines particulares, que son portadores de relaciones de poder intr\u00ednsecas capaces de silenciar e inhibir cierto tipo de experiencias, a la vez que potencian y resaltan otras. Enzo Traverso distingue entre memorias \u201cfuertes\u201d y memorias \u201cd\u00e9biles\u201d en oposici\u00f3n en casos como los de \u201clas memorias oficiales, mantenidas por instituciones, incluso por los Estados, y [las] memorias subterr\u00e1neas, ocultas o prohibidas\u201d. As\u00ed, el que una memoria sea visible y reconocida depender\u00e1 de la fuerza de sus portadores (Traverso, 2007: 86). Esto se complementa con lo dicho por Michel-Rolph Trouillot acerca de que el material atesorado como evidencia hist\u00f3rica est\u00e1 imbricado de los distanciamientos entre el poder y el silencio; por ello, el desaf\u00edo radica en discernir \u201clas m\u00faltiples formas en las que la producci\u00f3n de narrativas hist\u00f3ricas supone la contribuci\u00f3n irregular de grupos e individuos que compiten y que tienen acceso desigual a los medios para producir la Historia\u201d (2017:<span class=\"small-caps\"> xxviii<\/span>). Si en la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica hay un af\u00e1n por presentar un balance reflexivo, anal\u00edtico, con aspiraciones de objetividad a partir de la articulaci\u00f3n y sincronizaci\u00f3n de experiencias diversas en tiempo y espacio, las disparidades y hiatos existentes deben identificarse en los procesos de consulta y procesamiento del material de investigaci\u00f3n, al igual que en el an\u00e1lisis, la reflexi\u00f3n y la relator\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo orden de la documentaci\u00f3n y registros aqu\u00ed revisados procede de los testimonios y experiencias recabadas entre 1997 y 1998 por un grupo de investigaci\u00f3n del que fui part\u00edcipe, con el prop\u00f3sito de conformar un \u201carchivo de la palabra\u201d en la Universidad Aut\u00f3noma de Baja California (en lo sucesivo <span class=\"small-caps\">uabc<\/span>) que sirviera de base para una serie de relatos hist\u00f3ricos que proyectaran el punto de vista de la gente del <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>. Los procedimientos de almacenamiento, transcripci\u00f3n, catalogaci\u00f3n y consulta a los que se someti\u00f3 dicho material, cuyo contenido en ocasiones es discrepante con las memorias oficiales y oficialistas \u2013aunque en otras coincide\u2013, le dan una condici\u00f3n ambivalente. Por un lado, es una memoria de raigambre comunitaria o individualizada, que dado el origen y proceso al que ha sido expuesta, est\u00e1 institucionalizada. Sin embargo, tambi\u00e9n constituye uno de los pocos recursos que permiten acceder a los testimonios de quienes participaron de manera directa en el poblamiento y desarrollo del <span class=\"small-caps\">vdg (<\/span>que ya fallecieron en su mayor\u00eda).<\/p>\n\n\n\n<p>Un tercer orden de la documentaci\u00f3n que nutre este trabajo son registros y datos de diverso formato como im\u00e1genes y comentarios compartidos por su propia voluntad y sin mediaci\u00f3n institucional alguna, por residentes de <span class=\"small-caps\">ep<\/span> y sus descendientes en las redes sociales, principalmente en la p\u00e1gina de Facebook \u201cPorvenir memoria fotogr\u00e1fica\u201d.<a class=\"anota\" id=\"anota3\" data-footnote=3>3<\/a> En a\u00f1os recientes, un sector de la comunidad de <span class=\"small-caps\">ep<\/span> ha expresado en las plataformas digitales su deseo de recuperar y compartir fotograf\u00edas, documentos y testimonios personales y colectivos. Estos ejercicios de memoria suelen estar animados por sentimientos de nostalgia y melancol\u00eda entre personas adultas mayores como prevenci\u00f3n del olvido y para extender sus lazos de convivencia y familiaridad en sus redes de parentesco y paisanaje. Mi acceso a estos registros ha sido como el de cualquier usuario al estar disponibles en las redes sociales sin restricci\u00f3n alguna en calidad de recuerdos, objetos memorables y con valor testimonial para dar fe de alg\u00fan hecho o acontecimiento. Tienen, por lo tanto, un car\u00e1cter <em>emic<\/em> que no necesariamente les aparta de las l\u00edneas narrativas seguidas en las \u201cmemorias de Estado\u201d. Aunado a lo anterior, he consultado material bibliogr\u00e1fico, hemerogr\u00e1fico y trabajos acad\u00e9micos que tambi\u00e9n ha servido de inspiraci\u00f3n, registro y reservorio de informaci\u00f3n para reforzar o plantear las l\u00edneas narrativas imbricadas en las memorias colectivas referidas en este trabajo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los or\u00edgenes del ejido<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">En el proceso de institucionalizaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n mexicana iniciada en 1910, la reforma agraria fue uno de los ejes de la justicia social expresado en el art\u00edculo 27 de la Constituci\u00f3n pol\u00edtica promulgada en 1917, en cuya letra se estableci\u00f3 que la tierra y los recursos superficiales y del subsuelo eran propiedad de la naci\u00f3n y correspond\u00eda al Estado la facultad de otorgarlo en concesi\u00f3n. Las presiones populares a favor del reparto agrario condujeron al decreto presidencial del 2 de agosto de 1923 que dispuso dotar de tierras de labranza a los ciudadanos mexicanos (as\u00ed, en masculino) carentes de parcelas mediante la distribuci\u00f3n de terrenos bald\u00edos, nacionales y ociosos; para ello se requer\u00eda tener la ciudadan\u00eda mexicana, 18 a\u00f1os de edad como m\u00ednimo y estar sin otras posibilidades de adquirir terrenos. La entrada en vigor del decreto deton\u00f3 los avisos de ocupaci\u00f3n de tierras nacionales. Bastaba ocupar el terreno reivindicado y solicitarlo por escrito a las autoridades agrarias y al registro de la propiedad. Se exent\u00f3 de la afectaci\u00f3n a los predios particulares, ejidales y los que estuvieran previamente ocupados. En opini\u00f3n de Mois\u00e9s T. de la Pe\u00f1a, el gobierno suspendi\u00f3 el decreto en 1926 ante las dificultades que deparaba \u201clegalizar las numerosas ocupaciones\u201d, y solo lo reactiv\u00f3 hasta 1934 con modificaciones que hicieron m\u00e1s burocr\u00e1ticos los tr\u00e1mites (1950: 190).<\/p>\n\n\n\n<p>El reparto agrario se intensific\u00f3 en la presidencia del general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas (1934-1940). La pol\u00edtica agraria y la demogr\u00e1fica fueron vinculadas en la primer Ley general de poblaci\u00f3n decretada en 1936 que buscaba incrementar la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, equilibrar su distribuci\u00f3n en el territorio nacional y fomentar el mestizaje. Con esos objetivos se promovi\u00f3 la repatriaci\u00f3n de familias mexicanas inmigrantes o nacidas en Estados Unidos de Am\u00e9rica (en adelante <span class=\"small-caps\">eua<\/span>). Se alent\u00f3 el crecimiento demogr\u00e1fico por medio del crecimiento natural, la repatriaci\u00f3n y la inmigraci\u00f3n. En el art\u00edculo 29 se estipul\u00f3 que era facultad de la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n \u201cdistribuir y acomodar a los repatriados e inmigrantes, fundando, si fuere el caso, colonias agr\u00edcolas o industriales\u201d, adem\u00e1s de que, cuando hubiese justificaci\u00f3n, se facilitar\u00eda su traslado a suelo mexicano (<em>Diario Oficial<\/em>, 1936: 3). Se consideraban \u201crepatriados\u201d a quienes retornaran al pa\u00eds tras haber residido al menos un a\u00f1o en el exterior (<em>Diario Oficial<\/em>, 1936: 5). Se asent\u00f3 en la ley impulsar las corrientes migratorias \u201chacia los lugares convenientes\u201d del pa\u00eds, es decir, los de menor densidad demogr\u00e1fica, los que requirieran desarrollarse econ\u00f3micamente y afianzar la \u201ccultura nacional\u201d. El art\u00edculo 6 de la Ley de poblaci\u00f3n de 1936 procuraba la \u201cmexicanizaci\u00f3n\u201d de la frontera para frenar el riesgo de invasiones desde <span class=\"small-caps\">eua<\/span> y contrarrestar el influjo cultural del pa\u00eds vecino sobre las poblaciones locales. La escasa densidad demogr\u00e1fica, comparada con otras entidades del pa\u00eds, y la ubicaci\u00f3n fronteriza con <span class=\"small-caps\">eua<\/span>, determinaron que Baja California fuera un destino prioritario para la repatriaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo era que las personas retornadas tuvieran la \u201cm\u00e1s completa reintegraci\u00f3n al pa\u00eds\u201d; por ello, toc\u00f3 al servicio exterior mexicano dar seguimiento a \u201clos mexicanos emigrados\u201d para aprovechar sus conocimientos y destrezas obtenidas en el extranjero. Adem\u00e1s, se dispuso que los \u201crepatriados-agricultores\u201d adquirieran maquinaria y herramientas que facilitaran su asentamiento y actividades productivas en las regiones del pa\u00eds que las autoridades consideraran pertinentes, procur\u00e1ndoles protecci\u00f3n social, pol\u00edtica y jur\u00eddica, incentivos fiscales y administrativos (<em>Diario Oficial<\/em>, 1936: 4).<\/p>\n\n\n\n<p>Los planes de repatriaci\u00f3n tuvieron eco entre cierto sector de la poblaci\u00f3n de origen mexicano en <span class=\"small-caps\">eua<\/span>. El racismo experimentado en ese pa\u00eds, agravado por la crisis econ\u00f3mica de 1929 (cfr. Wallis, 2010: 141-146) motiv\u00f3 su deseo de repatriarse. La experiencia de vida de Candelario Carre\u00f3n [<span class=\"small-caps\">pho<\/span>&#8211;<span class=\"small-caps\">e<\/span>\/1\/37(1)] suscribe las vicisitudes del proceso de repatriaci\u00f3n. Carre\u00f3n naci\u00f3 en 1920 en el estado de Kansas, <span class=\"small-caps\">eua<\/span>, y creci\u00f3 entre ese pa\u00eds y el estado de Guanajuato de donde proced\u00eda su familia. La consorte de Candelario tambi\u00e9n era nacida en <span class=\"small-caps\">eua<\/span> y criada en M\u00e9xico. Carre\u00f3n se\u00f1al\u00f3 que decidieron regresar a territorio mexicano despu\u00e9s de escuchar en la radio que se estaban otorgando tierras y equipo a quienes quisieran retornar. El padre de Candelario reuni\u00f3 a la familia con este prop\u00f3sito. Con anterioridad, Pedro, uno de sus hermanos, hab\u00eda visitado Baja California como parte de una comitiva interesada en repatriarse, de modo que recorrieron varios ejidos con el fin de evaluar la disponibilidad y condiciones de los terrenos. En la ciudad de Gardena, cercana a Los \u00c1ngeles, las personas interesadas hab\u00edan formado comit\u00e9s para recabar fondos. Desde ah\u00ed enviaron avanzadas para inspeccionar los terrenos y ejidos en Baja California, de las que form\u00f3 parte Pedro, el hermano de Candelario. La familia Carre\u00f3n cruz\u00f3 a M\u00e9xico el 18 de agosto de 1939 con excepci\u00f3n de uno de sus hermanos que decidi\u00f3 permanecer en <span class=\"small-caps\">eua<\/span>. La familia se concentr\u00f3 en Los \u00c1ngeles, California, ah\u00ed el gobierno mexicano les brind\u00f3 el transporte a M\u00e9xico y, de acuerdo con Candelario, tambi\u00e9n las autoridades estatales de California colaboraron con recursos y facilidades para el retorno.<\/p>\n\n\n\n<p>Los datos aportados por otro entrevistado, Alfonso Garc\u00eda [<span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/ 1\/30(1)], permiten ampliar la perspectiva sobre la composici\u00f3n de las familias repatriadas. Alfonso era de padre guanajuatense y madre duranguense, la pareja se hab\u00eda conocido en <span class=\"small-caps\">eua,<\/span> donde procre\u00f3 nueve hijos e hijas; en 1939 se repatriaron para establecerse en <span class=\"small-caps\">ep<\/span> donde tuvieron tres hijos e hijas m\u00e1s, entre quienes se contaba Alfonso, nacido en el ejido en 1941.<\/p>\n\n\n\n<p>El ejido <span class=\"small-caps\">ep<\/span> se fund\u00f3 en la ribera oeste del <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>, aproximadamente a 28 kil\u00f3metros al noreste del puerto de Ensenada. En los recuerdos de Candelario, a quien se le hizo \u201cmuy curioso\u201d el modo de hablar de las otras personas fundadoras del ejido, asoma la impresi\u00f3n de quienes tomaron parte de estos hechos, al verse congregadas en un lugar que les resultaba extra\u00f1o junto a otras personas desconocidas procedentes de varias entidades de M\u00e9xico y de <span class=\"small-caps\">eua<\/span>. En los d\u00edas posteriores a su llegada, la sensaci\u00f3n de alteridad aument\u00f3 al entrar en contacto con la Colonia Rusa [en adelante <span class=\"small-caps\">cr<\/span>] (tambi\u00e9n llamada Colonia Guadalupe), distante cinco km al este del ejido.<a class=\"anota\" id=\"anota4\" data-footnote=4>4<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La hist\u00f3rica discriminaci\u00f3n sufrida en <span class=\"small-caps\">eua<\/span> por las personas de origen mexicano les sirvi\u00f3 de par\u00e1metro a las familias repatriadas en sus relaciones con la poblaci\u00f3n de origen ruso. Al rememorar aquellos a\u00f1os, adem\u00e1s de la experiencia racial en <span class=\"small-caps\">eua<\/span>, sobresalen las marcas de la diferencia instiladas entre la poblaci\u00f3n mexicana, autopercibida como \u201cmestiza\u201d, con relaci\u00f3n a los pueblos originarios, que en este caso era la comunidad kumiai de San Jos\u00e9 de la Zorra<a class=\"anota\" id=\"anota5\" data-footnote=5>5<\/a> [en adelante <span class=\"small-caps\">sjz<\/span>]:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">ellos [los rusos] como los g\u00fceros se sent\u00edan superiores a uno prietito [\u2026] en ese tiempo hab\u00eda muchas muchachas [en el ejido] y no quer\u00edan que se cruzara[n] con los rusos, porque ellos ten\u00edan la impresi\u00f3n de que los mexicanos eran como los de San Jos\u00e9 de la Zorra, que eran ind\u00edgenas [\u2026] y ellos eran pues de Rusia, de cierto modo superiores, seg\u00fan ellos, y por eso nos dec\u00edan \u2018<em>chorny mexicansky<\/em>\u2019<a class=\"anota\" id=\"anota6\" data-footnote=6>6<\/a> que quiere decir prieto o negro.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Imagen-1.png\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"805x526\" data-index=\"0\" data-caption=\"Imagen 1: Sandra Portillo, en p\u00e1gina de Facebook Porvenir memoria fotogr\u00e1fica.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Imagen-1.png\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Imagen 1: Sandra Portillo, en p\u00e1gina de Facebook Porvenir memoria fotogr\u00e1fica.<\/div><div class=\"image-analysis\"><p>Imagen alusiva al desfile patrio del contingente de la escuela primaria fechada el 16 de septiembre de 1951 que muestra al delegado municipal en el ejido, se\u00f1or Leopoldo Gonz\u00e1lez, acompa\u00f1ado de algunos estudiantes de origen ruso y mexicano.<\/p>\n<\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Carre\u00f3n consideraba la fundaci\u00f3n del ejido como una imposici\u00f3n de la voluntad de las familias fundadoras sobre la naturaleza, una muestra de ingenio al tener que improvisar ante las condiciones de escasez. \u00c9l refiri\u00f3 que en los terrenos donde acamparon hab\u00eda coyotes, v\u00edboras, \u201cvacas de los rusos\u201d, adem\u00e1s de \u201cpuro chamizo\u201d, pues \u201cestaba de a tiro primitivo\u201d. El agua la tomaban de una noria. Recordaba con orgullo y satisfacci\u00f3n ese periodo porque dio paso a todo lo que hay en el presente. En estas experiencias fundacionales sobresalen los intercambios culturales. Carre\u00f3n se\u00f1al\u00f3 que al llegar se instalaron en una carpa fabricada por el ej\u00e9rcito de <span class=\"small-caps\">eua<\/span>, pero despu\u00e9s su padre hizo \u201cuna casita al estilo de Mexicali, de cachanilla y junco\u201d, un modelo de construcci\u00f3n que tomaron de la gente proveniente del Valle de Mexicali, puesto que de all\u00e1 proced\u00edan \u201cmuchos que ven\u00edan aqu\u00ed, como los Cerda\u201d, aunque despu\u00e9s \u201cellos hicieron las casas con adobes parados como en Mexicali [\u2026] estaban un poquito m\u00e1s modernos, nosotros de cachanilla\u201d. No obstante, las fuertes lluvias ca\u00eddas el 19 de septiembre de 1939 obligaron a sustituir las carpas por las viviendas de cachanilla. El temporal provoc\u00f3 inundaciones y la rotura de las carpas donde se resguardaban. A decir de Carre\u00f3n, a ra\u00edz de los perjuicios provocados por el agua, \u201clos rusos\u201d les socorrieron con harina de trigo procesada en su propio molino, pese a que \u201cellos cre\u00edan que nosotros ven\u00edamos en son de guerra, no, nosotros ven\u00edamos en son de paz, ven\u00edamos a hacer patria, despu\u00e9s se dieron cuenta ellos y dijeron \u2018ch\u00f3cala\u2019, y nos llevamos bien\u201d. La expresi\u00f3n \u201chacer patria\u201d refleja cierto grado de conciencia y convicci\u00f3n entre la gente del ejido de lo que significaba su presencia en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>. En efecto, el nacionalismo y patriotismo fueron sentimientos exaltados por el r\u00e9gimen revolucionario que procuraba moldear cierto tipo de ciudadan\u00eda identificada con el mestizaje, a trav\u00e9s de las diversas instituciones y recursos materiales y simb\u00f3licos movilizados y desplegados por el Estado. Los rituales c\u00edvicos, los programas educativos, las manifestaciones art\u00edsticas y una diversidad de dispositivos ideol\u00f3gicos permearon los espacios p\u00fablicos y privados, se instalaron en las din\u00e1micas cotidianas estrategias para recrear y reforzar esos sentimientos, un proceso que bien puede encajar en lo que Michael Billig (1998) conceptualizara como \u201cnacionalismo banal\u201d como un mecanismo para reproducir la identidad nacional en el d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia narrada por Mariana Ram\u00edrez [<span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/24\/(1) y (2)] aporta elementos complementarios sobre la fundaci\u00f3n del ejido. Ella viv\u00eda con su familia en Buena Park, California. Su esposo se empleaba en el campo cuando empez\u00f3 a frecuentar las reuniones en las que se les hac\u00eda saber que el presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas estaba regalando tierras para quienes quisieran volver a M\u00e9xico. De ese modo varias familias retornaron al pa\u00eds en agosto de 1939 v\u00eda M\u00e9xicali, uno de los puntos establecidos por las autoridades mexicanas para la repatriaci\u00f3n, a bordo de autom\u00f3viles (a diferencia de la familia Carre\u00f3n que viaj\u00f3 en autob\u00fas); tra\u00edan consigo pertenencias y animales. En la fundaci\u00f3n del ejido tambi\u00e9n participaron familias procedentes de diversas localidades de Baja California y de M\u00e9xico. El testimonio de Silvia Lugarda, hija de fundadores del ejido y residente del mismo, abona al respecto, adem\u00e1s de enfatizar las distinciones entre las personas ejidatarias y las de origen ruso y kumiai:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Llegamos al Valle de Guadalupe, el 22 de febrero de 1938, aqu\u00ed era pura agua y no hab\u00eda nada m\u00e1s que caballos broncos [\u2026]; \u00a1la caballada de los rusos y los indios y sabr\u00e1 Dios de qui\u00e9n m\u00e1s! Porque esto estaba abandonado, estaba solo, era puro monte. Las siembras estaban, pero para all\u00e1 para el lado de los rusos, all\u00e1 en el valle de los rusos [\u2026] en ese tiempo estaba lejos (en <em>Ensenada<\/em>, 1999: 679-680).<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta 1938, la <span class=\"small-caps\">cr<\/span> fue el principal n\u00facleo poblacional en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>. El asentamiento fue fundado en 1905 al amparo de las leyes de colonizaci\u00f3n y naturalizaci\u00f3n y extranjer\u00eda vigentes durante el Porfiriato. Por su parte, el reconocimiento como poblaci\u00f3n originaria en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> corresponde a la poblaci\u00f3n kumiai congregada en dos asentamientos: <span class=\"small-caps\">sjz<\/span> y San Antonio Necua [en adelante <span class=\"small-caps\">san<\/span>]. Esta \u00faltima comunidad se localiza al sureste del valle, a poco m\u00e1s de 10 km del ejido. Adem\u00e1s de las mencionadas comunidades, en los ranchos cercanos viv\u00edan personas mexicanas y de ciudadan\u00eda estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>La solicitud para formar el ejido inici\u00f3 el 19 de septiembre de 1937 a nombre del grupo agrarista \u201cEl Porvenir\u201d en observaci\u00f3n de lo se\u00f1alado en el C\u00f3digo Agrario. Un requisito era la existencia previa de un poblado en el lugar donde se propon\u00eda crear el n\u00facleo ejidal, que contara con m\u00ednimo 20 individuos con derecho a la tierra. Los individuos derechohabientes deb\u00edan carecer de tierras suficientes para el sostenimiento de sus familias y tener una residencia no menor de seis meses en la localidad donde se pretend\u00eda fundar el ejido. Como base para el asentamiento se tomar\u00eda el poblado m\u00e1s importante en el \u00e1rea donde se ubicar\u00eda el ejido, traz\u00e1ndose en derredor suyo un radio de siete kil\u00f3metros a la redonda dentro del cual ser\u00edan susceptibles de afectaci\u00f3n las tierras nacionales y de propiedad privada mayores a una determinada extensi\u00f3n.<a class=\"anota\" id=\"anota7\" data-footnote=7>7<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Candelario Carre\u00f3n record\u00f3 que uno de sus hermanos mayores le dijo que, durante los primeros d\u00edas de organizaci\u00f3n, el grupo de agraristas sol\u00eda referirse al futuro ejido con el nombre de \u201cGuadalupe\u201d, pero en una reuni\u00f3n, Manuel Hern\u00e1ndez, un antiguo residente del <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>, propuso llamarlo \u201cEl Porvenir\u201d, para evitar confusiones con la \u201cColonia Guadalupe\u201d, adem\u00e1s de aducir que el ejido ten\u00eda \u201cmucho porvenir\u201d [<span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/37(1)]. Las familias solicitantes de la creaci\u00f3n del ejido ten\u00edan el apoyo y asesor\u00eda de l\u00edderes y activistas agrarios provenientes de otros puntos del \u00e1rea de Ensenada. El 29 de septiembre de 1937 el gobernador, de conformidad con el C\u00f3digo Agrario, design\u00f3 a los representantes del grupo gestor como miembros del Comit\u00e9 Ejecutivo Agrario e inform\u00f3 de ello a la Comisi\u00f3n Agraria Mixta con sede en Mexicali (la capital pol\u00edtica de la entidad). La solicitud de creaci\u00f3n ejidal fue publicada en el <em>Peri\u00f3dico Oficial <\/em>del Territorio Norte el 10 de octubre de 1937, con lo cual se cre\u00f3 el respectivo expediente. Despu\u00e9s una comisi\u00f3n oficial visit\u00f3 el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> para hacer los primeros deslindes y delimitar el fundo legal.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobernador del entonces Territorio Norte de la Baja California, el teniente coronel Rodolfo S\u00e1nchez Taboada, recibi\u00f3 la solicitud de dotaci\u00f3n ejidal a costa de las \u201ctierras ociosas\u201d del <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> pertenecientes a los ranchos San Marcos o Huecos y Bald\u00edos, Bella Vista o Rancho Barr\u00e9 y la <span class=\"small-caps\">cr<\/span>. En la petici\u00f3n se adujo que las personas solicitantes carec\u00edan de tierras \u201cno obstante ser nativos, ind\u00edgenas y ciudadanos mexicanos\u201d, mientras que las tierras demandas estaban, casi en su totalidad, \u201cindebidamente e ilegalmente en manos de extranjeros\u201d. Por \u201cextranjeros\u201d se alud\u00eda a las familias rusas y a la sucesi\u00f3n de Dolores Moreno de Cheatam,<a class=\"anota\" id=\"anota8\" data-footnote=8>8<\/a> due\u00f1a del rancho Bella Vista, cuyas herederas, de apellido Flower Moreno, eran nacidas en M\u00e9xico, pero ten\u00edan ciudadan\u00eda estadounidense, de ese pa\u00eds tambi\u00e9n proced\u00eda Percy Barr\u00e9, viudo de una de las herederas, a cargo del rancho.<\/p>\n\n\n\n<p>La poblaci\u00f3n \u201cmexicana\u201d en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>, menos numerosa que la de origen ruso, viv\u00eda dispersa en los ranchos del \u00e1rea, abocada a labores agr\u00edcolas y ganaderas. A fines de 1937 el gobierno ya hab\u00eda enviado un ingeniero para inspeccionar las tierras susceptibles de afectaci\u00f3n; quien inform\u00f3 que solo tres familias mexicanas habitaban en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>. A partir de diversos registros podemos establecer que se trataba de las familias del profesor de la escuela en la <span class=\"small-caps\">cr<\/span>, del subdelegado municipal y de un individuo de nombre Francisco M. N\u00fa\u00f1ez. La distinci\u00f3n entre la poblaci\u00f3n rusa y la mexicana obedece a criterios \u00e9tnicos m\u00e1s que de ciudadan\u00eda, pues, aunque la mayor\u00eda de quienes integraban la <span class=\"small-caps\">cr<\/span> hab\u00eda pasado casi toda su vida en territorio mexicano, e incluso nacieron en \u00e9l, por cuestiones legales y falta de inter\u00e9s, dejaron sin tramitar la ciudadan\u00eda mexicana. Por su parte, la poblaci\u00f3n kumiai de <span class=\"small-caps\">sjz<\/span> y <span class=\"small-caps\">san<\/span> se autoidentificaba, y tambi\u00e9n as\u00ed era reconocida por la poblaci\u00f3n rusa y mexicana, como \u201cindios\u201d. La poblaci\u00f3n kumiai se refer\u00eda (hasta hoy d\u00eda) a la poblaci\u00f3n \u201cmestiza\u201d como \u201cmexicana\u201d y subsist\u00eda principalmente de la caza, pesca y recolecci\u00f3n;<a class=\"anota\" id=\"anota9\" data-footnote=9>9<\/a> a veces los varones adultos se empleaban como jornaleros y vaqueros en los ranchos cercanos y en la <span class=\"small-caps\">cr<\/span>. Desde un primer momento, las autoridades agrarias conminaron a la poblaci\u00f3n de <span class=\"small-caps\">sjz<\/span> para que se sumaran al ejido como \u201canexo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las partes perjudicadas por la posible expropiaci\u00f3n para establecer el fundo legal del ejido hicieron notar ciertas irregularidades en la solicitud inicial, como el hecho de que no existiera un poblado anterior cuyos moradores se hubieran organizado para fundar ese n\u00facleo agrario. Los representantes de los ranchos afectados denunciaron que se hab\u00eda tomado la escuela ubicada en la <span class=\"small-caps\">cr<\/span> como el lugar m\u00e1s habitado e importante del valle. Agregaron que la poblaci\u00f3n de esa colonia no ten\u00eda la nacionalidad mexicana, por lo que tampoco hab\u00edan realizado gestiones para recibir una dotaci\u00f3n ejidal. Tambi\u00e9n hab\u00eda un incumplimiento del requisito de al menos 20 derecho habientes agrarios en el poblado previamente existente, pues, seg\u00fan la parte inconforme, en el censo agrario se registr\u00f3 a personas ajenas al \u00e1rea que no cubr\u00edan los seis meses de residencia previa. Como medida de distensi\u00f3n, buscando salvar la mayor parte de su predio, la posesi\u00f3n del rancho Bella Vista propuso al gobernador del Territorio y a las autoridades del Departamento Agrario disponer de 575 hect\u00e1reas del paraje \u201cCa\u00f1\u00f3n del Trigo\u201d<a class=\"anota\" id=\"anota10\" data-footnote=10>10<\/a> situado al noreste de la propiedad. Se trataba de un predio de tierra arcillosa, f\u00e9rtil, con forma de cu\u00f1a entre las monta\u00f1as de granito, propicio para cultivar trigo y con acceso a un manantial.<a class=\"anota\" id=\"anota11\" data-footnote=11>11<\/a> Quiz\u00e1 por la defensa ejercida por la parte propietaria, el rancho San Marcos dej\u00f3 de ser contemplado para la afectaci\u00f3n (aunque en la posterior expansi\u00f3n del ejido s\u00ed fue expropiado) y solo qued\u00f3 como objetivo el rancho Bella Vista. En un inicio se propuso tomar 2 500 ha de esa propiedad, pero al final solo fue afectada menos de la mitad de tal superficie.<a class=\"anota\" id=\"anota12\" data-footnote=12>12<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, el 18 de octubre de 1937 el secretario vocal del Comit\u00e9 Ejecutivo Agrario de <span class=\"small-caps\">ep<\/span> transmiti\u00f3 al gobernador un acuerdo tomado en la Asamblea General del ejido, para protestar por los \u201cactos\u201d de la <span class=\"small-caps\">cr<\/span> que contraven\u00edan el \u201cprograma social\u201d del gobierno y pidieron apoyo para que cesara la hostilidad. Acusaban que esa \u201ccolonia extranjera\u201d representaba un \u201cpeligro\u201d, de haberles proferido insultos e impedirles el paso por su propiedad, adem\u00e1s de que un capit\u00e1n del ej\u00e9rcito le decomis\u00f3 \u201cbastantes armas\u201d a la poblaci\u00f3n rusa.<\/p>\n\n\n\n<p>A comienzos de 1938 se dictamin\u00f3 dotar a <span class=\"small-caps\">ep<\/span> provisionalmente, en tanto era ratificado por las autoridades federales, con 2 920 hect\u00e1reas de terrenos eriazos para dividirlo en 59 parcelas de 20 hect\u00e1reas cada una distribuidas entre 58 individuos capacitados seg\u00fan el censo agrario, m\u00e1s un lote destinado para parcela escolar y 1 740 hect\u00e1reas adicionales para las necesidades colectivas del ejido. Del predio Bella Vista se tomaron 1 180 hect\u00e1reas, en tanto que las restantes 1 740 proced\u00edan de terrenos nacionales. M\u00e1s tarde, en 1959 se aprob\u00f3 una ampliaci\u00f3n ejidal, esta vez a expensas del rancho San Marcos y de terrenos nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>La poblaci\u00f3n del ejido se comprometi\u00f3 a mantener en buen estado los caminos vecinales bajo su jurisdicci\u00f3n, lo cual era una pr\u00e1ctica habitual en las \u00e1reas rurales de la regi\u00f3n. Se incluy\u00f3 a la comunidad de <span class=\"small-caps\">sjz<\/span> en la dotaci\u00f3n ejidal como una medida para que les fueran respetadas sus tierras en virtud de que, desde fines del siglo <span class=\"small-caps\">xix,<\/span> enfrentaban amenazas de particulares debido a la carencia de t\u00edtulos legales, que los pon\u00edan en riesgo de que sus terrenos se clasificaran como \u201cnacionales\u201d. El gobernador de la entidad acord\u00f3 verbalmente con la comunidad kumiai que sus tierras quedaran incorporadas al ejido para su propio usufructo. Se integr\u00f3 a Alberto Emes, \u201ccapit\u00e1n de indios\u201d de <span class=\"small-caps\">sjz<\/span>, representante de la comunidad en el comit\u00e9 de vigilancia ejidal. Sin soslayar el inter\u00e9s por proteger legalmente las tierras kumiai, lo cierto es que el circunscribir a las poblaciones originarias al r\u00e9gimen ejidal fue una estrategia del Estado para \u201ccampesinizar\u201d a las poblaciones originarias en aras de completar el mestizaje cultural.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Organizaci\u00f3n comunitaria y cambios sociales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El caser\u00edo del ejido se asent\u00f3 a orillas del camino a Ensenada, por el paraje de El Tigre que, seg\u00fan el ingeniero encargado de los deslindes, parec\u00eda \u201ccasi una continuaci\u00f3n del poblado de la Colonia Rusa\u201d. Los lotes para vivienda de una hect\u00e1rea se asignaron por sorteo. Algunos antiguos edificios de adobe pertenecientes al rancho Bella Vista construidos entre fines del siglo <span class=\"small-caps\">xix<\/span> y principios del <span class=\"small-caps\">xx<\/span> fueron rehabilitados para albergar a familias ejidatarias. La poblaci\u00f3n en edad escolar, 20 infantes, fue enviada a la escuela de la <span class=\"small-caps\">cr<\/span> en tanto edificaban un plantel propio. Pasados unos meses renunciaron diez de los ejidatarios, que pronto fueron sustituidos por la misma cantidad de personas. El representante de la Comisi\u00f3n Agraria descalific\u00f3 a quienes abandonaron el ejido se\u00f1alando que su partida obedeci\u00f3 a que no eran agricultores, por lo que no soportaron los \u201csacrificios inherentes a la organizaci\u00f3n de los trabajos\u201d; acus\u00f3 que algunos de los desertores hab\u00edan intentado \u201cdisolver el ejido\u201d. La Comisi\u00f3n Agraria inform\u00f3 que las personas sustitutas se sumaron con sus familias trayendo consigo equipos de labranza, caballos, marranos, chivos y gallinas y con disposici\u00f3n para instalarse en casas de campa\u00f1a, trabajar sin apoyo del banco ejidal y apoyar \u201ca la sociedad ejidal\u201d. El \u00e9nfasis en estos aspectos refleja el imaginario pol\u00edtico y social de las autoridades que ponderaban el sacrificio y actitud de cooperaci\u00f3n entre las personas beneficiar\u00edas del reparto agrario.<\/p>\n\n\n\n<p>El ingeniero encargado de los deslindes extern\u00f3 que en principio la <span class=\"small-caps\">cr<\/span> se mostr\u00f3 \u201cnerviosa\u201d ante el temor que sembraron en ella \u201calgunos mal intencionados\u201d, pero que hab\u00eda vuelto a tener \u201cuna relativa tranquilidad\u201d. Lo dicho en este informe coincide con lo mencionado por Candelario Carre\u00f3n y otras personas. El ingeniero dio cuenta a sus superiores que desde la d\u00e9cada anterior las familias rusas emigraban a <span class=\"small-caps\">eua<\/span>, pero que el fen\u00f3meno se intensific\u00f3 tras fundarse el ejido. El ingeniero agreg\u00f3 que las personas m\u00e1s j\u00f3venes se iban de la colonia debido a la \u201ccarencia de diversiones\u201d y en busca de una mejor vida en el pa\u00eds vecino, de modo que solo permanec\u00edan en la colonia las personas mayores.<a class=\"anota\" id=\"anota13\" data-footnote=13>13<\/a> En los hechos, uno de los efectos inmediatos en la <span class=\"small-caps\">cr<\/span> por la formaci\u00f3n del ejido fue verse privados de acceder a la superficie de tierra afectada, misma que arrendaban desde su llegada al <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> por medio de contratos de aparcer\u00eda, acordados de palabra o por escrito, que les permit\u00edan extender sus cultivos m\u00e1s all\u00e1 de sus parcelas. Un segundo factor fue la alteraci\u00f3n del entorno social y cultural al verse expuestos a coexistir con la gente del ejido. Pese a todo, algunos agricultores rusos arrendaron tierras ejidales pasado cierto tiempo. Por ejemplo, en 1945 Pablo Rogoff y familia resid\u00edan dentro del per\u00edmetro ejidal,<a class=\"anota\" id=\"anota14\" data-footnote=14>14<\/a> pese a contravenir la ley agraria.<\/p>\n\n\n\n<p>El citado ingeniero inform\u00f3 a sus superiores que las copiosas lluvias entorpecieron su trabajo, adem\u00e1s de que dejaron en mal estado los caminos, por esa raz\u00f3n no pudo abandonar el ejido hasta dos o tres d\u00edas despu\u00e9s de haber concluido sus trabajos. En diversos momentos, la poblaci\u00f3n del <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> ha quedado incomunicada y sus cosechas han sido perjudicadas por las inundaciones, deslaves y deterioro de los caminos a causa de las crecidas del r\u00edo, arroyos y lagunas. Las calamidades clim\u00e1ticas de mayor significaci\u00f3n abarcan los a\u00f1os de 1939-1941, 1978-1982 y 1993. En referencia a los percances provocados por las lluvias, Candelario Carre\u00f3n [<span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/37(1)] indic\u00f3 que cuando comenz\u00f3 a llover el primer d\u00eda de mayo de 1940 o \u201c41\u201d,<a class=\"anota\" id=\"anota15\" data-footnote=15>15<\/a> en un principio creyeron que eso beneficiar\u00eda sus cultivos de trigo, que estaban espigando en ese momento, pero un se\u00f1or de nombre Cos\u00edo, a quien aludi\u00f3 como uno \u201cde los nativos\u201d (es decir, un residente del <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> anterior a la fundaci\u00f3n del ejido), les advirti\u00f3 que esa lluvia traer\u00eda chahuistle, un hongo que enferma al trigo, lo cual se cumpli\u00f3. Carre\u00f3n dijo que hab\u00edan sembrado trigo a instancias del banco ejidal porque esa instituci\u00f3n solo les refaccionaba y acreditaba el cultivo de trigo y cebada, pese a que en el ejido quer\u00edan plantar vid y olivo por sugerencia de \u201clos nativos\u201d. Para afrontar la plaga, el banco les sugiri\u00f3 empacarlo y venderlo como forraje, pero no encontraron compradores pues ni siquiera el ganado aceptaba ese producto como alimento. Esta situaci\u00f3n hizo que algunas personas optaran por abandonar el ejido, que fue uno de los motivos del retiro de un grupo de habitantes en la etapa inicial.<a class=\"anota\" id=\"anota16\" data-footnote=16>16<\/a> Carre\u00f3n indic\u00f3 que el banco ejidal les recomend\u00f3 usar un \u201cpolvo rosa\u201d para tratar el trigo y as\u00ed recuperaron una parte de la cosecha. La situaci\u00f3n adversa dio pie para probar con cultivos de cebada que les provey\u00f3 el due\u00f1o de la \u201ccervecer\u00eda Tecate\u201d.<a class=\"anota\" id=\"anota17\" data-footnote=17>17<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>De fines de 1978 a 1982 tuvo lugar un ciclo de intensas precipitaciones pluviales en la regi\u00f3n que reabasteci\u00f3 los mantos fre\u00e1ticos en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>, los cuales desde inicios de la d\u00e9cada de 1970 presentaban agotamiento y alta salinidad derivados de la sobre explotaci\u00f3n y las sequ\u00edas (entrevista a Joaqu\u00edn Alves [<span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/35(1)]). En 1978 se desbord\u00f3 el r\u00edo Guadalupe y la localidad qued\u00f3 incomunicada. Para ayudar a la gente del ejido a cruzar el r\u00edo y romper el aislamiento, los trabajadores de la compa\u00f1\u00eda Olivares Mexicanos,<a class=\"anota\" id=\"anota18\" data-footnote=18>18<\/a> que en su mayor\u00eda proced\u00edan del ejido y del vecino poblado Francisco Zarco [en los sucesivo <span class=\"small-caps\">fz<\/span>], instalaron canastillas desplazadas sobre cables tendidos por encima del cauce. En enero de 1980 la crecida del r\u00edo incomunic\u00f3 a la poblaci\u00f3n por varios d\u00edas. Por las inundaciones <span class=\"small-caps\">fz<\/span> fue reubicado en una superficie m\u00e1s elevada (donde actualmente se encuentra).<\/p>\n\n\n\n<p>La intervenci\u00f3n del gobierno en la vida p\u00fablica del ejido fue crucial para afianzar el control corporativo del Estado y reforzar el modelo de identidad nacional que propon\u00eda desde sus instituciones. En este tenor, Mariana Ram\u00edrez [<span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/24(1) y (2)] rememor\u00f3 que un profesor de apellido G\u00fcirola, originario de El Salvador, atend\u00eda la escuela primaria en el ejido y estaba a cargo de organizar los festejos patrios animados con bailables, poes\u00edas y obras teatrales. El docente conmin\u00f3 a las mujeres para que formaran una \u201cLiga femenil\u201d y asistieran a las personas enfermas, sobre todo porque se presentaron casos de tuberculosis. Esto habla del rol activo de las mujeres en el ejido al hacer rondines de vigilancia, gestiones ante el presidente municipal de Ensenada (a cuya jurisdicci\u00f3n pertenec\u00eda <span class=\"small-caps\">ep<\/span>) para edificar la primera tienda ejidal y en las tareas agr\u00edcolas. En palabras de Mariana, el profesor les ense\u00f1\u00f3 a administrar la tienda; sin embargo, el expendio y la liga femenil solo duraron unos dos a\u00f1os dado el desinter\u00e9s de las ejidatarias. Pese a su participaci\u00f3n en las tareas p\u00fablicas y privadas, hasta aproximadamente 1965 Juana Cariaga, jefa de hogar mientras su consorte trabajaba en <span class=\"small-caps\">eua<\/span>, fue la primera mujer en ser reconocida como titular de derechos agrarios (informaci\u00f3n proporcionada por su hijo V\u00edctor Bravo Cariaga [<span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/35\/(1)].<\/p>\n\n\n\n<p>La ideolog\u00eda nacionalista de la Revoluci\u00f3n mexicana tuvo en el ejido uno de sus baluartes, fue el principal instrumento del reparto agrario y un medio de transmisi\u00f3n y ejercicio del proyecto de naci\u00f3n hegem\u00f3nico. En tal contexto se enmarca el recuerdo de Mariana [<span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/24(1) y (2)] acerca del dicho de los hombres de <span class=\"small-caps\">ep<\/span> sobre que en los ejidos no se permit\u00edan iglesias ni visitas de ministros religiosos porque aconsejaban a los ejidatarios que dejaran las tierras por no ser de su propiedad; de ah\u00ed que en cierta ocasi\u00f3n un ejidatario corri\u00f3 del poblado a un sacerdote que se hab\u00eda presentado a oficiar misa. En el <span class=\"small-caps\">ep<\/span> las conmemoraciones de la independencia nacional, la batalla del Cinco de Mayo y de la Revoluci\u00f3n mexicana abrieron espacios de escenificaci\u00f3n para promover el proyecto nacionalista e inculcar un modelo de ciudadan\u00eda af\u00edn al r\u00e9gimen:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">se empez\u00f3 a formar el ejido, a hacer comisiones, juntas hab\u00eda a cada rato, hasta en la noche. Hab\u00eda un maestro salvadore\u00f1o, V\u00edctor G\u00fcirola [\u2026] \u00e9l era de los que andaba agitando el comunismo en ese tiempo, entonces \u00e9l ya nos organiz\u00f3, nos ayud\u00f3 pues era el profesor [\u2026] \u00a1ah!, pero cuando llegamos aqu\u00ed nosotros llegamos en agosto [1939] y celebramos el 16 de septiembre, \u00a1pues nosotros desfil\u00e1bamos todos y no hab\u00eda nadie que nos mirara! (Entrevista a Pedro Carre\u00f3n, en <em>Ensenada<\/em>, 1999: 675-676).<\/p>\n\n\n\n<p>A inicios de los a\u00f1os de 1930, Gilberto Loyo, dem\u00f3grafo, polit\u00f3logo e ide\u00f3logo del r\u00e9gimen se\u00f1al\u00f3 que para aliviar la \u201ccarencia\u201d de elementos \u201cidentitarios\u201d, el personal docente de las escuelas p\u00fablicas ten\u00eda la encomienda de (re)afirmar los atributos de lo \u201cmexicano\u201d, con especial \u00e9nfasis en la frontera norte (1935: 383). En <span class=\"small-caps\">ep<\/span>, la exaltaci\u00f3n performativa de los elementos mexicanos fue un criterio determinante al momento de elegir una \u201creina\u201d para encabezar los desfiles patrios:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">la primera fiesta que yo recuerdo fue la del 16 de septiembre de 1938 [\u2026] \u00a1ay pues \u00e9ramos un pu\u00f1adito de gente! Estaba el profesor V\u00edctor G\u00fcirola [\u2026] entonces dijo \u00e9l, \u201cvamos a tener reina\u201d [\u2026] Estaba un carrito sin toldo [\u2026] dijeron \u201cbueno, aqu\u00ed la vamos a pasear\u201d, \u00bfpor cu\u00e1les calles si no hab\u00eda ni gente? [\u2026] Al profesor le gust\u00f3 que ella [una de las hijas de los ejidatarios] fuera [la reina] porque representaba, por su pelo largo, y ella usaba trenzas muy gruesas, dijeron \u201cella puede representar una mexicana\u201d. Como no ten\u00edamos nada [\u2026] hasta el a\u00f1o siguiente empezamos a hacer nuestras faldas de china poblana y las bord\u00e1bamos con chaquira, lentejuela, hac\u00edamos nuestras camisas y ya dec\u00edamos que ten\u00edamos fiestas, pero ella fue la primera, una mexicana [\u2026] que vaya encabezando el desfile (Entrevista a Silvia Lugarda, en <em>Ensenada<\/em>, 1999: 679-680).<\/p>\n\n\n\n<p>Al cabo de un tiempo, se dej\u00f3 de seleccionar a la \u201creina\u201d destinada a liderar el desfile patrio para elegir a quien vendiera m\u00e1s \u201cvotos\u201d. En uno de los eventos celebrados en la d\u00e9cada de 1960, la \u201cSrita.\u201d Yolanda Portillo particip\u00f3 como \u201ccandidato\u201d [<em>sic<\/em>]; para lograr su cometido vendi\u00f3 vales equivalentes a 10 votos a precio de un peso.<a class=\"anota\" id=\"anota19\" data-footnote=19>19<\/a> En el cortejo patrio participaba un contingente de la escuela primaria local que tambi\u00e9n encabezaba una \u201creina\u201d custodiada por sus \u201cprincesas\u201d, todas ellas escogidas entre las alumnas. Fotograf\u00edas de los a\u00f1os de 1940 y 1950 muestran el avance del desfile sobre la amplia calle de terracer\u00eda que atravesaba el ejido, conformado por grupos de hombres y mujeres, j\u00f3venes e infantes en edad escolar, algunos varones visten trajes de mariachi.<a class=\"anota\" id=\"anota20\" data-footnote=20>20<\/a> En las procesiones tambi\u00e9n marchaban estudiantes de origen ruso.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Imagen-2.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"1399x1026\" data-index=\"0\" data-caption=\"Imagen 2: Adela Carre\u00f3n, en p\u00e1gina de Facebook Porvenir memoria fotogr\u00e1fica.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Imagen-2.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Imagen 2: Adela Carre\u00f3n, en p\u00e1gina de Facebook Porvenir memoria fotogr\u00e1fica.<\/div><div class=\"image-analysis\"><p>Desfile por las fiestas patrias en El Porvenir, alumnos de la escuela primaria y al frente marcha el primer conjunto musical de mariachi en el ejido, 16 de septiembre de 1952.<\/p>\n<\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Las actividades sociales en el ejido fueron clave para la articulaci\u00f3n del sentido de pertenencia y adscripci\u00f3n comunitaria de sus habitantes. La vida se torn\u00f3 m\u00e1s diversa y entretenida. A las genuinas inquietudes de la comunidad se sum\u00f3 el inter\u00e9s del Estado mexicano por fortalecer la identidad comunitaria de conformidad con el proyecto de naci\u00f3n sustentado en la afiliaci\u00f3n nacional, la lealtad ciudadana y el compromiso c\u00edvico. En im\u00e1genes correspondientes al decenio de 1940 se observa la pr\u00e1ctica de b\u00e9isbol y otros deportes que involucraban a militares mexicanos uniformados y la presencia, al menos como espectadores, de j\u00f3venes rusos.<a class=\"anota\" id=\"anota21\" data-footnote=21>21<\/a> En la d\u00e9cada de 1960 surgieron agrupaciones musicales de g\u00e9neros como el mariachi, rocanrol y <em>pop<\/em>. En el decenio de 1970 se integr\u00f3 un club de vaqueros que compet\u00eda en los eventos regionales.<a class=\"anota\" id=\"anota22\" data-footnote=22>22<\/a> Por entonces sesionaba en <span class=\"small-caps\">ep<\/span> la \u201cLogia mas\u00f3nica n\u00famero 5\u201d, con una membres\u00eda de entre 20 y 25 integrantes, algunos de ellos con residencia afuera del poblado (entrevista a Maclovio Rodr\u00edguez [<span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/32\/(1) y (2)]).<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la primera mitad del siglo <span class=\"small-caps\">xx<\/span> los cultivos del <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> depend\u00edan del agua de temporal, solo los huertos se irrigaban desde algunas norias. La transici\u00f3n de los tradicionales cultivos de trigo, cebada y alfalfa hacia los vi\u00f1edos, destinados a abastecer la creciente industria vit\u00edcola regional, prohij\u00f3 din\u00e1micas econ\u00f3micas y de otro tipo que conectaron al ejido con actores econ\u00f3micos diversos. As\u00ed lo evidencia la \u201cFeria de la cosecha\u201d, cuya primera edici\u00f3n se efectu\u00f3 en 1963 en el ejido.<a class=\"anota\" id=\"anota23\" data-footnote=23>23<\/a> En octubre de 1964, en un cartel con el logo de la Cerveza Mexicali, se promov\u00eda la candidatura de la \u201cSrita.\u201d Anita Carre\u00f3n para \u201creina\u201d de las fiestas de la <span class=\"small-caps\">ii<\/span> Feria de la Cosecha a celebrarse en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span>. En la quinta edici\u00f3n, correspondiente a 1967, varias mujeres j\u00f3venes compitieron por el t\u00edtulo de \u201creina\u201d y \u201cprincesas\u201d de la festividad.<a class=\"anota\" id=\"anota24\" data-footnote=24>24<\/a> La plasticidad y performatividad desplegadas en estas actividades de ocio, consumo y entretenimiento conformaron un <em>collage<\/em> de representaciones populares asociadas con la \u201cmexicanidad\u201d. Por ejemplo, en una fotograf\u00eda de 1964 alusiva a la segunda Feria de la Cosecha un hombre y dos mujeres j\u00f3venes lucen atav\u00edos de estilo \u201cazteca\u201d. En los a\u00f1os de 1970, la Feria de la Cosecha cedi\u00f3 paso a la \u201cfiesta de la vendimia\u201d. En otra de las ediciones, llevada a cabo en el parque ejidal, se present\u00f3 Enrique Guzm\u00e1n, un cantante de la empresa Televisa, lo cual es indicativo de que la festividad hab\u00eda alcanzado cierta envergadura.<a class=\"anota\" id=\"anota25\" data-footnote=25>25<\/a> Por su parte, la vitivin\u00edcola Pedro Domecq, instalada en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> en 1972, organizaba su propio festejo (<em>El Heraldo de Baja California<\/em>, 1972: 6a).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Imagen-3.png\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"409x302\" data-index=\"0\" data-caption=\"Imagen 3: Hortencia Vega, en p\u00e1gina de Facebook \u201cPorvenir memoria fotogr\u00e1fica\u201d.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Imagen-3.png\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Imagen 3: Hortencia Vega, en p\u00e1gina de Facebook \u201cPorvenir memoria fotogr\u00e1fica\u201d.<\/div><div class=\"image-analysis\"><p>Imagen alusiva a la segunda Feria de la Cosecha realizada en el ejido en septiembre de 1964, de izquierda a derecha: Hortencia Vega, Anita Carre\u00f3n, reina de la feria, y Juventino G\u00f3mez.<\/p>\n<\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cambios agr\u00edcolas, trabajo y agua<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">La competencia generada entre <span class=\"small-caps\">ep<\/span> y la <span class=\"small-caps\">cr<\/span> por el acceso a la tierra, por el uso de agua y la disponibilidad de cr\u00e9ditos agr\u00edcolas aument\u00f3 la competencia mediante la tecnificaci\u00f3n de los cultivos y el giro hacia siembras m\u00e1s rentables. La <span class=\"small-caps\">cr<\/span> dio los primeros pasos para introducir cambios y adaptaciones mediante equipo de bombeo, de irrigaci\u00f3n, asesor\u00eda t\u00e9cnica y financiamiento (v\u00e9ase Dewey, 1966; Kvammen, 1976). Desde un primer momento en <span class=\"small-caps\">ep<\/span> tuvieron el acompa\u00f1amiento de las instituciones agrarias y crediticias del Estado mexicano, pero las dificultades que entra\u00f1a un nuevo asentamiento poblacional condicionaron la adaptaci\u00f3n y los cambios en materia productiva. En el decenio de 1960 los cultivos tradicionales de trigo y cebada cedieron lugar a la alfalfa, la vid y el olivo, que encontraban un mejor mercado nacional y regional, adem\u00e1s de impulso y apoyo t\u00e9cnico y financiero del gobierno y las industrias del ramo. Entre las d\u00e9cadas de 1960 y 1970 se instalaron en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> empresas con mayores recursos econ\u00f3micos, t\u00e9cnicos y de mercantilizaci\u00f3n. En esa \u00e9poca la vitivinicultura gan\u00f3 preponderancia econ\u00f3mica, social y cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>El 10 de julio de 1958 la din\u00e1mica social en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> se vio alterada cuando grupos de solicitantes de tierras procedentes de otros lugares de Baja California y del pa\u00eds tomaron las parcelas de la <span class=\"small-caps\">cr<\/span> y otras propiedades con apoyo del entonces gobernador de la entidad Braulio Maldonado. De estos sucesos result\u00f3 la formaci\u00f3n del poblado <span class=\"small-caps\">fz<\/span>. Seg\u00fan expres\u00f3 Maldonado en sus memorias pol\u00edticas (1993: 127), \u00e9l aspiraba a convertir el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> en el polo de la industria olivarera y vitivin\u00edcola \u201cm\u00e1s grande del continente americano\u201d. Ya desde fines de los a\u00f1os de 1950, a instancias del gobierno federal y estatal, se alentaba la instalaci\u00f3n de agroindustrias dedicadas al cultivo de alfalfa, olivo y vid. La diversificaci\u00f3n e intensificaci\u00f3n de las actividades econ\u00f3micas en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> atrajo a m\u00e1s habitantes en busca de empleo, algunas de estas personas se radicaron en el ejido, sin derechos agrarios, con el aval de las autoridades ejidales y de la comunidad mediante una serie de acuerdos entre particulares en t\u00e9rminos de arrendamiento, compra-venta, concesi\u00f3n o pr\u00e9stamo de parcelas o fracciones de terreno.<a class=\"anota\" id=\"anota26\" data-footnote=26>26<\/a> A fines de los a\u00f1os de 1980 arrib\u00f3 m\u00e1s gente vinculada a los ramos de la hosteler\u00eda, la vitivinicultura y otras actividades agropecuarias [entrevista a Pablo Ruiz <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/28(2)].<\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios econ\u00f3micos repercutieron en el \u00e1mbito laboral. En la d\u00e9cada de 1960 los habitantes del <span class=\"small-caps\">fz<\/span> se organizaron en sindicatos afiliados a las grandes centrales obreras oficialistas para asegurarse el acceso a las fuentes de trabajo disponibles por encima de sus similares de <span class=\"small-caps\">ep<\/span>, <span class=\"small-caps\">sjz<\/span> y <span class=\"small-caps\">san<\/span>. Los sindicatos controlaban la ocupaci\u00f3n de las vacantes rotando cada cierto periodo las plazas entre el personal sindicalizado. En el ejido tambi\u00e9n se sindicalizaron de manera que por esos a\u00f1os ah\u00ed funcion\u00f3 una sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria Olivarera Similares y Conexos, afiliada a la Confederaci\u00f3n de Trabajadores de M\u00e9xico (<span class=\"small-caps\">ctm<\/span>).<a class=\"anota\" id=\"anota27\" data-footnote=27>27<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Un asunto crucial en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> ha sido el desabastecimiento de agua a partir de los decenios de 1960 y 1970 con motivo de las sequ\u00edas y la sobreexplotaci\u00f3n de los mantos acu\u00edferos. En 1964 el gobierno federal restringi\u00f3 la extracci\u00f3n indiscriminada y sin control del agua, una medida que ya hab\u00eda sido recomendada desde 1941. La disputa por el agua se recrudeci\u00f3 debido a que se usaba el l\u00edquido disponible en el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> para abastecer a las industrias procesadoras de productos pesqueros del vecino poblado de El Sauzal, situado unos 20 km en direcci\u00f3n oeste. En 1960 Juan Rodr\u00edguez, hijo del exgobernador de Baja California y expresidente de la rep\u00fablica, general Abelardo L. Rodr\u00edguez, al ser propietario de una empresa enlatadora, construy\u00f3 de manera ilegal un acueducto de 34 km de extensi\u00f3n para llevar agua del <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> a su empresa. Para atenuar las tensiones con la poblaci\u00f3n local, de donde proced\u00eda una parte de la planta laboral de su empresa, en especial del <span class=\"small-caps\">fz<\/span>, por medio de pipas les distribu\u00eda agua en sus hogares [v\u00e9ase entrevista <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/31(1)].<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad el <span class=\"small-caps\">vdg<\/span> es un enclave tur\u00edstico y agr\u00edcola dedicado a las actividades vitivin\u00edcolas y gastron\u00f3micas de perfil campestre que atrae miles de visitantes. Estas din\u00e1micas han incentivado las disputas por el manejo de los elementos naturales, los cambios en el uso de suelo, el flujo de capitales, los planes de desarrollo, el crecimiento demogr\u00e1fico y las tensiones identitarias. Las relaciones comunitarias en <span class=\"small-caps\">ep<\/span> se ven trastocadas por los antagonismos surgidos por el manejo y control de los recursos disponibles y las presiones de agentes econ\u00f3micos externos que buscan acceder al usufructo de los bienes ejidales y las oportunidades mercantiles. En el presente, el porvenir del ejido luce tan incierto como lo ha sido bajo el umbral del neoliberalismo para tantas comunidades agrarias en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Abreviaturas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\"><span class=\"small-caps\">cr<\/span> Colonia Rusa<br><span class=\"small-caps\">ep<\/span> El Porvenir<br><span class=\"small-caps\">fz<\/span> Francisco Zarco<br><span class=\"small-caps\">eua<\/span> Estados Unidos de Am\u00e9rica<br>Ha Hect\u00e1reas<br><span class=\"small-caps\">pho<\/span> Proyecto de Historia Oral<br><span class=\"small-caps\">san<\/span> San Antonio Necua<br><span class=\"small-caps\">sjz<\/span> San Jos\u00e9 de la Zorra<br><span class=\"small-caps\">vdg<\/span> Valle de Guadalupe<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Archivos consultados<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Archivo de la Palabra, Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas, Universidad Aut\u00f3noma de Baja California (<span class=\"small-caps\">ap iih uabc<\/span>), Tijuana, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Archivo Judicial de Ensenada, en Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas, Universidad Aut\u00f3noma de Baja California (<span class=\"small-caps\">aje<\/span> en <span class=\"small-caps\">iih-uabc<\/span>), Tijuana, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Registro Agrario Nacional (<span class=\"small-caps\">ran<\/span>), Archivo General Agrario, Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Billig, Michael (1998). \u201cEl nacionalismo banal y la reproducci\u00f3n de la identidad nacional\u201d, <em>Revista Mexicana de Sociolog\u00eda<\/em>, vol. 60, n\u00fam. 1, pp. 37-57.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Burton, Antoinette (ed.). (2005). \u201cIntroduction. Archive Fever, Archive Stories\u201d, en <em>Archive Stories. Facts, Fictions, and the Writing of History<\/em>. Durham\/Londres: Duke University Press, pp. 1-24.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Dewey, John (1966). \u201cThe Colonia Rusa of Guadalupe Valley, Baja California: a Study of Settlement Competition and change\u201d. Tesis de maestr\u00eda. Los \u00c1ngeles: California State College at Los \u00c1ngeles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\"><em>Diario Oficial<\/em>. <em>\u00d3rgano del Gobierno Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos <\/em>(1936). <span class=\"small-caps\">xcvii<\/span> (52), M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\"><em>El Heraldo de Baja California<\/em> (1972). Tijuana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Fabila, Manuel<span class=\"small-caps\"> (1941). <\/span><em>Cinco siglos de legislaci\u00f3n agraria en M\u00e9xico (1493-1940)<\/em>. M\u00e9xico: Registro Agrario Nacional, pp. 482-549.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Kvammen, Lorna (1976). \u201cThe Study of the Relationships between the Population Growth and the Development of Agriculture in the Guadalupe Valley, Baja California, Mexico\u201d. Tesis de maestr\u00eda. Los \u00c1ngeles: California State University of Los \u00c1ngeles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Loyo, Gilberto (1935). <em>La pol\u00edtica demogr\u00e1fica de M\u00e9xico<\/em>. M\u00e9xico: Secretar\u00eda de Prensa y Propaganda del <span class=\"small-caps\">pnr<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Maldonado, Braulio (1993). <em>Baja California (comentarios poli\u0301ticos)<\/em>. Me\u0301xico: <span class=\"small-caps\">sep\/uabc<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Paul, Herman (2016). <em>La llamada del pasado. Claves de la teor\u00eda de la historia<\/em>, traducci\u00f3n Virginia Maza. Zaragoza: Instituci\u00f3n Fernando El Cat\u00f3lico\/Excma. Diputaci\u00f3n de Zaragoza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Pe\u00f1a, Mois\u00e9s T. de la (1950). \u201cProblemas demogr\u00e1ficos y agrarios\u201d, <em>Problemas Agr\u00edcolas e Industriales de M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, <span class=\"small-caps\">ii<\/span> (3-4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Robinson, Craig (2005). \u201cMechanism of Exclusion. Historicizing the Archive and the Passport\u201d, en A. Burton, <em>Archive Stories. Facts, Fictions, and the Writing of History<\/em>. Durham\/Londres: Duke University Press, pp. 68-86.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Ruiz R\u00edos, Rogelio Everth (2023). \u201cSalidas de la apor\u00eda: enfoques y perspectivas en la historia despu\u00e9s del giro ling\u00fc\u00edstico\u201d, en Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez y Guillermo Rodr\u00edguez (coords.).<em> Formas de ver y escribir la historia. Experiencias y preocupaciones historiogr\u00e1ficas contempor\u00e1neas<\/em>. Morelia: Universidad Michoacana de San Nicol\u00e1s de Hidalgo, pp. 36-60.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">\u2014 (2022). \u201cUtop\u00eda, mesianismo y milenarismo en Tom\u00f3chic y Canudos\u201d, <em>Relaciones. Estudios de Historia y Sociedad<\/em>. Zamora, pp. 119-139.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">\u2014 (2020). \u201cDos temas paralelos al auge de la historia del tiempo presente: el tiempo hist\u00f3rico y las relaciones entre historia y memoria\u201d, en Eugenia Allier <em>et al<\/em>. (coords.). <em>En la cresta de la ola. Debates y definiciones en torno a la historia del tiempo presente<\/em>, M\u00e9xico: <span class=\"small-caps\">unam<\/span>, pp. 93-113.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">\u2014 (2008). \u201cDe colonos pr\u00f3speros a extranjeros reticentes. Rusos molokanes en el Valle de Guadalupe, Baja California, 1906-1958\u201d. Tesis de doctorado en historia. Zamora: El Colegio de Michoac\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Samaniego L\u00f3pez, Marco Antonio (1999). <em>Ensenada, nuevas aportaciones para su historia.<\/em> Mexicali: <span class=\"small-caps\">iih, uabc<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Schmieder, Oskar (1928). \u201cThe Russian Colony of Guadalupe Valley\u201d, <em>Lower Californian Studies<\/em>, <span class=\"small-caps\">ii<\/span> (14). Berkeley: University of California Press, pp. 409-434.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Traverso, Enzo (2007). \u201cHistoria y memoria. Notas sobre un debate\u201d, en Florencia Lev\u00edn y Marina Franco (comps.). <em>Historia reciente. Perspectivas y desaf\u00edos para un campo en construcci\u00f3n<\/em>. Buenos Aires: Paid\u00f3s, pp. 67-96.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Trouillot, Michel-Rolph (2017). <em>Silenciando el pasado. El poder y la producci\u00f3n de la historia<\/em>. Traducci\u00f3n Miguel \u00c1ngel del Barco. Granada: Comares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Wallis, Eileen (2010). <em>Earning Power: Women and Work in Los Angeles, 1880-1930<\/em>. Reno: University of Nevada Press.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading bibliography\">Entrevistas (ap iih uabc)<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">\u00c1lves Iglesias, Joaqu\u00edn, entrevista realizada por Bibiana Santiago y Carlos Alberto Garc\u00eda Cort\u00e9s, instalaciones de Formex Ibarra, 28 de febrero de 1997, <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/35(1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Bravo Cariaga, V\u00edctor, entrevista realizada por Bibiana Santiago, El Porvenir, 14 de febrero de 1997, <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/35\/(1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Carre\u00f3n Guti\u00e9rrez, Candelario, entrevista realizada por Jos\u00e9 Luis Gonz\u00e1lez L\u00f3pez y Carlos Alberto Garc\u00eda Cort\u00e9s, El Porvenir, 1997, <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/37(1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Garc\u00eda, Alfonso Remigio, entrevista realizada por Carlos Alberto Garc\u00eda Cort\u00e9s, El Porvenir, 24 de enero de 1997, <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/30(1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Peralta Garc\u00eda, Juan, entrevista realizada por Mar\u00eda Jes\u00fas Ruiz, El Porvenir, 1997, <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/31(1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Ram\u00edrez Rodr\u00edguez, Mariana, entrevista realizada por Mar\u00eda Jes\u00fas Ruiz, El Porvenir, 17 de enero de 1997, <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/24\/(1) y (2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Rodr\u00edguez Melgoza, Maclovio, entrevista realizada por Bertha Paredes Acevedo, 22 de enero de 1997 y 14 de febrero de 1997, <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/32\/(1) y (2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Ruiz Madrigal, Pablo, entrevista realizada por Bibiana Santiago Guerrero, El Porvenir, 7 de febrero de 1997, <span class=\"small-caps\">pho-e<\/span>\/1\/28(2).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Recursos electr\u00f3nicos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Legislaci\u00f3n preconstitucional de la Revoluci\u00f3n (1915) [https:\/\/congresoweb.congresojal.gob.mx\/bibliotecavirtual\/libros\/LegislacionPreconstitucional1915.pdf]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">\u201cPorvenir memoria fotogr\u00e1fica\u201d [https:\/\/www.facebook.com\/PorvenirMemoriaFotografica].<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<p class=\"abstract\"><em>Rogelio E. Ru\u00edz R\u00edos<\/em> es investigador del Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas de la Universidad Aut\u00f3noma de Baja California. Doctor en Historia por El Colegio de Michoac\u00e1n. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (<span class=\"small-caps\">sni<\/span>) del <span class=\"small-caps\">conahcyt<\/span> nivel <span class=\"small-caps\">i<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Temas de investigaci\u00f3n: tendencias historiogr\u00e1ficas recientes, tensiones entre historia y memoria, historia y poshumanismos, colonizaci\u00f3n y ocupaci\u00f3n en Baja California, comunidades, utop\u00edas y futuros.<\/p>\n\n\n\n<p>Redes de investigaci\u00f3n: Red de historia del tiempo presente, Red de investigaci\u00f3n de comunidades, futuros y utop\u00edas de la Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Antropolog\u00eda, integrante del Proyecto Comunidades y futuros de la convocatoria de Ciencia de Frontera del <span class=\"small-caps\">conahcyt<\/span> para el periodo 2023-2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cet article traite de la cr\u00e9ation et de la consolidation de l'ejido El Porvenir, une communaut\u00e9 agricole situ\u00e9e dans la vall\u00e9e de Guadalupe, en Basse-Californie, dans le cadre des projets de distribution agraire entrepris par l'\u00c9tat mexicain. \u00c0 cette fin, nous d\u00e9crivons et analysons les \u00e9v\u00e9nements marquants du d\u00e9veloppement temporaire de l'ejido et les attentes de la communaut\u00e9 dans un contexte frontalier soumis aux pratiques corporatistes de l'\u00c9tat mexicain et aux pressions du march\u00e9 r\u00e9gional, de l'initiative priv\u00e9e, de la concurrence avec les communaut\u00e9s voisines et des ph\u00e9nom\u00e8nes climatiques. La recherche est bas\u00e9e sur des archives gouvernementales et priv\u00e9es, des consultations bibliographiques et journalistiques, des souvenirs et des t\u00e9moignages sur support physique et num\u00e9rique.<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":38930,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[279],"tags":[1283,1259,1282,867,1281],"coauthors":[551],"class_list":["post-38929","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-279","tag-agrarismo","tag-comunidad","tag-ejido","tag-nacionalismo","tag-valle-de-guadalupe","personas-ruiz-rios-rogelio-e","numeros-1267"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Ejido El Porvenir en Valle de Guadalupe, Baja California &#8211; Encartes<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El art\u00edculo aborda la creaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n del ejido El Porvenir, comunidad agr\u00edcola localizada en el Valle de Guadalupe, Baja California.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/ruiz-ejido-agrarismo-nacionalismo-comunidad-valle-de-guadalupe\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"fr_FR\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ejido El Porvenir en Valle de Guadalupe, Baja California &#8211; Encartes\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El art\u00edculo aborda la creaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n del ejido El Porvenir, comunidad agr\u00edcola localizada en el Valle de Guadalupe, Baja California.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/ruiz-ejido-agrarismo-nacionalismo-comunidad-valle-de-guadalupe\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Encartes\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-09-20T16:47:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-09-25T20:06:01+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Imagen-1.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"805\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"526\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Arthur Ventura\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"\u00c9crit par\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Arthur Ventura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Dur\u00e9e de lecture estim\u00e9e\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"36 minutes\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label3\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data3\" content=\"Arthur Ventura\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/ruiz-ejido-agrarismo-nacionalismo-comunidad-valle-de-guadalupe\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/ruiz-ejido-agrarismo-nacionalismo-comunidad-valle-de-guadalupe\/\"},\"author\":{\"name\":\"Arthur Ventura\",\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/#\/schema\/person\/97215bba1729028a4169cab07f8e58ef\"},\"headline\":\"Ejido El Porvenir en Valle de Guadalupe, Baja California. 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