{"id":30539,"date":"2018-09-21T13:13:53","date_gmt":"2018-09-21T13:13:53","guid":{"rendered":"https:\/\/encartesantropologicos.mx\/wordpress\/?p=30539"},"modified":"2023-11-17T19:08:30","modified_gmt":"2023-11-18T01:08:30","slug":"imagen-mujeres-penal-jalisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/encartes.mx\/en\/imagen-mujeres-penal-jalisco\/","title":{"rendered":"The reconstruction of the image of women in the Puente Grande prison, Jalisco"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Resumen<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El papel que las mujeres desempe\u00f1an en la sociedad actual es resultado de una asignaci\u00f3n ancestral; sin embargo, cada vez con mayor frecuencia este papel es cuestionado por las propias mujeres y pareciera que cuanto m\u00e1s se cuestiona m\u00e1s violencia se genera en contra de ellas, coloc\u00e1ndolas en una situaci\u00f3n tambaleante entre ser v\u00edctima o victimaria. \u00c9ste es un proyecto que profundiza en la construcci\u00f3n de la identidad femenina a trav\u00e9s de fotograf\u00edas de mujeres que de diversas maneras han sido violentadas; se trata de una propuesta experimental realizada con las internas del Centro de Reinserci\u00f3n Femenil de Puente Grande, Jalisco (M\u00e9xico), con el objetivo de que las participantes fueran capaces de reconstruir su identidad y vincularla con el entorno violento donde han crecido. Tomamos en cuenta los estudios subalternos y de g\u00e9nero, as\u00ed como como la investigaci\u00f3n basada en el arte y la metodolog\u00eda <em>Entre voces<\/em>, con el fin de que este acompa\u00f1amiento fuera desde la horizontalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Palabras claves: <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/fotografias\/\" rel=\"tag\">fotograf\u00edas<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/identidad\/\" rel=\"tag\">identidad<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/mujer\/\" rel=\"tag\">mujer<\/a>, <a href=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/tag\/prision\/\" rel=\"tag\">prisi\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n<p class=\"en-title\">Women\u2019s Image-Reconstruction At Puente Grande Prison In Jalisco<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract en-text\">The role that women play in today\u2019s society is the result of an ancestral allocation, however, more and more often this role is questioned by women themselves, and it seems that when most violence is questioned is generated against them placing them in a shaky situation between being a victim or victimizer. This is a project that explores the construction of female identity by means photographs as a proposal for women Women\u2019s Rehabilitation Center in Puente Grande (Mexico) were able to rebuild their identity. We consider subordinates and gender studies as well as research-based art and methodologies <em>Entre Voces<\/em> so that this support out from the horizontality.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"abstract en-text\"><strong>Keywords:<\/strong> woman, prison, identity, photographs.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\"><span class=\"dropcap\">L<\/span>a identidad, el papel de g\u00e9nero y la imagen que cada individuo construye de s\u00ed mismo y que proyecta en el espacio p\u00fablico depende de muchos factores, circunstancias y contextos, por lo que cada sociedad espera que de acuerdo con el estereotipo que le fue asignado al nacer (hombre o mujer), la persona debe comportarse y asumir su papel y responsabilidad de acuerdo con lo que pol\u00edticamente est\u00e1 permitido dentro de esa sociedad; pero, \u00bfqu\u00e9 pasa cuando esos roles asignados entran en conflicto con la identidad y la imagen del individuo?, \u00bfqu\u00e9 pasa cuando las circunstancias econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales empujan a la mujer a desempe\u00f1ar un papel distinto del que le fue asignado, y temporalmente pierde la dimensi\u00f3n de su identidad, esa que te dice qui\u00e9n eres y a qu\u00e9 sociedad perteneces?<\/p>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente la masculinidad y la feminidad han sido conceptualizadas como extremos opuestos en una dimensi\u00f3n bipolar que ubica al individuo de un lado u otro de la clasificaci\u00f3n dicot\u00f3mica (Bem, 1981). Hist\u00f3ricamente tambi\u00e9n ha existido la divisi\u00f3n de trabajos, deberes, responsabilidades, expectativas, etc., donde las diferencias f\u00edsicas han definido nuestro paso por la sociedad, lo que ha creado una sociedad regida por hombres y donde la mujer sol\u00eda ser el complemento, la parte maternal y sentimental de la relaci\u00f3n; sin embargo, muchos factores han propiciado un cambio en el rol de la mujer actual. Podr\u00eda hablarse de nuevas reformas, de la integraci\u00f3n de la mujer a la vida laboral, la alfabetizaci\u00f3n, las caracter\u00edsticas de cada sistema pol\u00edtico, los cambios pol\u00edticos y econ\u00f3micos a escala mundial, los medios de comunicaci\u00f3n y un largo etc\u00e9tera, elementos que podr\u00edan explicar este lento pero paulatino cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante ese panorama, convendr\u00eda preguntarse acerca de la incidencia que cada uno de los factores antes mencionados ejerce sobre la imagen de las mujeres actuales. Pero eso no puede ser posible sin antes revisar la historia que hay detr\u00e1s de cada sociedad, y para ello caben un sinf\u00edn de explicaciones e interpretaciones. De todas ellas, para los fines de este art\u00edculo, nos centraremos en entender los cambios contextuales que han empujado a las mujeres mexicanas, espec\u00edficamente a las que viven temporalmente en las prisiones, a que construyan o deconstruyan su imagen, y con ello su nueva identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Para adentrarnos en estas historias es necesario aguzar la vista y entender el contexto social de cada una, y s\u00f3lo entonces podremos percibir hacia d\u00f3nde apuntan los cambios de g\u00e9nero, que muchos autores aseguran habr\u00e1 a corto plazo; para ello es importante identificar las diversas cosmovisiones de g\u00e9nero que coexisten en cada sociedad, cada comunidad y cada persona, como afirma Lagarde (1996):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"large-quote\">Es posible que una persona a lo largo de su vida modifique su cosmovisi\u00f3n de g\u00e9nero simplemente al vivir, porque cambia la persona, porque cambia la sociedad y con ella pueden transformarse valores, normas y maneras de juzgar los hechos\u201d (Lagarde, 1996: 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva de g\u00e9nero podr\u00edamos entonces profundizar en las estad\u00edsticas para entender qu\u00e9 est\u00e1 pasando en M\u00e9xico y qu\u00e9 diferencias marcadas se est\u00e1n gestando; por ejemplo: las mujeres que tienen carrera universitaria a\u00fan siguen estando por debajo de los hombres. \u201dDe acuerdo con cifras de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica (<span class=\"small-caps\">sep<\/span>), en el ciclo escolar 2015-2016, 49.9% corresponde a mujeres inscritas en el nivel b\u00e1sico; en el nivel medio existe una ligera pero mayor proporci\u00f3n de mujeres inscritas (50.2%) contra 49.8% de hombres, en tanto que en el nivel superior solo 49.3% de las mujeres cursan estudios profesionales\u201d (<span class=\"small-caps\">inegi<\/span>, 2017) (<span class=\"small-caps\">sep<\/span>, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Las cifras podr\u00edan ser alentadoras, pero, cuando se contrastan con las oportunidades de empleo y con la diferencia de salarios percibidos entre hombres y mujeres, la situaci\u00f3n es m\u00e1s bien tr\u00e1gica. \u201cLa tasa de participaci\u00f3n econ\u00f3mica es 43.9%, lo que significa que cerca de la mitad de las mujeres en edad de trabajar tiene un empleo, pero este porcentaje de mujeres laborando reporta un ingreso inferior al del hombre en alrededor de 30 por ciento menos\u201d, seg\u00fan estad\u00edsticas a prop\u00f3sito del D\u00eda Internacional de la Mujer (<span class=\"small-caps\">inegi<\/span>, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p>Para contextualizar mejor y enfocarnos en la situaci\u00f3n que este estudio pretende exponer, es necesario hablar sobre otras formas de violencia estructural, menos visible pero igualmente presente. Nos referimos a la violencia econ\u00f3mica, ya que este tipo de violencia desencadena una serie de factores que tiene que ver con la discriminaci\u00f3n. Se considera violencia econ\u00f3mica y laboral el pago de un salario menor a las mujeres por desempe\u00f1ar un trabajo igual que el de los hombres (<em>Milenio<\/em>, 2017). Este tipo de violencia est\u00e1 estrechamente ligada con la desigualdad, porque tiene que ver con qui\u00e9n tiene el control del dinero y de los recursos econ\u00f3micos, o del acceso a ellos y su distribuci\u00f3n. Este tipo de situaciones generan tensi\u00f3n, porque cuando los roles de g\u00e9nero afectan el control y acceso a los recursos y reducen la capacidad de las mujeres para actuar y tomar decisiones, se incrementa su vulnerabilidad a la violencia, lo que aumenta la brecha de desigualdad de g\u00e9nero y econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os ha habido un repunte estad\u00edstico que se relaciona directamente con las mujeres que son violentadas f\u00edsicamente, porque en este sentido ellas han tenido que buscar otras fuentes il\u00edcitas de trabajo, ya sea por solidaridad con sus parejas o por necesidad, de ah\u00ed que seg\u00fan reportes del Instituto Nacional de Estad\u00edstica, Geograf\u00eda e Inform\u00e1tica (<span class=\"small-caps\">inegi<\/span>), del a\u00f1o 2000 al 2015 se cometieron 28 mil 710 asesinatos violentos de mujeres, es decir cinco homicidios diarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cifras reflejan un aumento de 85% en estos delitos. Y siete de cada diez mujeres son v\u00edctimas de violencia; siguiendo la misma fuente, cada cuatro minutos una mujer en M\u00e9xico es violada o se abusa sexualmente de ella. Muchos de estos homicidios y delitos se relacionan directamente con la delincuencia organizada.<\/p>\n\n\n\n<p>La categorizaci\u00f3n y el an\u00e1lisis de los datos mencionados refleja 400% de aumento del n\u00famero de mujeres encarceladas por diversos delitos, y pone de manifiesto el fuerte v\u00ednculo entre la violencia contra este sector de la poblaci\u00f3n, seg\u00fan datos de la <span class=\"small-caps\">onu<\/span>. Es decir, seg\u00fan Hern\u00e1ndez (2009), las mujeres se vinculan a delitos porque a su vez ellas mismas son v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero, componente que no ha sido estudiado a profundidad y que adem\u00e1s no forma parte de las investigaciones ministeriales, ni tampoco en la integraci\u00f3n de los juicios penales en su contra.<\/p>\n\n\n\n<p>La lectura de los datos expuestos siembra una duda razonable sobre la conexi\u00f3n que existe entre violencia, crimen, encarcelamientos, v\u00edctimas y victimarias; es decir, palabras y cifras que muestran que algo est\u00e1 sucediendo en nuestro pa\u00eds y que el papel de las mujeres est\u00e1 cambiando o est\u00e1 siendo empujado a insertarse en relaciones m\u00e1s peligrosas, que atentan no s\u00f3lo contra la seguridad de ellas mismas, sino contra su vida, con la onda expansiva que esto genera. Pero antes de continuar es necesario hacer un recorrido por la historia para entender de d\u00f3nde vienen el papel, la imagen y la identidad de las mujeres mexicanas actuales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La imagen de las mujeres mexicanas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Para hablar sobre la construcci\u00f3n o transformaci\u00f3n de la identidad de las mujeres mexicanas es necesario escrudi\u00f1ar la historia como un antecedente para explicar los problemas contempor\u00e1neos. Para reconstruir las circunstancias hist\u00f3ricas de las mujeres en M\u00e9xico desde su imagen las cosas no son f\u00e1ciles, porque existen pocos estudios serios que hagan referencia a este campo; sin embargo, para este trabajo tomar\u00e9 como referencia cuatro hechos cruciales que han dejado una huella indeleble en la sociedad mexicana y que han dado pie para repensar el papel que las mujeres tienen en la sociedad. Los acontecimientos son: la Revoluci\u00f3n (1910), el movimiento estudiantil de 1968, el levantamiento del Ejercito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (1994) y la represi\u00f3n en Atenco (2006).<\/p>\n\n\n\n<p>El ep\u00edgrafe en lo particular, y el art\u00edculo en general, no pretenden ser una verdad absoluta, sino dar pistas a partir de las im\u00e1genes de lo que ha pasado con las mujeres mexicanas. Asumimos que hay una gran variedad de vertientes desde donde podemos enfocar o construir una imagen, sin embargo, para este caso es importante profundizar en los elementos o circunstancias que movieron a las mujeres a participar en acontecimientos cruciales en la historia del pa\u00eds, para as\u00ed aterrizar dicha construcci\u00f3n en la imagen que las mujeres en los \u00faltimos a\u00f1os han proyectado. Creemos que existe una relaci\u00f3n directa en el contexto sociopol\u00edtico, econ\u00f3mico y cultural que est\u00e1 afectando la creciente estad\u00edstica de mujeres y violencia (tanto de v\u00edctimas como de victimarias).<\/p>\n\n\n\n<p>Partimos entonces de que los hechos se delimitan a trav\u00e9s de espacios, papeles, actitudes y valores tanto para hombres como para mujeres; sin embargo, algunos hechos definen los matices en las identidades de g\u00e9nero que moldean en buena medida la vida de quienes est\u00e1n inmersos en un mundo criminal por elecci\u00f3n, por necesidad o por convicci\u00f3n. Por supuesto, estas construcciones no implican que las personas las calcen como tales, pero s\u00ed dirigen las decisiones que muchos de ellos y ellas toman, y sus acciones y discursos son configurados a trav\u00e9s de las relaciones de poder y violencia que afectan las vidas de miles de mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho lo anterior, empezaremos por definir los estereotipos de las mujeres mexicanas a partir de la revoluci\u00f3n (1910), los cuales se acu\u00f1aron gracias a los cientos de pel\u00edculas, fotograf\u00edas e im\u00e1genes que por muchos a\u00f1os caracterizaron al M\u00e9xico postcolonialista. La imagen ic\u00f3nica de aquellos tiempos es \u201cla Adelita\u201d, aquella mujer con trenzas bien peinadas, vestido impecablemente planchado, guerrera y dispuesta a todo con tal de estar a la altura de su hombre; al mismo tiempo era compasiva, sumisa y hogare\u00f1a. Como ejemplo fotogr\u00e1fico tenemos la imagen de las soldaderas en el tren. La imagen completa es un conjunto de mujeres con canastas. La historia cuenta (aunque no hay certeza de ello) que las soldaderas eran aquellas mujeres que peleaba al lado de sus hombres en las batallas, si era necesario sosten\u00edan en sus manos el rifle y a su hijo en la espalda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron muchos a\u00f1os para que la imagen de las mexicanas se actualizara, y esto no necesariamente quiere decir que no hubo una evoluci\u00f3n o que no defendieran y avanzaran en cuanto a sus derechos, o que no participaran en la democratizaci\u00f3n de M\u00e9xico; por el contrario, su participaci\u00f3n fue importante, y pese a que la incursi\u00f3n de las mujeres no era mucha en las universidades, el movimiento estudiantil de 1968 fue un acontecimiento en el que la participaci\u00f3n de las mujeres fue decisiva. El movimiento tuvo lugar en un clima internacional en el cual las protestas se hicieron presentes durante toda la d\u00e9cada de los sesenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"large-quote\">No s\u00f3lo fue la lucha pol\u00edtica en las calles, en las plazas y las escuelas, tambi\u00e9n fue sobre todo la batalla cultural de los j\u00f3venes y las mujeres por romper con la sociedad tradicional autoritaria y opresiva de los gobiernos, los empresarios, el clero, la familia, la escuela y el partido en turno; es as\u00ed como se puede caracterizar la d\u00e9cada como una revoluci\u00f3n cultural y pol\u00edtica en los <span class=\"small-caps\">eeuu<\/span>, Francia, Alemania, Checoslovaquia, M\u00e9xico; distintas partes del mundo compart\u00edan protestas y un c\u00f3digo conjunto, como el amor libre, la sicodelia y la libertad (Cruz, 2011: 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque se ha escrito poco acerca del papel que desempe\u00f1aron las mujeres en el movimiento del 68, se sabe que desde un principio la participaci\u00f3n de ellas fue de solidaridad y camarader\u00eda; pero despu\u00e9s de la masacre la sociedad estaba hundida en un sentimiento de ira, rabia e impotencia, emociones que hicieron que las madres, hermanas y esposas se empoderaran y salieran a las calles a reclamar a sus hombres. La cineasta Ver\u00f3nica Gonz\u00e1lez (en Delgado, 2013), afirma que en las muchas entrevistas realizadas para su documental <em>Las mujeres del 68: mariposas en un mundo de palabras<\/em> descubri\u00f3 que<\/p>\n\n\n\n<p class=\"large-quote\">Las madres que sin ninguna formaci\u00f3n pol\u00edtica se involucraron en el movimiento, fue debido a este sentimiento de protecci\u00f3n y solidaridad con sus hijos (as), compartiendo un mismo inter\u00e9s: una b\u00fasqueda de justicia. La abuela, la hermana o la mam\u00e1 se politizaron por ese v\u00ednculo solidario con el hijo o hija. Lo podemos notar, poco despu\u00e9s, cuando se cre\u00f3 el Comit\u00e9 de Padres de Familia o, por ejemplo, las estudiantes que planeaban y realizaban las brigadas para informar a la gente del movimiento, la colecta monetaria de la propaganda (Delgado, 2013: 1).<\/p>\n\n\n\n<p>De las im\u00e1genes que circularon en el espacio p\u00fablico de junio a octubre del 68, en 60% aparecen mujeres en acci\u00f3n. <em>A posteriori<\/em>, las declaraciones de mujeres que participaron en el movimiento aseguran que su participaci\u00f3n fue crucial; aunque no necesariamente ten\u00edan que sobresalir como l\u00edderes, aseguran que su labor era igual de importante que la de los hombres, ellas formaban parte en la divulgaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, en el <em>boteo <\/em>para conseguir recursos y en la memoria, porque era muy importante que no se olvidara lo que pas\u00f3 en aquel octubre negro.<\/p>\n\n\n\n<p>Por mucho, el movimiento del 68 fue un parteaguas en la historia de las mujeres en M\u00e9xico que sembr\u00f3 precedentes, pues a mediados de los ochenta, en la clandestinidad, se gest\u00f3 el movimiento conocido como el levantamiento de los pueblos ind\u00edgenas, con la conformaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (<span class=\"small-caps\">ezln<\/span>), que sali\u00f3 a la luz p\u00fablica el 1\u00ba de enero de 1994 y proclamaba la Declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona; entre sus demandas planteaban justicia, libertad y honestidad para los pueblos ind\u00edgenas, adem\u00e1s de declarar la guerra al gobierno y al ej\u00e9rcito mexicano.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento, desde su nacimiento, fue un reclamo por la igualdad, y las mujeres ind\u00edgenas, en su mayor\u00eda mayas, fueron quienes buscaron ser tomadas en cuenta. En ese panorama, ellas pugnaron por integrarse a las nuevas condiciones que se presentaban en las comunidades; para lograrlo construyeron un entramado de acciones y demandas en el interior de sus propias comunidades, renuentes al cambio en las relaciones entre mujeres y varones; a ese proceso se le denomin\u00f3 trabajos voz-demanda a la gram\u00e1tica comunitaria (Padierna, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces las mujeres se organizaron y escribieron la Ley Revolucionaria de Mujeres del <span class=\"small-caps\">ezln<\/span>.<a class=\"anota\" id=\"anota1\" data-footnote=1>1<\/a> Fueron las mujeres ind\u00edgenas del sur de M\u00e9xico quienes con su ejemplo y organizaci\u00f3n mostraron al mundo que la equidad de g\u00e9nero no s\u00f3lo se analiza y se discute en los congresos, sino que se practica y se transforma desde la cotidianidad de sus vidas. Concuerdo con la autora Silvia Marcos (2013) cuando explica que \u201clas luchas de las mujeres zapatistas y las demandas de sus derechos no caben bien en ninguna teor\u00eda o pr\u00e1ctica feminista; las trascienden y abarcan a todas\u201d (Marcos, 2013: 18).<\/p>\n\n\n\n<p>Las im\u00e1genes que dieron la vuelta al mundo fueron las de mujeres zapatistas con el rostro cubierto por un pasamonta\u00f1a, ataviadas con sus ropas tradicionales y portando armas. Ellas fueron las protagonistas, y a pesar de que en aquellos primeros a\u00f1os del levantamiento no se permiti\u00f3 la entrada de mucha prensa, hay fotos que muestran la solemnidad e importancia del momento, y las zapatistas permitieron que se les retratara en sus entrenamientos militares al igual que en sus labores cotidianas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, la manifestaci\u00f3n del pueblo de Atenco en el a\u00f1o 2001 explot\u00f3 en la administraci\u00f3n del presidente Vicente Fox, que sin consultar a la poblaci\u00f3n decidi\u00f3 construir un gran aeropuerto. Las protestas en defensa de las tierras se hicieron presentes desde el primer d\u00eda que se anunci\u00f3. Al principio, un grupo de m\u00e1s de 500 campesinos de Atenco y Texcoco, hombres y mujeres, sali\u00f3 a las calles, y r\u00e1pidamente cientos de simpatizantes se unieron a su lucha. A la par de la movilizaci\u00f3n social se dio una lucha legal y jur\u00eddica sobre el derecho a la tierra y al territorio; finalmente, y luego de largos cinco a\u00f1os de manifestaciones, las y los campesinos ganaron, no sin antes haberse reprimido al pueblo con una fuerte paliza que fue noticia internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Tristemente, el resultado del triunfo de los pobladores de Atenco tuvo un saldo de cientos de hombres golpeados y encarcelados con sentencias de hasta 65 a\u00f1os, adem\u00e1s de decenas de mujeres violadas, golpeadas y encarceladas,<a class=\"anota\" id=\"anota2\" data-footnote=2>2<\/a> casos que si bien fueron presentados ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, hasta la fecha no hay ning\u00fan responsable ni sentenciado por tales atrocidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la represi\u00f3n, las mujeres asumieron el poder y tuvieron que pasar otros cinco a\u00f1os (hasta que la \u00faltima persona sali\u00f3 de la c\u00e1rcel), tiempo en el que no cesaron de clamar justicia, participar y manifestarse activamente en cada rinc\u00f3n del pa\u00eds y en otros pa\u00edses para contar lo que les hab\u00eda pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las im\u00e1genes que recorrieron el mundo fueron de mujeres con sombreros de campesinas, machete en la mano y expresi\u00f3n de hartazgo y cansancio en sus caras. Las mujeres fueron noticia en todos los medios masivos de comunicaci\u00f3n y en las redes sociales; el liderazgo no recay\u00f3 en una sola, todas juntas eran voceras, unidas lograron el cambio y reconocieron en su actuar el sabor del empoderamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Como afirma Lagarde (2007), cuando se concentran o aumentan las formas de opresi\u00f3n y violencia en la sociedad, las mujeres quedan en situaci\u00f3n de vulnerabilidad, pues son empujadas y obligadas por las circunstancias a actuar demostrando valent\u00eda, car\u00e1cter, entrega, independencia y sororidad. En muchos casos se desestima la importancia social de la intervenci\u00f3n de las mujeres con el argumento de que la mujer debe quedarse en casa, porque el orden social, es decir, la organizaci\u00f3n de la vida social, es patriarcal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"large-quote\">Se trata de una s\u00f3lida construcci\u00f3n de relaciones, pr\u00e1cticas e instituciones sociales (incluso del Estado) que generan, preservan y reproducen poderes de dominio masculino (acceso, privilegios, jerarqu\u00edas, monopolios, control) sobre las mujeres, mismas, que deben tambi\u00e9n padecer la imposici\u00f3n de poderes sociales (sexuales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos, jur\u00eddicos y culturales) (Lagarde, 2007: 147).<\/p>\n\n\n\n<p>Ante este panorama globalizador se percibe c\u00f3mo la imagen actual de las mujeres mexicanas ha tenido que adaptarse a cada situaci\u00f3n sociopol\u00edtica y cultural, como la de cualquier miembro de la sociedad. Escudri\u00f1ar en momentos c\u00faspides de la historia mexicana nos permite entrever que la presencia femenina ha estado ah\u00ed siempre, m\u00e1s bien la historia y los devenires de la vida no las han mencionado lo suficiente; las mujeres s\u00f3lo sobresalen cuando han tenido que demostrar de qu\u00e9 est\u00e1n hechas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto que tambi\u00e9n se ha mantenido en la penumbra es la velada violencia de la que siempre han sido v\u00edctimas. Al no mencionarse lo suficiente se corre el riesgo de que muchas historias sean invisibles, s\u00f3lo cuando buscamos es cuando esas historias salen a la luz, como en \u00faltimas fechas, por ejemplo, los repuntes estad\u00edsticos sobre las mujeres violentadas, encarceladas y asesinadas no son f\u00e1ciles de callar.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo pretende enfocar la identidad de las mujeres mexicanas como un proceso de construcci\u00f3n social, en el cual los cambios hist\u00f3ricos estructurales, sociales y econ\u00f3micos influyen en la identidad del individuo en el \u00e1mbito microsocial debido a las rupturas del mismo sistema, donde se piensa el devenir de una identidad positiva y m\u00e1s equitativa para las mujeres; por ello es importante sentar precedentes para adentrarnos en historias m\u00e1s complejas, que si bien no son la mayor\u00eda, s\u00ed son un n\u00famero importante que debe ser tomado en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La identidad, la autoimagen y los papeles femeninos desde la teor\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Como hemos visto, la situaci\u00f3n sociopol\u00edtica que prevalece en el pa\u00eds ha impactado de especial forma a las mujeres mexicanas, quienes han tenido que transformarse y adaptarse a cada situaci\u00f3n hist\u00f3rica. Para profundizar sobre el papel, la identidad y la imagen que las mujeres mexicanas han construido a trav\u00e9s de sus vidas, es necesario contextualizar y matizar su entorno, de lo contrario corremos el riesgo de hacer lo mismo que ha hecho el gobierno a la hora de dictar sentencia: impartir \u201cjusticia\u201d sin tomar en cuenta los antecedentes que rodean la situaci\u00f3n de cada interna.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva de g\u00e9nero, esta investigaci\u00f3n opta por una concepci\u00f3n epistemol\u00f3gica que se aproxime a la realidad desde las miradas de los g\u00e9neros y sus relaciones de poder, y las desigualdades que se ven reflejadas en todos los \u00e1mbitos de la cultura, como el trabajo, la familia, la pol\u00edtica, las organizaciones, el arte, las empresas, la salud, la ciencia, la sexualidad, la historia, etc. (Gamba, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>Entendemos el g\u00e9nero como la expresi\u00f3n cultural de lo naturalmente masculino o femenino y que, por lo mismo, puede experimentar variaciones, seg\u00fan el tiempo y el lugar. La utilidad de la perspectiva de g\u00e9nero es amplia, como se puede constatar a lo largo de este texto, pues implica no s\u00f3lo el modo en que la simbolizaci\u00f3n cultural de la diferencia sexual afecta las relaciones entre hombres y mujeres, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo se estructuran la pol\u00edtica, la econom\u00eda, el sistema jur\u00eddico legal, las instituciones del Estado, la vida privada, la intimidad, las ideolog\u00edas, las ciencias y otros sistemas de conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En el debate te\u00f3rico sobre g\u00e9nero muchas veces se ha abordado c\u00f3mo se construyen, se fijan o se transforman las identidades de g\u00e9nero en proceso, influidas por el poder o los conflictos a trav\u00e9s de los cuales los individuos encarnan, se apropian, actualizan o rechazan papeles y estereotipos legitimados como femeninos y masculinos, como el caso de las mujeres revolucionarias, las zapatistas, las mujeres del 68 y las de Atenco; por ello, es importante tomar en cuenta dicha perspectiva, ya que esto ayuda a rescatar un aspecto m\u00e1s neutral de la vida social y efectuar distinciones necesarias sobre lo que est\u00e1 pasando con las mujeres en la actualidad, pero no con todas, sino con las que est\u00e1n en la c\u00e1rcel, cuya relevancia no ha sido considerada con suficiente atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres que desaf\u00edan los roles tienen un problema, y a muchas de ellas las situaciones contextuales las han empujado a asumir otros papeles. El problema surge cuando se les cuestiona sobre lo que socialmente se espera que cumplan, sin considerar los recursos o aspectos contextuales. No toman en cuenta lo que en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha hecho evidente: que no hay papeles femeninos universalmente \u201capropiados\u201d para todas las mujeres, sino que \u00e9stos dependen de factores como la raza y la clase social, factores que, en una sociedad patriarcal, afectan de diferente manera a cada mujer (Lagarde, 1998).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos de roles hablamos de g\u00e9nero, de conductas, de diferencias y de aceptaci\u00f3n colectiva, t\u00e9rminos que convergen en la identidad social como parte del individuo y se derivan del conocimiento de pertenencia a un grupo o grupos sociales conjuntamente con el significado valorativo y emocional asociado a esta pertenencia (Tajfel, 1981). Es decir, como lo se\u00f1ala Cirense:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"large-quote\">La identidad no se reduce a un haz de datos objetivos; resulta m\u00e1s bien de una selecci\u00f3n operada subjetivamente. Es un reconocerse en [&#8230;] algo que tal vez s\u00f3lo en parte coincide con lo que efectivamente uno es. La identidad resulta de transformar un dato en valor. No es lo que uno realmente es, sino la imagen que cada quien se da de s\u00ed mismo (Cirense, 1987: 13).<\/p>\n\n\n\n<p>La identidad, en el caso de las mujeres mexicanas, tal como explica Marcela Lagarde, se ha ido construyendo y adaptando a cada momento: \u201c[son] las personas sometidas a formas particulares de explotaci\u00f3n, opresi\u00f3n y marginaci\u00f3n quienes, al recrear sus historias e identidades propias, realizan la cr\u00edtica a la modernidad y a su m\u00e1s valiosa promesa: el desarrollo\u201d (Lagarde, 1999: 6).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, cada sujeto es reflejo de la sociedad que ha vivido desde tres niveles: \u201cel nivel del pensamiento, de los sentimientos y de la conducta. Cada mujer piensa, siente y act\u00faa seg\u00fan las formas en las que lo hacen quienes la rodean y con quienes continuamente se interrelaciona\u201d (Lagarde, 1999: 129).<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos entonces que detr\u00e1s de cada mujer hay un universo de sentimientos, apegos, costumbres, tradiciones, trabajos, actividades, roles, grupos de preferencia, poderes, simetr\u00edas, accesos, religiones, conocimientos, lealtades, comunicaciones, un sinf\u00edn de cosas y razones a trav\u00e9s de las cuales ellas eval\u00faan su mundo, y en este universo quiz\u00e1s hay un sentimiento que en apariencia podr\u00eda parecer contradictorio, pero que fue el com\u00fan denominador que durante el trabajo con las mujeres en la c\u00e1rcel brot\u00f3 a la luz: el amor. S\u00ed, el amor fue el sentimiento que las movi\u00f3 a delinquir: el amor que sent\u00edan por sus hijos, por sus parejas o por las personas que a menudo las empujan a transgredir la ley. M\u00e1s adelante explicaremos la contradicci\u00f3n sobre este sentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando las mujeres pisan la c\u00e1rcel, su mundo cambia, su autoestima es vulnerable y su imagen se desvanece ante la sociedad. No es f\u00e1cil trabajar en la reconstrucci\u00f3n de la imagen (f\u00edsica corporal) de las mujeres desde el encierro, porque primero debe haber una retrospectiva en sus vidas para as\u00ed poder reinventarse, no s\u00f3lo en el proceso de crear su imagen actual, sino en el amplio proceso que implica reconocerse, identificarse y posteriormente reconstruirse.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo de este estudio fue que, a trav\u00e9s de fotograf\u00edas, las mujeres despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de no verse retratadas, hicieran una serie de im\u00e1genes para as\u00ed hacer un balance de su vida y visualizarse a futuro. M\u00e1s adelante se explica con detalles.<\/p>\n\n\n\n<p>Partimos de que la imagen corporal definida por Rodr\u00edguez es como \u201cuna fotograf\u00eda mental que cada individuo tiene sobre la apariencia del cuerpo unida a las actitudes y los sentimientos con respecto a esa imagen corporal\u201d (Rodr\u00edguez, 2000: 73); sin embargo, hay m\u00e1s factores que intervienen para construir una autoimagen, es decir, si bien es cierto que la imagen corporal parte de lo biol\u00f3gico y de lo f\u00edsico, existen m\u00e1s detalles que permiten trascender dicha imagen, entre otras cosas la imagen reflejar\u00e1 la forma en que cada individuo se percibe a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la autoimagen es fundamental en nuestras vidas, pues determina en gran medida la forma en que nos relacionamos con nosotros(as) mismos(as), con los otros y otras, y la forma en que enfrentamos la vida. Es por ello que resulta fundamental trabajar este tema con las mujeres, pues muchas de ellas la \u00faltima imagen que recordaban de s\u00ed mismas era la fotograf\u00eda de la delincuente que sali\u00f3 en los peri\u00f3dicos o con la que se les abri\u00f3 el expediente en prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos entonces que el aprecio que cada persona desarrolla depende de la autoimagen. Es necesario entender que cada persona construye (de acuerdo a su historia personal) un ideal que alcanzar. La autoimagen puede estar cerca o lejos de este ideal, o bien tomar rumbos muy diferentes: constituirse en un ideal constructivo para el desarrollo personal o destructivo para \u00e9l (no todo ideal construido por los individuos posee connotaciones positivas; puede darse el caso de personas que persiguen ideales que implican riesgos para la propia integridad).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, de acuerdo con la construcci\u00f3n de la autoimagen, y, por lo tanto, dependiendo en gran medida del contexto y de una serie de vinculaciones (entre otras cosas) que se hayan dado en la ni\u00f1ez y posteriormente en la juventud, cada individuo va a estimarse a s\u00ed mismo en mayor o menor medida, generando con ello una serie de acciones, pensamientos y sentimientos que inciden directamente en la mayor o menor vulnerabilidad de este individuo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la autoestima no tiene que ver necesariamente con qui\u00e9n realmente se es, sino con qui\u00e9n se cree ser, y esto se construye a lo largo de la vida. Las personas aprenden a estimarse y logran superar los momentos dif\u00edciles con el suficiente aprecio hacia s\u00ed mismas como para satisfacer sus necesidades, desarrollarse y construir una vida m\u00e1s plena.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a menudo algunas mujeres que est\u00e1n en la c\u00e1rcel han sufrido tal violencia que como consecuencia su autoestima ha sido da\u00f1ada, por lo que es necesario que se les permita un reencuentro consigo mismas que les ayude a adue\u00f1arse de sus deseos y necesidades. Un reencuentro que les permita aceptarse y respetarse con sus cualidades y defectos y que les permita tratar de mejorar y cambiar las cosas que pueden cambiar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fotograf\u00eda como intermediaria<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">A partir de la vinculaci\u00f3n que existe entre imagen y autoestima se pens\u00f3 realizar un proyecto cuyo objetivo se basara en la reconstrucci\u00f3n de la identidad, pensada desde la experiencia, y que deb\u00eda responder directamente a dos preguntas: \u00bfqui\u00e9n soy?, y \u00bfqui\u00e9n soy frente al otro? Sin embargo, para la comprensi\u00f3n cabal del proceso no basta el reconocimiento de la propia especificidad en contraste con el \u201cotro\u201d. Es necesario estudiar c\u00f3mo se construye y se recrea dicha especificidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea central fue profundizar en el contexto de sus vidas para desenmara\u00f1ar la imagen que proyectan, con el objetivo de que al verse reflejadas dentro de prisi\u00f3n pudieran verse en el espejo y retomar esa imagen para proyectarse a futuro. Para ahondar sobre este tema propusimos un proyecto experimental que m\u00e1s all\u00e1 de las entrevistas nos permitiera conocer c\u00f3mo se asumen las mujeres, pero no como cualquier mujer, sino como las mujeres que han sido agredidas, encarceladas y victimizadas. Las mujeres que quiz\u00e1s en el camino, por las circunstancias econ\u00f3micas, sentimentales o sociales, perdieron su esencia, su identidad y, sin pensarlo, tambi\u00e9n su libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre estas bases, trabajar con fotograf\u00edas, la dramatizaci\u00f3n y el contar historias nos permiten volver a sus vidas, reflejar los efectos y el peso de sus decisiones en ellas y en la onda expansiva que generan, para as\u00ed mirar con nuevos ojos el futuro. Las voces e im\u00e1genes ofrecen una alternativa importante tanto en el \u00e1mbito de la fotograf\u00eda como en el del an\u00e1lisis y de contar las historias.<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso de tomar fotograf\u00edas dentro del entorno carcelario se convirti\u00f3 en una oportunidad para desarrollar historias personales y colectivas que hab\u00edan sido calladas, o m\u00e1s bien contadas en privado a abogados o jueces, quienes finalmente solo tomar\u00e1n en cuenta los hechos para juzgarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacer uso de la fotograf\u00eda en este proyecto nos permiti\u00f3 profundizar m\u00e1s en las historias de vida de estas mujeres, visualizar algunos problemas sociales, descubrir la disfuncionalidad familiar e incluso provocar la acci\u00f3n social. Siguiendo a De Miguel y Ponce (1998), consideramos que la fotograf\u00eda contribuye sustantivamente a la construcci\u00f3n de la realidad social. Cada vez es m\u00e1s importante la imagen en las ideas que se tienen de la sociedad, de los roles sociales, de las normas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen tres tipos de fotograf\u00edas: ventana, regla y espejo, seg\u00fan el soci\u00f3logo Jes\u00fas M. de Miguel (1998). Las fotograf\u00edas ventanas retratan la realidad tal cual como se ve; es decir, la imagen reproduce la realidad con exactitud. Se suelen utilizar en casos penales como evidencia o para mostrar un lindo paisaje. Las fotos reglas son las que se utilizan en publicidad, son aquellas que se producen desde el mundo irreal. Estas fotos no solo tienen significado, sino que producen significado. Y por \u00faltimo, las fotos espejos proyectan lo que el fot\u00f3grafo siente ante una realidad social.<\/p>\n\n\n\n<p>En las fotos espejos,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"large-quote\">el fot\u00f3grafo trata de persuadir de algo a cualquier espectador\/a. Los espejos valen para investigar la naturaleza humana, los valores vitales de las personas. La realidad real no importa tanto como lo que \u00e9sta comunica. El espejo puede utilizarse entonces como material autobiogr\u00e1fico, incluso para el an\u00e1lisis psicoanal\u00edtico de una persona o un grupo social (De Miguel, 1998: 90).<\/p>\n\n\n\n<p>Para este caso las mujeres deb\u00edan construir una imagen como un espejo que pudiera reflejar sus sentimientos. El grupo, por su parte, deb\u00eda no s\u00f3lo mirar la foto sino analizarla detenidamente y explicar qu\u00e9 sentimientos produc\u00eda esa imagen. No es lo mismo mirar una fotograf\u00eda que detenerse a observarla por varios minutos; entonces se descubren otros significados, y cuando los detalles de las fotograf\u00edas se verbalizan en voz alta, la imagen toma otra dimensi\u00f3n que a menudo se relaciona con el estado de \u00e1nimo, con lo que la persona est\u00e1 pensando o con lo que esta viviendo en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Las im\u00e1genes congeladas facilitan procesos de exploraci\u00f3n de nuevos aspectos de lo personal, en ocasiones negados, relegados a un olvido emocional cuyo origen se desconoce, convocados al repliegue en pro de una desdibujada identidad. Coincidimos con Serrano cuando habla sobre el potencial terap\u00e9utico que tiene los medios art\u00edsticos, incluida la fotograf\u00eda: \u201cConsideramos que dicho potencial puesto al servicio de una relaci\u00f3n terap\u00e9utica y un encuadre definido desde el arteterapia puede favorecer procesos de cambio que resonar\u00e1n en todas las dimensiones vitales de la persona\u201d (Serrano, 2014: 158).<\/p>\n\n\n\n<p>La c\u00e1rcel, voluntariamente o no, permite hacer una pausa en la vida; a veces esa pausa es muy larga, dolorosa e injusta, y por lo menos en el caso de M\u00e9xico, dicho tiempo no va acompa\u00f1ado de talleres, terapias, actividades o clases que permitan reacomodar los rencores, sentimientos o fallas, que coadyuven a reconstruir la identidad. Por ello es importante entender qu\u00e9 pasa con la identidad de aquellas mujeres que, durante toda su vida, se han dedicado a satisfacer la imagen que otros desean ver, es decir, se han preocupado por proyectar una imagen de s\u00ed mismas que s\u00f3lo quieren o desean ver los otros, sin anteponer sus propios sentimientos, deseos o necesidades. \u00c9ste es el caso de las mujeres que por diversas circunstancias est\u00e1n en la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Descripci\u00f3n del taller, temas, ejemplos y testimonios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">No es f\u00e1cil acceder al Centro de Readaptaci\u00f3n Femenil con un proyecto experimental que explorar\u00e1 el interior de las presas con t\u00e9cnicas art\u00edsticas y fotograf\u00edas. Pese a que desde el principio se propuso trabajar con el acompa\u00f1amiento del Departamento de Psicolog\u00eda de la propia penal, la apertura nunca fue c\u00f3moda, siempre se cuestionaba y se vigilaba todo. Pintar, esculpir, dibujar, hacer <em>collage<\/em>, hablar, escribir se tolera, pero hacer fotograf\u00edas son palabras mayores. Las fotograf\u00edas siempre deb\u00edan ser entre ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>La selecci\u00f3n de las participantes fue voluntaria. En este proyecto participaron 20 mujeres de entre 23 y 50 a\u00f1os, de las cuales s\u00f3lo tres decidieron que sus trabajos y testimonios no fueran exhibidos. Los delitos por los que las mujeres participantes estaban procesadas eran: 45% por delincuencia organizada, 35% por venta de drogas o estupefacientes, 30% por robo a casa habitaci\u00f3n, bancos, negocios o autom\u00f3viles, 10% por parricidio, 10% por fraude, 5% por homicidio, 5% por trata de blancas, 5% por intento de homicidio y 25% por portaci\u00f3n de arma de uso exclusivo del ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<p>Del total de las mujeres, 17 de ellas son madres y s\u00f3lo tres planearon la maternidad, el resto se embaraz\u00f3 muy joven (alrededor de los 16 a\u00f1os tuvieron a su primer hijo), eran madres solteras, ya no ten\u00edan relaci\u00f3n con la pareja, o ten\u00edan hijos de diferentes padres.<\/p>\n\n\n\n<p>Las caracter\u00edsticas del grupo recabadas en los primeros meses de trabajo a trav\u00e9s de entrevistas y encuestas nos pusieron en antecedentes sobre el grupo con el que est\u00e1bamos tratando. Para esta investigaci\u00f3n relacionar los delitos con la maternidad, el pasado y el contexto social fue de vital importancia; as\u00ed descubrimos que alrededor de 75% ven\u00eda de familias desestructuradas, 82% tuvo una infancia violenta; 93% no hab\u00eda contado con ning\u00fan tipo de orientaci\u00f3n sexual, moral o educativa en su vida, y s\u00f3lo 3% recib\u00eda visitas a la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahondar en los antecedentes de estas mujeres pone al descubierto muchos atenuantes familiares, sociales, pol\u00edticos, econ\u00f3micos y culturales que las empujaron a tomar decisiones precipitadas, pero que sobre todo nos hablan del estado emocional en el que han vivido toda su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El taller permiti\u00f3 que por primera vez las mujeres fueran capaces de contar sus historias y su intimidad frente a otras sin sentirse juzgadas. Descubrieron l\u00edmites, convergencias y similitudes que, a pesar de vivir juntas, no las hab\u00edan descubierto; reconocieron las ausencias y pobrezas emocionales que han tenido a lo largo de su vida y que se agudizan en el aislamiento que viven.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que alguien pueda reinsertarse, en primer lugar ha de tomar conciencia de su situaci\u00f3n, de qu\u00e9 conductas son inapropiadas, de cu\u00e1les son los l\u00edmites que no pueden traspasarse y de los l\u00edmites que ellas deben conocer para evitar transgresiones contra su persona. Un taller art\u00edstico es \u00fatil para que los participantes puedan \u201crepensarse\u201d y proyectarse de una manera m\u00e1s integrada.<\/p>\n\n\n\n<p>Los discursos generados desde la creaci\u00f3n art\u00edstica o desde la Investigaci\u00f3n Basada en el Arte permiten revisar \u201cel imaginario y acceder al universo simb\u00f3lico de cada individuo. Igualmente, facilitan a la persona en situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n social darse cuenta de sus dificultades, elaborar sus conflictos y realizar un camino hacia la autonom\u00eda\u201d (Moreno, 2010: 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Hilvanar las historias, los discursos, sentimientos e im\u00e1genes desde la construcci\u00f3n metodol\u00f3gica <em>Entre voces<\/em> permiti\u00f3 que los actores sociales, en este caso las mujeres, decidieran y expusieran sus posturas, ya que lo importante es la comunicaci\u00f3n. \u201cNo se trata de dominar una misma realidad, ni tener los mismos conocimientos, ni comportarse del mismo modo, ni hacer la misma cosa, sino simplemente saber y poder transmitir lo que soy y lo que quiero, a la par de saber escuchar y dialogar\u201d (Corona, 2009: 17).<\/p>\n\n\n\n<p>Planteado lo anterior, propusimos que se abordaran aspectos formales y t\u00e9cnicos, as\u00ed como expresivos, que les permitieran explorar el sentido est\u00e9tico de las obras o producciones, para as\u00ed fortalecer el imaginario y fomentar la capacidad cr\u00edtica de cada una y la libre comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la realizaci\u00f3n del taller se invitaron diferentes artistas visuales para que impartieran diversas disciplinas. En el \u00e1rea de fotograf\u00eda se tuvo la participaci\u00f3n de Aldo Ruiz Dom\u00ednguez y Natalia Fregoso Centeno, quienes cuentan con destacadas trayectorias en fotograf\u00eda antropol\u00f3gica y documentalista en el \u00e1mbito nacional e internacional. Su experiencia fue decisiva para introducir a las mujeres en la alfabetizaci\u00f3n visual, ya que el trabajo de ambos podr\u00eda categorizarse en fotograf\u00edas espejo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el tema central del taller fue la fotograf\u00eda, a lo largo de seis meses nos apoyamos en otras t\u00e9cnicas art\u00edsticas, como pintura, escultura y <em>collage<\/em>, para as\u00ed introducir a las mujeres en la alfabetizaci\u00f3n visual. El recorrido por las diversas expresiones art\u00edsticas las introdujo en el mundo de la comunicaci\u00f3n visual; eso coadyuv\u00f3 a clarificar la creaci\u00f3n de fotograf\u00edas espejo, por lo que al verse no s\u00f3lo se reconoc\u00edan, sino que tambi\u00e9n eran capaces de incluir elementos en sus im\u00e1genes que les ayudaran a comunicar sus mensajes.<\/p>\n\n\n\n<p>La alfabetizaci\u00f3n visual es definida por Hortin (1981) como la capacidad de entender y usar im\u00e1genes, incluyendo la habilidad de pensar, aprender y expresarse en t\u00e9rminos de im\u00e1genes. Esta alfabetizaci\u00f3n supone la habilidad de decodificar e interpretar mensajes visuales y codificar y componer comunicaciones visuales con significado; esto es, realizar juicios valorativos frente a cada lectura de la realidad que se presenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Las clases se impartieron dos veces por semana y s\u00f3lo se nos permiti\u00f3 utilizar un reducido sal\u00f3n en el \u00e1rea de enfermer\u00eda; siempre tuvimos la presencia de una custodia, por lo tanto, las estudiantes ten\u00edan que hacer uso de su imaginaci\u00f3n y echar mano de los pocos objetos que les es permitido tener para poder construir sus fotograf\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres fueron los grandes temas que abordamos con las internas, intentando que en cada uno de ellos fueran capaces de profundizar y vincular en la medida de lo posible sus emociones haciendo uso de objetos, \u00e1ngulos, luces y expresiones. Cabe se\u00f1alar que los testimonios que en este art\u00edculo se presentan cuentan con toda la autorizaci\u00f3n para publicarlos con los nombres originales, s\u00f3lo una de ellas prefiri\u00f3 aparecer con seud\u00f3nimo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reconocer y nombrar<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">A trav\u00e9s de diversos ejercicios conectamos el yo y la imagen que las internas proyectan. Se les dieron instrucciones b\u00e1sicas sobre el uso de las c\u00e1maras y se les pidi\u00f3 que se retrataran como ellas quisieran, a fin de crear un primer esbozo de su persona. Durante el ejercicio, las participantes deb\u00edan primero escoger una imagen que las representara, y despu\u00e9s en grupo todas las participantes deb\u00edan decir c\u00f3mo esa imagen era percibida, qu\u00e9 emociones les despertaba.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea fue trabajar con la informaci\u00f3n que se genera desde el subconsciente, porque desde ah\u00ed las participantes son capaces de mostrase tal cual son en relaci\u00f3n con las cadenas y personas que tiene alrededor. El objetivo fue que ellas tomaran conciencia de su presente, de lo que las sostiene, para as\u00ed entender qu\u00e9 pueden resolver en este momento. Sus preocupaciones no deben ser ni por el pasado, ni por el futuro, porque eso es algo que no se puede cambiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ser el primer ejercicio, hubo mucha emoci\u00f3n; las mujeres estaban \u00e1vidas de sacarse fotograf\u00edas y corrieron en todas direcciones: retrataron flores, se tiraron al piso, se pusieron ingeniosas. Normalmente, este tipo de trabajos refleja el estado de \u00e1nimo y la actitud que en ese momento tiene la persona que lo realiza.<\/p>\n\n\n\n<p>Las im\u00e1genes fueron diversas, hubo quien se fotografi\u00f3 sentada en pose de meditaci\u00f3n, apoyada en un \u00e1rbol, sosteniendo entre sus manos una flor, apuntando al cielo o simplemente leyendo o escribiendo. Pero al observarlas m\u00e1s de cerca, las compa\u00f1eras fueron capaces de encontrar decenas de mensajes, expresiones y sentimientos que les proyectaba determinada fotograf\u00eda y que coincid\u00eda con el estado de \u00e1nimo y la situaci\u00f3n que se est\u00e1 viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p>La fotograf\u00eda que Marichuy escogi\u00f3 fue donde ella aparece sentada con las manos unidas sosteniendo su cara viendo a la c\u00e1mara. Al presentarla, explic\u00f3 que hab\u00eda escogido esa fotograf\u00eda porque le gustaba como aparec\u00eda. Sus compa\u00f1eras opinaron que era una foto donde parec\u00eda muerta en vida, sin expresi\u00f3n alguna. A pesar de que ella mira a la c\u00e1mara, parece que sus pensamientos est\u00e1n en otra parte. Finalmente ella reconoce: \u201cNo estoy pasando un buen momento, tengo meses sumida en una depresi\u00f3n y me apunt\u00e9 al taller en busca de una esperanza. No veo el final a esta sentencia y no creo aguantar los 35 a\u00f1os que me han impuesto\u201d (M. Lomel\u00ed, comunicaci\u00f3n personal, 19 de febrero de 2015).<\/p>\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/ia601509.us.archive.org\/3\/items\/imagen-mujeres-penal-puente-grande-jalisco\/Marichuy.jpg\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"2048x\u20061536\" data-index=\"0\" data-caption=\"Marichuy y Pera. Archivo Marichuy. Autor: Ileana Landeros. Ti\u0301tulo: Los pensamientos de Marichuy. An\u0303o 2016.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ia601509.us.archive.org\/3\/items\/imagen-mujeres-penal-puente-grande-jalisco\/Marichuy.jpg\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure><figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/ia801509.us.archive.org\/3\/items\/imagen-mujeres-penal-puente-grande-jalisco\/Pera.JPG\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"4288x2864\" data-index=\"0\" data-caption=\"Archivo Pera. Autor: Ileana Landeros. Ti\u0301tulo: A\u0301ngel y Demonio. An\u0303o 2016.\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ia801509.us.archive.org\/3\/items\/imagen-mujeres-penal-puente-grande-jalisco\/Pera.JPG\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Marichuy y Pera. Archivo Marichuy. Autor: Ileana Landeros. Ti\u0301tulo: Los pensamientos de Marichuy. An\u0303o 2016.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div><div class=\"caption\">Archivo Pera. Autor: Ileana Landeros. Ti\u0301tulo: A\u0301ngel y Demonio. An\u0303o 2016.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Otro caso fue el de Tere<a class=\"anota\" id=\"anota3\" data-footnote=3>3<\/a> (quien pidi\u00f3 anonimato por el crimen que se le imputa). Ella aparece detr\u00e1s de un alambrado con medio rostro cubierto por su cabellera, la mirada dirigida al suelo y en una mano sostiene una rosa. Explic\u00f3 que la fotograf\u00eda le parec\u00eda muy bonita, sobre todo porque nunca antes hab\u00eda posado as\u00ed: \u201ccomo muy rom\u00e1ntica\u201d. Sus compa\u00f1eras dijeron que la imagen les recordaba a alguien con doble personalidad, la mitad parec\u00eda una mujer muy linda y agradable, y la otra un ser m\u00e1s obscuro, que daba miedo. Los comentarios no le sentaron nada bien y se tard\u00f3 algunos minutos en retomar el habla; cuando lo hizo, explic\u00f3: \u201cS\u00ed, tengo dos personalidades, he hecho cosas muy horribles, de las cuales no me siento orgullosa y quiz\u00e1 merezco estar aqu\u00ed, pero en el fondo soy buena y quiero serlo siempre, m\u00e1s que nada por mis hijas\u201d (Tere, comunicado personal, 5 de marzo de 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>El entorno inmediato de Tere desde su ni\u00f1ez ha sido la delincuencia organizada. Proviene de una familia de <em>capos<\/em> donde sus t\u00edos, hermanos, primos y padre son la \u00fanica referencia que tiene como ejemplos a seguir; no hace falta decir que ha sido v\u00edctima de una violencia contextual que la rodea desde que naci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien podr\u00edamos analizar la conducta de Tere bajo la \u00f3ptica de la teor\u00eda conductual de Ronald Akers (1968), quien sugiere que la conducta delictiva, como todas las conductas, est\u00e1 moldeada por los est\u00edmulos o reacciones de otros a este tipo de conducta. En este caso, la misma Tere relata que los reforzamientos positivo y negativo vinieron de la influencia m\u00e1s poderosa: los pares y la familia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Objetos y contexto<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">El objetivo de esta pr\u00e1ctica era que ellas empezaran a reencontrarse. Reconocer que en su vida han pasado cosas decisivas, han tenido resultados y quebrantos, y lo importante es comenzar a trabajar para construir un futuro diferente y recuperar la esencia (en ocasiones el encierro, la tristeza, la depresi\u00f3n y la soledad las a\u00edslan de sus recuerdos y fortalezas) que las convierte en seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La pr\u00e1ctica forz\u00f3 a las mujeres a hacer memoria. Si bien se realizaron varios ejercicios, el m\u00e1s significativo fue retratar sus pertenencias y establecer una relaci\u00f3n entre sus pertenencias y su entorno; es decir, cada cosa deb\u00eda remitirles a alg\u00fan contacto, acontecimiento o persona que est\u00e1 o estuvo en su vida. Ellas, al retratar sus cosas, eran libres de hacer una composici\u00f3n en la que explicaran por qu\u00e9 merec\u00eda la pena hacer una fotograf\u00eda y por qu\u00e9 era importante conservarla entre sus pertenencias.<\/p>\n\n\n\n<p>A las mujeres les cost\u00f3 mucho trabajo sincerarse y reconocer relaciones da\u00f1inas que tienen con tan s\u00f3lo ver un n\u00famero telef\u00f3nico. Algunos objetos les remit\u00edan a agradables presencias de visitas familiares que ellas aseguraban eran visitas honestas y de coraz\u00f3n, pues coincidieron en se\u00f1alar que muy pocas personas son las que se quedan a su lado cuando caen en la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se trata de asignar significados a las cosas retratadas, algunas fueron muy minuciosas, muchas de ellas lograron verbalizar con facilidad, para otras en cambio fue un proceso dif\u00edcil. Eli, por ejemplo, fue capaz de nombrar, identificar, recordar y explicar el significado de cada cosa. Pero cuando tuvo que explicar el espejo y la relaci\u00f3n que ten\u00eda en su bolso, empez\u00f3 por decir que era un objeto que nunca usaba. Eli no estaba preparada para verse en el espejo, y rompi\u00f3 a llorar diciendo: \u201cNo puedo verme; cada cosa es muy significativa y no puedo ver mi cara en un espejo. Los espejos me recuerdan las cosas que he hecho mal y a las personas que he da\u00f1ado en mi vida\u201d (E. Padilla Muro, comunicaci\u00f3n personal, 26 de mayo de 2015).<\/p>\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/ia801509.us.archive.org\/3\/items\/imagen-mujeres-penal-puente-grande-jalisco\/Cosas%20de%20Eli.JPG\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"2048x1536\" data-index=\"0\" data-caption=\"Archivo Eli. Autor: Adriana B. Ti\u0301tulo: Mis cosas. 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An\u0303o: 2016.<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Dom\u00e9rica, en cambio, ten\u00eda muy pocas pertenencias; a pesar de ello, retrat\u00f3 su bolso que ella misma hab\u00eda pintado a mano, y dijo que ese bolso ten\u00eda un dibujo que resum\u00eda su vida: \u201cLas rosas son mis hijos, el reloj el tiempo que me falta por estar aqu\u00ed. La calavera, las estrellas y los dados es mi destino, es el azar, lo que me espera de la vida, lo que me depare el destino. Pero de algo estoy segura: no quiero volver aqu\u00ed nunca, y no quiero volver a estar separada de mis hijos\u201d (D. L\u00f3pez, comunicaci\u00f3n personal, 17 de junio de 2015).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Proyecciones<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">La fotograf\u00eda fue la puerta para reconstruirse, para visualizarse a futuro, para reconocerse tal como son y definir c\u00f3mo quieren aparecer. Para esta pr\u00e1ctica, las internas hicieron uso de sus pocos objetos personales, as\u00ed como del escaso espacio que nos proporcionaron, pues las fotograf\u00edas est\u00e1n estrictamente prohibidas dentro del centro de reinserci\u00f3n. Para las participantes el simple hecho de volverse a ver en imagen despu\u00e9s de algunos a\u00f1os las motivo a repensarse, \u00e9ste fue el empuj\u00f3n que les hac\u00eda falta para estimular su creatividad e imaginarse una vida fuera de la prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras un largo recorrido de sentimientos y enfrentamientos consigo mismas, el taller permiti\u00f3 que las mujeres se\u00f1alaran sus dolores, carencias y resentimientos por su nombre. Fue como una sacudida con la que finalmente analizaron todo lo que cargaban y fue tiempo de decidir con qu\u00e9 se quedaban para seguir adelante con sus vidas. Uno de los \u00faltimos ejercicios consisti\u00f3 en imprimir cinco fotograf\u00edas que ellas previamente escogieron, las cuales ten\u00edan que colocar como quisieran en un papel r\u00edgido a manera de <em>collage<\/em>. El mensaje fue que deb\u00edan reconstruirse y reconocerse en ese <em>collage<\/em> fotogr\u00e1fico; pod\u00edan rayarlo, pintarlo, recortarlo, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los casos fueron sorprendentes. Desde sus diferentes estilos, a trav\u00e9s de sus im\u00e1genes y reflexiones finales pudimos ver que la esperanza y los sue\u00f1os vuelven a resurgir. Por ejemplo en el caso de Marichuy, acusada de parricidio y sentenciada a 35 a\u00f1os. Su trabajo fue una retrospectiva que, como ella dice, muestra con m\u00e1s seguridad que nunca que es inocente, dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"large-quote\">Estos ocho a\u00f1os aqu\u00ed he estado enojada por la injusticia, porque no hubo una buena investigaci\u00f3n, y porque no tuve dinero para contratar a un buen abogado. Pero ahora entiendo que mi vida no ha terminado. El recorrido de mi vida (a lo largo del taller) me hizo reforzar ahora m\u00e1s que nunca que yo no tuve la culpa, fue un accidente, y esto que estoy viviendo en este lugar s\u00f3lo es temporal (M. Lomel\u00ed, comunicaci\u00f3n personal, 26 de julio de 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>collage<\/em> muestra fotograf\u00edas de sus objetos personales sobre el c\u00e9sped, y s\u00f3lo un pie puesto en la tierra, el rostro sonriendo, las manos acariciando un capullo de rosa, y explica: \u201cA pesar de que mi cuerpo est\u00e1 aqu\u00ed, mis pensamientos, mi amor y mis sue\u00f1os pertenecen a otro mundo, un mundo en el que no me doy por vencida\u201d (M. Lomel\u00ed, comunicaci\u00f3n personal, 26 de junio de 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>Otro caso fue el de Samantha, quien a lo largo de todo el taller se mostr\u00f3 herm\u00e9tica y poco expresiva; sin embargo, su composici\u00f3n fue un recorrido de im\u00e1genes muy pensadas y cuidadosamente ordenadas (casi todas en blanco y negro). Ella comparti\u00f3 lo siguiente: \u201cYo lo \u00fanico que puedo decir es que fue una estupidez la que comet\u00ed, s\u00f3lo espero una segunda oportunidad para utilizar toda mi inteligencia en terminar un doctorado. Jam\u00e1s pens\u00e9 que fuera terminar en M\u00e9xico y en un lugar as\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso es importante decir que la ausencia de colores en sus fotograf\u00edas y composiciones tambi\u00e9n reflejaba su estado emocional. Ella espec\u00edficamente en fotograf\u00eda decidi\u00f3 utilizar s\u00f3lo el blanco y negro, porque as\u00ed ve\u00eda su vida: \u201cNo hay colores porque en este momento mi vida es oscura, como cuando el cielo se nubla. Los colores no son los mismos cuando el sol est\u00e1 brillante\u201d (S. Smith, comunicaci\u00f3n personal, 26 de junio de 2015).<\/p>\n\n\n<div class=\"image-slider\">\n                <div class=\"frame\">\n                    <div class=\"picture\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageGallery\">\n                        <figure itemprop=\"associatedMedia\" itemscope itemtype=\"http:\/\/schema.org\/ImageObject\" class=\"slider-element\">\n                              <a href=\"https:\/\/ia601509.us.archive.org\/3\/items\/imagen-mujeres-penal-puente-grande-jalisco\/Marichuy%202.JPG\" itemprop=\"contentUrl\" data-size=\"2048x1536\" data-index=\"0\" data-caption=\"Archivo Marichuy 2. Autor: Ileana Landeros. Ti\u0301tulo: Libre. 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An\u0303o: 2016\" >\n                                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ia801509.us.archive.org\/3\/items\/imagen-mujeres-penal-puente-grande-jalisco\/Samantha.JPG\" itemprop=\"thumbnail\">\n                                <i class=\"fa fa-expand expand\" aria-hidden=\"true\"><\/i>\n                            <\/a>\n                            <\/figure>                    <\/div>    \n                <\/div>\n                    <div class=\"caption\">Archivo Marichuy 2. Autor: Ileana Landeros. Ti\u0301tulo: Libre. An\u0303o: 2016<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div><div class=\"caption\">Archivo Samantha. Autor: Margie Novelo. Ti\u0301tulo: Mi pasio\u0301n. An\u0303o: 2016<\/div><div class=\"image-analysis\"><\/div>                <div class=\"bullets\"><\/div>\n            <\/div>\n\n\n\n<p>Vincular la fotograf\u00eda con la toma de decisiones personales es un paso para que las mujeres sean capaces de imaginarse viviendo de una forma aut\u00f3noma e integrada socialmente. Descubrimos con esta pr\u00e1ctica que es posible que se proyecten hacia el futuro como si de una meta se tratara, y as\u00ed encaminar sus aspiraciones hacia all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Los discursos visuales acompa\u00f1ados de una adecuada terapia pueden ser una alternativa para repensar la reinserci\u00f3n exitosa de mujeres. El deporte, las ceremonias religiosas y alguna que otra actividad de esparcimiento a la que tienen acceso las mujeres no son una opci\u00f3n, porque s\u00f3lo les hacen llevadera la vida en prisi\u00f3n, pero no les proporcionan ninguna otra herramienta para repensar sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los seudotalleres (de costura principalmente) en los que trabajan las mujeres, que las autoridades penitenciarias definen como \u201cterapia ocupacional\u201d, como bien explica A\u00edda Hern\u00e1ndez (s\/f) no es otra cosa que una nueva alternativa de explotaci\u00f3n legal dentro de la penal, que lejos est\u00e1 de ser una estrategia de readaptaci\u00f3n; por el contrario las ata de manos, porque ellas no tienen m\u00e1s alternativas de remuneraci\u00f3n, y en cambio s\u00ed tienen la necesidad de seguir mandando dinero a sus casas y adem\u00e1s solventar sus gastos dentro de la prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida en prisi\u00f3n para algunas de estas mujeres no es peor que la de afuera; algunas confesaron que por lo menos dentro de la c\u00e1rcel se sent\u00edan seguras y en paz:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"large-quote\">Es m\u00e1s duro sobrevivir afuera, cuando eres madre soltera siempre andan los hombres atr\u00e1s de ti s\u00f3lo hostig\u00e1ndote, y mi vida desde los 9 a\u00f1os fue as\u00ed, ten\u00eda que defenderme de los hombres que quer\u00edan abusar de m\u00ed, adem\u00e1s siempre estaba preocupada por ver c\u00f3mo mantener a mis hijos; por lo menos ahora, aunque poco, pero les mando (M. Novelo, comunicaci\u00f3n personal, 2 de junio de 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>El anterior fue uno de los \u00faltimos testimonios que recabamos, y retrata el estr\u00e9s y la violencia que vive este grupo de mujeres desde muy temprana edad; descubrimos tambi\u00e9n que desde su aprehensi\u00f3n y durante sus procesos legales la violencia no ces\u00f3 sino hasta que fueron trasladadas al Reclusorio Femenil, ah\u00ed pudieron encontrar un remanso de paz.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La imagen de las mujeres en la c\u00e1rcel<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Definir la imagen de las mujeres mexicanas en general es una gran responsabilidad, porque hay una gran variedad de matices. Para definirlas habr\u00eda que tomar en cuenta la situaci\u00f3n contextual a la que est\u00e1n sometidas, el lugar donde viven, las ra\u00edces, la econom\u00eda, el color de la piel, el nivel socioecon\u00f3mico y la educaci\u00f3n escolar, s\u00f3lo por nombrar algunos puntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos sobre la imagen de las mujeres mexicanas encontramos similitudes y convergencias que evidencian un marco contextual lastimoso y discriminatorio. La participaci\u00f3n de las mujeres en diferentes momentos de la historia surgi\u00f3 a partir de movimientos generados desde la violencia, las inconformidades y la represi\u00f3n. Su presencia fue tomada en cuenta s\u00f3lo cuando tuvieron que alzar la voz, los pu\u00f1os, los machetes y los rifles para hacer valer sus derechos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos entonces que las mujeres revolucionarias, las participantes del movimiento del 68, las zapatistas y las mujeres de Atenco tienen un com\u00fan denominador que las uni\u00f3 y les dio un lugar en la historia: \u201cjusticia obligada\u201d. Su participaci\u00f3n, en muchos de los casos sangrienta, fue provocada por parte del Estado, fue el Estado quien en esos acontecimientos ejerci\u00f3 la fuerza brutal en contra de ellas. Ha sido el Estado quien ha discriminado y sobajado a las mujeres cuando se supone que deber\u00eda de brindar facilidades, propiciar la equidad y la protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sirve entonces este marco para analizar la imagen de las mujeres de la c\u00e1rcel. Como describimos en p\u00e1rrafos anteriores, la mayor\u00eda de esas mujeres proviene de una descomposici\u00f3n social; hablamos de mujeres que representan el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil en la cadena social delictiva. Son v\u00edctimas de la violencia constantemente y v\u00edctimas de un sistema judicial aberrante, producto de un sistema econ\u00f3mico injusto.<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos generalizar que todas las mujeres en M\u00e9xico son v\u00edctimas de violencia, pero s\u00ed es preciso reconocer que un gran n\u00famero ellas, quienes re\u00fanen ciertas caracter\u00edsticas, son ahora historias reales que nos explotan en la cara y que ir\u00f3nicamente nos llevan a preguntarnos por qu\u00e9 el aumento de mujeres en la c\u00e1rcel, cuando la pregunta real deber\u00eda ser qu\u00e9 est\u00e1 pasando con la sociedad y qu\u00e9 est\u00e1n haciendo el gobierno, las instituciones y todos los \u00f3rganos que componen a la sociedad para brindar seguridad y oportunidades igualitarias a las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario escudri\u00f1ar en la imagen que proyecta cada uno de s\u00ed mismo para darnos cuenta que la imagen de las mujeres en prisi\u00f3n no es m\u00e1s que un reflejo del gran espejo de nuestra sociedad. Descubrir las historias verdaderas a trav\u00e9s de una fotograf\u00eda nos permite entender que m\u00e1s all\u00e1 de una pose existen inconformidades sin resolver, roles alterados e identidades superpuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>La imagen que la sociedad conoce y reconoce de las mujeres en prisi\u00f3n es posiblemente la que sali\u00f3 en alg\u00fan medio de comunicaci\u00f3n donde se les se\u00f1ala como presuntas culpables; esas fotograf\u00edas no son tan diferentes si las comparamos con las im\u00e1genes que recordamos de las mujeres que han participado en diferentes movimientos. En su momento, tambi\u00e9n a ellas se les juzg\u00f3, tuvo que hacerse un esfuerzo para desenmara\u00f1ar el contexto y entonces adjudicarles una realidad y un lugar en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Construir, deconstruir y reconstruir una imagen tiene muchas aristas, y en todo caso los prejuicios o estereotipos de g\u00e9nero son los m\u00e1s vulnerables porque vivimos en una sociedad patriarcal. Desde ese enfoque asumimos que es indispensable entender las posiciones desventajosas desde las cuales las mujeres cometen los delitos que las condenan a pasar largas temporadas o el resto de su vida en una prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima imagen que las mujeres de la c\u00e1rcel recordaban de s\u00ed mismas era la de los archivos legales donde fueron fichadas como criminales; si comparamos esas fotograf\u00edas con las im\u00e1genes que ellas mismas tomaron notaremos entonces grandes diferencias. Las fotograf\u00edas tomadas por el sistema penitenciario son las que la sociedad ve y juzga, las que ellas construyeron dentro de la penal son las que les dan esperanzas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres de la revoluci\u00f3n lucharon al lado de sus hombres por amor a ellos y a su patria. Las simpatizantes del movimiento del 68 fueron camaradas, hermanas, madres y esposas que por amor buscaron y exigieron justicia ante la matanza de los j\u00f3venes de Tlatelolco. Las zapatistas supieron exigir por amor, en el momento indicado, sus derechos a la par que los hombres con quienes hombro a hombro iban a sembrar, a luchar y a vivir. Y las madres, esposas, hermanas y cientos de mujeres simpatizantes con los pobladores de Atenco por amor exigieron libertad y el cese de persecuciones a un gobierno indolente. Las mujeres de la c\u00e1rcel, por amor, permitieron y accedieron a cometer actos il\u00edcitos, la mayor\u00eda de ellas por tratar de solventar problemas econ\u00f3micos de manera r\u00e1pida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusiones<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"abstract\">Recordemos que el objetivo de esta investigaci\u00f3n fue que las participantes fueran capaces de reconstruir su identidad y vincularla con el entorno violento donde han crecido, y as\u00ed poder proyectarse a futuro; sin embargo, recuperar la identidad no es tarea f\u00e1cil, se trata de reconstruir la autoestima, es volverse a amar, es reconocer qu\u00e9 hicieron bien en su vida y qu\u00e9 hicieron mal, qu\u00e9 limites se trasgredieron y por qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa direcci\u00f3n reconocemos que la fotograf\u00eda favoreci\u00f3 el trabajo de reconstrucci\u00f3n de la imagen de las mujeres en la c\u00e1rcel, ya que foment\u00f3 la aparici\u00f3n de la autoestima, renov\u00f3 la participaci\u00f3n en equipo y los conocimientos t\u00e9cnicos despertaron la conciencia cr\u00edtica. A partir de este estudio no podemos afirmar que esos componentes surgieron solamente a trav\u00e9s de esta metodolog\u00eda, sin embargo, s\u00ed creemos que la toma de im\u00e1genes fotogr\u00e1ficas permitir\u00e1 la transmisi\u00f3n de una situaci\u00f3n de injusticia al resto de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>La realizaci\u00f3n de tomas fotogr\u00e1ficas (desde la elecci\u00f3n de sitios, composici\u00f3n de elementos, encuadre, etc.) y la creaci\u00f3n de la propia imagen estimularon los recuerdos as\u00ed como las conversaciones, lo que permiti\u00f3 una nueva construcci\u00f3n del sentido hacia el cual las mujeres dirigen sus vidas, importante para las personas en general, pero principalmente para personas que est\u00e1n pasando o han pasado momentos de ruptura social.<\/p>\n\n\n\n<p>Para las mujeres de la c\u00e1rcel reconstruir su imagen fue reencontrar su esencia, fue recuperar su memoria, fue entender que se enfrentan a una sociedad y un sistema indolentes donde la situaci\u00f3n econ\u00f3mica es apremiante y no queda otra alternativa m\u00e1s que luchar como los hicieron las soldaderas por reconocer un pa\u00eds libre, o las mujeres del 68 por conseguir desde entonces la igualdad de derechos, o como lo hicieron las zapatistas, quienes desde sus ra\u00edces y tradiciones desean una convivencia igualitaria, o como las mujeres de Atenco, quienes m\u00e1s all\u00e1 de pelear porque no les quitaran sus tierras imped\u00edan que les arrebataran la seguridad de una familia hecha y enraizada en las tradiciones de ese pueblo. Las mujeres de la c\u00e1rcel pelean por una justicia contextualizada.<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso las im\u00e1genes y el acompa\u00f1amiento mostraron la posibilidad de revisar su vida desde otra perspectiva, donde la reinserci\u00f3n se visualiza exitosa, siempre y cuando se tome conciencia clara de lo que se hizo mal por decisi\u00f3n propia. Creemos que este proyecto experimental puede funcionar, ya que no es una alternativa ocupacional, sino una excusa para revisar y replantear seriamente qu\u00e9 quieren hacer con su vida. Las mujeres que participaron en este taller han sido alfabetizadas visualmente, por lo que las im\u00e1genes ser\u00e1n siempre un recordatorio que les d\u00e9 esperanzas o que les muestre lo que pueden corregir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"bibliography\">Burgess, Robert y R. 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Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The role that women play in today's society is the result of an ancestral assignment; however, more and more frequently this role is questioned by the women themselves and it seems that the more it is questioned the more violence is generated against them, placing them in a situation of teetering between being a victim or a victimizer. This is a project that delves into the construction of female identity through photographs of women who have been violated in various ways; it is an experimental proposal carried out with the inmates of the Women's Rehabilitation Center of Puente Grande, Jalisco (Mexico), with the aim that the participants were able to reconstruct their identity and link it with the violent environment where they have grown up. 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Tomamos en cuenta los estudios subalternos y de g\u00e9nero, as\u00ed como como la investigaci\u00f3n basada en el arte y la metodolog\u00eda Entre voces, con el fin de que este acompa\u00f1amiento fuera desde la horizontalidad.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/encartes.mx\/en\/imagen-mujeres-penal-jalisco\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Encartes\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-09-21T13:13:53+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-18T01:08:30+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/thumb_rec.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1801\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Arthur Ventura\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Arthur Ventura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"47 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/imagen-mujeres-penal-jalisco\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/imagen-mujeres-penal-jalisco\/\"},\"author\":{\"name\":\"Arthur Ventura\",\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/#\/schema\/person\/97215bba1729028a4169cab07f8e58ef\"},\"headline\":\"La reconstrucci\u00f3n de la imagen de las mujeres en el penal de Puente Grande, Jalisco\",\"datePublished\":\"2018-09-21T13:13:53+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-18T01:08:30+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/imagen-mujeres-penal-jalisco\/\"},\"wordCount\":11419,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/imagen-mujeres-penal-jalisco\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/encartes.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/thumb_rec.jpg\",\"keywords\":[\"fotograf\u00edas\",\"identidad\",\"mujer\",\"prisi\u00f3n\"],\"articleSection\":[\"Dosier\"],\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/imagen-mujeres-penal-jalisco\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/imagen-mujeres-penal-jalisco\/\",\"url\":\"https:\/\/encartes.mx\/fr\/imagen-mujeres-penal-jalisco\/\",\"name\":\"La reconstrucci\u00f3n de la imagen de las mujeres en el penal de Puente Grande, Jalisco &#8211; 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