{"id":38549,"date":"2024-03-21T11:02:21","date_gmt":"2024-03-21T17:02:21","guid":{"rendered":"https:\/\/encartes.mx\/?p=38549"},"modified":"2024-03-21T11:02:21","modified_gmt":"2024-03-21T17:02:21","slug":"bayuelo-percepcion-sonora-migrantes-tapachula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encartes.mx\/en\/bayuelo-percepcion-sonora-migrantes-tapachula\/","title":{"rendered":"Noises and silences in the migrant waiting: sound environments and racialization of listening in the Haitian community in Tapachula."},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Resumen<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">A la luz de que escucha es, en su sentido m\u00e1s primordial, una forma de reconocimiento social, este art\u00edculo propone una reflexi\u00f3n del proceso de sonido y escucha sobre las pr\u00e1cticas simb\u00f3licas que fortalecen un silenciamiento hacia y por las comunidades migrantes como pol\u00edticas de rechazo. Se exploran las categor\u00edas de silencio, ruido y apreciaciones raciales a partir de las cuales la comunidad haitiana en Tapachula, ciudad de espera forzosa, es percibida por actores institucionales y organizaciones humanitarias, manifestando sentires diversos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Palabras claves: <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/escucha\/\" rel=\"tag\">escucha<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/frontera-sur-mexicana\/\" rel=\"tag\">frontera sur mexicana<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/migracion-haitiana\/\" rel=\"tag\">migraci\u00f3n haitiana<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/racializacion\/\" rel=\"tag\">racializaci\u00f3n<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/ruido\/\" rel=\"tag\">ruido<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/silencio\/\" rel=\"tag\">silencio<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/tapachula\/\" rel=\"tag\">Tapachula<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"en-title\"><span class=\"small-caps\">sounds and silences in the migrant wait: soundscapes and the racialization of hearing in the haitian community in tapachula<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"en-text abstract\">In its most primordial sense, listening is a form of social recognition. Drawing on this idea, this article reflects on sound, hearing, and the symbolic practices at the core of anti-immigration policies that reinforce silence toward and by immigrant communities. This article focuses on the Haitian community in Tapachula, Mexico, a city where refugees are forced to wait. It explores the categories of silence, noise, and racial beliefs about these immigrants \u2013as well as the myriad feelings associated with them\u2013 on the part of institutional actors and humanitarian organizations.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Keywords: Haitian immigration, sound, silence, racialization, listening, Tapachula, Guatemala-Mexico border.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<p class=\"verse has-small-font-size\">el silencio<br>m\u00e1s desgarrador que un sim\u00fan de azagayas<br>m\u00e1s rugiente que un cicl\u00f3n de fieras<br>y que a\u00falla<br>se levanta<br>pide<br>venganza y castigo<br>maremoto de pus y lava<br>sobre la felon\u00eda del mundo<br>y el t\u00edmpano del cielo reventado bajo el pu\u00f1o<br>de la justicia<br><em>Madera de \u00e9bano, Jaques Roumain<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap abstract\">El estruendo que en la tarde del 12 de enero de 2010 se hizo presente a causa del terremoto de 7.3 grados que sacudi\u00f3 Puerto Pr\u00edncipe, en Hait\u00ed, dej\u00f3 ver que los or\u00edgenes de la cat\u00e1strofe eran la exclusi\u00f3n y la pobreza en los que, desde hace mucho tiempo, se encontraba aquella parte de esa isla caribe\u00f1a. El futuro que acaecer\u00eda sobre sus habitantes a\u00fan se fraguaba en el terreno de la duda y la \u00fanica certeza de entonces era que comenzaba una nueva \u00e9poca en su di\u00e1spora.<\/p>\n\n\n\n<p>La compleja historia de este pa\u00eds ha delineado grandes olas migratorias en las que el rechazo que esta poblaci\u00f3n ha encontrado en los territorios hacia donde se ha movilizado, ha estado presente. Acaso conviene remontarnos, brevemente, al siglo dieciocho, tiempo en el que esclavos negros se levantaron en contra de esclavistas y autoridades de la colonia francesa. La Revoluci\u00f3n haitiana (1791-1804) se enfrent\u00f3 entonces contra dos grandes yugos: la colonizaci\u00f3n francesa y la esclavitud, y esta extraordinaria noticia se propag\u00f3 en los territorios vecinos, pues \u201cla autoliberaci\u00f3n de los esclavos negros en Hait\u00ed estimul\u00f3 la imaginaci\u00f3n y desencaden\u00f3 una revoluci\u00f3n de las conciencias\u201d (Ferrer, 2003: 675), lo cual podr\u00eda comprometer los intereses europeos en el Caribe. En Cuba, por ejemplo, el \u201cmiedo a Hait\u00ed\u201d se esencializ\u00f3 en el \u201ctemor al negro\u201d (Ferrer, 2003: 676), soslayando la fuerza pol\u00edtica de la que fue la primera lucha de independencia en Am\u00e9rica. Incluso entonces, minimizar aquel portentoso proceso social simboliz\u00f3 una especie de silenciamiento contra aquellos revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, la dominaci\u00f3n econ\u00f3mica estadunidense en Cuba y Rep\u00fablica Dominicana (1915-1934) a trav\u00e9s del cultivo de ca\u00f1a en esas tierras, pero con mano de obra proveniente de Hait\u00ed, reconfigur\u00f3 la movilidad de esta poblaci\u00f3n hacia tierras colindantes (Coulange, 2018). En aquella \u00e9poca y como una tensa consecuencia de esta intervenci\u00f3n, surgieron pr\u00e1cticas violentas en Rep\u00fablica Dominicana contra la poblaci\u00f3n haitiana; por ejemplo, la llamada \u201cdominicaci\u00f3n de la frontera\u201d durante la era dictatorial del general Rafael Le\u00f3nidas Trujillo devino en un genocidio \u00e9tnico abrigado bajo la ideolog\u00eda clasista y racial de que el migrante \u201cde raza netamente africana\u201d no representaba \u201cincentivo \u00e9tnico alguno\u201d, diferenci\u00e1ndolo as\u00ed de aquellos haitianos \u201cdeseables\u201d: \u201cde selecci\u00f3n, el que forma la \u00e9lite social, intelectual y econ\u00f3mica del pueblo vecino. Ese tipo no nos preocupa, porque no nos crea dificultades; ese no emigra\u201d (Pe\u00f1a Battle, 1942).<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los episodios m\u00e1s violentos que forman parte de la memoria del pueblo haitiano durante aquellos tiempos es la Masacre del Perejil, denominada as\u00ed debido a la prueba ling\u00fc\u00edstica ordenada por Trujillo, en la que, para distinguir a las personas haitianas de las dominicanas que intentaban cruzar la frontera entre un lado y otro de la isla La Espa\u00f1ola, se les exig\u00eda pronunciar la palabra \u201cperejil\u201d. El aparato fonol\u00f3gico de los haitianos les imposibilitaba pronunciar la \/R\/, pues en su lengua, el creole, este sonido es m\u00e1s suave, de manera que eran f\u00e1cilmente delatados y ejecutados de inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p>Para 1957 iniciaba el gobierno de Fran\u00e7ois Duvalier con la Guerra Fr\u00eda como escenario. Apoyado por la intenci\u00f3n estadunidense de contener la influencia del comunismo en el Caribe, aunado a la expansi\u00f3n del grupo paramilitar de los <em>Tonton Macoute<\/em>, \u201clos hombres del saco\u201d, se gener\u00f3 el ambiente ideal para que la dictadura de Duvalier y su sucesor, Jean-Claude Duvalier, se instaurara, afianzando la inestabilidad pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social de Hait\u00ed, promoviendo as\u00ed el segundo gran periodo migratorio de haitianos hacia Canad\u00e1, Estados Unidos, Francia, otras islas del Caribe o M\u00e9xico (Louidor, 2020: 53).<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer gran periodo de la migraci\u00f3n haitiana tuvo lugar despu\u00e9s del terremoto de 2010, esta vez hacia Am\u00e9rica del Sur, sobre todo a pa\u00edses como Brasil, Chile y Ecuador; estos dos \u00faltimos, al no solicitar visas u otros requisitos de entrada, se convirtieron en los principales destinos de esta movilizaci\u00f3n hasta que el flujo migratorio que buscaba adentrarse en estos Estados rebas\u00f3 las expectativas, complejizando las condiciones de regularizaci\u00f3n y haciendo notar la prevalencia de estigmas sociales y culturales que han dificultado el asentamiento digno de esta poblaci\u00f3n (Louidor, 2020: 54). En ese sentido, hay que decir tambi\u00e9n que, aunque en principio estos pa\u00edses acogieron solidariamente a haitianos a partir de acuerdos humanitarios internacionales, existieron tambi\u00e9n pr\u00e1cticas alejadas de la protecci\u00f3n y m\u00e1s cercanas a la ausencia de derechos humanos. Ejemplo de ello es la permanencia en la frontera de Tibatinga, Brasil, donde m\u00e1s de tres mil haitianos estuvieron varados por dos a\u00f1os, hasta que el gobierno resolvi\u00f3 la entrega de visas humanitarias (Louidor, 2020: 58).<\/p>\n\n\n\n<p>Las particularidades de esta movilidad pueden entenderse mejor al auspicio de la categor\u00eda conocida como \u201cDispersi\u00f3n Transnacional de la Vulnerabilidad\u201d (<span class=\"small-caps\">dtv<\/span>); esta hace referencia a la \u201creiteraci\u00f3n de circunstancias de precariedad a lo largo del ciclo migratorio como condiciones similares a las que se enfrentaban poblaciones vulnerables en sus sociedades de origen\u201d (Fresneda, 2023: 672); es decir, la historia de ese pa\u00eds, con dictaduras, golpes de Estado, terrorismo, intervenciones militares y crisis medioambientales, provoc\u00f3 un desequilibrio en las pol\u00edticas p\u00fablicas que devino en accesos inequitativos a estructuras de oportunidad (como la precarizaci\u00f3n educativa), sumado al gran crecimiento demogr\u00e1fico de la \u00e9poca y la fragilidad de la inversi\u00f3n en el sector agr\u00edcola (Fresneda, 2023: 678), factores que facilitaron el incremento en los desplazamientos hacia el exterior, encontrando circunstancias similares en las ciudades destino y en su camino hacia estas, pero ahora con una desventaja m\u00e1s: el estatuto de migrante.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia de movilidad, vulnerabilidad y rechazo, primero hacia tierras vecinas en el Caribe y posteriormente hacia el Cono Sur, ha obligado a esta comunidad a renovar sus rutas hacia el norte del continente americano, atravesando vastos territorios y sobreviviendo las m\u00e1s adversas situaciones que esconde lo profundo de Am\u00e9rica Latina hasta llegar a territorio mexicano.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta hace un par de a\u00f1os, los espacios urbanos del sur de la frontera en M\u00e9xico, recorridos por las personas migrantes con la intenci\u00f3n de llegar al norte del continente, eran reconocidos como ciudades de tr\u00e1nsito porque su estancia era breve y el andar y las voces de sus transe\u00fantes era tambi\u00e9n fugaz. No obstante, se ha dado lugar a un estancamiento en este pa\u00eds que ha transformando el desplazamiento en incertidumbre y espera debido a causas como la intensificaci\u00f3n de pol\u00edticas<a class=\"anota\" id=\"anota1\" data-footnote=1>1<\/a> que restringen la movilidad, a la saturaci\u00f3n de las instituciones \u201cque otorgan la legal estancia\u201d, as\u00ed como a la falta de claridad en la socializaci\u00f3n respecto a pol\u00edticas vigentes y procesos de acci\u00f3n que les permita a los interesados obtener alguna regularizaci\u00f3n migratoria, ya sea con el prop\u00f3sito de viajar con menos riesgos durante el trayecto, o bien para establecerse en una ciudad mexicana, emplearse y acceder a estructuras de bienestar social.<\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente, Tapachula, ubicada en la frontera sur de M\u00e9xico, ha sido una ciudad receptora de comunidades provenientes de otras latitudes: durante la segunda mitad del siglo <span class=\"small-caps\">xix<\/span> e inicios del <span class=\"small-caps\">xx<\/span> vio llegar a personas de Alemania, L\u00edbano, Jap\u00f3n y China, quienes, impulsados a viajar a M\u00e9xico tras la promoci\u00f3n porfiriana que \u201cexaltaba las bondades de la migraci\u00f3n en M\u00e9xico mediante sus consulados en Estados Unidos y Europa\u201d (Avella, 2000: 447) se establecieron en la ciudad y sus alrededores. Poco despu\u00e9s, las movilizaciones de la poblaci\u00f3n centroamericana tambi\u00e9n comenzaron a ganar visibilidad, convirti\u00e9ndose en uno de los flujos migratorios m\u00e1s importantes en este lugar hasta ahora. En a\u00f1os m\u00e1s recientes, la ciudad ha sido testigo del paso de caravanas centroamericanas, el \u00e9xodo haitiano y venezolano y \u00faltimamente ha presenciado el incremento de personas provenientes de Cuba y de distintos pa\u00edses de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas presencias han convertido a Tapachula en un espacio tan complejo como contradictorio no s\u00f3lo porque, al ser el primer punto de entrada, recibe grandes flujos poblacionales de muy distinto origen, sino porque ah\u00ed tambi\u00e9n confluyen intereses pol\u00edticos que sit\u00faan a M\u00e9xico como un pa\u00eds que responde a las demandas restrictivas y de contenci\u00f3n de Estados Unidos, pero que en el discurso p\u00fablico se muestra solidario, emp\u00e1tico y apegado al ideal humanitario. En este espacio interact\u00faan prop\u00f3sitos y presencias varias vinculadas a la migraci\u00f3n: el de las personas en movilidad, aquellos relacionados directamente con la industria de la migraci\u00f3n (como coyotes o arrendatarios), tambi\u00e9n autoridades migratorias, pol\u00edticas y la poblaci\u00f3n local.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-01-scaled.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"2560x1707\" data-index=\"0\" data-caption=\"Fotograf\u00eda 1. Parque Central Miguel Hidalgo cerrado por renovaci\u00f3n. Autora, junio 2023.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-01-scaled.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Fotograf\u00eda 1. Parque Central Miguel Hidalgo cerrado por renovaci\u00f3n. Autora, junio 2023.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>No todas las comunidades en movilidad son recibidas con el mismo entusiasmo en esta ciudad mexicana. Una situaci\u00f3n similar identific\u00f3 Alejandro Canales (2019) en el caso de migrantes haitianos en Santiago de Chile; el autor sostiene que hay una distinci\u00f3n perceptible en los accesos a regularizaci\u00f3n migratoria, salud, educaci\u00f3n, mercado laboral e incluso en la zona de residencia y \u201cque pone sobre la mesa el debate de la construcci\u00f3n social del racismo y la discriminaci\u00f3n \u00e9tnica<a class=\"anota\" id=\"anota2\" data-footnote=2>2<\/a> a partir de la condici\u00f3n migratoria y origen nacional de los inmigrantes\u201d (Tijoux, 2016 en Canales, 2019: 57). De esa suerte, este art\u00edculo explora la manera en la que etnia y clase de personas haitianas en Tapachula intervienen en el ejercicio de sus potestades, en c\u00f3mo son percibidos por la sociedad civil, instituciones de regularizaci\u00f3n y organizaciones internacionales de asistencia humanitaria, y c\u00f3mo estas diferencias producen pr\u00e1cticas que replican un estigma cultural sobre la percepci\u00f3n de la escucha del otro como ruidoso, que no es merecedor de la escucha y que es, por tanto, silenciado.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que la movilidad humana se posibilita sobre todo mediante el cuerpo y la existencia de este en un espacio en el cual las sonoridades y sus repercusiones son esenciales en las interrelaciones de quienes ah\u00ed cohabitan y, aunque suelen obviarse, sobre todo en una poblaci\u00f3n cuya sensibilidad ha pasado a segundo plano, la significaci\u00f3n de estas sonoridades evidencia la existencia de los viajeros en territorios en los que son considerados ajenos. Ya que \u201clo sensorial es pol\u00edtico\u201d (Hamilakis, 2015: 41), abundar en este campo, particularmente desde los estudios sonoros, es desquebrajar tambi\u00e9n ideas que generalizan \u201clos abusos contra los migrantes\u201d, pues permite responder en qu\u00e9 consisten y cu\u00e1les son sus procedimientos, adem\u00e1s de hacer notorias las tensiones y solidaridades entre varios colectivos que muchas veces de manera involuntaria conviven en un territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Interesarnos en ello es reconocer que, dada nuestra sensorialidad intr\u00ednseca, podemos usar nuestros sentidos sistem\u00e1ticamente para reflexionar sobre c\u00f3mo ciertas corporalidades, y a\u00fan m\u00e1s, ciertos procesos de sonido y escucha son percibidos en contextos espec\u00edficos: la espera y la incertidumbre, como en el caso que aqu\u00ed se presenta. Nos permite conocer, adem\u00e1s, la movilidad humana a trav\u00e9s de la experiencia de sus protagonistas, narrada desde sus propios paradigmas sensoriales y\/o la transformaci\u00f3n de estos sobre su andar y, mientras lo hacemos, nos estamos introduciendo a los estudios de la percepci\u00f3n de la identidad de las comunidades migrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta suerte, el principal prop\u00f3sito de este art\u00edculo es explorar los procesos de sonido y escucha, o auralidad, de la comunidad haitiana en Tapachula a trav\u00e9s de nociones del silencio y ruido, c\u00f3mo est\u00e1 atravesada por la percepci\u00f3n de factores \u00e9tnicos y socioculturales y la manera en la que es perceptible a trav\u00e9s de las llamadas marcas sonoras (<em>soundmarks<\/em>, sonidos caracter\u00edsticos de una comunidad), evidentes en los espacios p\u00fablicos de esta ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Entendemos el t\u00e9rmino de \u201cauralidad\u201d como aquel:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">conjunto de valores, conceptos y caminos del sentido que se performativizan en la escucha, y a la vez, determinan los modos en que la dimensi\u00f3n sonora, en cada momento y lugar, se vuelve significativa para un sujeto o tejido intersubjetivo (Savasta, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>La auralidad entonces es un proceso que involucra, simult\u00e1neamente, a las emisiones sonoras y a la escucha, es decir, a la recepci\u00f3n, los modos en los que se perciben estas emisiones sonoras y lo que provocan en nosotros (Dom\u00ednguez, 2011; Bieletto, 2018) m\u00e1s all\u00e1 del proceso biol\u00f3gico, tambi\u00e9n en su dimensi\u00f3n sociocultural.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s que responder a qu\u00e9 suena la espera migrante en esta ciudad, las preguntas que gu\u00edan esta reflexi\u00f3n son las siguientes: \u00bfcu\u00e1les son los elementos de segregaci\u00f3n en este espacio fronterizo en t\u00e9rminos de sonido y escucha?, \u00bfesta escucha migrante es homog\u00e9nea para todas las poblaciones que ah\u00ed convergen?, \u00bfqu\u00e9 otros factores intervienen en este proceso? Para dar cabida a los cuestionamientos anteriores, este trabajo se sit\u00faa en el que ha sido llamado \u201cgiro sensorial en las ciencias sociales\u201d (Sabido, 2019), el cual alerta sobre la relevancia de los sentidos, la percepci\u00f3n y el cuerpo como ejes fundamentales para crear conocimiento y dar sentido al mundo entendiendo los afectos que lo sostienen. As\u00ed, este trabajo se posiciona entre la convergencia de los estudios sensoriales, especialmente los sonoros, tomando en consideraci\u00f3n la noci\u00f3n de ruido y racializaci\u00f3n de la escucha (Dom\u00ednguez, 2011; Bieletto, 2018), contraponi\u00e9ndolos con el campo de investigaciones sobre movilidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Entendemos la noci\u00f3n de ruido no s\u00f3lo en su dimensi\u00f3n material en tanto cualidad sonora, sino como una categor\u00eda de escucha (Garc\u00eda, 2022), es decir, como una construcci\u00f3n de la percepci\u00f3n: \u201cson factores tales como el gusto, el estado de \u00e1nimo o el momento y el lugar de aparici\u00f3n de un sonido lo que determinan su grado de negatividad\u201d (Dom\u00ednguez, 2014: 107), la cual, al involucrar a m\u00e1s de un sujeto, en ocasiones deviene en tensiones o conflictos en los cuales subyace la relaci\u00f3n entre ruido, poder, espacio y territorio (Dom\u00ednguez, 2011: 36).<\/p>\n\n\n\n<p>En la regi\u00f3n fronteriza sur de M\u00e9xico, la presencia de ciertas comunidades en movilidad pueden devenir en tensiones dentro de un territorio, no precisamente porque est\u00e9n dentro de una misma situaci\u00f3n sonora, compartiendo las mismas vibraciones ac\u00fasticas en un espacio dado, sino que en estas tensiones entran en juego, adem\u00e1s, la propia interpretaci\u00f3n de territorio, ciertas pol\u00edticas migratorias e, incluso, la racializaci\u00f3n de los cuerpos, mismas que, al resultar ajenas al sujeto con \u201csubjetividades colonizadas\u201d (Bieletto, 2018: 163), se transforman en un deso\u00edr social atravesado, en el caso que aqu\u00ed se expone, por la raza y por pol\u00edticas migratorias nacionales e internacionales, como un factor subyacente en la disposici\u00f3n de escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo intenta abonar a la conjugaci\u00f3n de los estudios del sonido en contextos espec\u00edficos que involucran pol\u00edticas restrictivas de la movilidad, estigmas culturales, pero tambi\u00e9n cuerpos y afectos, incorporando nuevos elementos en el an\u00e1lisis social de la escucha.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Consideraciones metodol\u00f3gicas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Para la elaboraci\u00f3n de lo que a continuaci\u00f3n se presenta se utiliz\u00f3 una metodolog\u00eda cualitativa con las siguientes estrategias de recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n, por supuesto, todas en Tapachula: desde mayo de 2021 a febrero de 2022, y debido a un empleo dentro de organizaciones internacionales de ayuda humanitaria, se realizaron observaci\u00f3n y escucha participantes en estos espacios cerrados, pero tambi\u00e9n en lugares p\u00fablicos, como establecimientos de comida, en el mercado municipal y en plazas abiertas, a saber: los parques Miguel Hidalgo, Benito Ju\u00e1rez y Bicentenario, ubicados en el centro de la ciudad, con el prop\u00f3sito de conocer el contexto de interacci\u00f3n en estos lugares. Retomo la noci\u00f3n de \u201cescucha participante\u201d de Victoria Polti (2011) entendida como \u201cla herramienta te\u00f3rico-metodol\u00f3gica que permite abordar rutinas sonoras, acontecimientos sonoros y discursos a trav\u00e9s del acto de o\u00edr y producir sonidos como pr\u00e1ctica compartida por los sujetos y el investigador\u201d (Polti, 2011: 10). Las muestras de audio y las fotograf\u00edas que acompa\u00f1an este art\u00edculo fueron tomadas, en principio, durante aquellos recorridos y, m\u00e1s adelante, el peque\u00f1o archivo audiovisual aqu\u00ed compartido se nutri\u00f3 en mucho de visitas posteriores a la ciudad en el primer semestre de 2023.<a class=\"anota\" id=\"anota3\" data-footnote=3>3<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed mismo, a principios de 2022 se realiz\u00f3 un grupo focal de cartograf\u00edas sonoras. De estos encuentros devienen algunos de los fragmentos de conversaciones aqu\u00ed citados. Esta t\u00e9cnica de recopilaci\u00f3n etnogr\u00e1fica consiste en reunir a un peque\u00f1o n\u00famero de integrantes (seis personas en esta emisi\u00f3n) que compartan ciertas caracter\u00edsticas con el resto del grupo, en este caso se trat\u00f3 de personas migrantes que habitan Tapachula y cuya experiencia favoreci\u00f3 la discusi\u00f3n sobre su percepci\u00f3n sonora, tanto en su trayecto como en esta ciudad fronteriza mediante representaciones cartogr\u00e1ficas. Estos mapas fungen como una herramienta metodol\u00f3gica y tambi\u00e9n epistemol\u00f3gica, pues permiten acceder a las narraciones propias de los autores de dichas creaciones, facilitando el conocimiento emotivo ysubjetivo, pues en ellas se pueden expresar sentimientos, pensamientos y experiencias, es decir, \u201creproducen la vida en un territorio\u201d (Su\u00e1rez-Cabrera, 2015: 635-639).<\/p>\n\n\n\n<p>La espera, la frustraci\u00f3n y la incertidumbre que trae consigo el contexto migratorio son perceptibles en la poblaci\u00f3n migrante de Tapachula mediante la atenci\u00f3n del ambiente sonoro y simb\u00f3lico que ah\u00ed se crea y del registro experiencial cartogr\u00e1fico de los participantes en dichos grupos focales.<\/p>\n\n\n\n<p>El orden que compone esta exposici\u00f3n es el siguiente: en un primer momento se exploran los modos de silenciamientos durante el trayecto de la comunidad haitiana hasta llegar a M\u00e9xico. M\u00e1s adelante, se exploran algunos ambientes sonoros de Tapachula cuando esta di\u00e1spora convergi\u00f3 con otras comunidades migrantes y con la poblaci\u00f3n local que los recibi\u00f3, para dar cuenta de c\u00f3mo la percepci\u00f3n de los haitianos era interpretada como ruidosa por instituciones de regularizaci\u00f3n migratoria y medios de comunicaci\u00f3n. Se pone sobre la mesa el elemento racial como un factor fundamental para la segregaci\u00f3n aural y, por tanto, socioecon\u00f3mica y cultural de esta poblaci\u00f3n caribe\u00f1a, as\u00ed como la potencia del silencio como una forma estrat\u00e9gica de resistencia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pre\u00e1mbulo sobre el trayecto: la costumbre de callar<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Para los extranjeros que viajan desde tierras lejanas y cuyos pasaportes no son bienvenidos en todos los aeropuertos, las rutas y transportes se diversifican y pueden devenir en un riesgo para su integridad, apenas contrarrest\u00e1ndolo siendo testigos silentes de los m\u00e1s atroces actos de deshumanizaci\u00f3n. As\u00ed ha sucedido con las personas haitianas quienes, despu\u00e9s del terremoto acaecido en 2010 en su pa\u00eds, fueron acogidos por Chile y por Brasil, aunque para 2018 comenzaron de nuevo las grandes movilizaciones debido a la dificultad de renovaci\u00f3n de visas de trabajo, lo cual limitaba la obtenci\u00f3n de documentos legales que garantizaran la seguridad social y el acceso al desarrollo. Esto sugiere que el silenciamiento tambi\u00e9n se reproduce en el orden pol\u00edtico por la condici\u00f3n de \u201cindocumentados\u201d, experimentada en muchas sociedades en las que han intentado establecerse.<\/p>\n\n\n\n<p>No todas las personas haitianas han nacido en Hait\u00ed, muchas de ellas nacieron en el Caribe o Sudam\u00e9rica, aprendieron dos, tres o m\u00e1s lenguas desde muy peque\u00f1os y mantienen el creole, que resiste desde lo \u00edntimo y lo propio durante los largos desplazamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El espa\u00f1ol es una lengua familiar para muchos de los haitianos llegados a la frontera sur de M\u00e9xico. Algunos reconocen la original falta de inter\u00e9s en aprenderlo durante su formaci\u00f3n escolar. As\u00ed cont\u00f3 B., a quien entonces le parec\u00eda aburrido e incluso un poco impr\u00e1ctico, pues sus padres, y los padres de sus compa\u00f1eros, les instaban a procurar el aprendizaje del ingl\u00e9s o franc\u00e9s, pues, consideraban, eran idiomas mayormente beneficiosos en caso de dirigirse a Estados Unidos o a Canad\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/archive.org\/download\/luna-video-1\/bayuelo-Audio01_El-espanol.mp3\"><\/audio><figcaption class=\"wp-element-caption\">Audio 1. Narraci\u00f3n de B. sobre el aprendizaje del espa\u00f1ol en Hait\u00ed. Grabaci\u00f3n por la<br>autora, marzo 2022.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Para llegar a la llamada Norteam\u00e9rica, los traslados desde Am\u00e9rica del Sur se realizan usualmente en autob\u00fas sin mayores percances, pero hay un punto en el camino para llegar al centro del continente que representa un episodio terrible en la memoria de las personas que lo han atravesado: la selva del Dari\u00e9n, famosa por haber impresionado la experiencia de quien haya logrado salir con vida de ah\u00ed: \u201cpero es una experiencia un poco dura. Vi cosas que nunca hab\u00eda visto en mi vida. Pero tambi\u00e9n fue una experiencia. Siempre evito hablar de eso porque es terrible\u201d (Comunicaci\u00f3n personal <span class=\"small-caps\">kd<\/span>, marzo, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel territorio se han testificado todo tipo de abusos. B., con su esposo e hija, emprendieron este viaje tras cuatro a\u00f1os de vivir en Chile y tras la negativa para la obtenci\u00f3n de su residencia permanente. Durante este trayecto, logr\u00f3 salir con bien de un puesto de seguridad, en el que presumiblemente se abusa sexualmente de las mujeres, gracias a una amiga suya que hab\u00eda cruzado previamente y quien le advirti\u00f3 que no se limpiara el lodo que irremediablemente se imprime en la ropa arriba en la monta\u00f1a. En el camino, ella misma repiti\u00f3, a viva voz, la recomendaci\u00f3n con sus compa\u00f1eras. Saliendo de la selva, ella y su familia tomaron un poco de tiempo en un refugio de Panam\u00e1 para recobrar fuerzas y seguir el camino hacia Costa Rica y Nicaragua en autob\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/archive.org\/download\/luna-video-1\/bayuelo-Audio02_Rio-Suchiate.mp3\"><\/audio><figcaption class=\"wp-element-caption\">Audio 2. Cruce del R\u00edo Suchiate en lancha. Grabaci\u00f3n por la autora, mayo 2023.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Fue en Guatemala cuando comenzaron las restricciones. Al salir de la terminal de autobuses, ella y su familia tomaron un taxi que los llev\u00f3 hacia un tr\u00e1iler en el que viajar\u00edan durante ocho horas encerrados en un vag\u00f3n a alta velocidad y que, por doscientos cincuenta d\u00f3lares, los traslad\u00f3 hasta Tec\u00fan Um\u00e1n (Guatemala) con el prop\u00f3sito de cruzar el r\u00edo Suchiate (M\u00e9xico) durante la madrugada. El escenario por el que se transita para llegar a M\u00e9xico tiene mucho de clandestino y la recomendaci\u00f3n general es la prohibici\u00f3n de ser percibidos:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-02.jpeg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"1600x901\" data-index=\"0\" data-caption=\"Fotograf\u00eda 2. Lanchas hechas con llantas y madera, muy populares para cruzar el r\u00edo Suchiate, cuerpo de agua natural entre Guatemala y M\u00e9xico. Foto: Autora, mayo, 2023.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-02.jpeg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Fotograf\u00eda 2. Lanchas hechas con llantas y madera, muy populares para cruzar el r\u00edo Suchiate, cuerpo de agua natural entre Guatemala y M\u00e9xico. Foto: Autora, mayo, 2023.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Tienes que aparentar que eres normal, que no es la primera vez que cruzas. De Guatemala tienes que cruzar en tr\u00e1iler, y ah\u00ed t\u00fa no tienes que hacer ruido para que migraci\u00f3n no te vea, durante siete u ocho horas. Es horrible porque adentro es negro, no se ve nada, y ah\u00ed cualquier cosa puede pasar, y corrieron tan r\u00e1pido, r\u00e1pido y usted se mueve hacia arriba como un saco, no tienes de donde agarrarte y t\u00fa tienes que estar en el piso, ah\u00ed, tranquilita (B., comunicaci\u00f3n personal, marzo, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>En respuesta a los significados relacionados con las violencias vividas y las m\u00faltiples p\u00e9rdidas, el silencio y la autocensura emergen en las personas migrantes como una protecci\u00f3n ante las amenazas y la estigmatizaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">En sus lugares de origen aprendieron que callar les permit\u00eda pasar desapercibidos y protegerse de las amenazas violentas; en la ciudad evidencian que no contar su historia, no nombrarse como desplazados les posibilita protegerse del rechazo, de la estigmatizaci\u00f3n y empezar a recuperar el control de su intimidad y su vida (D\u00edaz, Molina y Mar\u00edn, 2014: 19).<\/p>\n\n\n\n<p>Los silencios en la poblaci\u00f3n migrante son comunes y varios. En ocasiones es ejercido sobre ellos como una pr\u00e1ctica de anulaci\u00f3n social, mas, cuando es empleado por las personas en movilidad deliberadamente, se transforma en una estrategia de protecci\u00f3n ante la hostilidad a la que est\u00e1n expuestos, y que, al buscar pasar inadvertidos, los librar\u00e1, en el mejor de los casos, de hostilidades, exclusiones o deportaciones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/archive.org\/download\/luna-video-1\/bayuelo-Audio03_Pasaporte-haitiano.mp3\"><\/audio><figcaption class=\"wp-element-caption\">Audio 3. La percepci\u00f3n de B. sobre la vulnerabilidad de los pasaportes haitianos.<br>Grabaci\u00f3n por la autora, marzo 2022.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En el audio precedente, B. narra la diferencia entre nacionalidades y sus implicaciones en las pol\u00edticas migratorias internacionales aplicadas en la regi\u00f3n selv\u00e1tica que une Centro con Sudam\u00e9rica: si personas provenientes de otros pa\u00edses son detenidas, muy posiblemente ser\u00e1n deportadas a cualquier otro pa\u00eds, mientras que, en el caso de los haitianos, ser\u00e1n regresados a La Espa\u00f1ola, raz\u00f3n suficiente para procurar pasar desapercibidos. Esta estrategia es com\u00fan entre las personas en movilidad y guarda relaci\u00f3n con la experiencia previa de tr\u00e1nsito. Saben que las autoridades migratorias tienen la facultad para detener a extranjeros cuya estancia legal en el pa\u00eds no ha sido regularizada y deportarlos; al igual que B., miles de personas ya no vienen de Hait\u00ed, sino desde el Cono Sur: ya nada los espera en la isla, adem\u00e1s de que ser deportados implicar\u00eda muy posiblemente tener que realizar de nueva cuenta el trayecto por la selva, escenario que no se pueden permitir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ambientes sonoros en la espera.<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La di\u00e1spora haitiana en Tapachula<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Seg\u00fan la noci\u00f3n de la palabra, aquellos que <em>esperan<\/em> permanecen en un lugar con la esperanza de que ocurra una cosa, usualmente favorable, con la confianza de que as\u00ed ser\u00e1 (<span class=\"small-caps\">dem<\/span>, 2023); no ha sido as\u00ed en todas las solicitudes de regularizaci\u00f3n que personas haitianas han realizado ante las autoridades correspondientes.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2021, su bienvenida result\u00f3 ca\u00f3tica para esta peque\u00f1a ciudad, la cual, aunque hist\u00f3ricamente ha visto transitar a miles de personas, nunca hab\u00eda recibido a tantos para quedarse y carece de condiciones dignas para ofrecer a esta poblaci\u00f3n; as\u00ed fue como las principales plazas de esta localidad se tornaron entonces en refugios a trav\u00e9s de una apropiaci\u00f3n obligada de estos espacios para realizar actividades que en otras circunstancias pertenecer\u00edan a lo privado, como pernoctar, alimentarse, asearse, criar, es decir, se dio una ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico como \u00fanica opci\u00f3n de estancia, al tiempo que una cancelaci\u00f3n de la intimidad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-03.jpeg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"1600x901\" data-index=\"0\" data-caption=\"Fotograf\u00eda 3. Personas migrantes descansando y vendiendo a las afueras del palacio municipal de Tapachula, desplazados del Parque Miguel Hidalgo por los trabajos de renovaci\u00f3n. Foto: Autora, mayo 2023.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-03.jpeg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Fotograf\u00eda 3. Personas migrantes descansando y vendiendo a las afueras del palacio municipal de Tapachula, desplazados del Parque Miguel Hidalgo por los trabajos de renovaci\u00f3n. Foto: Autora, mayo 2023.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Desde el pensamiento de Judith Butler (2018) y Michel Agier (2015), las corporalidades marginales confirman su derecho a la ciudad en tanto ejercen su libertad de expresi\u00f3n a trav\u00e9s de protestas a voz alzada, reuniones en espacios en los cuales reclaman justicia y reconocimiento, as\u00ed como la construcci\u00f3n de h\u00e1bitats. Pensemos otras formas de ser, escuchar y manifestarse en estos sitios cuando se posee una condici\u00f3n pol\u00edtica desfavorable, como la de las personas migrantes encalladas en estas ciudades, las cuales, seg\u00fan su propia percepci\u00f3n, las \u201catrapa\u201d a trav\u00e9s de la instauraci\u00f3n de pol\u00edticas de cansancio<a class=\"anota\" id=\"anota4\" data-footnote=4>4<\/a> que pretenden que no avancen m\u00e1s hacia el norte y permanezcan en el tap\u00f3n en el que se han convertido muchas ciudades fronterizas en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/archive.org\/download\/luna-video-1\/bayuelo-Audio04_Vendimia-fuera-de-Parque-Benito-Juarez.mp3\"><\/audio><figcaption class=\"wp-element-caption\">Audio 4. Vendimia fuera del parque Miguel Hidalgo. Grabaci\u00f3n por la autora, mayo<br>2023.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Al <em>trastocar<\/em> los espacios con su presencia, la llegada de estos flujos migratorios tambi\u00e9n transform\u00f3 sus sonoridades, incorporando sus propios h\u00e1bitos aurales a la banda sonora de los espacios p\u00fablicos compartidos con la poblaci\u00f3n local, mismos que m\u00e1s tarde dar\u00edan cuenta de los procesos de interacci\u00f3n. En el audio que antecede, grabado en el D\u00eda de los Museos (18 de mayo) en el Parque Benito Ju\u00e1rez como gran espacio sonoro, se perciben din\u00e1micas ah\u00ed suscitadas entre comunidades y lenguas, pero tambi\u00e9n con otras especies, por ejemplo, las aves cuyo hogar reside en los pocos \u00e1rboles que han dejado las renovaciones en el parque, o con otros objetos, como las campanas que anuncian la pr\u00f3xima misa en la iglesia de San Agust\u00edn, a un costado de donde se encuentra esta vendimia haitiana.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-04-scaled.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"2560x1707\" data-index=\"0\" data-caption=\"Fotograf\u00eda 4. Dos personas esperan sentadas bajo el sol ante las renovaciones hostiles en el Parque Central. Foto: Autora, mayo, 2023.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-04-scaled.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Fotograf\u00eda 4. Dos personas esperan sentadas bajo el sol ante las renovaciones hostiles en el Parque Central. Foto: Autora, mayo, 2023.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>El uso del t\u00e9rmino marca sonora (o <em>soundmark<\/em> en ingl\u00e9s) proviene de los <em>soundscapes studies<\/em> para referirse al sonido caracter\u00edstico de una comunidad cuya unicidad es distintiva de entre los otros sonidos que ah\u00ed conviven. En espacios como el Parque Benito Ju\u00e1rez, la escucha del creole sobresale como una marca sonora que diferencia las interacciones de esta poblaci\u00f3n con otras lenguas. El acento peculiar de los caribe\u00f1os cuando hablan espa\u00f1ol se suma a la especificidad de este espacio sonoro y, como una memoria ling\u00fc\u00edstica, es registro de largas estad\u00edas en otros territorios. Adem\u00e1s de las lenguas convergentes, el ritmo de la m\u00fasica que comparten con quien por ah\u00ed pasa da cuenta de las maneras de hacer frente a los tiempos de espera. Durante uno de los recorridos a este sitio, result\u00f3 en sorpresa escuchar que la m\u00fasica que suena ah\u00ed es de Brasil o, bien, de lejanos lugares como Nigeria: \u201c<em>Everybody needs a special someone\/ wey go dey to make you smile\/ wey go drive all the tears from your eye\/ everybody needs that special love\/ wey go always hold your hands\/ wey go there with you through the end<\/em>\u201d (Singah, cantante nigeriano, 2021). Estas escuchas resuenan con otras comunidades migrantes reunidas en el espacio p\u00fablico, la comunidad africana, por ejemplo, que lentamente ha incrementado sus flujos en la ciudad y con la que comparten la etnia y, recientemente, el estancamiento prolongado en Tapachula. Muchos de los integrantes de la comunidad haitiana han pasado largos periodos en Brasil, acaso por eso la escucha de m\u00fasica en portugu\u00e9s es familiar para ellos, en un proceso de actualizaci\u00f3n constante a su capital sociocultural.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-5-scaled.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"2560x1707\" data-index=\"0\" data-caption=\"Fotograf\u00eda 5. Vendedoras haitianas en calles aleda\u00f1as al mercado municipal de Tapachula. Foto: Autora, abril, 2022.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-5-scaled.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Fotograf\u00eda 5. Vendedoras haitianas en calles aleda\u00f1as al mercado municipal de Tapachula. Foto: Autora, abril, 2022.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Las habilidades ling\u00fc\u00edsticas desarrolladas en sus largas estancias y trayectos por el continente, aunado a la necesidad de incentivar su econom\u00eda, han devenido en la habilidad de vender haciendo rimas en espa\u00f1ol, audibles en actividades de comercio informal; en un principio en la venta de dispositivos tecnol\u00f3gicos, como bocinas y aud\u00edfonos, chips y art\u00edculos telef\u00f3nicos, y conforme el paso del tiempo, de gastronom\u00eda haitiana: verdura o arroz con pollo frito, art\u00edculos de higiene, tenis nuevos, enseres de cocina o bebidas refrescantes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/archive.org\/download\/luna-video-1\/bayuelo-Audio05_Aguafria.mp3\"><\/audio><figcaption class=\"wp-element-caption\">Audio 5. \u201cAgua fr\u00eda, energ\u00eda\u201d. Vendedor ambulante en Parque Bicentenario.<br>Grabaci\u00f3n por Autora, marzo, 2022.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Al inicio, las presencias de estas nuevas sonoridades eran mayormente perceptibles en puntos donde se ofertaban servicios de asistencia humanitaria. Para finales de 2021, el lugar de encuentro m\u00e1s importante era el Parque Central Miguel Hidalgo, el cual comenzaron a habitar apenas llegados y, m\u00e1s tarde, debido a la cancelaci\u00f3n del uso p\u00fablico de este por la instalaci\u00f3n de una obra art\u00edstica de la que hablaremos m\u00e1s adelante, la plazuela Benito Ju\u00e1rez, ubicada frente al parque de donde se les excluy\u00f3 y donde desde entonces hasta ahora han instalado una vendimia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/archive.org\/download\/luna-video-1\/bayuelo-Audio06_Musica-parque-Benito-Juarez.mp3\"><\/audio><figcaption class=\"wp-element-caption\">Audio 6. Registro sonoro durante una tarde en el Parque Benito Ju\u00e1rez. Grabaci\u00f3n<br>por Autora, mayo, 2023.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Gran parte de estos vendedores se encuentran todav\u00eda varados en la ciudad esperando una resoluci\u00f3n ante su solicitud de refugio: \u201csin trabajo no hay dinero, y sin dinero no hay m\u00e1s que hacer que sentarte a buscar sombra y esperar\u201d (B., comunicaci\u00f3n personal, 2021).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/archive.org\/download\/luna-video-1\/bayuelo-Audio07_Mujeres-migrantes-esperando.mp3\"><\/audio><figcaption class=\"wp-element-caption\">Audio 7. Registro de mujeres migrantes esperando muy en la ma\u00f1ana en el parque<br>Bicentenario. Grabaci\u00f3n por Autora, junio 2023.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-6.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"2560x1707\" data-index=\"0\" data-caption=\"Fotograf\u00eda 6. Vendimia instalada a un costado del Parque Benito Ju\u00e1rez. Foto: Autora, mayo, 2023.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-6.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Fotograf\u00eda 6. Vendimia instalada a un costado del Parque Benito Ju\u00e1rez. Foto: Autora, mayo, 2023.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ruido y racializaci\u00f3n de la escucha<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">La experiencia de estancia de las comunidades en ciudades espera mucho depende de la recepci\u00f3n de los habitantes de siempre, as\u00ed como de otras poblaciones migrantes convergidas por el mismo prop\u00f3sito de salir o terminar de establecerse, y esta admisi\u00f3n se crea a partir de la temporalidad de su permanencia, las condiciones de ocupaci\u00f3n del espacio, de su regularizaci\u00f3n migratoria y tambi\u00e9n a la capacidad adquisitiva. Por ejemplo, para los transportistas, la llegada de estas poblaciones ha incrementado el buen recibimiento hacia ellos porque es paralela a los ingresos que generan al utilizar estos servicios privados de movilidad urbana, incluso si la comunicaci\u00f3n entre ellos est\u00e1 atravesada por dispositivos m\u00f3viles, como traductores en l\u00ednea. En esta percepci\u00f3n del <em>otro<\/em>, intervienen la raza y la clase como elementos esenciales para que estos sean o no bienvenidos para permanecer m\u00e1s tiempo compartiendo la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">[\u2026] pude observar posturas dividas en cuanto a la presencia de estas poblaciones [afrodescencientes], pues la visibilidad corporal y la negritud impactaban. Aunque no era muy com\u00fan, las agresiones verbales, las posturas discriminatorias y las actitudes de racismo y xenofobia se enfocaban hacia las personas africanas, no as\u00ed hacia las asi\u00e1ticas, porque muchos habitantes de la ciudad incluso desconoc\u00edan su tr\u00e1nsito por la ciudad, esto porque \u201csu tono de piel no llama la atenci\u00f3n\u201d. [\u2026] La exotizaci\u00f3n del otro de alg\u00fan modo se vuelve algo normal porque las personas consideraban al \u201cnegro\u201d como diferente, pues es \u201craro verlo caminar por la ciudad\u201d, lo preocupante es cuando al sentido de discriminaci\u00f3n se le suma el sentido de un potencial peligro, y se criminaliza por la cuesti\u00f3n racial (Cinta, 2020: 94).<\/p>\n\n\n\n<p>Este habitar exterior forzado sirvi\u00f3 para reconocer la incapacidad administrativa de las autoridades tapachultecas respecto a la provisi\u00f3n de los m\u00e1s b\u00e1sicos servicios humanitarios, como el refugio, entendido este en su sentido m\u00e1s estricto: el de proteger de las inclemencias a aquel a quien se le brinde. En una acumulaci\u00f3n de pr\u00e1cticas de sordera social, al ignorar las solicitudes de seguridad internacional de los interesados en regularizar su situaci\u00f3n migratoria, dilatar los tr\u00e1mites que otorgaran acceso a servicios de salud, educaci\u00f3n o trabajo; limitar el apoyo a los albergues en la ciudad, saturados desde siempre, o en casos m\u00e1s graves, al detenerlos echando mano de cuerpos de seguridad (Guardia Nacional, el ej\u00e9rcito y la Marina) dieron pauta para que las personas migrantes comenzaran a ser percibidas como intrusos, como aquellos despose\u00eddos del espacio privado, de la intimidad y segregar as\u00ed su existir en aquella ciudad en la dicotom\u00eda adentro y afuera, dando lugar a pr\u00e1cticas xen\u00f3fobas por parte de medios de comunicaci\u00f3n, replicadas desde instituciones de regularizaci\u00f3n migratoria y que etiquetaban a los ocupantes como sucios y ruidosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si hacemos una lectura m\u00e1s profunda hacia lo evidente, como sugiere Yannis Hamilakis, la migraci\u00f3n es un asunto material y sensorial. Tan es as\u00ed que en las fronteras la detecci\u00f3n de las personas que viajan sin regularizaci\u00f3n migratoria consiste en aspectos como el color, el olor o la pronunciaci\u00f3n de su acento (2015: 41). Aunque es verdad que el estigma de intruso recae sobre muchas personas extranjeras, este es todav\u00eda m\u00e1s notorio en la poblaci\u00f3n haitiana por el fenotipo que los identifica como ajenos a la localidad casi de inmediato, aunado a su lengua y enfatizado por su clase, esta \u00faltima evidenciada en la \u201cp\u00e9rdida de la capacidad de movilizar recursos y la erosi\u00f3n de la capacidad para mantener intercambio material\u201d (Fresneda, 2023: 675). Sobre el primer aspecto, no est\u00e1 de m\u00e1s traer a cuentas la asociaci\u00f3n entre la percepci\u00f3n del ruido como perturbaci\u00f3n propia de las barbaries, en contraposici\u00f3n a cualidades otorgadas al silencio como armon\u00eda de la civilizaci\u00f3n (Bieletto, 2018: 168).<\/p>\n\n\n\n<p>Especialmente, la cuesti\u00f3n ling\u00fc\u00edstica resulta un motivo que intenta, sin lograrlo, justificar este deso\u00edr con el que se les ha recibido argumentando la incomunicaci\u00f3n y la falta de entendimiento con los parlantes de su nativo creole haitiano; a la luz de que es dif\u00edcil comunicar informaciones veraces y directas de procesos, prop\u00f3sitos y requisitos sobre la estancia legal en M\u00e9xico, se generan omisiones y fuertes faltas a los derechos de esta comunidad. A partir de esto se les adjuntan etiquetas peyorativas, las cuales, m\u00e1s que mostrar desencuentros culturales, confirman la racializaci\u00f3n de la migraci\u00f3n en M\u00e9xico y, todav\u00eda m\u00e1s, de la racializaci\u00f3n del proceso sonido-escucha (Bieletto, 2018) de la di\u00e1spora haitiana en ciudades embudo, como Tapachula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">\u00bfQu\u00e9 hay de esas personas cuyas exigencias democr\u00e1ticas no son escuchadas?, \u00bfde esas personas que hablan un idioma que suena como ruido a o\u00eddos de los dem\u00e1s?, \u00bfde esas cuya lengua es un tipo de ruido para el que no existe una traducci\u00f3n aparente a las estructuras democr\u00e1ticas vigentes? \u00bfEs en efecto ruido, o es una demanda? \u00bfProviene de la gente que est\u00e1 fuera de la democracia? [\u2026] No siempre son reconocibles como sujetos. Y su idioma no siempre se reconoce como idioma. Se han convertido en el ruido a las puertas del parlamento, a las puertas de las instituciones democr\u00e1ticas establecidas, y dado que no se puede otorgar a los sonidos que emiten la categor\u00eda del lenguaje, ni se pueden inscribir en el l\u00e9xico de demandas pol\u00edticas del que disponemos, lo que hacen es ruido: son el ruido de la democracia, de la democracia de afuera, de esa que reclama una apertura de las instituciones para quienes no han sido reconocidos todav\u00eda como capaces de expresarse, como poseedores de voluntad pol\u00edtica, como merecedores de representaci\u00f3n (Butler, 2020: 72).<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos entonces que las apreciaciones de las pr\u00e1cticas culturales de esta poblaci\u00f3n en in\/movilidad son interpretadas como ruidosas, sobre todo por medios de comunicaci\u00f3n y promovidas por pol\u00edticas y ejecutadas por instituciones de regularizaci\u00f3n migratoria, porque se sustentan en la percepci\u00f3n de intrusi\u00f3n que los acompa\u00f1a durante sus traves\u00edas. \u201cIrritante, perturbador, sucio, amenazante y b\u00e1rbaro\u201d son algunos adjetivos con los cuales se les atribuyen caracter\u00edsticas al ruido, pero tambi\u00e9n es com\u00fan encontrarlas en medios de comunicaci\u00f3n al referirse a estas comunidades. En estas apreciaciones se lee el \u201cefecto en el \u00e1nimo\u201d que este fen\u00f3meno puede ocasionar sobre otros; es decir, se trata de un proceso sonido-escucha atravesado por la percepci\u00f3n, misma que determinar\u00e1 si alg\u00fan sonido ser\u00e1 de preferencia escuchado o no, seg\u00fan situaciones culturales, hist\u00f3ricas, epistemol\u00f3gicas, territoriales (Bieletto, 2018: 162) y, en el caso de la di\u00e1spora haitiana, raciales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/archive.org\/download\/luna-video-1\/bayuelo-Audio08_Cantos-de-guerra.mp3\"><\/audio><figcaption class=\"wp-element-caption\">Audio 8. Cantos de guerra de la Secretar\u00eda de Seguridad P\u00fablica, ubicado justo al<br>lado de la Comisi\u00f3n Mexicana de Ayuda a Refugiados.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Es as\u00ed como el espacio sonoro deviene terreno pol\u00edtico al volverse un escenario de rivalidades, en tanto que una de las partes impone su esfera sonora y la otra queda sometida a trav\u00e9s de lo que considera una violaci\u00f3n de la propia esfera. (Emerge entonces) un nuevo campo de convivencia y conflicto social en torno al ruido, donde lo que se disputa es el derecho de hacer en un lugar que se considera propio (Dom\u00ednguez, 2011: 36).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los silenciamientos: entre la exclusi\u00f3n y la resistencia<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Esta consideraci\u00f3n de lo propio frente a lo ajeno, as\u00ed como el \u00edmpetu de evitar cualquier perturbaci\u00f3n del mundo conocido, mucho tiene que ver con el concepto de ciudadan\u00eda y con el ejercicio de derechos que esta categor\u00eda jur\u00eddica otorga: si el \u201cpertenecer\u201d a un Estado naci\u00f3n \u201cfacilitar\u00eda\u201d tener una voz con suficiente fuerza y unos o\u00eddos que la escuchen, esta disposici\u00f3n se anula para las personas migrantes. Y todav\u00eda m\u00e1s, se ejerce sobre ellos un silenciamiento forzado como una expresi\u00f3n de ejercicio de poder que esconde la incomodidad que causa aquello que <em>necesita<\/em> \u201climpiarse\u201d, bajo la pretensi\u00f3n de una pureza sonora que desea, si se lee con m\u00e1s profundidad, una pureza racial y ling\u00fc\u00edstica que segregue a aquellos que \u201ccontaminan\u201d la ciudad con su presencia y sonoridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta reflexi\u00f3n apunta a que el silencio es una comunicaci\u00f3n no precisamente discursiva. David Le Breton adelantaba que \u201cel silencio es un sentimiento, una forma significante, no el contrapunto de la sonoridad imperante\u201d (2006: 10). Desde su potencia simb\u00f3lica, estos silenciamientos fueron las formas de hospitalidad brindadas en Tapachula, sobre todo en el \u00e1mbito institucional, hacia la comunidad haitiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de ellos es de orden estructural y recae sobre los migrantes, al ignorar las m\u00e1s de las veces sus necesidades y perspectivas, y aplicar pol\u00edticas que los atraviesan, la mayor\u00eda de ellas en su perjuicio. En esta categor\u00eda est\u00e1 tambi\u00e9n el silenciamiento medi\u00e1tico y de la sociedad civil; respecto a los primeros, pocas veces son los protagonistas los que alzan la voz en los medios de comunicaci\u00f3n masiva y casi siempre est\u00e1n mediados por terceros. En este discurso medi\u00e1tico es com\u00fan encontrar etiquetas como \u201cun peligro para la econom\u00eda local\u201d, por la disminuci\u00f3n de las ventas, puesto que, seg\u00fan la perspectiva de los locatarios, \u201cobstruyen\u201d la llegada de potenciales clientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Como consecuencia internacional de pol\u00edticas migratorias restrictivas, se nombra el silencio de aquellos hijos de haitianos que no han nacido en ese pa\u00eds y quienes, en ocasi\u00f3n de ser deportados a un lugar en el que nunca vivieron, presentan serias dificultades de reinserci\u00f3n cultural. Un ejemplo relacionado es lo sucedido en Rep\u00fablica Dominicana a trav\u00e9s de la sentencia del Tribunal Constitucional <span class=\"small-caps\">tc<\/span>\/0168\/13 en la cual, con la idea de \u201cprotecci\u00f3n de la identidad nacional\u201d, se le negaba el derecho a la nacionalidad de haitianos nacidos en el lado hispano de la isla, con car\u00e1cter retroactivo, lo cual, violentamente, implicaba la difusi\u00f3n de la identidad, violando as\u00ed uno de los derechos humanos m\u00e1s fundamentales (Fresneda, 2023: 689).<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 tambi\u00e9n el silencio burocr\u00e1tico, muy vinculado al anterior. Refiere a la ineficacia de las instituciones mexicanas, al menos ante las cuales se pide refugio, posicionando as\u00ed a los solicitantes en una pausa larga y que puede leerse como un \u201cmecanismo de contenci\u00f3n\u201d (Fresneda, 2023: 686) por parte del gobierno mexicano y en respuesta a las presiones de Estados Unidos respecto al incremento del flujo de personas haitianas hacia el norte. Este punto de la exposici\u00f3n es una oportunidad para ejemplificar, a trav\u00e9s de una pr\u00e1ctica institucional, este tipo de silenciamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la saturaci\u00f3n del sistema de registro de citas de la Comisi\u00f3n Mexicana de Ayuda a los Refugiados (<span class=\"small-caps\">comar<\/span>), hacia finales de 2021 se instaur\u00f3 un nuevo y deliberado obst\u00e1culo para los interesados en obtener una visa temporal, misma que, aunque no les permit\u00eda salir del estado de Chiapas, en t\u00e9rminos ideales les evitar\u00eda el acoso policial y posibles deportaciones. Este nuevo tr\u00e1mite consist\u00eda en que, para obtener una cita en la que se evaluar\u00eda si se era o no candidato al refugio, habr\u00eda que escribir, en una cuartilla y en espa\u00f1ol, las causas del llamado \u201cmiedo cre\u00edble\u201d; esto es, exponer las razones que imped\u00edan regresar al terru\u00f1o. Una de las causas de la saturaci\u00f3n y posterior ineficacia del sistema de la <span class=\"small-caps\">comar<\/span> fue la ausencia de int\u00e9rpretes de creole haitiano; esta medida, que no consideraba el derecho humano de los solicitantes para comunicarse en su lengua originaria, ni tampoco los \u00edndices de alfabetizaci\u00f3n escritural en una segunda lengua, ha sido uno de los filtros m\u00e1s perversos para la regularizaci\u00f3n migratoria en la frontera mexicana de quienes en un inicio buscaban llegar a Estados Unidos, pero que han visto varado su camino en una ciudad que no estaba preparada para recibirlos y que, por tanto, ha sesgado los espacios disponibles para ellos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-7-scaled.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"2560x1707\" data-index=\"0\" data-caption=\"Fotograf\u00eda 7. Letrero con informaci\u00f3n sobre horarios y procedimientos para inicio de tr\u00e1mites en comar. La parte en creole, franc\u00e9s y portugu\u00e9s, lenguas con las cuales las personas haitianas est\u00e1n m\u00e1s familiarizadas, es ilegible. Foto: Autora, mayo 2023.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-7-scaled.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Fotograf\u00eda 7. Letrero con informaci\u00f3n sobre horarios y procedimientos para inicio de tr\u00e1mites en comar. La parte en creole, franc\u00e9s y portugu\u00e9s, lenguas con las cuales las personas haitianas est\u00e1n m\u00e1s familiarizadas, es ilegible. Foto: Autora, mayo 2023.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Otro ejemplo de este tipo de silenciamiento estructural ocurri\u00f3 el 17 de noviembre de 2021, aparentemente como un \u201creconocimiento a la ni\u00f1ez migrante\u201d, aunque en realidad fue percibido por muchos m\u00e1s bien como un gesto ir\u00f3nico de hostilidad. L\u00edneas arriba se mencionaba que, conforme iba llegando, la comunidad haitiana encontr\u00f3 en el Parque Miguel Hidalgo, al centro de la ciudad y frente al edificio del gobierno municipal, un lugar en el cual establecerse, y que las necesidades de habitar ese espacio trascend\u00edan las de pernoctar, pues ah\u00ed encontraron un punto de encuentro en el cual coincid\u00edan con otros que, como ellos, estaban despose\u00eddos de un \u201clugar propio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta apropiaci\u00f3n del espacio p\u00fablico por los no ciudadanos devino en la cancelaci\u00f3n del uso comunal del parque: un d\u00eda fueron sacados de aquel sitio y al otro d\u00eda por la ma\u00f1ana este amaneci\u00f3 cercado con cintas amarillas, las mismas que son usadas para resguardar escenas de crimen. Casi de inmediato, en esa misma plaza negada a las personas migrantes, el Fondo de las Naciones Unidas para las Infancias (Unicef) instaur\u00f3 una escultura de Javier Mar\u00edn, titulada <em>El ruido generado por el choque de los cuerpos<\/em>, cuya presencia en este tenso contexto y colocada espec\u00edficamente en ese lugar no fue particularmente una muestra de sensibilidad y empat\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-8.jpeg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"890x1215\" data-index=\"0\" data-caption=\"Fotograf\u00eda 8. El ruido generado por el choque de los cuerpos, escultura instalada en el Parque Miguel Hidalgo, Tapachula. Fotograf\u00eda de la autora, marzo, 2022.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Fotografia-8.jpeg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Fotograf\u00eda 8. El ruido generado por el choque de los cuerpos, escultura instalada en el Parque Miguel Hidalgo, Tapachula. Fotograf\u00eda de la autora, marzo, 2022.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Dicha escultura consiste en la representaci\u00f3n de unos cuerpos levantados sobre una barca a la mitad de la plaza. No es en vano mencionar que los cuerpos que evoca Mar\u00edn parecen no tener identidad, est\u00e1n totalmente cubiertos, sin rostro y sin voz, acallados. La manta que los cubre parece hacer referencia a las mantas met\u00e1licas con las que se cubren a los migrantes en los centros de detenci\u00f3n estadunidenses, y la balsa sobre la que est\u00e1n semeja las barcas que personas de \u00c1frica utilizan para llegar a Europa, pero tambi\u00e9n en este lado del continente, a las de los cubanos para llegar a Estados Unidos por la v\u00eda mar\u00edtima. Adem\u00e1s de que parece una escultura fuera de lugar, dentro de la situaci\u00f3n en la que fue colocada se lee como otra pr\u00e1ctica simb\u00f3lica de silenciamiento hacia esta poblaci\u00f3n, imposibilitada para habitar la plaza en donde, seg\u00fan la interpretaci\u00f3n del gobierno municipal que permiti\u00f3 su colocaci\u00f3n, se les rend\u00eda homenaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque todo lo notificado hasta ahora sucedi\u00f3, como se ha dicho, a partir de 2021 cuando la poblaci\u00f3n de esta isla caribe\u00f1a estaba mucho m\u00e1s presente en Tapachula, estas pr\u00e1cticas de silenciamiento han sido constantes y las posibilidades de habitar desde la dignidad no han visto mejor\u00eda. En 2022 se registr\u00f3 que, al menos siete migrantes en situaci\u00f3n de calle han muerto por la falta de atenci\u00f3n m\u00e9dica ante enfermedades comunes, mismas que, al no ser tratadas, se complican hasta la fatalidad. Wilner Metelus, presidente del Comit\u00e9 Ciudadano en Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos, adjudica esta precariedad a la exclusi\u00f3n por parte de autoridades locales e, incluso, lamenta la indiferencia de organizaciones que, en el mejor de los casos, deber\u00edan velar por garantizar mejores condiciones de vida y reconocer que se trata de una pr\u00e1ctica de sordera social, y condenar \u201cel silencio de la Comisi\u00f3n Estatal de Derechos Humanos de Chiapas\u201d (Henr\u00edquez, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>La reacci\u00f3n con la que muchos integrantes de la comunidad haitiana encauzaron la desesperaci\u00f3n y la frustraci\u00f3n de quien, aunque no lo sabe a ciencia cierta, presiente que est\u00e1 siendo enga\u00f1ado fue, precisamente, <em>hacer ruido mediante el silencio<\/em>, poniendo en jaque los juicios de valor que los calificaban como ruidosos y b\u00e1rbaros. Despu\u00e9s de meses de estoica paciencia, esta termin\u00f3 por agotarse, pero el estallido, a diferencia de lo esperado, no sucedi\u00f3 con estruendos, sino a partir del silencio como arma, acompa\u00f1ado de gestos de desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"verse\">Esa voz que se mueve entre el ruido y el lenguaje hace patente la inaceptable condici\u00f3n de exclusi\u00f3n que se da a un nivel corporal. Sufre y da a conocer su sufrimiento, exige un fin a ese sufrimiento y un proceso de reparaci\u00f3n. Se niega a aceptar esa corporeidad que engendra la injusticia: cuerpos que viven en los l\u00edmites de sus sonidos, cuerpos que bregan con un dolor irresoluble y fervor pol\u00edtico (Butler, 2020: 79).<\/p>\n\n\n\n<p>El 23 de agosto de 2021, una silenciosa manifestaci\u00f3n de varias personas haitianas se dio cita a las afueras de las instalaciones de la <span class=\"small-caps\">comar<\/span> con carteles en las manos en los cuales demandaban lo justo: eficacia y prontitud respecto a sus solicitudes de refugio para salir de la ciudad bajo t\u00e9rminos de ley. Minutos despu\u00e9s, sin la bulla que suele acompa\u00f1ar las demandas colectivas, con rostros serios y mudos, comenzaron a lanzar piedras hacia los edificios de dicha instituci\u00f3n, los cuales, por cierto, tienen techos de l\u00e1mina, lo que hac\u00eda imposible dejar de escuchar la inconformidad, aunque no enunciada a gritos: para qu\u00e9 hablar si no los escuchaban. Esto fue evidencia material de la marginalizaci\u00f3n de esta poblaci\u00f3n en la ciudad. A pesar de que esta manifestaci\u00f3n fue acallada prontamente por un grupo policiaco, fue un indicio de cuerpos que, desde sus posibilidades, se un\u00edan con el objetivo de agilizar burocracias para que, finalmente, pudieran escapar de una ciudad en donde no hab\u00eda espacio ni oportunidades para ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>La lectura de esta manifestaci\u00f3n que encuerp\u00f3 sentires de frustraci\u00f3n ante el deso\u00edr social de las demandas de una comunidad atravesada hist\u00f3ricamente por la segregaci\u00f3n, invita, adem\u00e1s de la evidente necesidad de replantear estrategias hospitalarias que vislumbren m\u00e1s all\u00e1 de la caridad, a la consideraci\u00f3n de otras formas de expresi\u00f3n pol\u00edtica desenmarcadas del discurso como ha sido interpretado hasta ahora: si la presencia del <em>otro<\/em> resulta por ruidosa inaudible, otras v\u00edas de demanda pol\u00edtica son posibles \u00fanicamente a trav\u00e9s de la presencia en la cual se hace evidente una situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n a partir del cuerpo mismo y que da a conocer, s\u00f3lo con su<em> estar<\/em>, las injusticias que sobre \u00e9l han sido colocadas, al tiempo que demanda su reparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hacia consideraciones finales<\/h2>\n\n\n\n<p>La ocupaci\u00f3n de espacios p\u00fablicos puede estar en disputa entre varias comunidades y dentro de estas tensiones se generan relaciones de poder; estas son m\u00e1s evidentes cuando una de las partes tiene desventajas pol\u00edticas, como la falta de documentos de regularizaci\u00f3n migratoria, provocada a su vez por un deso\u00edr de las instituciones que deber\u00edan proveerle este derecho. La cancelaci\u00f3n del uso del Parque Miguel Hidalgo, primero con la instalaci\u00f3n del cerco para la colocaci\u00f3n de la estatua que supuestamente pretend\u00eda homenajear a la poblaci\u00f3n en movilidad y m\u00e1s tarde con la tala e inhabilitaci\u00f3n completa a causa de renovaciones profundas en la estructura del espacio, implicaron la transformaci\u00f3n de un punto de encuentro para la comunidad haitiana en un lugar inh\u00f3spito y devino en el desplazamiento hacia un espacio secundario en cuanto a dimensi\u00f3n y relevancia, pero desde donde las marcas sonoras audibles a trav\u00e9s de la m\u00fasica, el uso del creole como dispositivo de la intimidad y la presencia de una fuerte representaci\u00f3n de esta poblaci\u00f3n en el centro de la ciudad, dan cuenta de una especie de resistencia, que insiste en ser escuchada mientras dura la espera, interactuando al tiempo con otras comunidades en movimiento y con la poblaci\u00f3n residente que deviene, lenta y cotidianamente, en familiaridad. No obstante, para ser escuchados en contextos institucionales, la sordera sistem\u00e1tica hacia sus demandas, de ah\u00ed emanada, provoca otras estrategias que ponen en juego las apreciaciones \u201cruidosas\u201d que de ellos se tienen, y como lo han aprendido en otros lugares y durante el trayecto, materializan otras formas de discurso y de demanda a trav\u00e9s del silencio y de la presencia del cuerpo colectivo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Agier, Michel (2015). \u201cDo direito \u00e0 cidade ao fazer-cidade: o antrop\u00f3logo, a margem e o centro\u201d, <em>Mana<\/em>, vol.21, n\u00fam. 3, pp. 483-498.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Avella Alaminos, Isabel (2000). \u201cLos cafetaleros alemanes en el Soconusco ante el gobierno de Carranza (1915)\u201d, <em>Anuario 2000 de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas<\/em>, pp. 445-476.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Bieletto, Natalia (2018). \u201cDe incultos y escandalosos: ruido y clasificaci\u00f3n social en el M\u00e9xico postrevolucionario\u201d, <em>Resonancias<\/em>, vol. 22, n\u00fam. 43, pp. 161-178.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Butler, Judith (2020). <em>Sin miedo. Formas de resistencia a la violencia de hoy<\/em>. Nueva York: Penguin Random House.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">\u2014 (2018). <em>Corpos em alian\u00e7a e a pol\u00edtica das ruas<\/em>. R\u00edo de Janeiro: Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Canales Cer\u00f3n, Alejandro (2019). \u201cLa inmigraci\u00f3n contempor\u00e1nea en Chile. Entre la diferenciaci\u00f3n \u00e9tnico-nacional y la desigualdad de clases\u201d, <em>Papeles de Poblaci\u00f3n,<\/em> 25(100): 53-85. Disponible en &lt;http:\/\/dx.doi.org\/10.22185\/24487147.2019.100.13&gt;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Cinta Cruz, Jaime Horacio (2020). <em>Movilidades extracontinentales. Personas de origen africano y asi\u00e1tico en tr\u00e1nsito por la frontera sur de M\u00e9xico.<\/em> San Crist\u00f3bal: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas\/Centro de Estudios Superiores de M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Coulange M\u00e9ron\u00e9, Schwarz (2018). \u201cElementos sociohist\u00f3ricos para entender la migraci\u00f3n haitiana a Rep\u00fablica Dominicana\u201d, <em>Papeles de poblaci\u00f3n<\/em>, 24(97), pp. 173-193. https:\/\/doi.org\/10.22185\/24487147.2018.97.29<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">D\u00edaz Facio Lince,Victoria Eugenia, Astrid Natalia Molina Jaramillo, Manuel Antonio Mar\u00edn Dom\u00ednguez (julio-diciembre, 2014). \u201cSignificados, silencios y olvidos asociados a la experiencia del desplazamiento forzado\u201d, <em>Revista de Piscolog\u00eda Universidad de Antioquia<\/em> 6(2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Diccionario del Espa\u00f1ol de M\u00e9xico (2023). Disponible en l\u00ednea: https:\/\/dem.colmex.mx\/Ver\/esperar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Dom\u00ednguez Ruiz, Ana Lidia (2011). \u201cDigresi\u00f3n sobre el espacio sonoro. En torno a la naturaleza intrusiva del ruido\u201d, <em>Cuadernos de Vivienda y Urbanismo<\/em>, vol.&nbsp;4, n\u00fam. 7, pp. 26-37.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">\u2014 (2014). \u201cVivir con ruido en la Ciudad de M\u00e9xico. El proceso de adaptaci\u00f3n a los entornos ac\u00fasticamente hostiles\u201d, <em>Estudios Demogr\u00e1ficos y Urbanos<\/em>, vol. 29, n\u00fam. 1(85), 2014, pp. 89-112.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Ferrer, Ada (2003). \u201cNoticias de Hait\u00ed en Cuba\u201d, <em>Revista de Indias <span class=\"small-caps\">lxiii<\/span><\/em> (29): 675-694. Disponible en &lt;https:\/\/doi.org\/10.3989\/revindias.2003.i229.454&gt;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Fresneda, Edel Jos\u00e9 (2023). \u201cHaitianos hacia el sur, desde la vulnerabilidad hacia la incertidumbre\u201d, <em>Revista Mexicana de Sociolog\u00eda<\/em>, [S.l.], v. 85, n. 3, p. 669-696, junio. Disponible en http:\/\/revistamexicanadesociologia.unam.mx\/index.php\/rms\/article\/view\/60776.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Garc\u00eda, Jorge David (2022). \u201c\u00bfQu\u00e9 podemos escuchar con tanto ruido?\u201d <em>Ponencia en el coloquio: Paisaje sonoro, m\u00fasica, ruidos y sonidos en las fronteras.<\/em> Tijuana: El Colegio de la Frontera Norte, 24 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Hamilakis, Yannis (2015). \u201cArqueolog\u00eda y sensorialidad. Hacia una ontolog\u00eda de efectos y flujos\u201d, <em>Vestigios. Revista Latino-Americana de Arqueolog\u00eda Hist\u00f3rica<\/em>, vol. 9, n\u00fam<em>. <\/em>1, pp. 31-53.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Henr\u00edquez, Elio (2022, 12 de agosto). \u201cEn 2022 han muerto siete haitianos en situaci\u00f3n de calle en Tapachula\u201d, <em>La Jornada. <\/em>https:\/\/www.jornada.com.mx\/notas\/2022\/08\/12\/estados\/en-2022-han-muerto-siete-haitianos-en-situacion-de-calle-en-tapachula\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Le Breton, David (2006). <em>El silencio<\/em>. Madrid: Sequitur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Louidor, Wooldy Edson (2020). \u201cTrazos y trazas de la migraci\u00f3n haitiana post-terremoto\u201d, <em>Pol\u00edtica, Globalidad y Ciudadan\u00eda<\/em> 6 (11). Disponible en &lt;https:\/\/doi.org\/10.29105\/pgc6.11-3&gt;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Pe\u00f1a Battle, Manuel A. \u201cEl sentido de la pol\u00edtica\u201d. Discurso pronunciado en Villa El\u00edas Pi\u00f1a el 16 de diciembre de 1942, en la manifestaci\u00f3n que all\u00ed tuvo efecto en testimonio de adhesi\u00f3n y gratitud al general\u00edsimo Trujillo, con motivo del plan oficial de dominicaci\u00f3n de la frontera. http:\/\/www.cielonaranja.com\/penabatlle-sentido.htm<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Polti, Victoria (noviembre, 2011). \u201cAproximaciones te\u00f3rico-metodol\u00f3gicas al estudio del espacio sonoro\u201d, en <em>La antropolog\u00eda interpretada: nuevas configuraciones pol\u00edtico-culturales en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Buenos Aires: conferencia disponible en Actas del <span class=\"small-caps\">x<\/span> Congreso Argentino de Antropolog\u00eda Social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Sabido Ramos, Olga (coord.) (2019). <em>Los sentidos del cuerpo: el giro sensorial en la investigaci\u00f3n social y los estudios de g\u00e9nero. <\/em>M\u00e9xico: Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, Centro de Investigaciones y Estudios de G\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Savasta Alsina, Mene (2020). \u201c\u00bfC\u00f3mo se escucha el arte? Arte sonoro y auralidad contempor\u00e1nea\u201d, <em>Sulponticello<\/em>, revista <em>online<\/em> de m\u00fasica y arte sonoro. <span class=\"small-caps\">iii<\/span> \u00c9poca. Disponible en https:\/\/sulponticello.com\/iii-epoca\/como-se-escucha-el-arte-arte-sonoro-y-auralidad-contemporanea\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Su\u00e1rez-Cabrera, Dery Lorena (2015). \u201cNuevos migrantes, viejos racismos: los mapas parlantes y la ni\u00f1ez migrante en Chile\u201d, <em>Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ni\u00f1ez y Juventud,<\/em> 13(2): pp. 627-643.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<p class=\"abstract\"><em>M\u00f3nica Bayuelo Garc\u00eda<\/em> (Quer\u00e9taro, M\u00e9xico,1990). Maestra en Antropolog\u00eda Social por el <span class=\"small-caps\">ciesas<\/span> Unidad Noreste y licenciada en Lengua y Literatura Hisp\u00e1nicas por la <span class=\"small-caps\">unam<\/span> (<span class=\"small-caps\">fes<\/span> Acatl\u00e1n). Sus l\u00edneas deinvestigaci\u00f3n se centran en la socioantropolog\u00eda de los sentidosde la migraci\u00f3n. Ha sido galardonada con menci\u00f3n honor\u00edfica en el Premio Fray Bernardino de Sahag\u00fan en la categor\u00eda de Tesis de maestr\u00eda (2022) por su trabajo \u201cMigraci\u00f3n de riesgo en el tr\u00e1nsito noreste. Subjetividades desde una escucha significativa\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>In light of the fact that listening is, in its most primordial sense, a form of social recognition, this article proposes a reflection of the process of sound and listening on the symbolic practices that strengthen a silencing towards and by migrant communities as policies of rejection. 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